El conflicto entre Newmont y Barrick ha generado una oleada de transacciones por valor de 1.92 mil millones de dólares. Este es el 68º caso en la historia de Newmont relacionado con disputas en el sector del oro.

Generado por agente de IAAinvest Volume RadarRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 27 de febrero de 2026, 5:38 pm ET2 min de lectura
B--
NEM--

Resumen del mercado

El 27 de febrero de 2026, las acciones de Newmont Corporation (NEM) aumentaron un 1.98%. Esto refleja la reacción de los inversores ante las tensiones legales y operativas que persisten en la alianza entre la empresa y Barrick Gold. El volumen de transacciones de las acciones fue de 1.92 mil millones de dólares, casi el doble que el día anterior. Este aumento representa un incremento del 109.69%, lo que la coloca en el puesto 68 en términos de volumen de negociación diario. Aunque este pequeño aumento en el precio contrasta con el alto interés por parte de los inversores, estos datos ponen de manifiesto la sensibilidad del mercado ante los desarrollos relacionados con la disputa entre Nevada Gold Mines (NGM) y Barrick Gold.

Motores clave

El rendimiento reciente de Newmont está íntimamente vinculado a un conflicto legal y operativo de gran importancia con Barrick Gold, su socio controlador del 61.5% en la empresa conjunta NGM. El 3 de febrero de 2026, Newmont emitió una notificación oficial de incumplimiento, acusando a Barrick de desviar recursos de las operaciones compartidas en Nevada hacia el proyecto Fourmile, que pertenece a Barrick en su totalidad. La disputa se centra en las acusaciones de que Barrick ha dado prioridad al desarrollo de Fourmile en detrimento de NGM. Esto ha llevado a una disminución del 23% en la producción de oro en los sitios de NGM durante el cuarto trimestre de 2025. Newmont ha exigido una “revisión rigurosa de las prácticas operativas”, incluyendo la descentralización de la planificación minera y el aumento del uso de la automatización en un 30%, con el objetivo de resolver lo que considera como una “declinación gestionada” de los activos conjuntos.

El conflicto tiene implicaciones inmediatas para los planes estratégicos de Barrick. La propuesta de la empresa de dividir sus activos en América del Norte y el Caribe, por un valor de 42 mil millones de dólares, ahora enfrenta importantes obstáculos legales. Newmont ha reclamado su derecho a decidir primero sobre la participación en NGM. Si Newmont bloquea la transacción, la división podría retrasarse indefinidamente, lo que generaría incertidumbre tanto para las dos empresas. Esta situación ha afectado la estrategia de asignación de capital de Barrick y plantea preguntas sobre su capacidad para llevar a cabo su plan de cambio hacia la producción de cobre como principal producto.

Más allá de la disputa legal inmediata, este conflicto destaca las tendencias más generales que están transformando el sector minero. La era de “supermárgenes” —motivada por los precios récord del oro, que alcanzaron los 5,200 dólares por onza, y por los cambios en las reservas de los bancos centrales a nivel mundial— ha intensificado la competencia por activos de alta calidad. La división entre Newmont y Barrick es un ejemplo de la fragilidad de las megajuntas cuando uno de los socios posee proyectos de alto valor, ubicados cerca de las operaciones compartidas. El “problema de Fourmile” se ha convertido en un ejemplo de lo que puede suceder en futuras fusiones: los límites sobre los activos y las prioridades estratégicas divergentes pueden erosionar la confianza entre las partes involucradas.

El nacionalismo operativo es otro tema que está surgiendo en este contexto. El esfuerzo de Newmont por adoptar un enfoque de gestión basado en tecnologías locales en NGM refleja una tendencia general en todo el sector hacia la eficiencia a nivel de las minas. Los accionistas exigen cada vez más transparencia y responsabilidad en las empresas conjuntas, especialmente en jurisdicciones políticamente sensibles como Nevada. Esta tendencia podría influir en la regulación y en la percepción de los inversores hacia otras alianzas mineras a gran escala.

Las próximas semanas serán cruciales para determinar el curso que tomará la disputa. Dado que el plazo de 30 días para resolver la situación vence a principios de marzo, los inversores se preparan para enfrentarse a una solución negociada o a un enfrentamiento legal en Nevada. Un conflicto prolongado podría llevar a una mayor desvalorización de las acciones de ambas empresas, ya que la distracción causada por este problema eclipsará el actual mercado alcista del oro. Por otro lado, una resolución, ya sea a través de intercambios de activos o concesiones operativas, podría estabilizar la posición de Newmont y permitir que los accionistas obtengan más valor.

En resumen, el rendimiento de las acciones de Newmont refleja las dos presiones que enfrenta la empresa: la deterioración de su relación con Barrick y el mercado volátil del oro. Aunque los activos centrales de Newmont en Nevada siguen siendo uno de los más valiosos del mundo, la ruptura de la colaboración con Barrick ha generado un mayor riesgo operativo y legal. Los inversores deben monitorear atentamente los informes de producción para el primer trimestre de 2026, así como las actualizaciones relacionadas con la salida a bolsa de NewCo. De esta manera, podrán determinar si es posible salvar la joint venture o si la brecha entre ambas empresas llevará a una reestructuración permanente del complejo minero de oro más grande del mundo.

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios