Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
La tesis de inversión en la computación cuántica ha pasado de ser una promesa lejana a una oportunidad real para invertir en infraestructura. La tecnología ahora se encuentra en la parte más avanzada de la curva de adopción, pasando del potencial teórico a la aplicación práctica. Este es un momento crucial para tomar decisiones. Se proyecta que el mercado crezca a un ritmo acelerado.
Se trata de una tasa de crecimiento anual compuesta del 41.8%. Esto no es simplemente crecimiento; se trata de una escalada exponencial que define un cambio paradigmático en el panorama tecnológico. Para los inversores, la pregunta ya no es si la tecnología cuántica será importante, sino qué tecnologías fundamentales serán las que liderarán la próxima era informática.El imperativo estratégico es claro: la adopción temprana de las tecnologías es crucial para obtener los máximos beneficios posibles. La historia nos enseña que los paradigmas informáticos transformadores requieren años de trabajo previo antes de que puedan generar verdaderos resultados. Las unidades de procesamiento gráfico (GPUs) fueron clave en el auge de la inteligencia artificial, después de una década de desarrollo. Aquellos que estuvieron más preparados pudieron aprovechar estas oportunidades. Lo mismo ocurre con la tecnología cuántica. Como señala uno de los análisis,
Se obtienen ventajas estratégicas a largo plazo, que son difíciles de superar. El momento adecuado para prepararse es antes de que la tecnología se haya madurado completamente. En ese momento, los sistemas son más pequeños, los riesgos son menores y se puede desarrollar gradualmente la competencia técnica necesaria.Esto hace que el año 2026 sea un año clave para la prueba de los productos en cuestión. La atención se dirige ahora hacia la cuestión de “cuándo” se adoptarán esos productos. Como se predijo…
Esperamos ver demostraciones convincentes de conceptos relacionados con la química cuántica y la ciencia de los materiales, lo que proporcionará las primeras pruebas tangibles del beneficio que ofrece la informática cuántica. Esto se logrará gracias a los avances en el hardware, el software y la infraestructura necesaria para el funcionamiento de los servicios de computación cuántica como servicio (Quantum Computing as a Service, QCaaS). Todo esto reduce los obstáculos de entrada para quienes deseen utilizar estos servicios, ya que se ofrece acceso a la red en forma de cloud computing. En resumen, la infraestructura necesaria para este nuevo paradigma de computación está siendo construida actualmente. Las empresas que ofrecen las herramientas fundamentales, ya sea en términos de hardware, software o plataformas de cloud computing, serán las que más se beneficien a medida que la adopción de esta tecnología se acelera.El caso de inversión en la computación cuántica debe abarcar más allá del hardware visible. Lo verdaderamente importante radica en los componentes que hacen que la tecnología sea utilizable, escalable e integrable en el mundo real. Estos son los componentes de la infraestructura, y es allí donde se encuentran los puntos críticos y las oportunidades para desarrollar esta tecnología.
Conceptualmente, la estructura de cómputo cuántico es similar a la de su pariente clásico. Pero existe una diferencia crucial: los niveles de complejidad son mayores y están interdependientes entre sí. En el nivel más básico se encuentran…
Los bits cuánticos son sistemas frágiles que son propensos a cometer errores. Encima de ellos se encuentra la capa de corrección de errores cuánticos, la cual es esencial para crear qubits lógicos fiables. Luego están los sistemas de control, los compiladores de software y, finalmente, la capa de aplicación. Sin embargo, el punto crítico en toda la infraestructura es, con frecuencia, la capa de control e integración. Es aquí donde los ordenadores clásicos gestionan a los procesadores cuánticos, transformando los algoritmos de alto nivel en los impulsos de microondas precisos necesarios para manipular los qubits. A medida que los sistemas crecen en tamaño, la complejidad de esta gestión aumenta exponencialmente, lo que genera una demanda de plataformas de software y hardware especializadas que puedan manejar esta operación híbrida.Esto conduce al modelo de implementación práctica dominante: los sistemas híbridos. La realidad es que los procesadores cuánticos no reemplazarán a los ordenadores clásicos, sino que funcionarán junto con ellos, como aceleradores especializados. Esto genera una demanda importante y duradera por parte de las empresas que puedan servir como enlace entre estos dos mundos. El mercado ya muestra esta tendencia.
En el año 2024, se espera que las empresas inviertan en soluciones integradas que puedan ser controladas por ellas mismas. Las compañías que desarrollen interfaces eficientes y sin interrupciones para este paradigma de computación híbrida, obtendrán un valor significativo a medida que la adopción de estas soluciones aumente.Un líder claro en este campo es Alphabet. La empresa es conocida por ofrecer…
Se trata de un plan de acción que aborda los desafíos relacionados con el escalamiento de los qubits. Este enfoque, basado en un plan plurianual para superar las limitaciones del hardware, es característico de una empresa que construye la infraestructura fundamental para el desarrollo tecnológico. Se trata de una medida estratégica que prioriza el progreso tecnológico a largo plazo, en lugar de la pasión por lo cortoplacista. La lección que se puede aprender es que hay que buscar empresas que no solo vendan procesadores cuánticos hoy en día, sino que también construyan toda la infraestructura necesaria para el uso de miles de qubits en el futuro. La infraestructura para el próximo paradigma informático está siendo construida ahora, y las opciones más viables son aquellas que permiten que las propuestas cuánticas se conviertan en realidad práctica.
La realidad financiera del inversión en tecnologías cuánticas es un ejemplo de extremos. Por un lado, el sector ofrece el potencial de crecimiento explosivo que caracteriza a una industria en etapa incipiente. Por otro lado, presenta una volatilidad extrema y riesgos relacionados con la valoración de las empresas de este sector, que aún no han obtenido resultados económicos. Esta tensión se refleja perfectamente en la historia de Quantum Computing Inc. (QUBT). Las acciones de esta empresa han subido significativamente.
Se aprovechó la ola de entusiasmo en las primeras etapas del mercado. Sin embargo, en el año 2025, la empresa sufrió una fuerte caída: su precio de acción bajó un 38% durante ese año. Este descenso contrasta severamente con el aumento del 16,4% en el S&P 500 y el ascenso del 20,4% en el Nasdaq Composite. No se trata simplemente de una corrección en el sector; se trata de una revaluación clásica para una tecnología que todavía tiene años de tiempo antes de alcanzar su madurez comercial.Sin embargo, los analistas de sentimiento señalan una línea temporal diferente. A pesar de la fuerte caída en 2025, la opinión general sigue siendo positiva. La acción recibe una calificación de “Compra fuerte”, con un objetivo de precio que implica un aumento de aproximadamente el 73% con respecto a los niveles recientes. Esta discrepancia entre las acciones de precios a corto plazo y las expectativas de los analistas a largo plazo es característica de la tesis de inversión cuántica. Esto refleja la creencia de que la volatilidad actual no es más que ruido en el camino hacia un cambio de paradigma, sino un indicador de posibilidades futuras. La reciente recuperación en 2026, con un aumento del 24% desde el inicio del año, se debe a noticias relacionadas con adquisiciones y a un optimismo renovado. Esto sugiere que el mercado todavía valora las posibilidades futuras de la acción.
Aquí es donde se hace evidente el diferenciador estratégico: la capacidad de financiación a largo plazo. Para empresas que gastan decenas de millones en efectivo cada trimestre…
El camino que se debe recorrer está lleno de riesgos relacionados con la ejecución de los proyectos. La capacidad de estas empresas para sobrevivir durante el largo ciclo de desarrollo depende completamente de la financiación externa, algo que puede ser incertidudo y difícil de manejar. Un ejemplo destacado de empresa que tiene una ventaja duradera es Alphabet. Su sólido balance financiero le permite tener una plataforma financiera de varios años, gracias a un flujo de efectivo de 73.500 millones de dólares en los últimos 12 meses. Esto no es solo un recurso de respaldo; es una herramienta estratégica. Permite a Alphabet financiar las inversiones de miles de millones de dólares necesarias para escalar los ordenadores cuánticos, sin tener que preocuparse por los resultados trimestrales o por la falta de liquidez. En un sector donde quienes pueden esperar son los que logran ganar la ventaja de ser los primeros en actuar, esta resiliencia financiera es la mejor opción para construir la infraestructura necesaria para la próxima era informática. Esto asegura que la empresa pueda construir las bases necesarias para la próxima era informática, independientemente de la situación del mercado a corto plazo.El camino desde el estado de especulación hasta la aplicación práctica de la tecnología está ahora definido por unos pocos hitos críticos. Para los inversores, el próximo año será un momento en el que esperan poder ver pruebas tangibles de que la computación cuántica puede resolver problemas que los sistemas clásicos no pueden resolver. Además, se espera que esta tecnología se convierta en una realidad a nivel empresarial.
Los factores clave que impulsarán el año 2026 son claros. En primer lugar, esperamos ver…
Especialmente en los sistemas complejos, donde los métodos clásicos no son adecuados para abordarlos. El éxito en este ámbito sería una validación directa de la ventaja cuántica, demostrando mejoras significativas en la precisión y una reducción considerable en los costos o tiempo necesarios para realizar simulaciones. En segundo lugar, un factor importante, pero a menudo ignorado, es la transición de las empresas hacia métodos cuánticos.A medida que la amenaza de descifrado cuántico se vuelve real, las empresas necesitarán proteger sus datos contra futuros ataques. Esto genera una demanda práctica y urgente de soluciones seguras para el procesamiento de datos cuánticos. Esto también indica un cambio en la forma en que se gestionan las infraestructuras de seguridad, pasando de métodos puramente informáticos a soluciones basadas en tecnologías más avanzadas.Sin embargo, el riesgo principal sigue siendo un retraso prolongado en la obtención de una ventaja cuántica real. La paciencia del mercado no es infinita. Si los avances prometidos se demoran, la desconexión entre los precios actuales de las acciones y los flujos de efectivo futuros podría aumentar significativamente. Esta es la volatilidad que vimos en 2025.
Para las empresas que operan únicamente en el sector de activos puros. Para aquellas compañías que gastan decenas de millones en efectivo cada trimestre…Un contratiempo podría poner a prueba su capacidad financiera y sus alianzas estratégicas. El riesgo es que la curva en forma de “S” se vuelva plana, lo que convierte un cambio de paradigma en un ciclo de desarrollo largo y costoso.¿Qué deben monitorear los inversores? Los indicadores son sencillos, pero igualmente importantes. En primer lugar, hay que observar la capacidad de la empresa para escalar su tecnología: esto se mide a través del número de qubits, las tasas de error y la integración de componentes tolerantes a fallos. En segundo lugar, es necesario prestar atención a otros aspectos relacionados con la tecnología.
Se trata de empresas importantes en los sectores financiero, logístico o farmacéutico, que demuestran la viabilidad del camino comercial. Finalmente, y lo más importante de todo, es monitorear la solidez del balance general de la empresa. En un sector donde el beneficio de ser el primero en actuar se da a quienes pueden esperar, una capacidad financiera duradera es la mejor opción para construir una infraestructura sólida. En resumen, 2026 será el año en que el mercado comenzará a distinguir entre las empresas realmente sólidas y aquellas que apuestan basándose en especulaciones.Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios