El ronquido estructural de Peloton: una realidad de la pandemia

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porAInvest News Editorial Team
martes, 13 de enero de 2026, 3:52 pm ET4 min de lectura

La opinión del mercado sobre Peloton en el año 2025 fue clara y definitiva. Las acciones de la empresa terminaron el año en declive.

Fue una disminución significativa que no se debía únicamente a la volatilidad trimestral. Se trataba de un reconocimiento de que el motor fundamental de crecimiento de la empresa había fallado de forma grave. Los datos confirman esta situación. El número total de miembros de Peloton disminuyó de 6.4 millones a 6 millones, y el número de suscriptores activos descendió de 2.976 millones a 2.8 millones durante el ejercicio fiscal. Este es el resultado de los efectos de la pandemia: el aumento en el número de nuevos clientes durante los períodos de confinamiento ya no existe, dejando una base más pequeña y saturada.

Dominio de Peloton en su nicho, con una

En At-Home Fitness, ahora parece la vanguardia de una carrera que se está acortando. La compañía es el líder indiscutible, pero ese liderazgo es cada vez más una función de las luchas de sus competidores más que de la demanda creciente. En sí mismo, el mercado más general de equipos de fitness se proyecta aumentar, pero a un nivel modesto.El crecimiento se acelera desde 2024 hasta 2029. Para un negocio construido en hardware de alto nivel y sus suscripciones, este ritmo de crecimiento es insuficiente para compensar la pérdida de la clientela de la era de la pandemia. El golpe estructural es evidente: Peloton está luchando por mantener su posición en un mercado que no crece lo suficiente como para absorber su declive.

Así, se crea una tensión crítica. El enfoque de la gerencia en reducir costos ha dado una efectiva mejora financiera, con un resultado operativo neto que se ha reducido hasta $36.2 millones y una EBITDA ajustada que ha aumentado hasta $403.6 millones. No obstante, como predice la propia empresa, estos incrementos operacionales no se acompañan con un descenso de ventas en el ejercicio fiscal 2026. El control de costos tácticos puede permitir que se logre un camino suave, pero no pueden generar nueva demanda. Con un mercado que se reduce y una base de clientes que se desmorona, el desafío de Peloton no es de eficiencia; es encontrar un nuevo vector de crecimiento.

Las fuerzas estructurales: la saturación del mercado y la erosión competitiva

El desafío que enfrenta Peloton no es simplemente de carácter competitivo; se trata de un problema estructural, derivado de un mercado que simplemente no está creciendo lo suficiente como para satisfacer sus ambiciones. Se proyecta que el mercado mundial de equipos de fitness crezca de manera moderada.

De 2024 a 2029. Eso es un entorno de baja base, de crecimiento lento, en donde el mercado total esencialmente está estancado. En un entorno como ese la posición dominante de Peloton se convierte en una espada de doble filo.At-Home Fitness es un desuso de una piscina en total, creando un juego de cero suma en donde los beneficios de uno jugador son las pérdidas de otro. La empresa lidera, pero lidera en una carrera que se está reduciendo.

Esta dinámica hace que incluso la impresionante lealtad de los clientes de Peloton no sea suficiente para mantener el negocio. La capacidad de la empresa para retener a sus clientes –mientras que más del 55% de los clientes continúan comprando el producto incluso 6 años después de la compra– es una prueba de la calidad de sus productos y servicios. Sin embargo, en un mercado donde hay pocos nuevos competidores, esa lealtad simplemente sirve para mantener los ingresos existentes; no genera nueva demanda. El problema estructural es que el número de nuevos clientes potenciales está disminuyendo, no aumentando. La capacidad de Peloton para retener a sus clientes es algo defensivo, no algo que genere crecimiento.

En definitiva, Peloton está competiendo en un mercado en el que la oferta parece que no crece. Su liderazgo proviene del estrés de sus competidores y de su propia disciplina operativa, pero no puede superar la limitación fundamental de una demanda de mercados en crecimiento lento. Con este escenario en mente, la empresa debe concentrarse no en captar el mercado, sino en maximizar el valor de su base de consumidores fidelizados en un ecosistema restringido.

El dilema estratégico: la reducción de costos como alternativa al crecimiento

El libro de reglas del CEO Peter Stern es claro, y es defensivo. Su plan para salvar

por medio de una reducción del 6% en la fuerza de trabajo y una drástica reducción en la superficie física del negocio, de 37 a 13 tiendas más grandes, es una respuesta directa a un mercado que ya no está creciendo. Esta no es una expansión ofensiva; es una retirada táctica para preservar los fondos y estabilizar la balanza. Los números muestran que la intención funciona: los costos operativos se redujeron, lo cual contribuyó a un beneficio sorpresivo en el último trimestre. Sin embargo, como Stern reconoció, los costos operativos se mantienen muy altos, lo cual indica que la presión de costos es estructural, no tan solo táctica.

El giro hacia los canales de menor costo como las microestaciones y un mercado de productos usados de segunda mano es una extensión lógica de esta estrategia. Al reducir su presencia física y enfocarse en puntos de contacto incrementales, locales, Peloton tiene el objetivo de mantener la visibilidad de la marca sin los altos costos de una red comercial de escala completa. La alianza con Precor y su empuje hacia la salud y recuperación mentales también son intentos para aumentar los ingresos de su base de clientes fieles mediante servicios conexas, en vez de perseguir nuevos clientes de hardware en un mercado saturado. Estos movimientos son necesarios para encontrar crecimiento donde exista.

En resumen, toda esta estrategia sustituye al crecimiento económico. La reducción de costos ha generado ganancias y mejorado los flujos de efectivo, pero no puede generar nueva demanda. Las propias expectativas de la empresa para el ejercicio fiscal 2026 implican un ligero descenso en los ingresos. Una realidad que ni siquiera 300 millones de dólares en ahorros acumulados pueden cambiar. El plan de Stern es un mecanismo de supervivencia, una forma de ganar tiempo y asegurar que la empresa pueda invertir en su futuro. Sin embargo, en un mercado donde…

Ese futuro depende de encontrar un nuevo vector de crecimiento más allá de la eficiencia. Por ahora, la empresa continua en pie, usando la disciplina de costos para compensar un fundamental viento contrario que no puede superar aún.

Escenarios Avanzados y Factores Clave

El camino que tiene por delante para Peloton está determinado por una elección crucial entre dos escenarios posibles. Cada uno de ellos depende de la implementación de su estrategia principal y de la capacidad de su base de clientes para mantenerse estable. El factor clave para lograr un cambio positivo es la traducción exitosa de sus medidas agresivas de reducción de costos en operaciones sostenibles y rentables. La empresa ya ha logrado un beneficio sorprendente en su último trimestre, gracias a esto.

Y también una nueva línea de equipos. La próxima fase consistirá en integrar estos ahorros en el modelo de negocio, de modo que puedan compensar de manera constante la disminución de los ingresos brutos. El hecho de que la dirección reconozca que los gastos operativos siguen siendo “demasiado altos” indica que todavía hay trabajo por hacer. Pero el objetivo es claro: crear un modelo de negocio más eficiente y capaz de generar efectivo, donde la rentabilidad no sea algo anormal en cada trimestre, sino una realidad estructural.

Sin embargo, el riesgo principal es que esta ingeniería financiera no logra ocultar una erosión más profunda en su negocio principal. La tesis estructural establecida anteriormente sigue siendo válida: Peloton está compitiendo en un mercado cada vez más reducido, con una base de clientes cada vez menor. Si la empresa…

Y a medida que continúan cayendo los miembros de la compañía, incluso una estructura de costos rentable podría no ser suficiente para respaldar una valoración significativa. Los inversores podrían ver a los ahorros como una solución temporal para un modelo de crecimiento fundamentalmente roto, lo que convertiría a la compañía en una trampa de valor. El riesgo es que la reducción de costos se convierta en un estado permanente, y no en una pauta hacia una nueva etapa de crecimiento.

Para determinar cuál escenario se está dando, los inversores deben seguir ciertos indicadores a lo largo de los trimestres próximos. Los más importantes serán los incrementos de ingresos de los servicios de fitness conectados y la trayectoria de los suscriptores activos. Una estabilización o, de hecho, un giro en el descenso de suscriptores de 2,976 millones a 2,8 millones de usuarios indicaría que la estrategia de Peloton de ir al servicio y a sus nuevas herramientas de coaching con IA está dando buenos resultados. Por el contrario, una mayor erosión confirmaría que el viento estructural que impulsa a la compañía está superando su estrategia defensiva. El intento de la empresa de entrar en categorías de bienestar conexas y su mercado de pre compras es una forma de incrementar los ingresos de su base actual, pero su impacto debe ser medido en estos indicadores de rendimiento clave.

En resumen, el futuro de Peloton depende de que logre implementar con éxito su estrategia defensiva. Los ahorros en costos son una base necesaria, pero no pueden sustituir la necesidad de crecimiento. Los próximos trimestres nos revelarán si la empresa puede aprovechar su estructura de costos más reducidos para invertir en su futuro, o si simplemente seguirá manteniendo el statu quo, esperando a que llegue un mercado que aún no existe.

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Julian West

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