Los precios del petróleo crudo en el Medio Oriente han aumentado drásticamente, hasta alcanzar los 56 dólares por barril. ¿Por qué este desequilibrio entre oferta y demanda indica una situación comercial muy difícil para Platts Dubai?
El mercado físico de crudo del Medio Oriente se ha fragmentado. El precio de referencia de Platts Dubai ha alcanzado un nivel récord.$153.24 por barrilPero la verdadera historia se encuentra en el precio de los productos de alta calidad. La diferencia entre ese precio en efectivo y el precio en el mercado de futuros ha aumentado hasta un nivel récord: 56 dólares por barril. Eso representa un aumento de 60 veces más que el promedio de febrero, que era de 90 centavos por barril. Esta distorsión es tan extrema que algunos operadores argumentan que los indicadores de referencia ya no tienen relevancia, ya que el precio ya no refleja las condiciones reales del mercado.
La causa de esto es una grave perturbación física. La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha causado que el Estrecho de Ormuz quede bloqueado, lo que ha dejado a los petroleros atrapados durante más de una semana. Además, los productores han tenido que suspender su producción, ya que los tanques de almacenamiento están cerca de llenarse. Esto ha afectado negativamente el flujo de crudo hacia Asia, donde los niveles de producción son muy importantes. Las exportaciones de crudo del Medio Oriente hacia esa región han disminuido a 11.665 millones de barriles por día en marzo, en comparación con los casi 19 millones de barriles por día en febrero.
El resultado es un clásico “shock de oferta”. Al bloquearse la vía principal de transporte, las calidades disponibles para la venta en Oman y Murban se han vuelto escasas e insuficientes para ser consideradas como referencia en los precios. Este escaso volumen de comercio ha llevado a que los precios sean inestables.
Es una zona desconectada del resto del mercado. Como señaló una fuente de información confiable, esta situación genera “precios antinaturales e injustos”. Los precios de los productos obtenidos con las calidades restantes no reflejan realmente la situación general del mercado de petróleo crudo en Oriente Medio. La cadena de suministro está rota, y los precios son el indicador más claro de esa ruptura.
La respuesta prospectiva del mercado: pronósticas de precios y escenarios de riesgo
El mercado prevé una interrupción prolongada y grave en el mercado de crudo. Goldman Sachs ha revisado su previsión para el cuarto trimestre de 2026.$71 por barrilLa caída se ha producido en comparación con los 66 dólares, teniendo en cuenta un modelo que indica una interrupción en el flujo de petróleo por parte de la zona de Hormuz durante 21 días, con un 10% menos que lo normal. Esto representa un doble del período de interrupción asumido anteriormente por el banco. La previsión estima una recuperación gradual en 30 días, pero la magnitud del impacto es evidente en las acciones de los precios. Tanto el Brent como el WTI han ganado más del 36% desde que comenzó la guerra a finales de febrero. Ambos precios han superado los 119 dólares este mes.
Sin embargo, la perspectiva positiva está llena de riesgos. Los analistas advierten que los precios podrían permanecer por encima de los 110 dólares por barril durante al menos dos meses. Algunos consideran esta situación como…Una crisis energética “transformadora y sin precedentes”.La lógica es simple: si el shock en el suministro físico persiste, se pondrá a prueba la capacidad del mercado para absorberlo mediante el uso de inventarios. Como dijo Neil Atkinson, ex jefe de petróleo de la IEA: “El precio del petróleo puede llegar a ser ilimitado” si la clausura del Estrecho de Ormuz continúa.
Por eso, el compromiso de la Agencia Internacional de Energía de liberar un récord de 400 millones de barriles de los reservados estratégicos es una señal muy importante. Este movimiento refleja la gravedad de la crisis, ya que los miembros de la agencia acordaron tomar medidas de emergencia para combatir esta situación. Los modelos de Goldman Sachs indican que tal liberación, junto con otras medidas políticas, podría reducir el impacto en los inventarios comerciales mundiales en casi un 50%. Pero el banco también señala una limitación logística: si las extracciones diarias de reservados estratégicos son de solo 3 millones de barriles al día, entonces la liberación de petróleo se llevará a cabo en etapas, durante cuatro semanas.
En resumen, se trata de un mercado que se encuentra entre un severo impacto físico y una respuesta política que puede no ser lo suficientemente rápida o efectiva para evitar una crisis aún más grave. La proyección de Goldman de 71 dólares para el cuarto trimestre representa una situación hipotética en la que se asume una recuperación relativamente rápida a partir de finales de marzo. Si ese cronograma cambia, el riesgo de que los precios permanezcan elevados por mucho tiempo más, y posiblemente incluso superando los niveles del año 2008, se convierte en una amenaza real.
El dilema del refinador: la presión sobre la demanda y la búsqueda de alternativas
El impacto físico ya se está manifestando en las regiones situadas aguas abajo. Los precios récord hacen que el costo del petróleo crudo sea cada vez mayor para las refinerías asiáticas. Esto obliga a tomar una decisión difícil: o pagar precios exorbitantes por las variedades de petróleo escasas del Medio Oriente, o reducir la producción. La situación ha retrasado el comercio de cargamentos destinados a mayo. Una fuente señaló que los precios actuales son “anormales e injustos”, debido a la escasa actividad comercial. Esto ha causado directamente…Varios refinadores asiáticos están reduciendo sus tasas de operación..
Con la ruta principal de suministro bloqueada, las refinerías están buscando alternativas. Esto ha provocado un aumento en los precios del petróleo crudo proveniente de otras regiones, ya que los compradores compiten por los barriles disponibles. Los precios del petróleo crudo brasileño han alcanzado niveles récord, entre 12 y 15 dólares por barril, frente al precio del petróleo crudo de la región de ICE Brent. Además, los precios de los cargamentos procedentes de África Occidental también han aumentado. Se está buscando una solución, pero las opciones son limitadas y costosas.
Lo que aumenta la presión es el rechazo de la Marina de los Estados Unidos a proporcionar escoltas a los barcos que navegan en esa región. El ejército ha negado repetidamente esta solicitud, alegando que…El riesgo de nuevos ataques es demasiado alto.Esta decisión restringe aún más los movimientos de los barcos, agravando así el punto de congestión en la red de suministro. Esto hace que los petroleros queden atrapados en esa situación, y reduce la capacidad de transporte disponible. La situación logística es tan difícil que cualquier alternativa para el suministro se vuelve más complicada, impidiendo que los productos lleguen a las costas asiáticas.
La guerra también ha cerrado de manera efectiva la infraestructura de exportación de petróleo del Irán. El país ha advertido que ningún petróleo saldrá del Medio Oriente hasta que los ataques de Estados Unidos e Israel cesen. Además, Irak ha cerrado todos sus terminales de exportación de petróleo. Esto elimina una importante fuente de suministro del mercado, en un momento en que la demanda ya está bajo presión. El efecto combinado es una grave restricción en el flujo de crudo hacia Asia, donde los requisitos son especialmente importantes.
Para los refinadores, la situación es realmente difícil. Se enfrentan a costos de producción récord debido al mercado del Medio Oriente, que está en ruinas. Además, su propia producción disminuye, y las fuentes alternativas de suministro se vuelven más costosas y difíciles de obtener. La búsqueda de una solución sigue en curso, pero el camino hacia esa solución es estrecho y costoso.
Catalizadores y puntos de control: ¿Qué podría aliviar o empeorar el problema del agotamiento de las reservas?
El camino hacia el futuro depende de dos factores cruciales: el final del conflicto y la velocidad con la que se recupera el territorio. El principal catalizador para aliviar esta situación es la resolución de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Irán ha emitido una advertencia clara, indicando que…Ningún petróleo saldrá del Oriente Medio hasta que los ataques de Estados Unidos e Israel cesen.Esta es la condición fundamental para que se pueda restablecer el flujo de barcos a través del Estrecho de Ormoz. Hasta que esto cambie, la situación de crisis en el suministro continuará existiendo.
El siguiente punto clave que hay que tener en cuenta es la recuperación proyectada de los flujos por el estrecho de Ormuz. En el escenario base elaborado por Goldman Sachs, se asume que…Recuperación gradual en 30 díasA partir del 21 de marzo, se espera que la situación vaya mejorando, después de un período inicial de 21 días de graves problemas en el mercado. El mercado monitoreará los datos relacionados con el transporte y la actividad portuaria, para ver si este cronograma se cumple. Cualquier retraso podría aumentar el riesgo de que los precios permanezcan elevados. La banca ha señalado que los precios diarios probablemente superarán su nivel más alto del año 2008, si las corrientes de dinero siguen siendo bajas durante marzo.
Un segundo factor importante que debe tenerse en cuenta es el impacto de las medidas de respuesta de emergencia de la Agencia Internacional de Energía. La decisión de la agencia de liberar un récord de 400 millones de barriles de los reservados estratégicos es un intento directo de compensar las pérdidas materiales. Es necesario ver si este suministro se distribuye a ritmo y en cantidad adecuados. El modelo de Goldman sugiere que tal liberación, junto con otras medidas políticas, podría reducir la caída en los inventarios comerciales globales en casi un 50%. Sin embargo, el banco también asume que existe una limitación logística de 3 millones de barriles al día para los retiros de reservas de la OCDE. Es crucial monitorear la tasa real de retiro de reservas y su efecto en los niveles de inventarios y en la volatilidad de precios. Si la liberación es lenta o inferior a lo esperado, podría no ser suficiente para evitar una mayor caída en los inventarios y continuar con la presión sobre los precios.
En esencia, las próximas semanas serán un test para la resiliencia del mercado. El final del conflicto es la solución definitiva, pero el proceso de recuperación y la escala de las medidas políticas que se adopten determinarán cuán rápidamente los precios podrán estabilizarse, así como si las interrupciones en el suministro y los costos elevados desaparecerán.

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