Computación cuántica en 2026: La infraestructura necesaria para el próximo cambio de paradigma

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
jueves, 8 de enero de 2026, 4:30 am ET4 min de lectura

La computación cuántica todavía se encuentra en la fase inicial de su desarrollo tecnológico. Lo que se espera es un cambio de paradigma: el uso de las leyes de la física para resolver problemas que son insolubles para los ordenadores clásicos. Esto permitirá acelerar enormemente el proceso de descubrimiento de medicamentos, ciencia de los materiales y avance en la inteligencia artificial. McKinsey & Company estima que esto podría convertirse en una realidad importante en el futuro.

Español:

Sin embargo, el camino desde el potencial hasta la producción de un producto real está lleno de volatilidad. El mercado de las acciones relacionadas con sistemas cuánticos refleja esta fase basada en narrativas, donde las valoraciones suelen superar los ingresos actuales. Tomemos como ejemplo IonQ, una empresa líder en sistemas de iones atrapados. Las acciones de esta empresa han aumentado significativamente.

Un movimiento que ha hecho que las acciones de la empresa cotizaran 45% por debajo de su nivel más alto de siempre. Esta enorme variación en los precios destaca la naturaleza especulativa de invertir en una tecnología cuya escala comercial aún está lejos de llegar. Por ahora, el mercado valora el potencial futuro, no la rentabilidad actual.

En resumen, estamos presenciando la construcción de una infraestructura fundamental para un futuro modelo de negocio. La alta volatilidad y las altas valoraciones de empresas como IonQ son características típicas de esta etapa inicial, marcada por el entusiasmo por el potencial de estas empresas. El verdadero desafío en la inversión consiste en identificar qué empresas están construyendo las bases para esta próxima fase, y no simplemente aprovechar las oportunidades que se presentan en este momento.

Análisis del nivel de infraestructura: Evaluación de los actores fundamentales

La carrera por construir la infraestructura comercial relacionada con la tecnología cuántica está liderada por los gigantes tecnológicos, quienes tienen una clara ventaja: pueden financiar este proceso de desarrollo que durará décadas, mientras que sus negocios principales generan los recursos necesarios para ello. Para los inversores, el enfoque se desvía del mero entusiasmo hacia la evaluación de qué empresas tienen la capacidad financiera y la claridad estratégica necesarias para convertir las innovaciones teóricas en productos reales.

IBM es un ejemplo perfecto del modelo de flujo de efectivo. Sus ambiciones a nivel cuantitativo están respaldadas por un negocio de inteligencia artificial en pleno auge, lo que proporciona una fuente de ingresos estable y con altos márgenes de beneficio. La empresa…

Se trata de un aumento del 34.7% en las acciones de IBM para el año 2025. Esta fortaleza financiera no es solo una formalidad; sirve como fondo para la implementación del plan quántico de IBM, que incluye demostrar una ventaja quántica sobre los sistemas clásicos para finales de 2026, y la creación de una máquina tolerante a errores para el año 2029. En este sentido, la estrategia de infraestructura de IBM es clara: utiliza sus servicios de consultoría en inteligencia artificial empresarial para apoyar la implementación del sistema quántico, posicionándose así como el vínculo necesario para impulsar la próxima ola de productividad.

Microsoft está adoptando un enfoque más concentrado y basado en hitos clave para enfrentarse al desafío relacionado con el hardware. La empresa está desarrollando un qubit que se base en propiedades topológicas, lo cual promete una protección contra errores de manera natural. El progreso de Microsoft se puede observar en sus avances tecnológicos.

La empresa logró recientemente su segundo hito, demostrando el control sobre un nuevo tipo de qubit. Esta estrategia basada en la física tiene como objetivo resolver el problema fundamental de escalabilidad en la computación cuántica. Para Microsoft, la capa de infraestructura se trata de desarrollar una nueva arquitectura de qubits que, con el tiempo, podría hacer que los sistemas tolerantes a errores a gran escala se vuelvan factibles.

Alphabet representa una plataforma diversificada. Con su gran escala y dominio en el área de la inteligencia artificial y el cloud computing, Quantum es un potencial factor que puede contribuir al crecimiento a largo plazo, pero no constituye el principal motor de ingresos de la empresa.

Si se desarrolla un ordenador cuántico que sea comercialmente viable, los clientes acudirán en gran número para utilizarlo. En términos más generales, la tecnología cuántica podría reducir drásticamente el costo de entrenar modelos como Gemini. El enfoque de Alphabet es desarrollar esta tecnología internamente, lo que podría darle una ventaja propia en todo su ecosistema. La tesis de inversión aquí es que la tecnología cuántica representa una opción de alto riesgo y largo plazo, pero que podría aumentar significativamente el valor de una plataforma de IA y nube dominante.

En resumen, la infraestructura fundamental para el cambio de paradigma cuántico está siendo construida por empresas que pueden permitirse esperar. IBM lo financia con fondos provenientes del área de IA; Microsoft lo desarrolla mediante una hoja de ruta de investigación en física; y Alphabet apuesta por esto como una plataforma que puede marcar la diferencia en el futuro. Para el estratega de tecnologías profundas, estos son los cimientos que se están estableciendo para la próxima curva exponencial en el desarrollo tecnológico.

