Los expertos de NVIDIA están vendiendo sus acciones, mientras que Cramer sigue defendiendo a NVIDIA. ¿Qué está haciendo el “dinero inteligente”?
La información confiable indica claramente que no hay ánimos para comprar las acciones de NVIDIA. Mientras que Jim Cramer, de CNBC, defiende públicamente las acciones de NVIDIA como inversiones a largo plazo, los ejecutivos de la empresa están vendiendo sus acciones en secreto. Este es el mensaje clave: cuando aquellos que tienen conocimiento profundo sobre la empresa venden sus acciones, eso suele significar que ven riesgos u oportunidades en otros lugares.
La escala de esta venta es impresionante. En el último mes, los ejecutivos han vendido más de 180 millones de acciones. No se trata de que unos pocos ejecutivos se vayan de vacaciones; se trata de una salida coordinada de los niveles superiores de la empresa. Los principales vendedores no son simples funcionarios comunes. Colette Kress, la directora financiera, y otros funcionarios de alto rango han sido los principales vendedores, con transacciones que han ocurrido a precios constantemente por encima de los 180 dólares por acción. Por ejemplo, a principios de febrero, Kress vendió más de 8 millones de acciones, a precios que variaron entre 184 y 188 dólares por acción. Otros funcionarios como Ajay Puri y Donald Robertson Jr. también vendieron grandes cantidades de acciones, siempre a precios cercanos a los 180 dólares por acción.
Esta venta se produjo en un contexto de declaraciones públicas muy positivas. Apenas la semana pasada, el CEO Jensen Huang también se manifestó en las redes sociales, defendiendo los fundamentos del activo. Sin embargo, sus propios registros financieros muestran que ha sido un vendedor constante durante meses, con su última venta ocurrida a finales de enero. El patrón es claro: se está eliminando el “piel” del mercado, mientras se difunde una narrativa positiva entre el público.

La desconexión entre las cifras de los informes internos y las cifras de los informes externos es un claro indicio de problemas. Cuando las personas que conocen mejor a la empresa venden sus acciones en momentos de alza de precios, eso sugiere que están intentando proteger sus ganancias o evitar posibles problemas futuros. Esto constituye un contraste marcado con el sentimiento alcista que transmiten los analistas y otros expertos externos. Para los inversores, los informes internos son más fiables que cualquier tweet del CEO o evaluación de los analistas.
La controversia sobre el “Acuerdo Circular”: Acusaciones contra los vendedores a precios bajos, frente al memorando de la empresa.
Las acusaciones de financiación por parte de los proveedores se han convertido en un problema importante para la empresa. Aunque la postura pública de la compañía es defensora, el mercado considera estas acusaciones como un riesgo real. La respuesta de Nvidia fue un memorando de siete páginas enviado a los analistas, en el cual se refutaba directamente el contenido del boletín informativo de Substack, que acusaba a Nvidia de utilizar un “esquema de financiación circular”. El argumento principal del memorando es simple: a diferencia de los fraudes de la era de las empresas de Internet, como los de Lucent y Enron, Nvidia no depende de la financiación de proveedores para aumentar sus ingresos. La empresa cita sus plazos de pago de 53 días como prueba de que su ciclo de ventas es estándar y no inflacionado.
Pero los inversores inteligentes son escépticos. Los famosos vendedores de acciones, Jim Chanos y Michael Burry, hacen esos mismos análisis históricos por una razón. Chanos, quien destacó el colapso de Enron, ve una similitud preocupante entre las inversiones agresivas de Lucent en clientes y las prácticas de Nvidia. Dijo a Yahoo Finance que Nvidia invierte en empresas que están perdiendo dinero, con el objetivo de aumentar sus pedidos de chips. Él cree que esta es una falencia fundamental en las prácticas de Nvidia. Burry incluso llegó a calificar a Nvidia como una de las empresas de IA que tienen “reconocimiento de ingresos sospechoso”. La credibilidad de estos inversores es importante; cuando señalan problemas en las prácticas contables de las empresas, esto obliga a reevaluar la narrativa de dichas empresas.
La reacción del precio de las acciones refleja la verdadera situación del mercado. A pesar de los comunicados de la empresa y sus afirmaciones optimistas sobre una demanda excepcionalmente alta, las acciones han disminuido un 7.958% en los últimos 20 días. Ahora cotizan en 177.19 dólares, muy por debajo de su máximo histórico de 212.19 dólares. Esto no es solo un rumor que se difunde en las redes sociales; se trata de una venta masiva que refleja la preocupación de los inversores institucionales. El mercado considera que el crecimiento de Nvidia podría estar respaldado por arreglos financieros complejos con sus propios clientes. Si la demanda disminuye, esa vulnerabilidad podría causar problemas.
En resumen, se trata de un enfrentamiento entre diferentes narrativas. Nvidia defiende su integridad contable y su modelo de negocio. Los vendedores al contado, en cambio, advierten sobre una falla estructural que podría debilitar la “burbuja” de la tecnología de inteligencia artificial. Por ahora, la opinión del mercado es clara: las acusaciones representan un riesgo real, no simplemente un rumor de mercado.
Acumulación institucional: ¿Billeteras de ballenas o mentalidad de rebaño?
