Oklo: Construyendo la capa de infraestructura nuclear para la curva S de la IA

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 18 de enero de 2026, 2:38 pm ET5 min de lectura

El cambio de paradigma ya no es algo teórico. Se trata de un cambio radical en la demanda fundamental de electricidad, y este cambio se está acelerando de forma exponencial. Durante décadas, la demanda comercial de electricidad en los Estados Unidos fue prácticamente constante. Esa época ha terminado. En los nueve primeros meses de 2025, esa demanda ha aumentado.

En términos anuales, se trata de un aumento del 3% en el año 2024. Esto no es algo insignificante; es una señal innegable de que está surgiendo una nueva curva tecnológica ascendente.

El catalizador para este proceso es la inteligencia artificial. La empresa de consultoría Grid Strategies proyecta que, solo los centros de datos, representarán el 55% del crecimiento en la demanda de electricidad en Estados Unidos durante los próximos cinco años. No se trata simplemente de un aumento gradual; se trata de una reorganización estructural del perfil de carga del sector eléctrico, motivada por la enorme capacidad de procesamiento necesaria para entrenar y ejecutar modelos de IA generativa. Los números son impresionantes. Se espera que la demanda de energía en Estados Unidos aumente…

Es un punto de inflexión claro en comparación con los datos del año 2024. A nivel mundial, las proyecciones son aún más alentadoras. Goldman Sachs Research estima que…No hay necesidad de hacerlo.

Para enfrentar este aumento en la demanda de energía, es necesario construir nueva infraestructura a un ritmo que coincida con la curva de adopción de estas tecnologías. La escala es enorme. Goldman Sachs estima que, para satisfacer toda la demanda de energía de los centros de datos hasta el año 2030, el mundo necesitará entre 85 y 90 gigavatios de capacidad nuclear nueva. Se trata de una inversión masiva, y esto destaca una vulnerabilidad crítica: el mix energético actual no está en el camino correcto para lograrlo. Menos del 10% de esa capacidad nuclear necesaria estará disponible a nivel mundial para el año 2030. Esto crea una oportunidad para las empresas que puedan desarrollar las infraestructuras necesarias para esta nueva era. La tesis de inversión es clara: la infraestructura necesaria para la era de la IA aún no está lista, y quienes sean los primeros en adoptar estas tecnologías serán aquellos que puedan escalar las tecnologías necesarias, como la energía nuclear avanzada, lo suficientemente rápida como para seguir la curva de adopción exponencial.

La infraestructura de juegos basada en principios primeros de Oklo

La estrategia de Oklo es un ejemplo clásico de cómo se construye una infraestructura adecuada para un nuevo paradigma. La empresa no busca lograr mejoras incrementales en la eficiencia; en cambio, utiliza tecnologías diseñadas desde el principio para resolver los problemas fundamentales relacionados con el uso de la inteligencia artificial: seguridad, sostenibilidad del combustible y rapidez en la implementación de las soluciones.

Esta tecnología no es algo teórico. Ya ha sido utilizada y operada en el pasado, con más de 400 años de experiencia en su funcionamiento en todo el mundo. Esta trayectoria probada, desde el reactor experimental Experimental Breeder Reactor-I hasta la operación del EBR-II durante décadas, constituye una base fundamental de fiabilidad y escalabilidad. En un contexto de demanda exponencial, esto no se trata simplemente de una característica de seguridad; se trata de una ventaja importante que reduce los riesgos de ejecución.

El producto estrella de la empresa, el Aurora Powerhouse, encarna este enfoque basado en la importancia de las infraestructuras. Se trata de reactores pequeños y rápidos, diseñados para ofrecer seguridad intrínseca. Son reactores autostabilizados y autocontrolados; además, se enfrian mediante fuerzas naturales, lo que significa que son seguros para su uso directo. Lo más importante es que son capaces de reciclar el combustible nuclear usado. De esta manera, los residuos se convierten en fuente de combustible, lo que resuelve uno de los principales problemas relacionados con la escalabilidad de la energía nuclear. Para una empresa que construye las bases para la era de la inteligencia artificial, esta capacidad de ciclo cerrado es una característica fundamental, no algo añadido como un beneficio adicional.

Esta alineación tecnológica cuenta ahora con el respaldo de un importante compromiso del mercado. En enero, Oklo anunció un acuerdo importante con Meta para desarrollar…

El pago por adelantado hecho por Meta proporciona una financiación crucial para garantizar el suministro de combustible nuclear y avanzar en la primera fase del proyecto. La escala es significativa: el desarrollo del proyecto ocupará 206 acres de terreno, ubicados en una posición estratégica dentro de la red eléctrica PJM. No se trata simplemente de un acuerdo de compra de energía; se trata de una compromiso a largo plazo para la construcción del proyecto. La primera fase está prevista para el año 2030, y se espera que el proyecto alcance su capacidad completa para el año 2034. Este acuerdo proporciona la certeza necesaria para que el proyecto pueda pasar de la fase de demostración a la fase de implementación real.

En resumen, Oklo se está posicionando como la infraestructura fundamental para el próximo paradigma energético. Combina un diseño de reactor comprobado y seguro, con la capacidad única de utilizar residuos nucleares como combustible. Esta combinación, ahora respaldada por una empresa importante como Meta, tiene como objetivo proporcionar energía limpia y confiable, a la escala y velocidad necesarias para el desarrollo de la tecnología de inteligencia artificial. La empresa está construyendo las “vías” para el transporte de energía, no solo los vehículos que las transportan.

Riesgo de ejecución vs. Potencial de crecimiento exponencial

La tesis sobre el crecimiento exponencial de Oklo se basa en una ecuación simple pero poderosa: el poder de la IA está aumentando rápidamente, y sus infraestructuras aún no están completamente desarrolladas. El primer reactor comercial de la empresa, el Aurora-INL, representa el primer paso crucial para demostrar que es posible llevar a cabo este proyecto. Su cronograma de objetivos es…

Este es un hito fundamental. El éxito en este aspecto reduce los riesgos relacionados con todo el modelo de implementación. Por otro lado, el fracaso podría socavar seriamente la credibilidad de la escalabilidad necesaria para alcanzar los niveles de miles de gigavatios.

El desafío relacionado con la escala es enorme, y esto determina el riesgo de ejecución. Goldman Sachs Research proyecta que…

Se necesitará una capacidad global para satisfacer el crecimiento de la demanda de energía en todos los centros de datos para el año 2030. Sin embargo, la empresa prevé que menos del 10% de esa capacidad estará disponible a nivel mundial para ese año. Esto crea un gran vacío en el mercado. El proyecto de Oklo en el condado de Pike es un intento directo de llenar ese pequeño vacío. La cooperación con Meta representa una compromiso previo para desarrollar tal capacidad.Se trata de una planta que se encuentra en 206 acres de terreno, en el sur de Ohio. La primera fase de la construcción está programada para el año 2030; se espera que la planta alcance su capacidad completa para el año 2034. Se trata de una obra a largo plazo, que requiere un costo multimillonario. Es necesario que todo se lleve a cabo dentro del cronograma establecido.

La ruta crítica para este proyecto es clara: Oklo debe utilizar los pagos por adelantado de Meta para obtener combustible nuclear y avanzar en la fase de desarrollo del proyecto. Esto incluye las actividades de preparación previas a la construcción y la caracterización del sitio donde se llevará a cabo la instalación. Estas actividades están programadas para comenzar en el año 2026. La capacidad de la empresa para gestionar este capital de manera eficiente, manejar los procedimientos de autorización y llevar a cabo la construcción dentro del cronograma establecido, será determinante para que pueda pasar de ser una empresa dedicada al desarrollo de tecnologías experimentales a una empresa capaz de construir infraestructuras a gran escala. El riesgo no se limita solo a aspectos técnicos; se trata también de un desafío complejo, como el de escalar cualquier proyecto industrial en un sector que requiere mucho capital y está regulado por diversas normativas. El potencial de crecimiento exponencial es enorme, pero todo depende de si Oklo puede entregar su primer reactor a tiempo, y luego replicar ese éxito a un ritmo sin precedentes en toda la región, con una capacidad de generación de energía de 85-90 GW.

Catalizadores, escenarios y el camino hacia la singularidad

La tesis de inversión de Oklo se basa en una serie de logros a corto plazo que validarán su capacidad para expandirse. El catalizador principal es el progreso tangible en el proyecto de 1,2 GW en Ohio. La empresa ya ha obtenido los terrenos necesarios y también ha realizado los pagos preliminares. Pero el camino crítico comienza ahora…

Con el inicio de las actividades de preconstrucción y la caracterización del sitio, el éxito en esta etapa demostrará la capacidad operativa de Oklo y su habilidad para superar los complejos obstáculos regulatorios y logísticos que implican una construcción a lo largo de varios años. Cualquier retraso o contratiempo en esta fase podría afectar directamente al cronograma del proyecto, que tiene como objetivo completar la primera fase para el año 2030.

Más allá de este acuerdo importante, lo que indica el mercado es la aparición de nuevos acuerdos de compra de energía por parte de los gigantes tecnológicos. Goldman Sachs Research señala que…

Ya se han firmado contratos para la creación de nuevas capacidades nucleares, lo que indica una creciente demanda en el mercado por energía de bajas emisiones de carbono y que funcione las 24 horas. El patrón de estos acuerdos será un indicador clave de la adopción generalizada de este modelo de infraestructura en el mercado. Si Oklo puede aprovechar su alianza con Meta para obtener compromisos similares de otros operadores de centros de datos, eso confirmaría que su modelo de infraestructura es considerado como una solución viable para resolver los problemas relacionados con la falta de energía en el ámbito de la inteligencia artificial.

Sin embargo, el catalizador fundamental sigue siendo el funcionamiento exitoso de su primer reactor comercial: el Aurora-INL. Este reactor constituye una prueba esencial para toda la implementación de la curva de desarrollo del proyecto. Su cronograma de objetivos es el siguiente:

Esto no puede negociarse. Una startup que tenga éxito y pueda operar de manera sostenible reducirá los riesgos relacionados con la tecnología a gran escala. Esto, a su vez, le dará credibilidad al proyecto en el condado de Pike, lo que permitirá atraer más inversiones. Por otro lado, cualquier retraso o problema técnico podría socavar seriamente la posibilidad de crecimiento exponencial del proyecto.

Visto a través de la lente de la singularidad tecnológica, el papel de la infraestructura energética se vuelve extremadamente importante. La “curva S” de la IA no se refiere únicamente a algoritmos más inteligentes; también implica la capacidad física necesaria para ejecutarlos. El camino que ha recorrido Oklo, desde un único reactor hasta un complejo de 1.2 GW, es un microcospo de este desafío más amplio: construir las bases para un nuevo paradigma. La capacidad de la empresa para implementar estos cambios en el corto plazo determinará si se convertirá en una piedra angular de ese futuro, o simplemente en un concepto prometedor que será dejado atrás, a medida que la curva de demanda se acerque demasiado a su alcance.

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Eli Grant

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