Planet Labs vs. Rocket Lab: la apuesta de la infraestructura en la curva espacial S de 2026

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
martes, 13 de enero de 2026, 2:31 pm ET5 min de lectura

La trayectoria de la observación de la Tierra ha cambiado fundamentalmente. Cuando la industria entró en su fase comercial, hace una década, la promesa era clara: una serie de constelaciones de satélites llenaría el mercado, y una nueva era de toma de decisiones basada en datos se desarrollaría gracias a la agricultura, los seguros, las finanzas y la energía. Los informes del mercado proyectaban que el mercado mundial de observación de la Tierra alcanzaría casi…

Esa década de crecimiento se ha retrasado sin dejar rastro. Los mismos informes ahora anticipan que el mismo hito será en 2035.

La razón es estructural. La adopción comercial de este tipo de tecnología ha llegado a un punto de estabilidad, mientras que las infraestructuras gubernamentales y de defensa se han convertido en el motor principal del crecimiento. El gobierno y los sectores de defensa todavía representan aproximadamente el 75% del mercado de este tipo de tecnología, una proporción que apenas ha cambiado desde 2017. La industria ha invertido años en desarrollar proyectos personalizados, pero pocos de estos han logrado convertirse en fuentes de ingresos sostenibles y escalables. Los satélites funcionan bien, los datos abiertos están disponibles, y las plataformas en la nube han reducido las barreras para que las empresas comercales puedan participar en este sector. Sin embargo, la mayoría de las compañías comerciales relacionadas con esta tecnología siguen atrapadas en un ciclo de trabajos personalizados, sin poder superar el nivel de adopción masiva.

Esto no es un desaceleración temporal. Se trata de un cambio de paradigma. El punto central de la situación se ha movido decididamente hacia los aspectos relacionados con la defensa y la geopolítica. En 2025, vimos que la observación de la Tierra se utilizó por primera vez como herramienta diplomática. Estados Unidos suspendió el acceso de Ucrania a las imágenes comerciales adquiridas por el gobierno ucraniano. Eso fue una señal de lo que estaba por venir. En 2026, es de esperar que ocurran más cambios en este sentido.

Ya sea a través de restricciones de acceso, controles de exportación o la clausura de proveedores comerciales. La EO ya no es simplemente un instrumento para la observación; se ha convertido en una herramienta de poder.

Esta dinámica está transformando la forma en que se realizan las inversiones. El mercado se ha enfriado en lo que respecta a los productos de software y servicios de análisis puros. En cambio, las inversiones se centran en la construcción de infraestructuras que requieren hardware. En 2025, la financiación para este sector aumentó, pero la combinación de diferentes tipos de inversiones revela algo importante:

Esta es la capa de infraestructura del próximo paradigma. Las empresas que desarrollan capacidades soberanas, ya sean para protección nacional o alianzas estratégicas, se están convirtiendo ahora en el motor del crecimiento y del futuro de la industria. La curva S comercial ha estado estancada; la capa de infraestructura soberana es el nuevo camino de crecimiento exponencial.

Planet Labs: El juego de la infraestructura de datos

Planet Labs intenta crear la base de datos fundamental para el nuevo paradigma de infraestructura espacial. Su estrategia es clara: convertirse en un proveedor escalable y predecible de datos basados en el espacio, algo que los gobiernos y aliados estratégicos necesitan, incluso cuando la adopción comercial se retrasa. Los datos financieros recientes de la empresa indican que está alcanzando puntos clave en ese camino.

La empresa está creciendo de manera disciplinada. Los ingresos anuales alcanzaron un nivel importante.

La empresa tuvo un crecimiento del 11% en comparación con el año anterior. Lo más importante es que la empresa alcanzó un hito importante en su cuarto trimestre: el EBITDA ajustado se volvió positivo, lo cual representa un logro histórico para la empresa. Este cambio de situación, de pérdidas a ganancias, es una señal clara de que su modelo operativo está ganando fuerza. Además, las condiciones económicas generales también están mejorando; el margen bruto total, sin considerar los criterios GAAP, aumentó al 60%, en comparación con el 54% del año anterior.

