Las acciones de Oracle cayeron un 12.27%, debido a las preocupaciones relacionadas con su plan de expansión en el área de inteligencia artificial, que cuesta entre 45 y 50 mil millones de dólares.
El precio de las acciones cayó al nivel más bajo desde mayo de 2025. El descenso intradía fue del 2.78%.
Las acciones de Oracle han caído un 12.27% en cinco sesiones consecutivas. Esto se debe a las preocupaciones relacionadas con un plan de financiación de entre 45 y 50 mil millones de dólares, destinado a expandir la infraestructura de computación en la nube para clientes que utilizan tecnologías de IA. La iniciativa, anunciada en enero de 2026, combina financiamiento de deuda y capitalización de capital, incluyendo valores convertibles y programas de emisión de acciones en el mercado. Todo esto genera preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda y la dilución del valor de los accionistas. Las acciones de la empresa han perdido un 36% desde septiembre de 2025, debido a una carga de deuda de 100 mil millones de dólares, además de una demanda presentada por los tenedores de bonos, quienes cuestionan las condiciones de endeudamiento necesarias para la implementación de la infraestructura de IA. Los analistas señalan que el riesgo de crédito ha aumentado significativamente; los spreads de CDS para períodos de cinco años han alcanzado los 153.90 dólares por cada 10,000 dólares de deuda, lo que refleja escepticismo sobre la capacidad de Oracle para gestionar sus gastos de capital.
Las presiones macroeconómicas y competitivas aumentan la dificultad de la situación. Una posible desaceleración global podría reducir la demanda de software empresarial. Por otro lado, rivales como Amazon y Microsoft intensifican la competencia en el mercado de servicios en la nube. Las métricas financieras de Oracle –un ratio de deuda sobre capital total de 4.15, un puntaje Altman de 2.18 y un coeficiente de liquidez cercano a 0.91– indican una gestión precaria del balance general de la empresa. Los indicadores técnicos, como el “death cross” de enero de 2026 y un RSI en un rango bajista de 35–55, resaltan una tendencia bajista. A pesar de que las ganancias en diciembre de 2025 fueron superiores a las expectativas, los ingresos no alcanzaron las estimaciones. Además, las ventas por parte de los ejecutivos en enero de 2026 han erosionado aún más la confianza de los inversores. Con niveles de resistencia en $177 y niveles de soporte cerca de $161, las acciones siguen en una fase de consolidación. Esto refleja una perspectiva de alto riesgo y alta recompensa, dadas las incertidumbres estructurales y sectoriales.



Comentarios
Aún no hay comentarios