PepsiCo vs. Coca-Cola: Un plan de asignación de riesgos con bajo nivel de beta

Generado por agente de IAPhilip CarterRevisado porShunan Liu
viernes, 16 de enero de 2026, 4:54 am ET4 min de lectura

El enfoque institucional está cambiando. Después de un período prolongado de flujos de inversión arriesgada, ahora hay un contexto estructural que favorece las inversiones defensivas. Los datos de State Street muestran que los inversores institucionales han aumentado sus participaciones en acciones.

Esto no es una reacción momentánea, sino un reasignación calculada de recursos, motivada por un índice de apetito por el riesgo neutro y por la búsqueda de valores de calidad, en medio de la incertidumbre constante. Las implicaciones para la construcción de carteras son claras: en este entorno, la volatilidad es un enemigo, y las acciones con bajo beta se convierten en herramientas importantes para reducir riesgos.

En este contexto, la selección de acciones defensivas va más allá de una mera rotación entre los diferentes sectores. El propio sector de los productos básicos para consumo está clasificado como una categoría especial.

Por parte de Schwab, los sectores de discreción y bienes raíces se consideran como sectores de bajo rendimiento. Esta clasificación neutral respecto al sector subraya que la ventaja defensiva debe encontrarse dentro del propio sector, y no simplemente a través de la posesión de activos en ese sector. La tarea consiste en identificar aquellos activos de mayor calidad y menor riesgo: aquellos cuyos flujos de caja son más resistentes y cuyo comportamiento frente a las fluctuaciones del mercado es menos sensible.

Aquí, la métrica beta sirve como una herramienta precisa para analizar la volatilidad de una acción en relación con el mercado en general. Un beta de 1.0 indica que la acción se mueve al mismo ritmo que el mercado; por otro lado, un valor inferior a 1.0 significa menos volatilidad. El beta de PepsiCo es…

Esto indica que PepsiCo tiene un perfil más defensivo que Coca-Cola. Esta menor sensibilidad significa que el precio de las acciones de PepsiCo probablemente experimente menos caídas durante períodos de turbulencia en el mercado. Este es un atributo importante cuando los flujos institucionales priorizan la estabilidad. Para un gerente de carteras, esto no es solo una ventaja teórica; se trata de una herramienta concreta para gestionar los retornos ajustados por riesgo en un mercado que ya ha experimentado un largo período de estabilidad.

Modelo de negocio y resiliencia financiera: Diversificación frente al enfoque centrado en un solo área.

La principal diferencia entre estos dos gigantes radica en sus modelos de negocio fundamentales. Estos modelos determinan directamente la estabilidad de los flujos de efectivo y la trayectoria de crecimiento de la empresa. La plataforma integrada de PepsiCo, que abarca tanto bebidas como snacks, constituye una ventaja estructural importante en una época donde las preferencias de los consumidores están en constante cambio. Esta diversificación permite obtener múltiples fuentes de ingresos, reduciendo así la dependencia de una sola categoría y protegiendo a la empresa de los cambios en las tendencias de consumo de bebidas o snacks. Por su parte, Coca-Cola sigue siendo una empresa dedicada exclusivamente a la producción de bebidas, concentrando sus esfuerzos en una única categoría, aunque esta sea dominante. Aunque este enfoque ha permitido desarrollar una fuerza de marca inigualable, también aumenta la sensibilidad de la empresa a los cambios en las tendencias y a las presiones competitivas dentro de esa misma categoría.

Desde el punto de vista financiero, esta diferencia en los modelos se traduce en un perfil de crecimiento más claro para PepsiCo. Se proyecta que los ingresos de la empresa aumentarán.

Los ingresos por acción alcanzaron los 8.50 dólares. Se espera que el crecimiento de Coca-Cola sea más moderado: los ingresos aumentarán aproximadamente un 4%, hasta los 48 mil millones de dólares, y los EPS estarán cerca de los 3.00 dólares. Esta diferencia en las expectativas de crecimiento es un factor importante para los modelos de inteligencia artificial que favorecen a PepsiCo. Esto indica que existe una trayectoria de crecimiento más dinámica para PepsiCo. Además, la mayor base de ingresos proveniente de los snacks también proporciona una margen de seguridad. Incluso si los volúmenes de ventas de bebidas experimentan contratiempos, las ventas de snacks pueden ayudar a estabilizar la rentabilidad general.

Desde el punto de vista de la asignación institucional, esta resiliencia es de suma importancia. En un mercado donde la volatilidad es un problema constante, el valor beta de PepsiCo, que es de 0.41, no es simplemente una cifra estadística sin importancia. Es, en realidad, una consecuencia directa de su perfil de flujos de efectivo diversificado. La capacidad de la empresa para generar ingresos estables y recurrentes desde ambas categorías representa una fuente de ingresos de mayor calidad. Este es el cimiento de un portafolio defensivo. El modelo de Coca-Cola, aunque robusto, presenta un riesgo más concentrado. Su fortaleza es innegable, pero su enfoque más limitado significa que su rendimiento financiero está más vinculado al comportamiento del sector de bebidas.

En resumen, se trata de un crecimiento ajustado al riesgo. PepsiCo ofrece una estructura más equilibrada: las características defensivas de los productos básicos son potenciadas por su modelo diversificado. Además, su trayectoria de crecimiento supera a la de sus competidores. Para un gestor de carteras que busque aumentar la proporción de inversiones en productos básicos, al mismo tiempo que minimice la volatilidad del sector en el que opera, esta combinación hace que PepsiCo sea una opción muy interesante para invertir.

