Musk combina SpaceX y xAI en una iniciativa valorada en 1.25 billones de dólares. ¿Será Orbital Compute la próxima ola de oro?

Escrito porTianhao Xu
lunes, 2 de febrero de 2026, 9:42 pm ET3 min de lectura
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2 de febrero de 2026 — En una medida que redefinirá fundamentalmente el panorama del capital privado y de la inteligencia artificial…Elon Musk anunció oficialmente la fusión entre SpaceX y xAI.La entidad combinada,Valioso en la cantidad asombrosa de 1.25 billones de dólares.Representa la mayor consolidación de infraestructura de hardware y software que se ha producido en la historia. Este giro estratégico fue confirmado hoy en el sitio web de SpaceX.Fue predicho de manera notable por el AIME.Este análisis logró predecir con éxito la consolidación de las empresas de Musk relacionadas con la industria pesada y los software. La fusión no es simplemente una operación financiera; se trata de una apuesta calculada, según la cual el futuro del entrenamiento de algoritmos no radica en los centros de datos terrestres, sino en el espacio. Mientras Wall Street procesa esta noticia, la pregunta que surge es: ¿Podrá Musk lanzar cohetes? Pero también se pregunta si podrá construir el “sistema nervioso” físico del “sol consciente” que imagina.

“El próximo libro”: La integración vertical para las estrellas

En un memorando distribuido a los empleados y al público en general, Musk presentó la adquisición de xAI no solo como un nuevo capítulo en la historia de la empresa, sino también como “el siguiente paso” en la misión compartida de ambas organizaciones. La idea central que guía esta fusión es la inminente crisis energética en la Tierra. Musk sostiene que los avances actuales en el campo de la inteligencia artificial están estrictamente limitados por las redes eléctricas terrestres y los requisitos de refrigeración necesarios para el funcionamiento de dichos sistemas.

“La demanda global de electricidad para el uso de la inteligencia artificial simplemente no puede ser satisfecha con soluciones terrestres… sin causar problemas a las comunidades”, dijo Musk. La entidad resultante de esta fusión planea utilizar la arquitectura Starship de SpaceX para lanzar centros de datos en órbita. Al aprovechar la energía solar constante en el espacio, donde el sol nunca se pone, la empresa pretende aumentar su capacidad computacional sin tener que enfrentarse a los costos operativos o los efectos negativos en el medio ambiente que implicaría instalar centros de datos en la Tierra.

Las sinergias son claras: xAI proporciona la demanda de procesamiento informático, mientras que SpaceX se encarga del mecanismo de entrega de los datos. Esta integración vertical permite que la compañía combinada optimice el uso de la capacidad de procesamiento de Starship, especialmente en relación con el uso de hardware de alto rendimiento. Musk estima que, en dos o tres años, el espacio será el entorno más económico para generar procesamiento informático basado en tecnologías de IA.

Verificación de la realidad de las valoraciones: La predicción de Ainvest se ha cumplido.

La estructura de la transacción asigna una valoración de 1 billón de dólares a SpaceX y 250 mil millones de dólares a xAI. Esto crea un grupo empresarial que supera en tamaño a la mayoría de las compañías públicas. Cabe destacar que esta valoración sirve como validación para Ainvest, que anteriormente había estimado un rango de precios para la salida al mercado conjunto entre 1.5 billones y 1.75 billones de dólares.

Como se observó en el análisis realizado por Ainvest, las valoraciones independientes de SpaceX ( estimadas en alrededor de 800 mil millones de dólares) y xAI (alrededor de 50 mil millones de dólares) indicaban un valor total más bajo. Sin embargo, la prima aplicada a la entidad combinada refleja la “función de fuerza” que supone la fusión: la capacidad de utilizar Starship V3 para lanzar millones de toneladas de carga útil. La lógica es que, al eliminar el cuello de botella relacionado con la energía terrestre, xAI puede escalar su actividad a un ritmo imposible para competidores como OpenAI o Google. Por lo tanto, se justifica una valoración similar a la de los gigantes tecnológicos.

Los analistas de Wall Street reaccionan con un optimismo cauteloso. Una nota de…Morgan StanleySe sugiere que, aunque los desafíos técnicos relacionados con la disipación de calor en órbita son enormes, la lógica financiera de aprovechar la energía solar “gratuita” en órbita podría cambiar fundamentalmente las condiciones económicas relacionadas con el entrenamiento de algoritmos de inteligencia artificial. Por el contrario…Goldman SachsSe advierte que la intensidad de capital necesaria para este proyecto será sin precedentes. Probablemente, será preciso realizar una oferta pública inicial de 50 mil millones de dólares, algo que SpaceX ha estado planeando para finales de este año.

La ingeniería de los “computadores infinitos”

El plan técnico presentado hoy es bastante ambicioso. SpaceX tiene la intención de lanzar una constelación de satélites que funcionen como centros de datos orbitales. El planteo matemático presentado por Musk es impresionante: el lanzamiento de un millón de toneladas de satélites podría generar 100 gigavatios de capacidad de procesamiento para la inteligencia artificial cada año.

Esta demanda crea un ciclo recursivo en el desarrollo de los equipos de SpaceX. De la misma manera que Starlink necesitaba la reutilización del Falcon 9, la demanda de computadoras orbitales es la “función impulsora” para el desarrollo de Starship. La introducción de satélites V3 Starlink y las capacidades de conexión directa con dispositivos móviles servirán como punto de partida para generar ingresos. Pero la propuesta de valor a largo plazo consiste en crear una infraestructura de nivel Kardashev II.

Además, el plan de desarrollo va más allá de la órbita terrestre. El documento de fusión detalla los planes para establecer bases de fabricación en la Luna, utilizando motores electromagnéticos para desplegar computadoras en el espacio profundo. En teoría, esto permitiría aprovechar una capacidad de entre 500 y 1000 TW al año. Aunque esto suena como algo de ciencia ficción, el impacto en el mercado inmediato es la revalorización de los activos espaciales y un mayor enfoque en la cadena de suministro de semiconductores, lo que a su vez permite la creación de chips resistentes a las radiaciones.

Navegando por la “Cuerda de Terciopelo”: Cómo invertir

Dado que la salida a bolsa probablemente ocurra a finales de 2026, los inversores minoritarios actualmente no pueden tener participación directa en la empresa. SpaceX sigue siendo una empresa privada, y acceder al mercado de valores implica cumplir con regulaciones muy estrictas.

Para los inversores acreditados (aquellos que tienen ingresos superiores a 200,000 dólares o patrimonio neto de más de 1 millón de dólares), la principal opción sigue siendo el uso de mercados privados o vehículos de propósito especial. Plataformas como Hiive o Rainmaker Securities permiten la negociación de valores no públicos. Sin embargo, las cotizaciones mínimas suelen superar los 100,000 dólares, y también se cobran cuotas significativas por este servicio.

Para el público en general (y para aquellos que no son inversores acreditados), la exposición debe ser indirecta.

  • Fondos de inversión: El Baron Partners Fund (BPTIX) y el Baron Focused Growth Fund son los principales fondos en este sector. Ambos tienen una asignación significativa de activos en la empresa SpaceX.
  • Interval Funds: El fondo de acciones privadas y el fondo ARK Venture Fund de Cathie Wood consideran que SpaceX es una de sus principales inversiones. Sin embargo, estas inversiones presentan limitaciones en términos de liquidez, además de costos de gestión más elevados (hasta un 2.75% para ARK).
  • ETF: El ETF ERShares Private-Public Crossover ETF (XOVR) se ha convertido en un instrumento muy popular para invertir en SpaceX. Este ETF posee una pequeña parte de las acciones de SpaceX a través de empresas filiales. Además, el ETF Baron First Principles ETF (RONB), que acaba de ser lanzado, posee aproximadamente el 16% de las acciones de SpaceX.

Otra opción que los inversores pueden considerar son las empresas que trabajan en el sector de la cadena de suministro pública. Empresas como Graham Corp. (proveedoras de bombas turbo) y Hunting Plc (proveedoras de dispositivos para aterrizaje) están en posición de beneficiarse del aumento en la frecuencia de lanzamiento de productos, algo necesario para construir estos centros de datos en órbita.

Conclusión

La fusión entre SpaceX y xAI, con una valoración de 1.25 billones de dólares, es una señal clara de que el futuro del procesamiento de datos será extraterrestre. Al combinar la capacidad de lanzamiento de Starship con la gran demanda de energía de los grandes modelos de lenguaje, Elon Musk intenta superar las limitaciones físicas relacionadas con el crecimiento de la inteligencia artificial. Aunque los riesgos son enormes, desde fracasos en los lanzamientos hasta la gestión de desechos orbitales, el mercado ya comienza a considerar esta realidad como algo real. Como predijo AIME y modelado por Ainvest, el camino hacia una valoración de múltiples billones de dólares ya está trazado. La ejecución del proyecto depende completamente de si Starship puede proporcionar la infraestructura necesaria para ese futuro.

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