El aumento en los precios del petróleo contradice las expectativas de la IEA, que proponía liberar 400 millones de barriles de petróleo.
La Agencia Internacional de Energía ha tomado las medidas más drásticas que ha podido. Ha acordado, por unanimidad, emitir…400 millones de barrilesSe trata de una medida sin precedentes. Esta acción supera con creces cualquier otra que se haya tomado hasta ahora.182 millones de barriles liberados en el año 2022.Representa la mayor intervención coordinada desde la fundación de la agencia, después de las crisis petroleras de la década de 1970.
Sin embargo, la reacción del mercado fue completamente opuesta a lo esperado. El miércoles, los precios del petróleo aumentaron, a pesar de la anunciación correspondiente. El precio del crudo WTI fue de 93.96 dólares, lo que representa un aumento del 7.69%. En cambio, el precio del crudo Brent fue de 91.98 dólares, lo que representa un aumento del 4.76% en ese día.
La magnitud de la interrupción en el suministro causada por el conflicto en el Medio Oriente superó con creces la capacidad de inyección de liquidez. Dado que los volúmenes de exportación a través del Estrecho de Ormoz son menos del 10% de los niveles previos al conflicto, el mercado se vio afectado por un shock prolongado. Aunque esta situación es histórica, significa que solo unos pocos días de producción mundial quedan disponibles, lo que hace que los comerciantes se concentren en ese punto estratégico de control del flujo de mercancías.
El choque en el suministro físico: el riesgo del Estrecho de Ormuz
La liberación de 400 millones de barriles por parte de la IEA es un indicador que se mueve lentamente en relación con el impacto del shock en el suministro físico de petróleo. El factor principal que influye en esto es la amenaza explícita de Irán de detener todos los flujos de petróleo desde el Medio Oriente. El Líder Supremo de Irán ha advertido que…Ningún tipo de petróleo saldrá del Oriente Medio hasta que los ataques de Estados Unidos e Israel cesen.Se trata de un mecanismo directo para controlar el suministro mundial. Esto no es solo una simple retórica; ya se está implementando en la práctica.
El punto crítico es el Estrecho de Ormuz. El secretario de Defensa del Reino Unido, Healey, confirmó que cada vez es más evidente que Irán está colocando minas en ese estrecho. Este canal marítimo es responsable de transportar aproximadamente el 20% del petróleo y el GNL mundial. Dado que los volúmenes de exportación a través de este canal ya son menos del 10% de los niveles anteriores al conflicto, el mercado prevé una interrupción prolongada en el flujo de tráfico. La liberación de las reservas no puede compensar esta situación de forma instantánea.
En resumen, la liberación de esa reserva representa una inyección de liquidez financiera. Pero el Estrecho de Ormuz es un punto estratégico donde el flujo de tráfico es muy limitado. La atención que el mercado presta a este último factor, como se refleja en los precios que han alcanzado un nivel sin precedentes en 3.75 años, indica que el riesgo de suministro es la fuerza dominante en este contexto. La liberación de esa reserva puede proporcionar algo de estabilidad a largo plazo, pero no contribuye en absoluto a resolver los problemas relacionados con las minas ni a garantizar la libertad de paso de los buques cisterna.
La posición de Japón y los efectos en el mercado financiero
Japón está gestionando activamente su exposición al shock en el mercado de suministros. El ministro de Comercio, Ryosei Akazawa, declaró que…Se continúa discutiendo sobre la forma en que Japón asigna y decide los tiempos correspondientes para ello.Para la publicación de la IEA, se destaca el enfoque en garantizar su participación en el mercado. Su oficina también confirmó que las empresas japonesas están explorando fuentes alternativas de suministro de crudo, incluyendo los Estados Unidos, Asia Central y América del Sur. Esta estrategia combinada –buscar una asignación favorable al mismo tiempo que se diversifica las fuentes de suministro– resalta la urgencia de asegurar el abastecimiento de crudo.
El impacto en el mercado financiero ya es evidente. La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, señaló que los altos precios del petróleo tienen un gran impacto en los mercados financieros. Este presión se refleja en los movimientos de las divisas; el par USD/JPY cotiza en torno a los 159.40. La debilidad del yen, una respuesta común a los altos precios del petróleo para un país importador neto, destaca la influencia del shock en el suministro físico en el sistema financiero en general.
En resumen, Japón está adoptando un enfoque de dos frentes: negociar para obtener reservas y, al mismo tiempo, buscar activamente nuevos proveedores. Sin embargo, la reacción inmediata del mercado indica que el sistema financiero está sufriendo las consecuencias de esta situación. El yen está bajo presión, y los funcionarios están preparados para considerar todas las medidas posibles para mitigar los efectos negativos en la economía.



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