Aumento de precios de la PPI EE.UU. y rotación de sectores: metales/minería vs. automóviles en 2025

Generado por agente de IAAinvest Macro NewsRevisado porTianhao Xu
jueves, 15 de enero de 2026, 8:39 am ET2 min de lectura
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El Índice de Precios de Producción de los Estados Unidos para noviembre de 2025 presentó una imagen detallada de las presiones inflacionarias. El Índice de Precios de Producción total aumentó un 3.0% en comparación con el año anterior, superando la previsión de un 2.7%. Mientras que el Índice de Precios de Producción principal (excluyendo alimentos y energía) también registró un aumento del 3.0%, su comportamiento mensual estable destacó las diferencias entre los diferentes sectores. Estos datos resaltan un punto de inflexión crucial para los inversores: la interacción entre la resiliencia industrial y la volatilidad causada por los consumidores. Ningún otro sector es más evidente en esto que el de los metales y minerales, o el de los automóviles. En estos sectores, la dinámica de los precios de producción está modificando las estrategias de asignación de capital.

Metallurgía/Mining: La protección contra la inflación reinventada

El sector de los metales y la minería siempre ha sido un indicador importante de la situación industrial. Los datos sobre el IPC en 2025 confirman su importancia estratégica. Dado que los precios de la energía han aumentado significativamente –la gasolina y el diesel contribuyen en gran medida al aumento del 0.2% en el IPC mensual– los costos de las materias primas también han aumentado. Esto ha intensificado el poder de precios del sector, especialmente en lo que respecta a productos como el cobre, el aluminio y el mineral de hierro, que son esenciales para la infraestructura y la manufactura.

El patrón histórico reforza esta narrativa. En julio de 2025, las órdenes para metales primarios aumentaron un 1,5% a $27 mil millones, superando el descenso general de 2,8% en los bienes de uso duradero. Esta divergencia no es nueva: desde 1992, el sector ha tenido un crecimiento promedio de 0,34%, con recuperaciones drásticas durante periodos de presión industrial. Por ejemplo, en julio de 2014, un incremento de 29,30% en los metales primarios ocurrió después de un descenso de 32,7% en las órdenes de aeronaves no de defensa. El papel fundamental del sector en las cadenas de suministro mundiales —junto con su exposición a la inversión en infraestructura de EE. UU. y las transiciones hacia la energía verde— lo posiciona como un beneficiario natural de entornos inflacionarios.

Los inversores deben concentrarse en las acciones que tengan una exposición directa a los metales industriales y a las maquinarias relacionadas con estos sectores. BHP Group (BHP) y Rio Tinto (RIO) han demostrado su capacidad para soportar los aumentos en los costos de los insumos, mientras que empresas relacionadas con maquinaria industrial como Caterpillar (CAT) aprovechan las oportunidades que ofrece la infraestructura. Los indicadores de utilización de capacidad en el sector de los metales, que actualmente están en tendencia al alza, sugieren que podría haber más avances en este área, dado que la demanda de materiales para vehículos eléctricos y proyectos de energía renovable está aumentando rápidamente.

Automóviles: A una Sector en una encrucijada

Por el contrario, el sector de automóviles enfrenta perspectivas más precarias. Si bien el PPI de productos terminados aumentó un 1,2% en noviembre, revertiendo una caída de 0,6% en octubre, el PPI de productos terminados básicos se estancó en un 3,2% anual. Esto refleja una lucha más general: la demanda de equipos de transporte, un indicador clave de la actividad automotriz, apenas creció un 0,4% en septiembre de 2025, bajando de un 8,0% en agosto.

La vulnerabilidad del sector está arraigada en su sensibilidad a los choques macroeconómicos. Tarifas por vehículos importados, agujeros en la cadena de suministro y preferencias de los consumidores que cambian (por ejemplo, hacia vehículos eléctricos) han creado una situación volátil. Por ejemplo, en agosto de 2025, las ganancias en equipo de transporte se vieron impulsadas en parte por la inflación de costos impuesta por las tarifas en vez de la demanda orgánica. Históricamente, el sector ha tenido un rendimiento inferior durante las contracciones de bienes duraderos, como se pudo observar en un descenso de -22,20% en agosto de 2014.

Mientras las oportunidades de nicho en las cadenas de suministro de vehículos eléctricos se mantengan intactas, el sector más amplio requiere precaución. Tesla (TSLA) y los fabricantes de automóviles tradicionales enfrentan presiones de margen provocadas por los costos de materiales primos y las modificaciones reglamentarias. Por el momento, la sobrepuesta en fabricantes de automóviles y proveedores de piezas no es conveniente hasta que los datos de bienes duraderos señalen demanda sostenida.

Alojamiento estratégico: equilibrando las apuestas cíclicas y defensivas

Los datos del PPI de noviembre resaltan una clara estrategia de rotación entre los sectores: se invierte en metales y minería durante períodos de crecimiento cíclico, mientras que se invierte poco en automóviles, hasta que los fundamentos del mercado se estabilicen. Una estrategia probada desde 1992 hasta 2025 muestra que, después de períodos de crecimiento en bienes duraderos (por ejemplo, el 29,30% en julio de 2014), siempre se observa un mejor desempeño en metales y minería. Por el contrario, los automóviles presentan un rendimiento inferior durante períodos de contracción económica, como ocurrió en agosto de 2014.

Los inversores deben seguir de cerca dos indicadores clave:
1.Cumplimiento de pedidos de defensa durablesUn aumento en esta métrica podría indicar una recuperación más amplia en la industria.
2.Utilización de la capacidad en el sector metalúrgicoEl creciente nivel de actividad confirmaría la sostenibilidad del sector.

Para aquellos que buscan una protección contra las fluctuaciones de precios, las acciones de metales primarios y maquinaria industrial son una buena opción como cobertura contra la inflación. Por otro lado, el sector de automóviles sigue siendo un lugar poco recomendable para invertir, ya que su beta es alto. Es mejor mantenerse cauteloso hasta que los riesgos relacionados con la accesibilidad y las políticas gubernamentales disminuyan.

Conclusión: Navegando la transición 2025-2026

A medida que la economía de los Estados Unidos se traslada hacia el año 2026, la interacción entre los sectores de metales y minería, por un lado, y la industria automotriz, por otro, será determinante para la dinámica del mercado. El sector de metales y minería, gracias a su capacidad de recuperación frente a la inflación causada por los precios de los productos básicos y las oportunidades en el sector de infraestructura, se posiciona como un elemento fundamental en un portafolio equilibrado. En cambio, el sector automotriz sigue en una encrucijada, ya que su futuro depende de la normalización de la demanda y de la claridad de las políticas gubernamentales.

Para los inversores, el mensaje es claro: alinear el capital con los sectores más aptos para soportar y obtener beneficios de la evolución del paisaje inflacionista. Los datos del IPC de noviembre no son simplemente un número; son un indicador para rebalancear los portafolios para los ciclos venideros.

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