Advertencia de Morgan Stanley sobre el riesgo en Europa: Un marco para la volatilidad estructural
La tesis principal es que existe una clara desconexión entre el riesgo percibido y el precio que se le asigna en el mercado. Según David Adams de Morgan Stanley, los operadores subestiman sistemáticamente la probabilidad de escenarios extremos que podrían causar problemas en las principales monedas. El euro, señala Adams, es una de las principales vulnerabilidades; los riesgos extremos en este caso se valoran demasiado bajo. No se trata de resultados imposibles, sino más bien de la complacencia del mercado frente a un mundo lleno de “desconocidos desconocidos”.
La evidencia de ese desinterés es evidente en los datos.El mercado de divisas, con un volumen diario de 9.5 billones de dólares, ha experimentado una marcada disminución en su volatilidad desde abril.Fue un período marcado por políticas comerciales agresivas de los Estados Unidos. El indicador de volatilidad de las monedas de los mercados emergentes, elaborado por J.P. Morgan, ahora se encuentra cerca de los niveles más bajos en más de cinco años. Este estado de calma es especialmente notable, dado que la volatilidad real permaneció baja, incluso cuando las tensiones geopolíticas aumentaron significativamente a principios de este mes. Entre estas tensiones se incluye también la posibilidad de que surja un conflicto dentro de la alianza de la OTAN por lo relacionado con Groenlandia.
El principal motivo de esta desconexión es el shock geopolítico que los mercados no están poniendo adecuadamente en valor. La posibilidad de que ocurra una ruptura entre Estados Unidos y sus aliados europeos en relación con Groenlandia representa un escenario que podría desestabilizar todo el marco de la alianza atlántica. Sin embargo, la reacción del mercado ha sido moderada. Esto crea una situación peligrosa: la disminución de la volatilidad y el hecho de que muchos inversores hayan pagado por una protección que, en realidad, no se ha materializado, han llevado a que los precios de estos eventos extremos sean aún más bajos. Como advierte Adams, la probabilidad de que ocurran eventos extremos no depende del precio que les estén dando los mercados. El euro, con sus casos de tipo “bear” y “bull”, que implican movimientos del 10% o más, es un ejemplo de esta vulnerabilidad estructural.

Implicaciones para la construcción de carteras y el hedging
La evaluación del riesgo residual obliga a repensar de forma fundamental cómo la cobertura de riesgos se integra en un portafolio. La clave es que la protección contra el riesgo residual no es un instrumento independiente para generar rendimientos. Su verdadera utilidad radica en permitir que los inversores asuman riesgos más agresivos en los activos clave. Al limitar los pérdidas posibles, los inversores pueden mantener una mayor proporción de activos en renta y otros activos de riesgo. Esto puede convertirse en una ventaja significativa a largo plazo. En este sentido, la estrategia de cobertura de riesgos es un herramienta para mejorar el perfil de riesgo ajustado del portafolio, y no una fuente de rendimiento adicional.
Esto conduce a la naturaleza probabilística del comercio. Incluso una estrategia de cobertura altamente confiable proporciona solo un aumento mínimo en el retorno anual. Nuestro análisis muestra que una estrategia idealizada, con un nivel de confiabilidad del 99%, ofrece apenas un aumento en el retorno anual.0.8 puntos básicosEsto destaca que el beneficio principal no es un flujo de efectivo directo, sino una reducción en la gravedad de las pérdidas. En el caso de un portafolio, esto significa que el costo de la protección es elevado en comparación con los beneficios directos que se obtienen. Por lo tanto, se trata de una asignación defensiva, y no ofensiva.
El punto crítico para la implementación de este enfoque es que el éxito del cobertura de riesgos depende de la capacidad de detectar la magnitud del movimiento, y no necesariamente de predecir con precisión cuál será su causa. Por ejemplo, una cobertura exitosa contra una disminución del 10% en el precio del euro funcionaría bien, independientemente de si el factor que provoca esa disminución es una ruptura geopolítica en Groenlandia o un cambio repentino en las políticas del BCE. El marco propuesto sugiere centrarse en la magnitud del posible shock, tal como indica el análisis de riesgos, en lugar de intentar predecir con exactitud cuándo ocurrirá ese shock. Esto permite pasar de la predicción especulativa a la gestión estructural de los riesgos.
En la práctica, esto significa que el uso de estrategias de cobertura debe realizarse como un complemento a la exposición en acciones tradicionales, y no como sustituto de ella. El objetivo es utilizar esta protección para estabilizar los movimientos del mercado en términos de acciones, lo que justifica que se asigne una mayor importancia a las acciones a lo largo del ciclo económico. Por ahora, las pruebas sugieren que la complacencia del mercado frente a los riesgos relacionados con los tipos de cambio en euros crea una oportunidad potencial para aquellos que planifican sus carteras teniendo en cuenta esta desconexión entre las estrategias de cobertura y las acciones tradicionales.
Catalizadores y puntos de vigilancia: el monitoreo de la estabilidad del euro
La tesis del riesgo residual se basa en un equilibrio frágil. Para que la vulnerabilidad estructural del euro se haga realidad, es necesario que haya factores específicos que provoquen una ruptura en el estado de complacencia del mercado. Los inversores deben observar una secuencia clara de acontecimientos para confirmar o refutar este aviso.
En primer lugar, el factor geopolítico sigue siendo la prueba más directa. Cualquier deterioro en las comunicaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Europa, en temas como el de Groenlandia, podría ser el catalizador principal para un escenario de ruptura. La calma actual del mercado indica que se evitará tal situación. Por lo tanto, es esencial prestar atención a las declaraciones hechas en las cumbres de la OTAN y a los canales oficiales. Un cambio desde una postura retórica hacia políticas concretas representaría un desafío directo a la baja probabilidad de que ocurra un choque geopolítico.
En segundo lugar, el comportamiento del mercado en sí mismo constituye una señal de alerta temprana muy importante.Indicador de J.P. Morgan sobre la volatilidad de las monedas de los mercados emergentesEs un indicador del apetito de riesgo a nivel mundial. Su posición actual, cerca de un mínimo en cinco años, refleja una actitud de complacencia generalizada. Un aumento sostenido en este indicador señalaría un retorno del miedo en el mercado y una reevaluación de los riesgos en todas las áreas. Esto sería un indicador clave de que se está reconociendo la vulnerabilidad del euro. Potencialmente, esto podría provocar una huida hacia la seguridad, lo que podría presionar al euro como moneda común.
Por último, la tensión específica del euro debe ser observable en sus acciones de precios. El rendimiento relativo y la volatilidad de…Par EUR/USDLa comparación con otros pares de divisas más importantes podría ayudar a determinar si el euro está sujeto a una presión especial. Un movimiento brusco y sostenido hacia los 1.05 dólares, especialmente si ocurre de forma independiente del debilitamiento general del dólar, sería una clara señal de problemas específicos relacionados con el euro. El seguimiento de la volatilidad del euro en relación con otros pares de divisas, como USD/JPY o GBP/USD, puede ayudar a identificar si la presión es sistémica o si se debe a factores específicos relacionados con los fundamentos europeos y las diferencias en las políticas monetarias.
En resumen, el riesgo potencial no es una condición estática, sino que es dinámico. La tesis se verá validada si las tensiones geopolíticas aumentan, si las medidas de volatilidad comienzan a elevarse y si el euro muestra una clara debilidad. Por otro lado, un regreso a una diplomacia estable y una volatilidad baja significaría que el mercado está indiferente ante los riesgos. Pero, por ahora, los riesgos parecen justificados.

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