El cierre del puerto de Primorsk ha causado una presión sobre las exportaciones de petróleo ruso. Es preciso estar atentos a la volatilidad de los precios en las regiones de los Urales y en el mercado del diesel.
Un ataque con drones, ocurrido en la noche del 22 al 23 de marzo, causó graves daños en la red de exportación de petróleo de Rusia. El ataque se dirigió hacia el puerto de Primorsk, en el Mar Báltico; este es el mayor centro de exportación de petróleo de Rusia en el oeste del país. Durante el ataque, se incendió un depósito de combustible. El gobernador de la región de Leningrado confirmó el incidente.Se derribaron 35 dronos en la región.En los últimos ataques…
El impacto operativo inmediato ha sido grave. Las operaciones de exportación en Primorsk se suspendieron debido a los huelgas. Hasta el 25 de marzo, el puerto…Sigue estando cerrado.Debido a los daños causados y a las continuas preocupaciones en materia de seguridad, esta paralización representa un golpe directo para la capacidad de Rusia de transportar sus principales productos crudos y refinados hacia los mercados mundiales.
Desde un punto de vista estratégico, el ataque golpea un punto clave en la red de distribución de petróleo. Solo Primorsk tiene una capacidad de exportación diaria de más de 1 millón de barriles de petróleo crudo. Es decir, Primorsk es el principal destino para el petróleo crudo y el diésel de alta calidad de Rusia. La clausura de este terminal, junto con las interrupciones parciales en el terminal cercano de Ust-Luga, representa un intento deliberado de socavar la economía de guerra de Moscú. Esto ocurre después de los ataques ucranianos contra la infraestructura energética rusa; en septiembre, también se produjo un ataque similar contra Primorsk, lo que causó la interrupción de las cargas de petróleo.
Impacto inmediato en el mercado y reencaminamiento de los flujos de tráfico
La clausura de Primorsk genera una pérdida significativa en el volumen de mercado mundial del diesel. Solo el puerto exportó…16.8 millones de toneladas de diésel el año pasado.Se trata de una parte significativa de la provisión de crudo europeo. Dado que su capacidad diaria de exportación de crudo, que supera los 1 millón de barriles, también está fuera de servicio, esta interrupción elimina directamente una de las principales vías por las cuales fluye el crudo ruso hacia el exterior. La reacción inmediata del mercado dependerá de si se puede redirigir rápidamente ese volumen de crudo.
El reencaminamiento de los buques está en curso, pero es un proceso parcial e incierto. El puerto vecino de Ust-Luga ya ha comenzado su recuperación parcial, gracias a las cargas de petróleo que se están transportando allí.Se reanuda el lunes, una vez que se levante la alerta.Sin embargo, su capacidad completa sigue siendo incierta. Además, no puede compensar completamente la situación de cierre de Primorsk. Esto crea un punto de estrangulamiento, lo que obliga a los compradores a buscar fuentes alternativas o a aceptar precios más altos por los barriles rusos disponibles. La incertidumbre relacionada con el estado operativo de Ust-Luga añade un factor de volatilidad a las previsiones de suministro a corto plazo.

Este desorden ocurre en un momento de gran tensión. Ocurre al mismo tiempo que…Interrupciones generalizadas en el transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz.Debido al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, la clausura de este punto estratégico ha ya afectado negativamente al suministro mundial. El ataque en el Mar Báltico agrava aún más esos temores. La convergencia de estos dos shocks regionales aumenta los riesgos de desastres en el suministro, lo que puede provocar fluctuaciones significativas en los precios del petróleo y el diésel. Los operadores ya están observando señales de posibles cambios en las rutas de suministro, así como cualquier otro ataque que pueda agudizar la crisis de suministro.
Catalizadores y riesgos: El camino hacia la recuperación
La configuración táctica aquí depende de dos factores cruciales y de un riesgo constante. El principal factor que influye en esto es la velocidad con la que se realizan las operaciones de extinción de incendios y la evaluación de los daños causados. Hasta el día de hoy, el puerto sigue cerrado.Los esfuerzos de extinción de incendios todavía están en curso.Si el daño es limitado y las operaciones pueden reanudarse rápidamente, esto será un problema temporal. Pero si la clausura se prolonga, los compradores tendrán que buscar alternativas a los barriles rusos o fuentes de petróleo no rusas. Esto generaría una presión continua sobre los precios del diésel y del petróleo crudo de Uralia. Lo importante será que el incendio se pueda apagar y que los controles de seguridad se realicen en cuestión de días, no semanas.
Un riesgo importante y constante es la posibilidad de que Ucrania lleve a cabo más ataques contra la infraestructura energética rusa. Este ataque sigue un patrón claro.Primorsk ya había sido atacada anteriormente en septiembre.Otros puertos, como Novorossiysk, también fueron objetivos de ataques este mes. El hecho de que más de 70 drones ucranianos hayan sido interceptados en esa región demuestra la continua capacidad ofensiva de los ucranianos. Otro ataque, especialmente contra Ust-Luga, que ya está parcialmente operativo, podría ampliar los efectos negativos y profundizar el shock en el suministro. Este riesgo introduce una mayor volatilidad en los mercados, algo que los comerciantes deben tener en cuenta al fijar sus precios.
Para tener una visión clara de lo que está por venir, hay que prestar atención a dos señales importantes. Primero, una declaración oficial de Transneft, la empresa que administra ambos puertos, sobre el alcance de los daños y los plazos de recuperación. El silencio de la empresa hasta ahora es algo notable; su primera respuesta será crucial para aclarar las situaciones en el mercado. Segundo, es necesario observar las diferencias en los precios del crudo Ural contra los precios del crudo Brent. Si la diferencia de precio disminuye, significa que los compradores encuentran alternativas adecuadas en Rusia. Por otro lado, si la diferencia de precio aumenta o incluso si hay un beneficio en el precio del crudo Ural, eso indica una verdadera escasez de suministros y dificultades en la reroute de los suministros.
Las implicaciones comerciales se basan en una apuesta binaria sobre la velocidad con la que se reabrirá el puerto. Si el puerto se reabre rápidamente, el impacto en los precios podría disminuir rápidamente. Si el cierre se prolonga o se siguen produciendo huelgas, el shock de oferta inicial podría convertirse en un aumento sostenido en el precio de los barriles y el diésel rusos. El riesgo y la recompensa están determinados por las próximas 48 a 72 horas.



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