Perfil de valoración y retorno ajustado por riesgo

La evaluación de estas dos empresas defensivas revela una clara diferencia en los retornos esperados. Es necesario considerar este hecho teniendo en cuenta sus distintos perfiles de riesgo. Las perspectivas basadas en la inteligencia artificial indican que PepsiCo está valorizada para un crecimiento más fuerte. Se proyecta que el precio promedio de la empresa sea…

Y un precio potencial cercano a los 230 dólares. Las proyecciones de Coca-Cola son más moderadas: un precio promedio alrededor de 75 dólares, y un precio máximo cercano a los 85 dólares. Esta diferencia en las expectativas de precios refleja directamente la diferencia de crecimiento entre las dos empresas. El modelo diversificado de PepsiCo permite obtener un mayor beneficio por su venta.

Desde una perspectiva de ajuste del riesgo, el beta más bajo de PepsiCo, que es de 0.41, se convierte en un factor crucial. Esta característica estructural implica que los inversores requieren una prima de riesgo significativamente menor. En otras palabras, el mercado ofrece, efectivamente, un mayor rendimiento potencial por cada unidad de volatilidad, en comparación con Coca-Cola. Esta dinámica es especialmente importante en el entorno institucional actual, donde la búsqueda de calidad y estabilidad es primordial. La menor volatilidad de los resultados financieros de PepsiCo, debido a sus sinergias en el sector de snacks, se alinea con la teoría de que las empresas con beta bajo tienen un desempeño mejor en términos de rendimiento.

La clave para la construcción de un portafolio es la convexidad. PepsiCo ofrece un perfil de retorno ajustado en función del riesgo, ya que su valor actual incluye un “premio al crecimiento” que es proporcional a su menor volatilidad. Para un portafolio defensivo, esta combinación: un mayor retorno esperado, junto con un menor riesgo de pérdidas, es la configuración ideal. Esto permite al gestor invertir más en el sector de productos alimenticios, sin tener que soportar un alto riesgo debido a la volatilidad del mercado. Coca-Cola, aunque es una empresa de alta calidad y con baja beta, presenta un camino de rendimiento más limitado, dada su trayectoria de crecimiento más estrecha y su mayor sensibilidad a las dinámicas del sector de bebidas.

Lo que se puede concluir de esto es que, en un mercado donde la volatilidad es un enemigo, la valoración de PepsiCo representa un punto de entrada más atractivo para invertir. Ofrece las características defensivas que se buscan, pero también cuenta con un motor de crecimiento que justifica una meta de precio más alta. Por lo tanto, es una opción superior para aquellos portfolios que buscan priorizar calidad y estabilidad, sin sacrificar el potencial de rendimiento a largo plazo.

Catalizadores, riesgos y lo que hay que tener en cuenta

La tesis de inversión para PepsiCo, como una empresa con un alto nivel de defensividad y baja beta, se basa en eventos futuros que confirmarán la superioridad de su modelo de negocio diversificado. El factor clave para el momento actual es la próxima temporada de resultados financieros. Coca-Cola tiene previsto presentar sus resultados financieros en ese momento.

Este informe será una prueba importante para evaluar la calidad de crecimiento y la capacidad de respuesta de los márgenes de ganancia del modelo de negocio dedicado exclusivamente a la producción de bebidas. Cualquier desviación en relación con el crecimiento previsto del 5% en los ingresos de PepsiCo y la trayectoria estable de sus ganancias será objeto de estrecha monitorización. Para PepsiCo, lo más importante es lograr los objetivos de crecimiento propuestos y mantener la estabilidad de los márgenes de ganancia, lo cual es fundamental para respaldar su valoración actual.

Además de los ingresos, la dirección del flujo institucional es un factor macroeconómico clave. El Índice de Atención al Riesgo de State Street, que recientemente se ha vuelto neutro, ya que los inversores prefieren las acciones defensivas, es un indicador importante para predecir las tendencias en la construcción de portafolios. Si este índice sigue inclinándose hacia una postura más defensiva, eso intensificará los movimientos en empresas con baja beta, como PepsiCo. Por el contrario, una reversión brusca en esta tendencia pondría en duda toda la estrategia de inversión relacionada con las empresas de baja beta.

El principal riesgo para la tesis de PepsiCo es un cambio continuo en las preferencias de los consumidores, que podría llevarlos a abandonar los snacks como fuente de alimentación. Aunque su modelo diversificado puede servir como un respaldo, una disminución significativa en el consumo de snacks podría afectar negativamente al crecimiento de la empresa y a sus márgenes de beneficio. Sin embargo, su bajo valor beta indica que este riesgo se manifestaría de manera menos grave en comparación con empresas más concentradas en su actividad. De esta manera, los activos de la empresa podrían preservarse durante periodos de declive en el sector en el que opera.

En resumen, lo importante es monitorear la situación actual del mercado. El entorno institucional, los informes de resultados del cuarto trimestre y cualquier cambio en el Índice de Atención al Riesgo de State Street serán datos en tiempo real que nos permitirán determinar si las características defensivas de PepsiCo, junto con su rendimiento superior, están siendo reconocidas adecuadamente. Para un gerente de cartera, estos son los indicadores específicos que servirán para validar la posición de sobreapuesta que se ha adoptado.

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Philip Carter

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