El dinero inteligente no está en manos de solo unos pocos inversores que venden sus acciones. La situación institucional es bastante confusa; ofrece señales contradictorias, pero en realidad son más ruido que una indicación clara para comprar las acciones. En teoría, los datos parecen positivos: la participación de las instituciones en el mercado ha aumentado.578.35 millones de accionesEn el último trimestre, el número total de propietarios institucionales aumentó a 7,463. Se trata de una afluencia masiva de capital proveniente de los llamados “capitales inteligentes”.
Pero la situación se complica. Aunque el número de acciones aumentó, el porcentaje de las acciones que pertenecían a instituciones realmente disminuyó.66.7% a 65.6%Durante ese mismo período, se produjo una divergencia en las actividades de compra. Esto es importante, ya que significa que la mayor parte de las compras fueron realizadas por fondos nuevos o más pequeños, y no por grandes instituciones que acumulaban activos de forma agresiva. El gran número de participantes, que supera los 7,400, sugiere que se trata de una actividad de compra generalizada, más bien similar a la de un rebaño, en lugar de una acumulación concentrada y planificada por personas con conocimientos específicos.
Los principales compradores son, como se puede predecir, las grandes instituciones financieras. Vanguard Group Inc. sigue siendo el mayor accionista, habiendo adquirido 43.15 millones de acciones en el último trimestre. BlackRock, State Street y FMR LLC también aumentaron sus participaciones. Pero si miramos más de cerca, el patrón no tiene que ver tanto con la convicción como con la escala de las transacciones. Entre los principales compradores se encuentran importantes fondos como Norges Bank y J. Stern & Co., pero también muchos fondos de inversión individuales que fueron compradores netos. No se trata de una compra concentrada o estratégica, como podría esperarse de verdaderos informantes del mercado. Se trata más bien de un flujo generado por ETFs, y este tipo de transacciones puede cambiar rápidamente.
En resumen, la actividad institucional sirve como un respaldo, no como un catalizador para el mercado. El enorme volumen de acciones que poseen fondos como Vanguard y BlackRock constituye un respaldo contra una venta desordenada de las acciones. Pero la pequeña disminución en la proporción de acciones poseídas por estas empresas y el alto número de participantes indican que esto no es un movimiento coordinado o con intenciones claras. Es más probable que se trate de una manifestación de la popularidad de esta acción como instrumento de inversión en el sector de la inteligencia artificial. Una posición así puede eliminarse con la misma facilidad con la que se creó. Por ahora, los inversores institucionales siguen poseyendo estas acciones, pero su participación en el mercado es demasiado pequeña como para ser considerada un indicador fiable contra la salida de los inversores internos del mercado.
Valoración y catalizadores: qué hay que observar en relación con el “dinero inteligente”.
La valoración de prima del papel es el trasfondo de todo este drama. NVIDIA cotiza a un P/E de 35.9, un P/B de 27.4 y un P/S de 20. Estos valores indican que la empresa tiene una ejecución casi perfecta en los últimos años. Cualquier desaceleración en el crecimiento o en la expansión de las ganancias podría provocar un recálculo drástico de los precios. La evolución de los precios recientes muestra que el mercado ya está probando esa hipótesis. Las acciones han bajado un 7.958% en los últimos 20 días, cotizando en $177.19, muy por debajo del máximo de los últimos 52 semanas, que fue de $212.19. Esto no es una corrección menor; se trata de una caída continua que refleja la inquietud de los inversores ante los riesgos y beneficios que ofrecen estos niveles de precios.
Entonces, ¿qué factores podrían confirmar o contradecir las advertencias de los expertos dentro del sector? Los próximos informes financieros serán la fuente más clara para obtener información al respecto. Es importante observar cualquier cambio en el ritmo de las ventas por parte de los ejecutivos, especialmente del CEO y del director financiero. Sus ventas recientes han sido consistentes y significativas, a menudo a precios superiores a los 180 dólares. Un abrupto cese en las ventas, o, incluso, un cambio hacia la compra, sería un claro indicio de problemas. Los informes financieros presentados ante la SEC son la única fuente confiable para obtener esta información; las declaraciones del CEO en los medios sociales no son más que tonterías.
En el aspecto institucional, es necesario supervisar los próximos registros de las 13 empresas para detectar cualquier cambio en la propiedad de las mismas. Los datos recientes muestran resultados mixtos: aunque el número total de propietarios institucionales ha aumentado…7,463El porcentaje de la empresa que está en manos de las instituciones realmente disminuyó.66.7% a 65.6%Esto sugiere que la compra fue a gran escala, pero sin una concentración excesiva de fondos en un único grupo. Lo importante será determinar si los mayores tenedores, como Vanguard Group Inc., continúan acumulando activos o si comienzan a venderlos. Una venta significativa por parte de un fondo importante como Vanguard podría indicar que incluso los inversores más astutos ya no tienen confianza en el mercado.
En resumen, la valoración del activo deja poco margen para errores. Los expertos prefieren asumir riesgos mediante la venta de sus acciones y el mantenimiento de una actitud escéptica. Para que las acciones vuelvan a subir, es necesario que se produzca un cambio claro en esta tendencia: ya sea que cesen las ventas por parte de los inversores internos, lo cual sería señal de confianza, o que las instituciones realicen movimientos decisivos, indicando que están comprando en momentos de baja. Hasta entonces, los múltiplos de precio son un obstáculo, no un activo.



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