La evidencia más contundente de la demanda futura es el volumen de negocios acumulado. Este aumentó en un 115% entre los trimestres, llegando a aproximadamente 498.5 millones de dólares. Esto no solo indica un éxito en las ventas, sino que también representa una base de datos de contratos que permite una mejor previsión y reduce la volatilidad de un modelo comercial puro. La empresa también informó una tasa de retención de clientes del 106%, lo que significa que los clientes existentes no solo se mantienen, sino que también gastan más. Esta fidelidad de los clientes es fundamental para construir una infraestructura empresarial confiable.

La posición estratégica del planeta depende de su capacidad para entregar estos datos de manera confiable, ya que las opciones de lanzamiento se vuelven cada vez más limitadas. La empresa se encuentra en un ciclo de inversiones elevado; los gastos de capital ascienden a 49.6 millones de dólares para todo el año, lo que representa aproximadamente el 20% de los ingresos. Estos fondos se utilizan para el lanzamiento de nuevos satélites como los Pelican y Tanager, cuyo objetivo es expandir las capacidades operativas de la empresa. El reciente acuerdo comercial de 230 millones de dólares con JSAT es una confirmación importante de este proceso de expansión. Además, este acuerdo también proporciona un socio clave para la distribución de datos.

Sin embargo, el camino no está libre de obstáculos. La empresa sigue enfrentando una pérdida neta anual de EBITDA de 10.6 millones de dólares. Las proyecciones para el próximo trimestre indican que podrían haber variaciones en los costos. Los problemas comerciales continúan, ya que los ingresos provenientes de la agricultura han disminuido en más del 10% en comparación con el año anterior. Esto resalta la tensión entre su base de clientes comerciales y la demanda geopolítica que impulsa sus negocios. El éxito de Planet en 2026 dependerá de su capacidad para rentabilizar su nueva capacidad de satélite, especialmente a través de alianzas como la que tiene con Anthropic. También será importante convertir esa gran cantidad de pedidos en ingresos consistentes y con altos márgenes, a medida que la demanda geopolítica por sus datos se vuelva habitual.

Rocket Lab: El lanzamiento y los sistemas relacionados con él

Rocket Lab está en plena vía de obtener un boom en su infraestructura de lanzamientos, ya que sus finanzas recientes demuestran el explosivo crecimiento típico de una empresa en el punto más agudo de la curva S. La compañía reportó

Se trata de una cifra que representa un crecimiento impresionante del 48% en comparación con el año anterior. Este aumento no se debe únicamente a un incremento en los ingresos; es el resultado directo de un aumento general en la actividad en todo el sector.Esto marca el inicio de una nueva era en términos de frecuencia de lanzamiento. Rocket Lab está capturando una parte significativa de ese impulso. Su crecimiento se concentra precisamente en la etapa de lanzamiento y los sistemas relacionados con el mismo. Este segmento ahora es el motor principal de toda la economía espacial.

El perfil financiero confirma que se trata de una apuesta con un importante impacto en la infraestructura. La empresa obtuvo una rentabilidad bruta récord en el trimestre, una indicación clave de la gestión operativa mientras se estima al máximo nivel. Se trata de la misma rentabilidad bruta no GAAP del 60% que reportó para el año completo, lo que demuestra que el crecimiento no está afectando a la rentabilidad. La empresa está construyendo los trenes fundamentales para la siguiente onda de desplegamiento de satélites, incluyendo mallas enormes, y su modelo de negocio está madurando para alcanzar el objetivo.

Pero la sostenibilidad de esta aceleración dependerá de la durabilidad de la demanda de lanzamiento. El crecimiento del sector se ha impulsado por un backlog de satélites que esperan que los viajes les permitan acceder a la órbita. El éxito de Rocket Lab depende de que ese canal permanezca lleno, lo que a su vez depende del continuo aporte de inversiones de clientes tanto comerciales como soberanos. La guía propia de la empresa para el próximo año fiscal, que projeta ingresos entre $260 millones y $280 millones, sugiere que la dirección vio que esta dinámica continúa, pero con un ritmo más lento que el crecimiento del cuarto trimestre del año pasado, en un 48 por ciento.

Lo importante es que Rocket Lab es una inversión pura en infraestructura que se basa en la curva S de lanzamiento. En vez de enfrentar los vientos contrarios a la adopción comercial que afectan a proveedores de datos como Planet Labs, se beneficia de la elevación exponencial de la demanda de lanzamiento, una tendencia que es probable que continúe mientras más satélites se despleguen. Para los inversores, la pregunta es si esta capa de lanzamiento de infraestructura puede mantener su tasa de crecimiento actual o si eventualmente se enfrentará al mismo tipo de saturación que ha estancado el mercado comercial de IM. Las evidencias hasta ahora apuntan a un buen curso en acentuación.

Catalizadores, riesgos y la infraestructura necesaria

El caso de inversión de Planet Labs y Rocket Lab depende de una única tendencia acelerada: la integración del espacio en la seguridad nacional e infraestructura soberana. El catalizador primario para ambos es el presupuesto de defensa sostenido y el imperativo estratégico de construir capacidades de espacio transparentes y resistentes. Esto ya no es un escenario futuro; es el entorno operativo. Como observó un observador de la industria,

Esto está influyendo en los presupuestos gubernamentales y en las decisiones relacionadas con la defensa. En el año 2026, se espera que esta tendencia se intensifique aún más, lo que generará una demanda exponencial de las infraestructuras que cada empresa proporciona.

Para Planet Labs, el catalizador es claro: su plataforma de datos debe convertirse en un proveedor escogido y escalable para soportar la toma de decisiones soberanas. Los enormes stocks de la compañía y sus asociaciones estratégicas son los primeros pasos. El verdadero test es la monetización. ¿Podrá convertir su nueva capacidad de satélite, como los vehículos espaciales Pelican y Tanager, en contratos de alto margen y repetibles con los gobiernos y aliados estratégicos? La paritización de $230 millones con el JSAT es una validación, pero la compañía debe demostrar que puede producir sus servicios de datos más allá de los proyectos personalizados. El riesgo aquí es la ejecución: persisten las desventajas comerciales, y la compañía debe tratar de resolver las tensiones entre su base de clientes existente y la nueva demanda soberana.

Para Rocket Lab, el catalizador para su crecimiento es la continua saturación del mercado de lanzamiento de satélites. Su rápido crecimiento es el resultado directo del gran volumen de satélites que esperan ser lanzados. La inversión que la empresa realiza en su cohete Neutron y en un ritmo de lanzamiento más rápido está destinada a satisfacer esta demanda. Sin embargo, el riesgo radica en el éxito de esta infraestructura. A medida que más proveedores entren al mercado y la capacidad de lanzamiento aumente, aumenta también la posibilidad de saturación del mercado. Esto podría presionar a los proveedores de lanzamiento, obligándolos a pasar de una dinámica de crecimiento alto a una de alta competencia. Las expectativas de Rocket Lab de un crecimiento más lento en el próximo año podrían ser un indicio temprano de este cambio.

La cuestión de inversión más profunda es cuál de las capas de infraestructura ofrece crecimiento exponencial más duradero en este paradigma dominado por la defensa. Rocket Lab está construyendo las vías fundamentales para el despliegue de satélites, una capa necesaria pero potencialmente competitiva. Planet Labs está construyendo la plataforma de datos que se ejecutará en esas vías. En un modelo de infraestructura soberana, el valor puede residente en cada vez más en los datos y su integración en los sistemas de comando y control, no solo en el lanzamiento en sí. El cambio de financiamiento del mercado en 2025, donde el impulso está firme en la infraestructura con hardware pesado, sugiere que los inversores ven la cuesta en su totalidad como crítica. Sin embargo, el crecimiento más duradero probablemente llegue a la empresa que pueda monetizar mejor sus datos como activo estratégico, no solo como una mercancía. La apuesta en 2026 es quien construya la capa más esencial, menos reemplazable en la nueva economía espacial.

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Eli Grant

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