Implicaciones financieras y estratégicas para el año 2026

Traducir las posibilidades tecnológicas de la mecánica cuántica en una realidad financiera requiere reconocer dos verdades evidentes. En primer lugar, empresas puramente dedicadas a este campo como IonQ aún no son rentables y financian sus inversiones a largo plazo a través de los mercados de capitales. La empresa ha emitido…

Una medida que diluye las participaciones de los accionistas existentes, pero que proporciona fondos esenciales para la investigación y el desarrollo. Este es el signo financiero de una empresa en la fase de construcción de infraestructuras, antes de que comience a generar ingresos.

En segundo lugar, el plazo para la comercialización de este producto en el mercado en general sigue siendo algo a largo plazo. La opinión general en la industria es que la computación cuántica tomará mucho tiempo antes de que sea realmente utilizada en la práctica.

Esta situación es crucial para los inversores. Significa que, por ahora, los indicadores financieros de las empresas que se enfocan en tecnología son menos importantes que sus logros tecnológicos. El aumento del precio de la acción, del 1,200% en tres años, refleja el potencial futuro de la empresa, y no su capacidad de generar ganancias en el presente.

Para los jugadores establecidos, el análisis estratégico es diferente, pero implica sus propios riesgos. La inversión en tecnologías cuánticas debe equilibrarse con el rendimiento de las actividades comerciales principales. La perspectiva de IBM de tener un flujo de efectivo gratuito de 14 mil millones de dólares para el año 2025 proporciona una gran fuente de recursos para financiar su plan de desarrollo en el área de la tecnología cuántica durante una década. Pero también establece un objetivo muy alto. El negocio de inteligencia artificial de la empresa, que casi se duplicó a 9.5 mil millones de dólares en el último trimestre, debe seguir contribuyendo a financiar esta inversión de alto riesgo y larga duración. Las implicaciones financieras son claras: la tecnología cuántica aún no constituye un centro de beneficios, sino más bien una opción estratégica que debe ser financiada sin poner en peligro los recursos necesarios para llevarla a cabo.

La conclusión para el año 2026 es que se trata de paciencia y de la construcción de un portafolio adecuado. Para el estratega de tecnología profunda, la infraestructura está siendo desarrollada, pero la curva de adopción exponencial aún no ha comenzado. Las métricas financieras relacionadas con las inversiones de tipo “pure play” se basan en la supervivencia y el progreso, no en la rentabilidad. Para las empresas gigantes, lo importante es asignar el capital de manera inteligente a lo largo de una década. En ambos casos, la inversión implica un riesgo alto, pero también una oportunidad de cambiar la situación económica del mercado, algo que aún llevará años para suceder.

Catalizadores, Riesgos y la Tesis de Inversión para el año 2026

La inversión en infraestructura para el cambio de paradigma cuántico ahora entra en una fase en la que los signos cercanos determinarán quiénes son los verdaderos constructores y quiénes son los “trader” que simplemente manipulan las narrativas. Para los actores establecidos en este campo, los catalizadores son claros y están respaldados financieramente.

Proporciona un motor poderoso para financiar su plan de desarrollo cuántico que durará una década. Esto no es simplemente crecimiento; se trata de un subsidio directo para la investigación y el desarrollo de alto riesgo, convirtiendo así una opción estratégica en una realidad financieramente sostenible. Para Microsoft, el catalizador es el progreso tecnológico en un camino definido. La empresa logró recientemente…En la creación de un qubit topológico, se trata de un sistema protegido por hardware que, con el tiempo, podría convertirse en una máquina capaz de soportar fallos. Cada paso hacia su objetivo “Milestone 06: Supercomputador Cuántico” es una señal concreta de que la arquitectura fundamental está siendo validada.

Sin embargo, los riesgos son igualmente definidos y significativos. La principal amenaza es la incapacidad de lograr ventajas prácticas y escalables en comparación con el procesamiento informático clásico dentro de la industria.

Si la computación cuántica sigue siendo una curiosidad de laboratorio por más tiempo, las enormes inversiones realizadas por empresas como IBM y Microsoft podrían llevar a la aparición de activos inactivos y a una reevaluación dolorosa de las posibilidades económicas de esta tecnología. Un riesgo mucho más inmediato, pero igualmente crítico, es el comportamiento de la eficiencia computacional en sí. A medida que la computación clásica continúa optimizándose mediante software y hardware especializado, la brecha entre la computación clásica y la cuántica podría ampliarse en lugar de reducirse. Esto crea una “trampa de eficiencia computacional”, donde la solución clásica más eficiente ganará, lo que retrasará la adopción de la computación cuántica.

La tesis de inversión para el año 2026 se basa en la infraestructura y la paciencia. No se trata de un llamado a comprar acciones puramente relacionadas con temas específicos. Las pruebas muestran que, para los estrategas en tecnología emergente, lo importante son las empresas establecidas, que cuentan con flujos de efectivo y escalabilidad suficientes para soportar el proceso de desarrollo a largo plazo. El motor de inteligencia artificial de IBM es la base para esta apuesta. La hoja de ruta de Microsoft, centrada en aspectos físicos, tiene como objetivo resolver el problema de escalabilidad. La plataforma diversificada de Alphabet ofrece opciones de inversión. A pesar de toda su ambición, estas empresas puramente relacionadas con tecnologías emergentes todavía se encuentran en la fase previa a los ingresos; su sostenimiento se logra a través de dilución de capital. La infraestructura necesaria para el próximo paradigma está siendo construida por aquellos que pueden esperar. La recomendación es clara: concentrarse en las empresas con flujos de efectivo sólidos y aquellas que tienen objetivos claros, no en acciones volátiles cuyos precios están determinados por futuros aún lejanos.

author avatar
Eli Grant

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios