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El Índice de Precios al Productor Básico de los Estados Unidos para diciembre de 2025 registró un aumento del 3.0% en comparación con el año anterior. Este dato supera las expectativas y señala una situación inflacionaria compleja. Aunque este número puede parecer modesto en comparación con los picos del 7% registrados en 2022, la descomposición de los datos por sectores revela una situación donde existen diferentes tipos de presiones… y oportunidades también. Los inversores deben determinar qué sectores son los principales responsables de este aumento, y cómo poder aprovechar esta situación para mejorar sus carteras de inversiones.

El sector energético sigue siendo el principal factor que impulsa el aumento en los precios de los bienes de consumo. Solo el precio de la gasolina aumentó un 11.8% en diciembre, lo cual representa el 60% del aumento general en los precios de los bienes de consumo. Esto no es simplemente un fenómeno temporal, sino una cambio estructural en el mercado energético. Las tensiones geopolíticas, las reducciones de producción por parte de OPEC+, y los efectos persistentes de los problemas en la infraestructura de EE. UU. han contribuido a crear una situación difícil para los precios de la energía.
Para los inversores, esto significa dos cosas:
1.Productoras de energía y fabricantes de equipos relacionadosEmpresas como Schlumberger (SLB) y Halliburton (HAL) podrían beneficiarse de un aumento en la actividad de perforación, a medida que los precios del petróleo se estabilicen por encima de los 85 dólares por barril.
2.Aerolíneas y logísticaCon los precios de los servicios de transporte aéreo aumentando un 4.0% en términos interanuales, compañías como Delta Air Lines (DAL) y United Airlines (UAL) se encuentran en una posición única para transferir los costos más elevados relacionados con el combustible a los consumidores.
Sin embargo, la volatilidad de los precios de la energía es un arma de doble filo. Una caída repentina en los precios del petróleo podría erosionar los beneficios obtenidos, por lo que las estrategias de cobertura o los portafolios diversificados de inversiones en energía son cruciales.
El sector de los metales y la minería ha tenido un gran éxito históricamente en entornos con altos niveles de PPI. En el año 2025, los índices del cobre y el aluminio alcanzaron los valores de 949.488 y 691.159 respectivamente. Esto se debe a la demanda de energía verde y a las limitaciones en el suministro de dicha energía. El oro, que actualmente cotiza cerca de los 3,300 dólares por onza, también ha experimentado un aumento en su valor, ya que se considera un activo seguro.

Los inversores deberían darle más importancia a este sector, especialmente a las empresas que se dedican a la minería de oro, como Barrick Gold (GOLD), y a las empresas productoras de cobre, como Freeport-McMoRan (FCX). Las compañías relacionadas con derechos de propiedad intelectual, como Franco-Nevada (FNV), ofrecen una alternativa interesante, ya que se benefician del aumento de los precios de las materias primas, sin tener que enfrentarse a los riesgos operativos propios de la minería.
Se puede comparar el sector de la energía y los metales con la industria automotriz, que enfrenta una reducción en las márgenes de beneficio. Mientras que los precios de exportación de piezas de vehículos motorizados aumentaron un 17.1% entre 2021 y 2024, los precios de importación se mantuvieron estancados, lo que lleva a desequilibrios en la cadena de suministro mundial. Fabricantes como Tesla (TSLA) y Ford (F) tienen que luchar contra los altos costos del acero y de los componentes electrónicos, lo que reduce sus márgenes de beneficio.

Los datos históricos de 2014 muestran que la producción de automóviles puede disminuir significativamente durante períodos de inflación alta. Dado que el IPC subyacente sigue siendo superior al 3%, los inversores deberían reducir su apuesta en este sector hasta que los fundamentos de la demanda se estabilicen.
En noviembre de 2025, la agricultura experimentó una tendencia deflacionaria, con los precios de los alimentos estancados o en declive. Aunque esto reduce las presiones inflacionarias, también representa un riesgo para los negocios agrícolas. Por otro lado, la construcción enfrenta costos indirectos debido al aumento de los precios de la energía y los metales. La inflación de los bienes procesados alcanzó el 3.8% en términos anuales, lo que representa una amenaza para los márgenes de los contratistas, a menos que puedan transferir esos costos a los clientes.
Los inversores deben concentrarse en…Innovadores en el campo de la tecnología agrícolaY…Acciones relacionadas con la infraestructuraLas empresas con balances financieros sólidos podrían beneficiarse de los gastos en infraestructuras verdes. Empresas como John Deere y Caterpillar podrían obtener beneficios de esto. Por otro lado, los bancos regionales podrían prosperar en un entorno de desinflación.
¿Cuál es el punto clave?La rotación de sectores no está sujeta a negociación alguna.Los productores de metales y minerales, así como los productores de energía, tienen una presencia insuficiente en el mercado. Por otro lado, las empresas relacionadas con automóviles y los sectores agropecuarios son considerados menos importantes. En el área de la energía, se busca equilibrar la exposición entre los productores y las aerolíneas. En el sector de la construcción, se favorecen a las empresas que cuentan con poder de fijación de precios.

Mientras la Reserva Federal planee reducir las tasas de interés en 2026, los inversores deben mantenerse ágiles. El porcentaje del 3.0% en el IPC no es simplemente un número; es una señal para reasignar el capital hacia aquellos sectores que se beneficiarán de la inflación, y evitar aquellos que se ven afectados negativamente por ella.
Última llamada a la acción:
–CompreMineros de oro, productores de cobre y empresas que fabrican equipos energéticos.
–VenderFabricantes de automóviles y empresas agroindustriales que tienen un poder de fijación de precios débil.
–Mire.Los sectores sensibles a las tasas, como los bancos regionales y la gestión de activos, seguirán siendo importantes en el año 2026.
El mercado no es algo uniforme. Es un mosaico de oportunidades diferentes. Y el PPI es, en realidad, esa “mapa” que nos indica dónde se encuentran esas oportunidades.
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