La fragilidad política y regulatoria del mercado de criptomonedas en los Estados Unidos en 2026

Generado por agente de IACarina RivasRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 9 de enero de 2026, 12:34 pm ET2 min de lectura

El mercado de criptomonedas en los Estados Unidos en 2026 opera en un entorno marcado por la rápida evolución regulatoria, la integración institucional y las constantes dificultades en la aplicación de las normativas. Aunque en 2025 se lograron avances significativos en la clarificación del marco legal relativo a los activos digitales, ese año también se pusieron de manifiesto algunas vulnerabilidades en el sistema, especialmente la tensión entre el fomento de la innovación y la mitigación de los riesgos sistémicos. Para los inversores, el entorno regulatorio fragmentado sigue siendo una fuente importante de incertidumbre, ya que los conflictos jurisdiccionales, las cambiantes prioridades en la aplicación de las normativas y las deficiencias en la coordinación global aumentan la exposición a la volatilidad causada por las políticas gubernamentales.

Refinamiento normativo e integración institucional

La prioridad que la administración de Trump le dio a la “innovación responsable” en 2025 sentó las bases para un ecosistema de criptomonedas más estructurado.

El establecimiento de una supervisión federal para los emisores de stablecoins representó un cambio crucial hacia la legitimación de los activos digitales como herramientas para ejercer influencia económica. Las instituciones financieras tradicionales aprovecharon este cambio, pasando de ser observadores cautelosos a participantes activos en el mantenimiento de criptomonedas, las transacciones relacionadas con ellas y la emisión de stablecoins. Este cambio se vio facilitado por ajustes regulatorios.Relación bancaria con activos criptográficos.

Sin embargo, la falta de una arquitectura regulatoria unificada ha generado conflictos y problemas. Por ejemplo…

Liderado por el presidente Paul Atkins, se intentó clasificar las tokens mediante una taxonomía detallada, que estuviera alineada con el criterio del “Howey Test” para determinar si algo constituye un valores mobiliarios. Aunque este enfoque representó un cambio respecto a la aplicación general de las leyes sobre valores durante el mandato anterior, también generó ambigüedades. Los inversores ahora enfrentan una serie de interpretaciones diferentes, ya que distintas agencias y jurisdicciones aplican estándares variados a los mismos activos.

Tendencias de aplicación y flexibilidad favorable a la innovación

La estrategia de aplicación de la ley de la SEC en 2025 reflejó un equilibrio pragmático entre supervisión e innovación.

Como el proyecto de tokenización de la Depository Trust Company y las distribuciones de tokens de DePIN (Decentralized Physical Infrastructure Network), estos esfuerzos aportaron la claridad necesaria para los participantes del mercado. Estas acciones demostraron una voluntad de permitir la experimentación, pero también pusieron de manifiesto la limitada capacidad de la SEC para abordar las tecnologías que evolucionan rápidamente.

El desafío radica en reconciliar esta flexibilidad con la necesidad de luchar contra las finanzas ilícitas.

Los flujos cripto ilícitos alcanzaron los 154 mil millones de dólares en el año 2025, debido en gran medida a las stablecoins utilizadas para evadir sanciones y realizar lavado de dinero. Estados nacionales como Rusia y Corea del Norte aprovecharon estos canales para eludir las restricciones financieras tradicionales, lo que resalta la urgencia de una armonización regulatoria a nivel mundial. Aunque marcos como la Regla de Viaje del Grupo FATF han reducido ciertas actividades ilícitas entre los proveedores de servicios de activos virtuales regulados,, especialmente en las transacciones transfronterizas.

Conflictos de jurisdicción y riesgos de inversión

La ausencia de una estrategia federal coherente ha dado lugar a la proliferación de iniciativas a nivel estatal, lo que contribuye aún más a la fragmentación del entorno regulatorio. Por ejemplo, estados como Nueva York y California han introducido requisitos de cumplimiento diferentes para las empresas relacionadas con criptomonedas, lo que representa una carga adicional para los operadores nacionales. Esta descentralización de las competencias aumenta la probabilidad de conflictos jurisdiccionales, donde reglas contradictorias provenientes de diferentes agencias o estados podrían dar lugar a disputas legales o cambios repentinos en las políticas reguladoras.

Los inversores también deben enfrentarse al riesgo de la arbitraje regulatorio. A medida que los Estados Unidos intensifican la supervisión, las empresas pueden trasladarse a jurisdicciones con regímenes más flexibles, lo que erosiona la ventaja competitiva del mercado nacional. Esta dinámica ya es evidente en el sector de las stablecoins.

A la ley GENIUS, liderada por los Estados Unidos, mientras se exploran oportunidades en mercados con menos regulaciones.

Perspectivas para 2026: Estabilidad o volatilidad?

Mirando hacia el futuro, el año 2026 será un momento crítico para evaluar la capacidad de respuesta del marco regulatorio estadounidense relacionado con las criptomonedas.

Las reglas de prudencia aplicables a las exposiciones de los bancos en relación con criptomonedas podrían, o bien estabilizar el mercado, o bien crear nuevas incertidumbres, dependiendo de los términos definitivos. Mientras tanto, el continuo enfoque de la SEC en la clasificación de las tokens podría llevar a más comunicados de no acción, pero también podría desencadenar litigios si los participantes del sector cuestionan sus interpretaciones.

La coordinación global seguirá siendo un arma de doble filo. Mientras que el liderazgo de los Estados Unidos en la formulación de políticas relacionadas con las monedas estables ha aumentado su influencia…

Podría fragmentar los flujos transfronterizos y complicar el cumplimiento de las normas por parte de las empresas multinacionales. Para los inversores, esto significa poder protegerse contra los riesgos geopolíticos, al mismo tiempo que se monitorean las propuestas legislativas nacionales que podrían cambiar las condiciones en el mercado.

Conclusión

El mercado de criptomonedas en los Estados Unidos en 2026 se encuentra en un momento crítico. Los avances en la regulación han legitimado a las activos digitales como una categoría financiera, pero la falta de un marco unificado sigue aumentando el riesgo de inversión. Los inversores deben enfrentarse a un entorno en el que los cambios en las políticas, las medidas de aplicación legal y los conflictos jurisdiccionales pueden redefinir rápidamente las condiciones del mercado. Aquellos que priorizan la evaluación de las tendencias regulatorias y la resiliencia operativa estarán en mejor posición para aprovechar las oportunidades, al mismo tiempo que reducen su exposición a las vulnerabilidades inherentes a este ecosistema en constante evolución.

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Carina Rivas

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