Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
El índice de criptomonedas de Nasdaq CME (NCI) se ha convertido en una innovación clave en el ámbito de los activos digitales de nivel institucional, sirviendo como puente entre los mercados de criptomonedas especulativas y los estrictos estándares de la financiación tradicional. Al combinar la experiencia de Nasdaq y del Grupo CME, este índice ofrece un referente transparente, regulado y diversificado, adaptado para que los inversores institucionales puedan integrar las criptomonedas en sus carteras. A medida que aumenta la claridad regulatoria y madura la infraestructura del mercado, el NCI está reinventando la forma en que las instituciones abordan los activos digitales: no como un nicho de negocio, sino como una asignación estratégica.
La metodología del NCI está diseñada para reflejar la robustez de los índices tradicionales de clases de activos. Selecciona las criptomonedas que forman parte de dichos índices en función de su importancia en el mercado, su liquidez y los estándares de custodia, lo que garantiza una exposición a una serie de criptomonedas cotizadas en dólares estadounidenses, como Bitcoin (72.44 % de peso), Ethereum (14.51 %), XRP y Solana.
Esta estructura dinámica y periódicamente reequilibrada reduce el riesgo de concentración, al mismo tiempo que se mantiene en consonancia con las expectativas regulatorias en constante cambio. Es crucial que el índice esté bajo la supervisión de un comité conjunto, mientras que los cálculos se realizan por parte de CF Benchmarks, una empresa confiable que proporciona índices del mercado financiero.Español:
Este marco de nivel institucional aborda un problema fundamental: la falta de referencias fiables en el ámbito de las criptomonedas. Los inversores tradicionales exigen transparencia, gobernanza y cumplimiento de las normas, algo que el NCI garantiza. Como resultado, se ha convertido en una herramienta fundamental para la creación de productos financieros regulados, como fondos cotizados, notas estructuradas y fondos mutuos.
Para el año 2025, esta infraestructura ha permitido que las instituciones puedan utilizar su capital con confianza, al saber que están accediendo a un vehículo de inversión que cuenta con una diversificación adecuada y que es líquido.El impacto del NCI se destaca gracias al crecimiento exponencial en el comercio institucional de derivados criptográficos. El Grupo CME informó un aumento del 139% en el volumen diario promedio de los derivados criptográficos en 2025, alcanzando los 278,000 contratos y una valoración neta de 12 mil millones de dólares.
Este aumento refleja un cambio más amplio hacia estrategias basadas en índices, ya que las instituciones pasan de una exposición a un único activo a portafolios diversificados y gestionados con cuidado para manejar los riesgos.El aumento de los fondos cotizados en bolsa de Bitcoin en los Estados Unidos en 2024 aceleró aún más la adopción de este tipo de productos financieros. A finales del año, los ETP y fondos relacionados con las criptomonedas a nivel mundial alcanzarán una valoración total de entre 130 y 160 mil millones de dólares en activos gestionados.
El papel del NCI en este ecosistema es claro: proporciona una vía regulada para que las instituciones puedan asignar capital a los criptoactivos, sin tener que enfrentarse a las cargas operativas y de cumplimiento relacionadas con la gestión directa de activos. Por ejemplo, el 68% de los inversores institucionales ya estaba invirtiendo o planeaba invertir en ETPs de BTC para el año 2025.Una tendencia que se ve amplificada por el enfoque estructurado del índice para la diversificación.El diseño del NCI aborda directamente los problemas relacionados con la volatilidad y la liquidez, que históricamente han impedido la participación de las instituciones en este mercado. Al ponderar los activos según su importancia en el mercado y su liquidez, el índice reduce la exposición a tokens de baja capitalización y de carácter especulativo, al mismo tiempo que mantiene un perfil de riesgo equilibrado. Este enfoque se asemeja a la construcción tradicional de portafolios, donde la diversificación entre sectores y geografías reduce los riesgos de caída.
Además, el índice soporta herramientas sofisticadas para la gestión de riesgos. La introducción de los índices de volatilidad del Bitcoin por parte del CME Group en el año 2025.
– Aunque no son transables, esto refleja el creciente enfoque institucional en la cobertura de las exposiciones en criptomonedas. Estos instrumentos, junto con los ajustes estructurales realizados por el NCI, permiten que las instituciones traten a las criptomonedas como una clase de activos estratégicos, y no como una apuesta especulativa.A medida que el NCI gana popularidad, está remodelando la percepción sobre el papel de las criptomonedas en los portafolios institucionales. El éxito del índice radica en su capacidad para alinear los activos digitales con los estándares de la financiación tradicional: transparencia, gobernanza y diversificación. Para el año 2025, la maduración de los derivados relacionados con las criptomonedas y la proliferación de productos regulados han hecho posible que las instituciones asignen capital a las criptomonedas con el mismo nivel de rigurosidad que se aplica a las acciones o bonos.
El potencial a largo plazo del NCI se ve aún más potenciado por su capacidad de adaptación. A medida que surgen nuevas criptomonedas y las dinámicas del mercado cambian, la reconstrucción trimestral del índice garantiza que este siga siendo relevante. Este enfoque orientado al futuro convierte al NCI en un pilar clave para la próxima era de la inversión en criptoactivos, una época en la que los indicadores de calidad institucional impulsarán la adopción de las criptomonedas por parte del público general.
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios