El aumento en la volatilidad de los precios del petróleo expone a una situación de stagflación. Por eso, los operadores apostan por un shock temporal, pero son cautelosos ante una recesión más profunda.

Generado por agente de IAMarcus LeeRevisado porDavid Feng
miércoles, 11 de marzo de 2026, 6:30 am ET7 min de lectura

El contexto actual está marcado por advertencias de stagflación. Por un lado, el crecimiento económico ha disminuido significativamente. La economía estadounidense se expandió a un ritmo…Tasa anualizada del 1,4% en el cuarto trimestre de 2025Se trata de una disminución significativa en comparación con el 4.4% registrado en el trimestre anterior. Esta cifra está muy por debajo de las expectativas. Aunque la paralización del gobierno se considera un factor importante que afectó negativamente la economía, el ralentismo es real y indica que la actividad económica interna está disminuyendo. Por otro lado, la inflación sigue siendo elevada.El Índice de Precios al Productor, en enero, aumentó un 0.8% en comparación con el mes anterior.El índice PPI anual se elevó al 3.6%, lo que demuestra que las presiones de precios no están disminuyendo.

Esta combinación de crecimiento débil e inflación elevada es el clásico caso de stagflación. El catalizador inmediato y volátil que provoca esta situación es el aumento en los precios del petróleo. Los conflictos en el Golfo Pérsico han generado nuevos riesgos para la seguridad energética. Los ataques iraníes dañan las instalaciones y amenazan las rutas de navegación. Como resultado…Los precios del petróleo crudo en Brent superaron los 92 dólares por barril a principios de este mes.Esto representa un aumento del 28% en tan solo unos días. Este incremento es un factor que influye directamente en el ciclo de precios de los productos básicos, lo que lleva a un aumento en los costos a lo largo de toda la cadena de suministro. Esto, a su vez, aumenta la presión inflacionaria, algo que ya se puede observar en los datos del PPI.

Visto desde una perspectiva de ciclo macroeconómico, este riesgo de stagflación es algo real, pero temporal. El shock petrolero es un catalizador geopolítico que ha llevado temporalmente la economía a una situación de alto costo y bajo crecimiento. La pregunta clave es si esta presión es sostenible o si se trata simplemente de un aumento temporal y brusco en los costos. Por ahora, los datos confirman esa situación: un crecimiento débil se encuentra con un fuerte shock inflacionario, donde los precios del petróleo actúan como el catalizador que define el equilibrio a corto plazo.

La lente del ciclo de las materias primas: el petróleo como indicador cíclico

Los precios del petróleo no son simplemente una cifra insignificante; son un indicador importante del ciclo general de los productos básicos. Actúan como un catalizador volátil que intensifica las tendencias macroeconómicas subyacentes. El aumento reciente a más de 92 dólares por barril es una respuesta directa y violenta a la crisis de suministro causada por los conflictos en el Medio Oriente. Los ataques iraníes y las amenazas relacionadas con los transportes han generado nuevos riesgos para la seguridad energética.Daños a las instalaciones de petróleo y gasSin embargo, la perspectiva del mercado indica que existe escepticismo respecto a la permanencia de este choque en el mercado. Aunque los precios al contado han aumentado, el precio del crudo Brent para enero de 2027 se mantiene en torno a los 70 dólares. Esta fuerte tendencia a la baja sugiere que los operadores consideran que este aumento temporal en los precios no representa un cambio fundamental en el suministro a largo plazo. La resiliencia de los inventarios mundiales y la capacidad de las reservas de shale para compensar estas carencias son factores clave que contribuyen a mitigar la crisis de suministro a largo plazo.

Esto crea una situación de dilema político que influye directamente en las expectativas de crecimiento de todas las mercancías. El mercado laboral presenta una clásica tensión relacionada con la stagflación. Por un lado…La tasa de desempleo disminuyó a 4.4%.Por otro lado, la tendencia general es de estancamiento. Los empleadores crearán un total de 584,000 empleos durante todo el año 2025. Este número representa una disminución significativa en comparación con los dos millones de empleos creados el año anterior. Este mercado débil, donde las contrataciones se concentran en pocos sectores y el crecimiento general se ha estabilizado, debilita el motor interno que impulsa la demanda de materias primas. Los responsables de la formulación de políticas se encuentran en una situación difícil: tienen que mantener un mercado laboral frágil, mientras luchan contra la inflación. Este conflicto dificulta las perspectivas de crecimiento para las materias primas.

El riesgo principal es que la alta inflación y el bajo crecimiento económico se refuercen mutuamente, lo que obligará a la Reserva Federal a adoptar medidas restrictivas, lo cual agravará aún más la desaceleración económica. Se teme que un aumento continuo en los precios del petróleo pueda fomentar la inflación, al mismo tiempo que restringe la actividad económica.Contribuye a la inflación, al mismo tiempo que restringe la actividad económica.Esta dinámica es lo que define el ciclo de stagflación. Cuando la Fed se ve obligada a no reducir las tasas de interés para estimular la crecimiento, ya que la inflación está en aumento, la economía enfrenta un escenario difícil. El reciente aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro, con el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años llegando al 4.1%, refleja esta ansiedad de los inversores por un entorno inflacionario más agudo y por las mayores tasas de interés que afectan el crecimiento económico.

Visto desde la perspectiva del ciclo económico, el petróleo actúa como un catalizador volátil que determina el equilibrio entre los diferentes factores que influyen en la economía. Su aumento en los precios amplifica la presión inflacionaria ya presente en los datos del IPC. Por otro lado, el mercado laboral débil y el crecimiento lento del PIB indican una demanda débil. La incertidumbre sobre posibles shocks en el suministro ofrece algo de esperanza, pero la verdadera prueba consiste en determinar si el ciclo de crecimiento e inflación puede romperse sin provocar una recesión aún más profunda. Por ahora, el petróleo sigue siendo el indicador más claro de ese equilibrio precario.

La política y el ciclo financiero: definición del rango de precios de los productos básicos

El contexto macroeconómico caracterizado por una stagflación (crecimiento débil combinado con inflación persistente) sirve como el escenario en el que se desarrollan las situaciones económicas. Pero son la política monetaria, las tasas de interés reales y el dólar los que definen los límites a largo plazo para los precios de los productos básicos. Estas fuerzas actúan como los principales obstáculos y objetivos a lo largo del tiempo, influyendo en las decisiones que deben tomar los mercados.

La Reserva Federal ha detenido su reciente ciclo de flexibilización monetaria, manteniendo la tasa de referencia en un rango determinado.Del 3.5% al 3.75%Esta pausa es una respuesta directa a la tensión relacionada con el fenómeno de stagflación. El banco central lucha por cumplir con sus dos mandatos en un entorno en el que el descenso del crecimiento económico y la inflación elevada no avanzan de manera sincronizada. La incertidumbre sobre el nivel de la tasa neutra –el nivel en el cual las políticas monetarias no son ni estimulantes ni restrictivas– complica las futuras decisiones del banco central. Como señaló Jerome Powell, presidente de la Fed:Es difícil decirlo.Independientemente de si la política actual es restrictiva o neutra, este es un tema que hará que la Fed sea cautelosa. Esta incertidumbre en sí misma constituye una limitación, ya que dificulta el pronóstico de las tasas de interés reales, que son una variable crucial para todas las clases de activos, incluidas las materias primas.

Lo que aumenta la incertidumbre en relación con esta política es lo nuevo que se ha introducido.Régimen tarifarioEsto ha aumentado las tasas de eficiencia y ha contribuido a la inestabilidad en los precios. Aunque su impacto a largo plazo en la economía y en la inflación es objeto de debate, el régimen político crea una situación de tensión constante que dificulta las inversiones empresariales y la confianza de los consumidores. Esto genera un ciclo financiero en el que las políticas son limitadas, el crecimiento es frágil y las expectativas de inflación permanecen elevadas. La visión del mercado respecto al petróleo, con una tendencia hacia la desinflación, refleja esta misma tensión: los comerciantes ven un shock temporal, pero temen una respuesta política que podría profundizar el ralentismo económico.

Esta situación política y financiera se refleja en un deterioro de la actitud de los consumidores. La encuesta sobre las expectativas de los consumidores de diciembre mostró que…Las expectativas relacionadas con la búsqueda de empleo descendieron hasta un nivel muy bajo.Mientras tanto, las expectativas relacionadas con la delincuencia han alcanzado su nivel más alto desde el inicio de la pandemia. Al mismo tiempo, las expectativas de inflación promedio aumentaron al 3.4% a un horizonte de un año. Esta combinación de situaciones negativas: una situación laboral cada vez peor, un aumento en el estrés financiero y expectativas de inflación persistentes, constituye un entorno de demanda frágil para los productos básicos. Esto indica que el lado positivo del ciclo de stagflación está bajo presión, lo cual actúa como un límite para los precios de los productos básicos.

En resumen, el ciclo macroeconómico define un rango de fluctuaciones en los precios de las materias primas. El shock del mercado petrolero provoca una subida repentina y volátil de los precios, pero la trayectoria a largo plazo de los precios está determinada por las condiciones de la tasa de interés real y la fortaleza del dólar. Ambos factores están influenciados por la postura cautelosa de la Fed y el régimen tarifario. Cuando el crecimiento es débil y las políticas son inciertas, el límite superior de los precios de las materias primas es más bajo. Sin embargo, las expectativas de inflación elevadas sirven como limitación para los precios, ya que reflejan una presión constante sobre los costos, algo difícil de eliminar. El equilibrio entre estos dos factores es claro: los encargados de formular las políticas deben manejar esta tensión sin provocar una recesión más profunda. Este equilibrio será decisivo para determinar el curso del ciclo económico de las materias primas.

Pruebas de estrés del escenario: El papel del petróleo en el ciclo económico

El reciente choque petrolero es un factor importante que puede influir en el ciclo de precios de los productos básicos. Pero su impacto real depende de si se convierte en una fuerza inflacionaria sostenida o si se trata simplemente de un aumento temporal en los precios. Las pruebas indican que existe un equilibrio frágil en el mercado. La curva futura proporciona una clave para entender el estado de escepticismo del mercado. Mientras que los precios al contado han subido a más de 92 dólares por barril…El precio del crudo de Brent en enero de 2027 se mantiene en torno a los 70 dólares.Esta pronunciada disminución en el volumen de suministro sugiere que los operadores consideran que este desorden actual es un evento a corto plazo, y no una modificación fundamental en el suministro a largo plazo. La capacidad de los inventarios mundiales para recuperarse rápidamente y la capacidad del sector de los yacimientos de esquistos para llenar las lagunas en el suministro son factores cruciales que contribuyen a mitigar esta crisis a largo plazo.

Sin embargo, la sostenibilidad de cualquier aumento en los precios depende de la persistencia de las interrupciones en el suministro. El conflicto ya ha causado nuevos riesgos significativos: los ataques iraníes han dañado las instalaciones de producción de petróleo y gas, y las amenazas contra los buques que transportan petróleo han impedido las exportaciones. Si estas interrupciones se prolongan, es posible que los precios aumenten significativamente. La opinión actual del mercado es de esperar con cautela, confiando en que la crisis se contenga antes de que cause un efecto duradero en el suministro.

Este riesgo geopolítico interactúa directamente con la frágil economía nacional, creando así un dilema político clásico. El mercado laboral presenta una contradicción evidente: por un lado, hay una demanda elevada de mano de obra; por otro lado, en cambio, hay problemas relacionados con la situación económica general del país.La tasa de desempleo disminuyó a 4.4%.Por otro lado, la tendencia general es de estancamiento. Los empleadores solo crearán un total de 584,000 empleos durante todo el año 2025. Este número representa una disminución significativa en comparación con los dos millones de empleos creados el año anterior. Este mercado débil, donde las contrataciones se concentran en pocos sectores, debilita el motor interno que impulsa la demanda de materias primas. Los encargados de formular políticas se encuentran entre la necesidad de mantener un mercado laboral frágil y la lucha contra la inflación. Este conflicto dificulta las perspectivas de crecimiento para las materias primas.

El riesgo principal es que la alta inflación y el estancamiento económico se vuelvan algo que se refuerza a sí mismo. Esto obligaría a la Reserva Federal a adoptar medidas restrictivas, lo que agravaría aún más el declive económico. Se teme que un aumento continuo en los precios del petróleo pueda tener consecuencias negativas.Fomentar la inflación, al mismo tiempo que se restringe la actividad económica.Esta dinámica es lo que define el ciclo de stagflación. Cuando la Fed se ve limitada en su capacidad para reducir las tasas de interés con el fin de estimular el crecimiento económico, debido al aumento de la inflación, la economía enfrenta dificultades adicionales. El reciente aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro, con el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años llegando al 4.1%, refleja esta ansiedad de los inversores ante un entorno inflacionario más intenso y unos tipos de interés más altos, lo cual afecta negativamente el crecimiento económico.

