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La reducción de costos en 10 veces no es un truco técnico relacionado con el software, ni tampoco una simple modificación en los componentes hardware. Es el resultado directo de un cambio arquitectónico fundamental: un diseño integrado de todo el sistema. Esto significa que todo el sistema se construye desde cero como una sola unidad integrada, en lugar de optimizar cada componente por separado. La plataforma Rubin considera el racor del centro de datos, y no un único servidor GPU, como la unidad principal de procesamiento. Este es el primer principio de la “fábrica de inteligencia artificial”.

El sistema principal Vera Rubin NVL72 encarna este enfoque. Está diseñado de tal manera que todo el racks funciona como una sola máquina dentro de una “fábrica de inteligencia artificial” más grande. Este diseño integrado abarca todos los aspectos: GPU, CPU, redes, seguridad, software, suministro de energía y refrigeración. Al diseñar estos elementos de forma conjunta, NVIDIA elimina las ineficiencias que caracterizan a los sistemas tradicionales. Los problemas relacionados con la movilidad de datos, la latencia en la comunicación y la distribución de energía se resuelven desde el nivel del sistema, en lugar de ser solucionados posteriormente.
Se trata de un cambio de paradigma en comparación con el modelo centrado en el servidor. En el pasado, el rendimiento se medía a menudo según las especificaciones máximas de los componentes individuales. El diseño propuesto por Rubin garantiza que tanto el rendimiento como la eficiencia se mantengan en entornos de producción reales. El sistema está diseñado para proporcionar un rendimiento predecible y una mejor relación costo-eficiencia a gran escala, no solo en pruebas específicas. Para la “fábrica de inteligencia artificial”, donde se procesan billones de tokens, estos avances sostenibles son lo que realmente importan. La arquitectura de seis chips del sistema, que incluye la CPU NVIDIA Vera y la GPU Rubin, permite esta integración perfecta, transformando las promesas teóricas del diseño conjunto en una realidad operativa con menor costo por token.
La plataforma Rubin en español:
No se trata simplemente de un número atractivo para los titulares de los periódicos; es un punto clásico de inflexión en la curva S. Este aumento significativo en la eficiencia actúa como un poderoso catalizador, haciendo que la implementación de la IA a gran escala sea económica para un conjunto mucho más amplio de aplicaciones y empresas. Esto convierte a esta tecnología de algo especial, que requiere mucho capital, en algo común y utilizable en todas las industrias.Esto ya está dando lugar a acciones concretas. Los principales proveedores de servicios en la nube están integrando Rubin a gran escala. Las superfábricas de inteligencia artificial de próxima generación de Microsoft, Fairwater, se construyen específicamente utilizando los sistemas de rack NVIDIA Vera Rubin NVL72. Se planea expandir el uso de estos chips hasta cientos de miles de unidades. Esto no es una prueba piloto; se trata de una apuesta por esta nueva infraestructura. De igual manera, CoreWeave es uno de los primeros en ofrecer Rubin, a través de su plataforma Mission Control, proporcionando flexibilidad y rendimiento a los clientes empresariales. Estas alianzas indican que la plataforma está siendo adoptada como la base para la próxima generación de servicios de inteligencia artificial.
La implementación comercial ya está en curso. Mientras que la plataforma se encuentra en fase de producción completa, se espera obtener ingresos significativos en el futuro.
Los primeros sistemas a escala de rack ya han sido implementados, lo que marca el paso de la fase de anuncio hacia la realidad operativa. Este momento es crítico. Se alinea con la demanda insaciable del sector por computación inteligente, como señaló Jensen Huang. Esto posiciona a NVIDIA para aprovechar la fase de crecimiento exponencial en la curva de adopción de la tecnología.En resumen, la reducción de costos implementada por Rubin es la clave para abrir la siguiente fase de la “curva S” de la inteligencia artificial. Al reducir los costos fundamentales relacionados con la producción de inteligencia artificial, se disminuye el obstáculo para que más empresas puedan participar en este mercado, ampliando así su alcance. La integración de esta plataforma en la infraestructura central de los principales proveedores de servicios en la nube asegura que esta aceleración sea sistémica, y no aislada. Para los inversores, no se trata de un simple lanzamiento de un producto, sino de apostar en esa infraestructura que permitirá la producción a gran escala de inteligencia en los próximos años.
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