La disminución en la producción de OPEP en enero: ¿Se trata de un descenso temporal o de una señal de un desequilibrio más profundo?
La producción de OPEP disminuyó a28.83 millones de barriles al día en eneroEn diciembre, la cantidad de petróleo exportado disminuyó en 230,000 barriles diarios. La causa inmediata fue una interrupción temporal y severa en los flujos de suministro en Venezuela. El bloqueo naval estadounidense impidió que el petróleo pudiera ser enviado a China, lo que llevó a que las exportaciones venezolanas cayeran al nivel más bajo en tres años. Alrededor de un tercio de la disminución total en las exportaciones se debió directamente a este acontecimiento.
Pero la historia de Caracas fue una historia de un rápido cambio de situación. A pesar del impacto inicial del bloqueo…Las exportaciones de petróleo de Venezuela han aumentado significativamente, hasta alcanzar aproximadamente 800,000 barriles por día a finales del mes.Esta recuperación se debió a un cambio en la política de los Estados Unidos, que permitió la reducción selectiva de las sanciones, lo que permitió que los volúmenes de exportación pudieran volver a circular normalmente. El reordenamiento geopolítico fue claro: los Estados Unidos se convirtieron en el destino principal de las exportaciones, recibiendo aproximadamente 284,000 barriles diarios.
Esto sienta las bases para comprender los datos de enero. La disminución en el promedio de la OPEP fue un choque en el suministro causado por Venezuela, y no representó un cambio fundamental en la gestión del suministro por parte del grupo. Esta disminución fue parcialmente compensada por otros países miembros. Además, el contexto general indica que los países miembros de la OPEC+ ya habían comenzado a implementar una suspensión de la producción durante tres meses. La caída en las exportaciones venezolanas parece más como un problema logístico temporal, donde las exportaciones de ese país disminuyeron y luego volvieron a aumentar. No se trata, por tanto, de una señal de que la gestión coordinada del suministro por parte del grupo está fallando.
El equilibrio entre oferta y demanda: una previsión de un aumento en los inventarios

La disminución en la producción de la OPEP en enero fue un acontecimiento a corto plazo. Pero esto no cambia la tendencia general del mercado. La última estimación de la Administración de Información Energética de los Estados Unidos indica que existe un claro desequilibrio estructural en el mercado. Se espera que…La producción mundial de petróleo superará la demanda mundial de petróleo en el año 2026.Es una condición que hará que los inventarios aumenten. Esta es la presión fundamental que el mercado debe enfrentar.
La previsión supone que las sanciones contra Venezuela continuarán en vigor hasta el año 2027. Este límite en la producción es una de las principales razones por las cuales se espera que el crecimiento de la producción del grupo disminuya después de 2026. Por ahora, el aumento en el suministro proviene de los países miembros de OPEC+, quienes se espera que contribuyan a un incremento de 1.4 millones de barriles diarios en la producción mundial de combustibles líquidos en 2026. Esta expansión en el suministro, combinada con una demanda que no sigue el mismo ritmo, prepara el terreno para una disminución en los precios.
El camino que seguirá el mercado es ahora claro: prevemos que el precio promedio del petróleo crudo Brent será de 56 dólares por barril en 2026. Esto representa una disminución del 19% en comparación con el promedio de 2025. Se espera que esta caída continúe hasta 2027, con precios promedio de 54 dólares por barril. Esta predicción se debe directamente al aumento de los inventarios, algo que continuará incluso si la velocidad de este aumento disminuye. En otras palabras, el choque de enero fue solo un fenómeno temporal, frente a un panorama general de aumento de la oferta y previsión de bajadas en los precios.
En resumen, la atención del mercado debe centrarse en la trayectoria de los inventarios a lo largo de varios años, en lugar de en la volatilidad de un solo mes. El repunte de los precios en Venezuela en enero fue una solución logística, no un cambio en la tendencia a largo plazo. Dado que la producción superará la demanda, la presión sobre los precios es estructural, y no cíclica.
El catalizador: La volatilidad política frente a los fundamentos del mercado
La situación de abastecimiento en enero fue un conflicto entre diferentes fuerzas. Por un lado, los problemas en Venezuela causaron una disminución temporal y significativa en la producción. Por otro lado, miembros clave del OPEP+, como los Emiratos Árabes Unidos e Irak, comenzaron a implementar un congelamiento de la producción durante tres meses. Este congelamiento es una respuesta directa a las tendencias de demanda estacionales, y no representa un cambio fundamental en la situación estructural. Se trata de un ajuste táctico para ralentizar el crecimiento de los inventarios, pero no constituye un cambio en la tendencia a largo plazo.
Los factores externos aumentan la volatilidad de los precios, pero es poco probable que cambien el curso general de los acontecimientos. Los cambios en la política estadounidense respecto a Venezuela han contribuido a un importante repunte en las exportaciones. Estos son eventos geopolíticos, no cambios permanentes en el suministro. De manera similar, el reciente aumento en los precios se debe a un contratiempo en las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán. Esto genera temores de escalada militar y posibles interrupciones en el suministro en el Medio Oriente. Estos eventos pueden causar fluctuaciones de precios a corto plazo.Los precios del crudo aumentaron debido a las preocupaciones relacionadas con las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.Sin embargo, estos fenómenos son episódicos, mientras que la previsión de un exceso global en el suministro es algo estructural.
En resumen, el congelamiento es una reacción a un pronóstico, y no una causa de ese mismo pronóstico. OPEP+ intenta controlar la acumulación de inventarios, algo que, según el EIA, continuará hasta el año 2027. La pausa planificada es una herramienta para proporcionar algo de apoyo, pero esto ocurre en un contexto diferente.La producción mundial de petróleo supera la demanda mundial de petróleo.El resurgimiento de Venezuela y los disturbios geopolíticos son simplemente molestias insignificantes. La presión real radica en la persistente sobreoferta de bienes.
¿Qué debemos mirar? El camino hacia los 56 dólares por barril.
La previsión de un excedente en el suministro y una disminución en el precio a 56 dólares por barril no es una predicción de un único evento, sino más bien una trayectoria basada en datos específicos. Para determinar si esta trayectoria es realista, los inversores deben monitorear algunas métricas clave y posibles interrupciones en el proceso.
En primer lugar, hay que observar el cumplimiento real por parte de OPEC+ con su decisión de congelar la producción. El objetivo declarado del grupo es mantener la producción estable.28.83 millones de barriles al díaEl nivel que simplemente no logró alcanzar en enero se debió al impacto causado por la situación en Venezuela. La reunión prevista para el 1 de marzo será crucial; los delegados deben decidir si prolongar o terminar esta pausa. La capacidad de la coalición para mantenerse fiel a sus objetivos, a pesar de las presiones para recuperar cuota de mercado, será la prueba más importante de su disciplina frente a las expectativas del mercado.
En segundo lugar, hay que tener en cuenta la producción de crudo de los Estados Unidos. Este sigue siendo una importante fuente de suministro mundial. Aunque la EIA prevé que…Un ligero descenso de menos del 1% en el año 2026.La producción en Estados Unidos sigue estando en un nivel récord. Cualquier desaceleración de la actividad de perforación que sea más rápida de lo esperado, o un aumento en la productividad, podría influir en la ecuación del suministro. El precio de referencia en Estados Unidos, que se pronostica que ronde los 52 dólares por barril este año, será un indicador clave de las presiones de los costos internos y de las condiciones económicas de la producción.
Por último, debemos mantenernos alerta ante posibles shocks inesperados que puedan perturbar el proceso de creación de inventario. Los eventos geopolíticos, como el reciente aumento en los precios, pueden ser factores que afecten negativamente este proceso.Preocupaciones relacionadas con las negociaciones entre EE. UU. e IránEstos eventos pueden causar volatilidad a corto plazo. Una interrupción importante en el suministro en el Medio Oriente o en cualquier otro lugar podría hacer que el mercado se tense temporalmente. Sin embargo, estos son eventos episódicos, mientras que las predicciones dependen del desequilibrio estructural persistente entre la producción y la demanda mundial.
En resumen, el camino hacia los 56 dólares por barril está lleno de datos predecibles. La atención del mercado debe centrarse en la consistencia en la gestión de la oferta por parte de OPEC+, la resiliencia de la producción estadounidense y la ausencia de shocks significativos en el suministro. Si estos factores se mantienen conforme a las predicciones, la acumulación de inventarios y la disminución de los precios continuarán. Cualquier desviación de este patrón será señalada por estas métricas específicas que deben ser monitoreadas.



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