Visto a través del prisma del ciclo económico, el petróleo actúa como un catalizador volátil que determina ese equilibrio precario entre la oferta y la demanda. Su aumento en los precios amplifica la presión inflacionaria ya presente en los datos del IPC. Por otro lado, el débil mercado laboral y el descenso del PIB indican una demanda cada vez más débil. El escepticismo de la curva futura respecto a un shock de oferta permanente ofrece algo de esperanza, pero la verdadera prueba consiste en ver si se puede romper este ciclo de crecimiento e inflación sin provocar una recesión aún mayor. Por ahora, el petróleo sigue siendo el indicador más claro de ese equilibrio precario.

Catalizadores y puntos de control: Lo que impulsa el ciclo hacia adelante

El ciclo de stagflación ya está en marcha, pero su trayectoria depende de algunos puntos clave. El reciente shock del mercado del petróleo ha servido como catalizador para este fenómeno, pero los próximos movimientos del mercado estarán determinados por si este evento se convierte en un factor que genere una inflación generalizada, o si simplemente se trata de una interrupción limitada en el suministro de petróleo. Tres señales principales determinarán cómo evolucionará la situación con el tiempo.

En primer lugar, es necesario monitorear la evolución de los datos del PPI y del IPC, en busca de signos de presiones de precios generalizadas, además de las relacionadas con la energía. Los datos del PPI en enero son un claro indicio de problemas, ya que han aumentado significativamente.0.8% en términos mensualesY la tasa anual se elevó hasta el 3.6%. Esto no fue simplemente un aumento en los precios de la energía; también estuvo influenciado por los precios de los servicios y las márgenes de ganancia en el sector mayorista. Esto indica que el poder de fijación de precios está creciendo. Si los datos posteriores confirman esta tendencia, entonces se confirmaría la teoría de la stagflación: la inflación se está convirtiendo en algo permanente, y no simplemente en un fenómeno temporal. Esto podría constituir un fuerte impulso para los precios de las materias primas, ya que las presiones costeras persistentes harán que sea más difícil detenerlas.

En segundo lugar, hay que estar atentos a los cambios en las directrices anticipadas del banco central y en los precios del mercado en relación con posibles recortes de tipos de interés. El banco central ha decidido poner fin temporalmente a sus acciones de control de tipos de interés, manteniendo esa tasa en un rango determinado.De 3.5% a 3.75%Y el presidente Powell ha declarado que…Es difícil decirlo.La política actual parece ser restrictiva. Sin embargo, el mercado solo anticipa una reducción en los tipos de interés para el año 2026. Los estrategas esperan que esto ocurra durante el verano. Lo importante será si los datos sobre la inflación obligarán a la Fed a prolongar su período de calma. Cualquier cambio en las directrices futuras –ya sea un retraso en las reducciones de los tipos de interés, o, peor aún, una señal de aumento de los mismos– indicaría que se está manejando el equilibrio entre crecimiento económico e inflación mediante altos tipos de interés. Esto, a su vez, afectaría la demanda de productos básicos y serviría como un límite para esa demanda.

Por último, hay que seguir de cerca la resolución de las tensiones en el Medio Oriente, así como cualquier impacto duradero que esto pueda tener en el suministro de petróleo y en los costos de transporte. El conflicto ya ha causado la suspensión de ciertas actividades relacionadas con el petróleo.Alrededor de una quinta parte del suministro mundial de crudo y gas natural.Con la clausura de las refinerías y los limitaciones en las exportaciones, los flujos de mercancía se ven afectados negativamente. Aunque Estados Unidos ha anunciado medidas para garantizar el transporte de petróleo, persiste la preocupación por los altos precios del combustible. La curva futura del mercado, con un alto grado de retroalimentación, indica que los operadores esperan una subida temporal en los precios. Pero si el daño causado a las instalaciones y a la logística es prolongado, podría obligar a reajustar la curva de suministro a largo plazo. Esto sería una señal clara de que el shock petrolero ha pasado de ser un evento geopolítico a una restricción estructural en el suministro, lo que alteraría fundamentalmente la estructura de costos del producto.

En resumen, estos indicadores servirán para confirmar o contradecir los objetivos y limitaciones que definen el ciclo económico. Una inflación persistente confirmaría la teoría de la stagflación y apoyaría el establecimiento de umbrales más altos para los precios de los productos básicos. Si la Fed se ve obligada a mantener políticas restrictivas, esto limitará la demanda impulsada por el crecimiento económico. Además, una interrupción duradera en el suministro de recursos haría que el costo de la energía, que es el componente fundamental del mercado de productos básicos, aumentara permanentemente. Por ahora, el mercado está esperando estas señales para determinar si la volatilidad actual es solo un episodio temporal o si se trata del inicio de un nuevo ciclo económico, mucho más difícil de predecir.

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