El gas natural en los Estados Unidos ya está aislado, pero se espera un aumento significativo en su precio para el año 2027, debido al aumento en las exportaciones.
Un importante acontecimiento geopolítico está causando grandes alteraciones en los mercados mundiales de energía. Sin embargo, el impacto en los consumidores estadounidenses sigue siendo mínimo. El motivo de este fenómeno es un conflicto prolongado en Oriente Medio, que ha cerrado efectivamente el Estrecho de Ormuz para los barcos de transporte. Este importante canal de navegación representa aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de GNL. La interrupción en el flujo de este recurso ha provocado una grave crisis en el suministro de energía. Como resultado, los precios han aumentado drásticamente en muchos países. En Europa, el precio del gas, medido en TTF, aumentó más del 35% en una sola sesión, alcanzando más de 60 euros por MMBtu. Los aumentos semanales superaron el 75%. En el noreste asiático, el precio del GNL también alcanzó un nivel récord en un año. La causa inmediata de esta situación es el cese de la producción por parte de Catar, uno de los mayores exportadores de GNL del mundo, tras los ataques con drones iraníes.
En contraste con esto, el mercado de gas natural en los Estados Unidos se mantiene estable. El precio al contado en Henry Hub, que sirve como referencia en el país, ha permanecido prácticamente sin cambios.$3.25 por MMBtuEsta desconexión no es un accidente, sino el resultado directo de la posición única que ocupa Estados Unidos en el sistema energético mundial. Los Estados Unidos son ahora el principal exportador de GNL del mundo; este rol lo han tenido desde el año 2016. En el año 2025, las exportaciones de los Estados Unidos alcanzaron…15.0 Bcf/dSe trata de un aumento significativo, comparado con los apenas 0.5 Bcf/d de hace una década. Esta infraestructura de exportación, que se basa en el abundante gas de esquisto nacional, constituye un recurso crucial para mantener la estabilidad del mercado. Cuando los flujos globales se vean afectados, Estados Unidos puede reorientar su producción hacia los mercados internacionales, lo que permite mantener la estabilidad de su oferta y precios domésticos.

La resiliencia del mercado se puso a prueba hace solo unas semanas, durante una severa tormenta de invierno que llevó los precios en Henry Hub hasta un nivel sin precedentes: 30.72 dólares por barril. Sin embargo, los precios se normalizaron rápidamente, lo que demuestra la capacidad del sistema para soportar situaciones adversas. Estados Unidos no es solo un país exportador; también es un importante productor. La Administración de Información Energética predice que en 2026 la producción de petróleo en Estados Unidos será de más de 120 BCF por día. Esta sólida producción nacional, junto con la capacidad de exportar las cantidades excedentes, crea un efecto de protección muy importante. Mientras que Europa y Asia enfrentan una posible crisis similar a la de 2022, el mercado estadounidense está protegido por su propia capacidad de producción y exportación. En los próximos años, esto se pondrá a prueba aún más, ya que se espera que la capacidad de exportación de Estados Unidos se duplique en cinco años, lo que podría cambiar significativamente la dinámica del suministro mundial.
El equilibrio interno del mercado estadounidense
La reciente estabilidad de los precios en Henry Hub no es indicativa de un equilibrio real en el mercado, sino más bien de que el mercado ha logrado superar una prueba de gran dificultad. La verdadera medida de su equilibrio se encuentra en las retiradas masivas de petróleo y en el aumento extremo de los precios que siguió. A finales de enero, la tormenta invernal causó una demanda sin precedentes, lo que llevó los precios al nivel más alto de todos los tiempos en Henry Hub.$30.72 por MMBtuEsto fue el resultado directo de las limitaciones en la almacenamiento de datos y de un sistema que se encontraba bajo una enorme presión. Sin embargo, la rápida normalización del mercado, con los precios volviendo a rondar los 3.25 dólares a mediados de febrero, revela algo importante: una amplia producción nacional y una capacidad de exportación sólida que puede ser aprovechada cuando sea necesario.
La producción nacional también enfrentó un revés temporal. La media de enero fue de 104.4 Bcf/día. Sin embargo, esto se vio reducido en 3.3 Bcf/día debido a las condiciones climáticas adversas causadas por las tormentas de invierno. No obstante, la recuperación posterior demuestra la flexibilidad del sistema. La Administración de Información Energética prevé que la producción en el año 2026 alcance una media de más de 120 Bcf/día. Este nivel constituye una base sólida para el suministro. Aunque los inventarios actuales están 5.6% por debajo de la media de los últimos cinco años, la agencia proyecta que estos aumentarán en aproximadamente un 5% durante la próxima temporada de calefacción. Esto indica que el sistema puede recuperarse rápidamente.
Mirando hacia el futuro, se espera que el equilibrio cambie. Las proyecciones del EIA indican una clara inflexión en la situación. En 2026, se espera que el crecimiento de la oferta supere a la demanda, lo que dará como resultado…Disminución de precios del 2%Esto se debe a un excedente de suministro neto de 0.5 Bcf/día. Pero la situación cambiará drásticamente en el año 2027. A medida que la demanda por las exportaciones de GNL aumente, se espera que el crecimiento del suministro sea inferior en 1.6 Bcf/día. Se prevé que este cambio pueda provocar un aumento del precio del GNL del 33%. El principal factor que impulsa este cambio es el aumento en las capacidades de exportación, lo que hará que la demanda de GNL aumente en 1.7 Bcf/día solo en el año 2027. En otras palabras, la estabilidad actual del mercado nacional se basa en un suministro abundante y en una reciente sequía que redujo los inventarios de GNL. El próximo año pondrá a prueba si ese suministro podrá seguir el ritmo del aumento de la demanda debido al auge de las exportaciones de Estados Unidos.
El Punto de Inclinación del 2027
La previsión para el año 2027 indica una clara inflexión en el mercado de gas natural en los Estados Unidos. Después de un año de relativa estabilidad, se espera que la situación cambie de manera decisiva. La Administración de Información Energética proyecta que el crecimiento de la demanda superará al crecimiento de la oferta.1.6 Bcf/dEn el año 2027, este cambio se debe, en gran medida, al aumento de la demanda de gas como materia prima, debido al crecimiento de nuevas instalaciones para la exportación de GNL. Estas instalaciones aumentarán las exportaciones de Estados Unidos en 1.7 billones de pies cúbicos al día, solo este año. Como resultado, los precios del gas aumentarán significativamente.
La reacción del mercado ya está prevista en los pronósticos. La EIA espera que el precio promedio en Henry Hub aumente significativamente, pasando de poco menos de $3.50 por MMBtu en 2026 a poco menos de $4.60 por MMBtu en 2027. Esto representa un aumento del 33%, como consecuencia directa del equilibrio entre la oferta y la demanda. Este movimiento de precios representa un cambio drástico en comparación con el descenso del 2% previsto para 2026. Esto demuestra cómo el auge de las exportaciones podría convertirse en un factor importante que influye en los precios internos.
Los niveles de inventario servirán como indicador claro de este endurecimiento de las condiciones. Las proyecciones indican que las existencias en las regiones del Medio Oeste y del Este ya están bajo presión. Se espera que los niveles de inventario en estas regiones sigan disminuyendo durante el verano.El 22% y el 21%, respectivamente, están por debajo de los promedios de los últimos cinco años.Estas son las áreas donde se encuentra la mayor concentración de demanda industrial y energética. El hecho de que sus inventarios estén por debajo del promedio indica que el mercado tiene menos capacidad para absorber interrupciones en el suministro o aumentos en la demanda. En cambio, se espera que las regiones del Pacífico y de las montañas cuenten con inventarios superiores al promedio, lo que sugiere una mayor presión en esa región.
En resumen, la capacidad de los Estados Unidos para mantenerse alejado de los disturbios mundiales es una situación temporal. La infraestructura de exportación que hoy sirve como protección contra tales perturbaciones, en realidad será el motor de un nuevo tipo de presión de precios dentro del país. A medida que la capacidad de exportación de GNL del país se duplica, el gas necesario para alimentar este proceso competirá cada vez más con las fuentes de energía y los usuarios industriales nacionales. La previsión de un aumento en los precios para el año 2027 no representa una predicción de una crisis global, sino más bien una señal de que el auge energético de América está comenzando a transformar el equilibrio del mercado interno del país.
Catalizadores y riesgos para el sector
La estabilidad actual del mercado depende de un equilibrio delicado, el cual puede verse perturbado por algunos eventos importantes. El principal factor que contribuye al aumento de los precios en 2027 es la ejecución de las proyecciones relacionadas con la expansión de la capacidad de exportación de GNL. La ambición de la industria es clara: se espera que la capacidad de exportación de GNL en los Estados Unidos aumente.Doble en solo cinco años.Esto requiere que las nuevas instalaciones como Golden Pass y Corpus Christi State 3 se completen a tiempo. Cualquier retraso significativo en la construcción de estas instalaciones ayudaría a reducir el déficit entre oferta y demanda, que se estima en 1.6 Bcf/d. Esto, a su vez, podría posponer o moderar el aumento drástico de los precios. Por otro lado, una ejecución ordenada de las obras aceleraría la demanda de gas combustible en el país, lo que a su vez contribuiría a estabilizar el mercado.
El prolongado conflicto en el Medio Oriente representa un riesgo externo de carácter inmediato. Aunque la actual perturbación en el Estrecho de Ormuz aún no ha obligado a los exportadores estadounidenses a cambiar sus rutas de suministro, una crisis prolongada podría cambiar esa situación. La inestabilidad en la región es constante, y si se intensifica aún más, podría obligar a los compradores de GNL estadounidenses a buscar proveedores alternativos. Esto podría provocar un aumento rápido en los precios, ya que los exportadores estadounidenses estarían obligados a retirar parte de sus volúmenes de producción del mercado interno para cumplir con sus compromisos internacionales. Esto agravaría la escasez de suministro, especialmente en un momento en que los inventarios ya están bajo presión.
La volatilidad del clima sigue siendo un riesgo constante, con una probabilidad baja pero un impacto alto. La resiliencia del sistema se demostró durante la tormenta invernal Fern; este evento llevó los precios en Henry Hub a un nivel sin precedentes.$30.72 por MMBtuAún así, el frío extremo puede llevar a que los niveles de almacenamiento se reduzcan rápidamente, lo cual pone a prueba la capacidad del sistema para aumentar la producción. Las proyecciones indican que las existencias en las regiones durante el verano ya están por debajo del promedio, especialmente en el Medio Oeste y el Este, que son las regiones más industrializadas y que requieren más energía para su funcionamiento. Esto significa que el mercado tiene menos margen para soportar una situación como esta.
En resumen, el sector enfrenta una combinación de factores positivos y negativos. El aumento planeado en las exportaciones es el factor estructural que impulsa los precios internos, pero su éxito no está garantizado. Mientras tanto, los shocks geopolíticos y las condiciones climáticas extremas son factores impredecibles que pueden amplificar o atenuar esa tendencia. La capacidad del mercado para mantenerse estable depende del ritmo del desarrollo y de la ausencia de shocks externos importantes.



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