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La siguiente fase exponencial ya está en marcha. Mientras que la generación de Blackwell continúa creciendo, la arquitectura Rubin de Nvidia ya está en producción en plena marcha, avanzando seis meses antes de lo previsto. Esto no es simplemente un lanzamiento de un producto, sino una infraestructura fundamental para el próximo cambio de paradigma. Se trata de algo que asegurará la adopción por parte de los clientes y permitirá que se alcance la siguiente curva de adopción.
El catalizador es una transformación económica de gran importancia. Rubin logra esto hasta cierto punto.
Se reduce en un 4 veces la cantidad de GPU necesarias para entrenar modelos de tipo “mixto de expertos”, en comparación con el método utilizado por Blackwell. Para los desarrolladores de AI, esto representa una forma directa de reducir el costo por interacción del usuario y acelerar la iteración de los modelos. Esto convierte el enorme problema relacionado con la escalabilidad de las operaciones de inferencia en algo manejable y rentable. Esta ventaja en cuanto al costo es el motor que impulsa la adopción de la tecnología AI en el ámbito general, llevando esta tecnología desde ser una herramienta exclusiva para las grandes empresas, a convertirse en una herramienta útil para millones de personas.El CEO Jensen Huang considera esto como una inversión en infraestructura por valor de varios billones de dólares. Él estima que…
Rubin está en una posición ideal para obtener la mayor parte de esos gastos. La arquitectura de diseño integral de los seis componentes que componen el sistema –GPU, CPU, redes y almacenamiento– crea un ecosistema poderoso. Proveedores de servicios en la nube como AWS, Google Cloud y Microsoft ya tienen planeado implementar instancias de Rubin en 2026. Además, los proveedores de capacidad de procesamiento de datos están apresurándose a adquirir capacidad de procesamiento con Rubin. Este avance temprano asegura que Nvidia no solo venda chips, sino que también define las normas para la próxima generación de dispositivos de computación para inteligencia artificial.
En resumen, se trata de una aceleración en forma de curva S clásica. La producción inicial de Rubin y los impresionantes aumentos en la eficiencia son factores que reducen el tiempo necesario para adoptar las próximas aplicaciones de IA. Al resolver ahora el problema relacionado con los costos de inferencia, Nvidia no solo está aprovechando la fase de crecimiento en el año 2026, sino que también está contribuyendo a su desarrollo.
La situación financiera ahora está alcanzando el nivel de la inflexión tecnológica. En una reciente reunión con los analistas, Gene Munster hizo un llamado a…
Se trata de una evaluación directa de la infraestructura necesaria para el desarrollo del producto. Esa previsión supera en aproximadamente un 50% el consenso de Wall Street. Esta estimación se basa en nuevos indicadores provenientes de Nvidia y de su principal proveedor, TSMC. Munster considera que esto representa una señal positiva, ya que los comentarios de la gerencia en la CES sugieren que la demanda podría superar las expectativas actuales.Los resultados obtenidos por TSMC son una poderosa confirmación de lo que se ha logrado. La empresa de fabricación de chips…
Y su impresionante plan de gastos de capital para el año 2026, que asciende a los 52-56 mil millones de dólares, no son solo logros específicos para la empresa en particular. Se trata, en realidad, de una confirmación a nivel sectorial. Este nivel de gasto implica un ciclo de inversión de varios años y en cantidades muy grandes, relacionadas con la infraestructura de IA. En este contexto, Nvidia juega un papel crucial como elemento central en este proceso de inversión. La división de computación de alto rendimiento, que incluye los chips para IA, representa la mayor parte de las ventas de TSMC. Esto demuestra que la demanda es amplia y profunda.Sin embargo, el precio de la acción ha sido volátil. A pesar de una disminución del 37% a principios de 2025, la capacidad de acumulación a largo plazo es evidente. La tasa de retorno anual de Nvidia es del 43.26%. Esta discrepancia entre los cambios de precios a corto plazo y la apreciación a largo plazo es característica de una empresa que opera en una curva exponencial. La caída de principios de 2025 probablemente reflejó un reajuste en el mercado después de una serie de altibajos. Pero la trayectoria de adopción de la empresa, impulsada por las ventajas de costo de Rubin y por los cambios en las preferencias de los consumidores, se ha mantenido intacta.
En resumen, las métricas financieras comienzan a reflejar la próxima fase de crecimiento de la empresa. La previsión de crecimiento agresivo de Munster, respaldada por los planes de inversión de TSMC, indica que el mercado sigue subestimando la velocidad de este crecimiento. Para una empresa que está construyendo las bases para el próximo paradigma, las métricas de valoración, aunque son sólidas según los estándares tradicionales, podrían reflejar un descuento en relación con la curva de adopción a largo plazo. Las cifras financieras están avanzando hacia esa curva exponencial de adopción, pero esta curva apenas comienza a acentuarse.
La posición de Nvidia ya no se trata únicamente de tener chips superiores. Se trata de controlar el sustrato computacional fundamental que constituye la base de todo un paradigma económico. El “moat” de Nvidia ahora es una fortaleza de múltiples capas, construida a escala sin precedentes, con influencia financiera y integración vertical.
La primera línea de defensa es una escala enorme y inalcanzable. El volumen de trabajo acumulado por Nvidia ha aumentado de manera impresionante.
Esto no representa una promesa de ventas futuras; se trata de un compromiso previo que proporciona una visibilidad casi perfecta de los ingresos durante varios años. Esto fija la demanda, permite financiar actividades de I+D intensivas y crea una ventaja financiera que ni siquiera Intel puede igualar. AMD e Intel están obligadas a competir en un mercado donde Nvidia ya ha obtenido los pedidos para el próximo decenio.Más importante aún, Nvidia ha evolucionado de un simple proveedor de componentes a algo mucho más importante.
Nvidia está financiando toda la industria. Al proporcionar los recursos informáticos, de red y software necesarios, Nvidia determina qué modelos se pueden desarrollar y qué startups lograrán sobrevivir. Sus inversiones y alianzas incluyen a empresas como OpenAI y Anthropic, así como a pioneros en el campo de la robótica, como Figure. Esto crea un efecto de red en el que el ecosistema entero se convierte en un obstáculo para quienes quieran ingresar al mercado. Se trata de una forma de financiación a escala planetaria: Nvidia obtiene beneficios de cada ejercicio de entrenamiento y trabajo de inferencia, sin importar cuál modelo termine siendo el ganador.Esta estrategia tiene como objetivo la construcción de imperios, no simplemente la venta de hardware. Nvidia está expandiéndose activamente en el campo de la robótica y la integración vertical. Un ejemplo de esto son las plataformas como Isaac GR00T. Esto convierte a la empresa en una plataforma fundamental para un nuevo tipo de activo industrial: la inteligencia artificial física. El paralelo histórico es evidente. En 2005, la junta directiva de Intel rechazó esa opción.
Hoy en día, esa misma Intel ya no es lo que era antes. En cambio, el valor de mercado de Nvidia supera los 4.6 billones de dólares. La empresa que perdió esa oportunidad ahora enfrenta una situación difícil, ya que puede contar con el apoyo financiero de la compañía que alguna vez tuvo.En resumen, el “foso” que separa a las empresas competidoras se está ensanchando, no reduciendo. El volumen de trabajo pendiente en Nvidia proporciona seguridad financiera; su ecosistema determina quién será el ganador en la industria. Además, su expansión hacia áreas como la robótica y los software consolidan su poder. En la carrera por construir la infraestructura necesaria para el próximo paradigma, Nvidia no solo está liderando; sino que también está definiendo las reglas del juego.
La tesis de la curva en “S” para Nvidia se basa en algunos indicadores prospectivos. La confirmación principal será el aumento en el volumen de producción de los chips de Rubin. La arquitectura ya está en producción, pero la verdadera prueba será su aceleración en la segunda mitad de 2026. Es importante estar atentos a los informes trimestrales que muestren cómo los nuevos chips pasan de la fase de producción inicial a la implementación generalizada. En general, los anuncios de nuevas alianzas también serán un indicador clave. El reciente acuerdo con…
Ese proyecto, en el que participarán las soluciones de Rubin a gran escala, es una guía para el desarrollo futuro. Más acuerdos de este tipo con hiperescaladores y clientes empresariales indicarán que la ventaja en términos de costos de inferencia se está traduciendo en un gasto masivo y dedicado en infraestructura.El mayor riesgo radica en la ejecución a gran escala. Nvidia no está simplemente lanzando un producto; está gestionando una inversión de varios billones de dólares. La empresa debe mantener su ritmo de desarrollo productivo mientras enfrenta las exigencias extremas relacionadas con la intensidad de capital necesaria para llevar a cabo estas inversiones. Se trata de un desafío de dos frentes: asegurar una fabricación y suministro impecables para Rubin, y además financiar la próxima ola de innovaciones. La magnitud de esta inversión se evidencia en las proyecciones de TSMC sobre los gastos de capital necesarios.
Los resultados financieros de Nvidia deben ser sólidos para poder mantener este nivel de intensidad de capital. Cualquier problema en la gestión de esta intensidad de capital podría afectar negativamente la curva de adopción exponencial de esta tecnología.Según el analista Gene Munster, el principal catalizador para este proceso es la evidencia de que el gasto en infraestructura relacionada con la IA se acelera más rápido de lo que los modelos actuales proyectan. Él califica esto como una señal “dos por dos”, basándose tanto en los comentarios de Nvidia como en los resultados excepcionales de TSMC. Para que las acciones de Nvidia continúen superando el rendimiento del índice S&P 500, es necesario que esta aceleración en el gasto se refleje en el crecimiento de los ingresos de Nvidia. La previsión de Munster…
Ese es el punto de referencia. Si el gasto aumenta, la empresa estará en posición de no solo cumplir con ese objetivo, sino también superarlo. Esto confirma la tesis de que la empresa está diseñando la próxima fase del cambio en el paradigma de la inteligencia artificial.Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
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