La Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) ha emitido una orden de cese y desistimiento contra Bank of America (BofA) por deficiencias en sus programas de sanciones e incumplimiento de la Ley de Secreto Bancario (BSA). Esta acción de cumplimiento sirve como un claro recordatorio para que otros grandes bancos fortalezcan sus programas contra el lavado de dinero (ALD) y el cumplimiento de sanciones.
El hecho de que BofA no presentara oportunamente informes de actividades sospechosas (SAR) fue un factor importante en la decisión de la OCC. El banco no había corregido las deficiencias previamente identificadas en sus procesos de diligencia debida del cliente (CDD), lo que provocó fallas sistémicas en el monitoreo de transacciones y la presentación de informes SAR. Esta falta de abordar las debilidades en los procesos de CDD y la falta de supervisión, capacitación y evaluación adecuadas para el cumplimiento de las sanciones contribuyeron al incumplimiento del banco con la BSA.
La orden de la OCC destacó varios controles internos clave y problemas de gobierno en el programa de cumplimiento de BSA de BofA. Estos incluyeron controles internos inadecuados, mala gobernanza y pruebas independientes deficientes, lo que condujo a fallas sistémicas en el monitoreo de transacciones y el informe de actividades sospechosas. El banco también se olvidó de abordar las debilidades en los procesos de diligencia debida del cliente y carecía de supervisión, capacitación y selección adecuadas para el cumplimiento de las sanciones.

Los procesos inadecuados de diligencia debida del cliente de BofA y la falta de supervisión y capacitación adecuadas para el cumplimiento de las sanciones fueron factores significativos en la decisión de la OCC. La OCC identificó debilidades en los procesos de CDD del banco, lo que provocó fallas sistémicas en el monitoreo de transacciones y el informe de actividades sospechosas. Además, el banco se olvidó de abordar estas deficiencias, lo que demuestra una falta de supervisión y capacitación adecuadas en el cumplimiento de las sanciones. Esta falla en corregir problemas previamente identificados y mantener un programa efectivo de cumplimiento de BSA contribuyó a la acción de cumplimiento de la OCC.
Las sanciones impuestas a BofA diferían de las que enfrentan Wells Fargo y TD Bank. A diferencia de Wells Fargo, que enfrentó restricciones de supervisión y una multa, la orden de BofA no incluía una sanción monetaria. A diferencia de TD Bank, que tenía un tope de activos impuesto y restricciones de crecimiento, la orden de BofA no mencionó ninguna limitación de crecimiento. El acuerdo de Bank of America con la OCC se centró en renovar su protocolo AML, contratar a un consultor externo y revisar las acciones pasadas, lo que indica un enfoque más cooperativo para la remediación.
Otros grandes bancos pueden aprender de la acción de cumplimiento de BofA para mejorar sus programas de cumplimiento BSA/AML. La orden de la OCC destaca la importancia de informar oportunamente sobre actividades sospechosas, controles internos sólidos y una gobernanza eficaz. Los bancos deben asegurarse de contar con los recursos adecuados dedicados al cumplimiento de BSA/AML, invertir en sistemas avanzados de monitoreo de transacciones y brindar capacitación integral al personal. Además, los bancos deben revisar y actualizar periódicamente sus procesos de diligencia debida con el cliente para abordar los riesgos en evolución. Por último, los bancos deben mantener una comunicación abierta con los reguladores y abordar rápidamente cualquier deficiencia identificada para evitar posibles acciones de cumplimiento.
En conclusión, la orden de cese y desistimiento de la OCC contra Bank of America sirve como una llamada de atención para que otros grandes bancos fortalezcan sus programas de cumplimiento BSA/AML. Al aprender de los errores de BofA y tomar medidas proactivas, los bancos pueden mitigar los riesgos y evitar posibles sanciones regulatorias.
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