Los aeropuertos de los Países Bajos enfrentan problemas debido a los retrasos en la implementación de las normativas relacionadas con el invierno y EES para el año 2026.
Los aeropuertos de los Países Bajos, incluido el de Ámsterdam-Schiphol, están experimentando retrasos y cancelaciones debido a las severas condiciones invernales y a las limitaciones de la infraestructura. El nuevo sistema de control de entrada y salida de ciudadanos de la Unión Europea está causando más retrasos en los puestos de control fronterizos, especialmente para los ciudadanos no pertenecientes a la UE. Compañías aéreas como Air France, Finnair y KLM están enfrentando mayores costos operativos y interrupciones en los vuelos, debido tanto a las condiciones climáticas como a la implementación del sistema EES. Aeropuertos como el de Berlín-Brandenburg y el de Fráncfort también se ven afectados, lo que demuestra que estos problemas no son exclusivos de los Países Bajos. Las compañías aéreas están considerando medidas como la creación de quioscos de autocheck-in para reducir los retrasos, a medida que continúa la temporada turística.
Los Países Bajos se enfrentan a una situación difícil en lo que respecta a los retrasos y cancelaciones de vuelos a principios de 2026. El clima invernal ha causado numerosos retrasos y cancelaciones de vuelos, lo que ha agravado la situación en los centros de control de tráfico aéreo e en las infraestructuras aeroportuarias. Además, la implementación del nuevo sistema de control de entradas y salidas de ciudadanos de la Unión Europea ha generado nuevos problemas en los puestos de control fronterizos. Estas dificultades no se limitan únicamente a los Países Bajos; los aeropuertos en Alemania, Francia y otros países también están reportando grandes retrasos en los vuelos.
¿De qué manera el clima invernal y los problemas operativos afectan a los aeropuertos holandeses?
El aeropuerto de Amsterdam Schiphol es uno de los aeropuertos más afectados de los Países Bajos. Se han registrado 119 vuelos con retraso y 8 vuelos cancelados. Los problemas se deben a una combinación de condiciones climáticas extremas, hielo negro y infraestructura insuficiente. Los aeropuertos europeos no están diseñados para enfrentar estas condiciones invernales extremas, que cada vez son más frecuentes. Los expertos señalan la necesidad de sistemas de calefacción en las pistas y de mejores medidas de deshielo para resolver estos problemas.

La situación se ve aún más agravada debido al elevado tráfico de pasajeros durante los períodos de mayor actividad en los aeropuertos. Las largas colas y los retrasos en los vuelos en Schiphol han causado frustración entre los viajeros y han alterado sus planes de viaje. Compañías aéreas como KLM y Finnair están trabajando para reprogramar los vuelos y ajustar los horarios de los mismos. Pero las consecuencias negativas se hacen sentir en todo el continente.Air France se ha visto obligada a retirar su flota de aviones Airbus A318 antes del año 2026.Debido a la necesidad de contar con aeronaves más modernas y eficientes para poder manejar las crecientes presiones operativas.
¿Qué papel desempeña el sistema de registro de entradas y salidas de los ciudadanos de la UE en los retrasos en los viajes recientes?
El sistema EES de la UE, cuyo objetivo es mejorar la seguridad en las fronteras mediante controles biométricos, está causando retrasos significativos, especialmente en los aeropuertos franceses. A pesar de que el sistema aún no está completamente implementado (solo alcanza el 35% de su capacidad), aeropuertos como Orly y Niza ya están experimentando problemas debido a esto.Se informa sobre esperas de dos horas en el control de fronteras.Estos retrasos se deben a problemas técnicos con los escáneres de huellas dactilares y las cámaras utilizadas para el procesamiento de datos, así como a la falta de personal. La Comisión Europea ha decidido suspender temporalmente este proceso hasta septiembre de 2026. Esto puede proporcionar algo de tiempo para resolver los problemas, pero no resuelve las causas subyacentes.
Para los viajeros internacionales provenientes de Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá y Australia, los retrasos en los vuelos se han convertido en una gran preocupación. Compañías aéreas como American Airlines, Delta, British Airways y Emirates están enfrentando mayores tiempos de reparación de los aviones. Esto conduce a la pérdida de conexiones y al aumento de los costos operativos. El problema no se debe solo a la tecnología; también se trata de la falta de personal capacitado para gestionar este proceso de manera eficiente.
Los proveedores de logística también están preocupados por el posible impacto en los envíos aéreos que requieren una entrega rápida. Esto podría afectar sectores como el comercio electrónico y la industria farmacéutica. Aunque las autoridades francesas afirman que estos problemas son temporales, el aumento en las demandas durante el verano pondrá a prueba la capacidad y la resiliencia del sistema.
¿Qué implicaciones tendrán para las aerolíneas y los viajes en Europa en el año 2026?
El efecto combinado de los problemas meteorológicos y la implementación del sistema EES está obligando a las aerolíneas a reevaluar sus modelos operativos. Aerolíneas como KLM, Finnair y Ryanair están ajustando sus horarios y explorando soluciones tecnológicas como el control automatizado de pasaportes y quioscos de autocheck-in, con el objetivo de reducir la congestión en los puntos de control. Se espera que estas medidas ayuden a reducir los retrasos y mejorar la experiencia de los pasajeros antes de que llegue la temporada de viajes de verano.
Para los inversores, esta situación plantea preguntas sobre la resiliencia del sector turístico europeo. Las aerolíneas enfrentan mayores costos operativos y posibles pérdidas de ingresos debido a vuelos retrasados o cancelados. El sector de la hotelería en destinos europeos populares como España, Italia y Francia también está en peligro, ya que los retrasos en el arribo de los viajeros pueden afectar las reservas de habitaciones y las expectativas de los huéspedes.
Podrían ser necesarias actualizaciones a largo plazo en las infraestructuras, con el fin de adaptarse a condiciones climáticas más extremas durante el invierno. Esto incluye no solo mejorar la tecnología de deshielo, sino también aumentar el número de personal disponible y mejorar los sistemas de control fronterizo. Por ahora, se recomienda a los pasajeros que dediquen tiempo adicional para su viaje y que monitoren el estado de su vuelo en tiempo real.
A partir de febrero de 2026, los desafíos que enfrentan los aeropuertos europeos no se limitan al clima. Se trata también de la capacidad de las infraestructuras y sistemas para manejar las demandas en constante evolución de los viajes aéreos. Aunque el sector aeronáutico holandés es especialmente afectado, todo el panorama europeo está sujeto a presiones. Es probable que estos efectos persistan hasta que se resuelvan los problemas relacionados con la infraestructura y el personal necesario para operar los aeropuertos.



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