Choque por flujo de aceite: El aumento del 10% semanal y su impacto en el mercado
Los futuros del petróleo crudo de Brent alcanzaron su nivel más alto desde junio de 2022 esta semana. Las ganancias semanales superaron el 10%. Este aumento en los precios marca un movimiento sostenido, lo que contradice las expectativas iniciales de una interrupción temporal en el mercado. Estos cambios en los precios han motivado a las principales corredores financieros a revisar sus proyecciones.
Tanto Goldman Sachs como Bank of America han revisado sus proyecciones de precios promedio del petróleo para el año 2026, elevándolas. La principal preocupación es la situación en el Estrecho de Ormuz, un paso crucial para más del 20% del flujo mundial de petróleo. El nuevo líder supremo de Irán ha prometido mantener el estrecho cerrado como herramienta de presión sobre los precios del petróleo.
Los analistas esperan que los precios se mantengan elevados en el corto plazo, mientras que los mercados evalúan el impacto total de este fenómeno geopolítico. Sin embargo, se anticipa que los precios se estabilicen más adelante durante el año. El aumento actual de los precios es una respuesta directa a este riesgo geopolítico, lo cual se traduce en acciones inmediatas por parte de los mercados.
El riesgo de aprovechamiento y suministro del Estrecho de Ormoz

El mecanismo principal para mantener la presión de precios es el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei. Este se ha comprometido a mantener cerrado el Estrecho de Ormuz como forma de presión sobre otros países. Esta decisión representa una amenaza directa para un importante conducto de suministro mundial. El estrecho es un canal crucial para más del 20% de los flujos de petróleo mundiales; por lo tanto, su cierre representa un gran riesgo para el suministro de petróleo.
La Agencia Internacional de Energía ha señalado que una parte significativa de las exportaciones mundiales de petróleo pasa por ese estrecho. Cualquier interrupción prolongada en el flujo de cargas obligaría a utilizar rutas de transporte alternativas, lo cual aumentaría los costos y la incertidumbre en el mercado. Esto genera un aumento en los precios de los futuros, ya que los comerciantes tienen en cuenta el riesgo físico que implica el bloqueo del flujo de cargas.
La reacción del mercado es clara: los precios ya han aumentado en más del 10% esta semana. Los analistas esperan que esta presión se mantenga elevada en el corto plazo, mientras se evalúa la situación. La situación actual depende completamente del enfrentamiento geopolítico y de la amenaza real de un cierre del punto de control.
Flujo económico global: Inflación y impacto en los diferentes sectores
El shock de precios ahora se está transmitiendo a toda la economía mundial, afectando tanto a los consumidores como a las empresas. En los Estados Unidos, los precios del diésel han aumentado significativamente.El 25% desde el inicio de la guerra.En toda Europa, el precio promedio del diésel ha aumentado en un 20%. En mercados clave como Alemania e Italia, el precio promedio del diésel ya supera los 2 euros por litro.
Este aumento en el costo de la energía representa una presión inflacionaria directa, especialmente para las industrias que requieren mucha energía para su producción. Alemania e Italia, con sus grandes bases industriales, están expuestas tanto a mayores costos de producción como al riesgo de una recesión mundial que podría disminuir la demanda de exportaciones. La situación se parece mucho a la inflación dolorosa que se vivió en Europa después de la invasión rusa de Ucrania; en ese momento, la dependencia de las importaciones se convirtió en una vulnerabilidad importante.
La presión no se limita a Europa. Egipto enfrenta riesgos crecientes debido al aumento de los costos del combustible y a una posible disminución de los ingresos provenientes del Canal de Suez, si los barcos tienen que navegar por África en lugar de seguir el camino habitual. Mientras tanto, importantes importadores como India y Japón, que dependen en gran medida del petróleo del Medio Oriente, ven reducidas sus expectativas de crecimiento y sus monedas se encuentran bajo presión. El impacto es global, pero su efecto es desigual; las economías más vulnerables son las primeras en sufrir las consecuencias.



Comentarios
Aún no hay comentarios