Navegando por la curva de rendimiento: Rotación del sector y gestión de riesgo en entorno de tasas de interés en alza
El bono del Tesoro de los Estados Unidos a 30 años se ha convertido en un “héroe inesperado” en el año 2025. Supera las dificultades que plantea un entorno macroeconómico marcado por la inflación, la incertidumbre política y la depreciación del dólar. A diciembre de 2025, la rentabilidad del bono a 30 años sigue siendo de casi el 4.8%. Este nivel de rentabilidad se mantiene a pesar de las reducciones de tipos de interés por parte de la Reserva Federal y de las políticas fiscales implementadas por el gobierno de Trump, lo cual ha llevado al déficit presupuestario a niveles insostenibles. Esta estabilidad no es casualidad; refleja una redefinición del comportamiento de los inversores en un mundo donde los activos a largo plazo son vistos cada vez más como un refugio y una herramienta estratégica para gestionar los riesgos.
Tasa de interés del Tesoro de 30 años: barómetro de sentimiento de mercado
Los resultados de la licitación de 30 años del Tesoro en 2025 contienen una historia de resiliencia. A pesar de que el tipo de rendimiento de la curva del tesoro de tipo medio es U-Formado - donde los tipos de corto plazo se mantienen elevados mientras que los tipos de mediano plazo se desaceleran - la parte más larga de la curva se mantiene firme. Esto se debe en parte a la función del Tesoro como un pilar de los mercados de renta fija mundial. Invertidores institucionales, incluyendo fondos de pensiones y compañías de seguros, continúan demandando estos títulos para proteger sus pasivos a largo plazo. En las 12 licitaciones del Tesoro de 30 años en 2025, por un total de $276 mil millones, el ratio de oferta y demanda fue de 2.37, una cifra similar a la norma histórica. Sin embargo, las licitaciones también revelaron una tensión subtropical - inversores demandaron una prima en seis de las 12 licitaciones, señalando la sospecha acerca de la capacidad de la Fed para crear una desaceleración suave.
Rotación de sectores: Posicionamiento defensivo en un mundo de altos rendimientos
Las tasas de rendimiento del tesoro que siguen subiendo han obligado a una reapropiación estratégica de capital. Los sectores defensivos—salud, productos esenciales para el consumo y servicios públicos—son ahora la base de los portafolios gestionados a riesgo. Estas industrias prosperan en un entorno de altos rendimientos porque ofrecen flujos de caja estables y demanda inelástica. Por ejemplo, la resistencia de la industria de la salud se basa en su papel en el abordaje de la demografía envejecida y el crecimiento impulsado por la innovación, mientras que los productos esenciales para el consumo se benefician de la necesidad innegable de productos esenciales como la comida y los artículos de consumo.
Por el contrario, los sectores sensibles al rendimiento alto, como la industria y los bienes raíces, enfrentan una reevaluación de sus estrategias de inversión. La reducción del spread de crédito en este sector, de 500 a 250 puntos básicos, refleja un optimismo frágil. Sin embargo, las restricciones de liquidez y los cambios en los flujos de capital hacia industrias basadas en tecnologías como los centros de datos están transformando la situación. Los inversores prefieren cada vez más aquellos sectores que ofrecen rendimientos favorables, ajustados por el riesgo, aunque también enfrentan las consecuencias de la curva de rendimiento en forma de “U” para la asignación de capital.
Gestión de Riesgos: Diversificación y Flexibilidad Táctica
El rendimiento del bono a 30 años destaca la importancia de la diversificación. Aunque las acciones en Estados Unidos enfrentan dificultades debido al aumento de los rendimientos, los mercados emergentes han tenido un mejor desempeño, gracias a la fuerte demanda interna y al debilitamiento del dólar. Un enfoque globalmente diversificado permite a los inversores mitigar los riesgos regionales y sectoriales. Por ejemplo, el crecimiento moderado en Europa y Japón sirve como contrapeso a la desaceleración en Estados Unidos, lo que ofrece oportunidades en mercados donde las valoraciones siguen siendo atractivas.
Además, la posición táctica en sectores con alto potencial de ganancias, como la infraestructura impulsada por IA y la energía renovable, está ganando tracción. Estos sectores no solo están protegidos de la volatilidad macroeconómica, sino que también están bien posicionados para beneficiarse de los cambios estructurales en la asignación de capital. El comité de inversiones de Breckinridge Capital Advisors ha enfatizado una perspectiva cautelosa, anticipando dos más cortes de tipo a mediados de 2026 y un rango de rendimiento de 10 años de 4.0%-4.5%. Esto sugiere que la posición defensiva en el sector de spread y el foco en los activos generadores de renta seguirán siendo cruciales.
El camino por recorrer: desafíos y oportunidades
La resiliencia del bono de 30 años en 2025 es un testimonio de su atractivo, pero 2026 promete retos mayores. Los riesgos de inflación, tensiones geopolíticas y la independencia incierta de la Fed podrían enfrentar la capacidad de atracción de la obligación. Los inversores también deberán lidiar con el tópico de la productividad de IA, que, aunque prometedor, introduce nuevas incertidumbres acerca de la asignación de capitales y la dinámica de los sectores.
Por ahora, el mensaje es claro: en un entorno de rendimiento variable, la adaptabilidad y la posición estratégica son de suma importancia. Los sectores defensivos ofrecen una protección contra la volatilidad, mientras que la diversificación global y el crecimiento impulsado por la tecnología son vías para obtener ganancias a largo plazo. Mientras el bono a 30 años sigue su camino hacia el próximo capítulo, los inversores deberían prestar atención a sus señales y adaptarse en consecuencia.
Investigación financiera:
Los fabricantes de teléfonos inteligentes no logran venderlos, y se les hace difícil encontrar proveedores de batería.Sectores defensivosTarjetas de crédito y consumibles de alta calidad para su resiliencia y flujos de efectivo constantes.
–Diversificación globalSe asignará una parte de los recursos a los mercados emergentes y a las acciones europeas, con el objetivo de equilibrar la exposición a los Estados Unidos.
El horario de atención al público en la sede de la Fundación es de 7.00 a 14.00 horas.Crecimiento impulsado por la tecnologíaInvertir en infraestructuras de inteligencia artificial y energías renovables para capitalizar las transiciones estructurales.
–Retornos de capitalSe debe mantener una posición firme en los bonos de larga duración, pero se deben observar signos de inversión de la curva de rendimiento o de aumentos en la inflación.
En un mundo en el que el bono de 30 años sigue siendo el indicador, el secreto para navegar hacia la próxima fase del mercado reside en equilibrar la cautela con la convicción.



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