El régimen fiscal de Mercuria: ¿Un catalizador para la rotación sectorial o simplemente una ilusión regulatoria?

Generado por agente de IAPhilip CarterRevisado porAInvest News Editorial Team
viernes, 16 de enero de 2026, 11:33 am ET4 min de lectura

La base fáctica que justifica la ventaja fiscal de Mercuria es bastante clara. Para el año que terminó en septiembre, la empresa comerciante de materias primas informó haber obtenido ganancias.

Pero Trafigura pagó solo una factura de impuestos de 1 millón de dólares. Esto significa que su tasa impositiva efectiva fue del 0.08%. Este número no es solo bajo para una empresa de tipo similar; es incluso un valor muy bajo en comparación con otros casos. El contraste con empresas importantes de este sector es realmente revelador. El año pasado, el Grupo Trafigura informó una tasa impositiva efectiva del 11.5%. Esto significa que existe una diferencia de aproximadamente 140 veces en la conversión de ganancias en efectivo. Es una diferencia enorme y importante.

El mecanismo que permite esto es algo reciente y específico. La empresa holding de Mercuria tiene su sede en Bermudas.

Esta legislación, que establece créditos para organizaciones calificadas, proporciona el marco legal necesario para reducir significativamente la responsabilidad de Mercuria. El crédito fiscal basado en los ingresos, cuyo objetivo es incentivar la actividad económica local, parece ser el canal directo a través del cual la tasa efectiva de Mercuria se ha reducido a casi cero. No se trata de una ventaja general relacionada con las bajas tasas impositivas; se trata de un régimen legislativo específico, aplicado con precisión a una importante entidad comercial. La diferencia entre una tasa del 0.08% y una tasa del 11.5% representa una importante ventaja competitiva y en cuanto a la asignación de capital.

Impacto financiero y estrategia de asignación de capital

La eficiencia fiscal de Mercuria no es una ventaja teórica; es, en realidad, un medio directo para obtener retornos para los accionistas y para expandir la empresa en términos estratégicos. La capacidad de la compañía para convertir las ganancias en efectivo es insuperable. El año pasado, a pesar de…

Mercuria financió un pago de dividendos por valor de 1,87 mil millones de dólares, lo cual representa un récord en este aspecto. Este gesto ilustra una estrategia de asignación de capital que prioriza el retorno de los fondos a los propietarios. En 2023, los dos ejecutivos más importantes de la empresa, Marco Dunand y Daniel Jaeggi, compartieron ese dinero con los propietarios.Esto marca uno de los mayores pagos individuales en la historia del comercio de materias primas. Este enfoque en los beneficios para los propietarios indica que se trata de un modelo de negocio maduro y que genera ingresos en efectivo.

El capital retenido gracias a esta estructura fiscal eficiente ahora está contribuyendo al crecimiento agresivo de la empresa. Mercuria invierte grandes sumas de dinero en nuevos mercados, especialmente en el sector del gas natural licuado y los metales. Esta expansión cuenta con el apoyo de una serie de contrataciones de talento de los competidores, con el objetivo de formar un equipo capaz de llevar a cabo este cambio de dirección. Los datos financieros de la empresa confirman la magnitud de esta reinversión: la empresa obtuvo ganancias de 1.800 millones de dólares en los nueve meses terminados en septiembre de 2023. Aunque esta cifra es menor que en períodos anteriores, sigue siendo una cantidad considerable para financiar nuevas iniciativas empresariales.

Desde una perspectiva institucional, esto constituye un factor de calidad muy importante. La combinación de una extrema eficiencia fiscal, una trayectoria comprobada de altos retornos en efectivo para los propietarios, y una estrategia clara para la expansión hacia sectores con alto crecimiento, constituye un perfil único. Esto indica que se trata de una empresa que tiene una disciplina excepcional en la asignación de capital, convirtiendo así las ventajas fiscales en valor tangible para los accionistas y en opciones estratégicas. Para los inversores, esta situación destaca a una empresa que no solo logra superar las dificultades del sector, sino que también utiliza su fortaleza financiera para prepararse para el próximo ciclo económico.

Rotación de sectores y construcción del portafolio

Los créditos fiscales de Bermuda representan una ventaja competitiva potencial para las empresas con sede en ese lugar. Esto podría cambiar la dinámica del sector y los grupos de beneficios de dichas empresas.

Establece un nuevo marco legal que permite a las empresas con sede en Bermuda reducir significativamente su obligación fiscal. Aunque este decreto está diseñado para incentivar la actividad económica local, su aplicación inmediata en el caso de Mercuria demuestra que se trata de una herramienta poderosa para la asignación de capital. Esto podría motivar a otros comerciantes de materias primas a considerar o reevaluar Bermuda como lugar de establecimiento, con el objetivo de obtener beneficios similares en términos de conversión de efectivo. El cambio en los grupos de ganancias resultante favorecerá a aquellas empresas que puedan cumplir con los criterios de esta nueva jurisdicción, lo que generará un nuevo nivel de diferenciación competitiva dentro del sector.

Para los inversores institucionales, esto representa un factor de calidad importante: una empresa que genera efectivo y con bajo costo fiscal, además de contar con un equipo de gestión sólido. El modelo de Mercuria demuestra cómo se puede convertir una ventaja fiscal estructural en retornos significativos para los accionistas, así como en financiación para cambios estratégicos en la estrategia empresarial. La capacidad de la empresa para pagar sus deudas también es un aspecto importante.

Mientras que los ejecutivos, quienes poseen la mayoría de las acciones, invierten personalmente junto con la empresa, esto indica una alineación entre los intereses de la empresa y los de sus propios accionistas. Este perfil de eficiencia extrema, rendimientos probados y una estrategia de crecimiento financiero son factores clave. Sin embargo, el riesgo principal radica en las regulaciones. Los créditos fiscales son un sistema nuevo y específico, y su estabilidad futura no está garantizada. Cualquier cambio en las políticas o en la interpretación de las leyes podría erosionar rápidamente la ventaja que se ha logrado gracias a este enfoque.

El “vento estructural positivo” sugiere una posibilidad de sobrecarga en los comerciantes de materias primas que tienen su sede en jurisdicciones con bajas tasas impositivas. Pero esto debe compararse con el alto riesgo regulatorio que implica los nuevos créditos fiscales. El caso de Bermudas es un acontecimiento legislativo reciente, no una característica permanente del panorama fiscal mundial. En términos de construcción de carteras, esto significa que la oportunidad no se refiere a una rotación generalizada entre todos los comerciantes de materias primas, sino más bien a una selección cuidadosa de empresas que tengan su sede en dichas jurisdicciones y que, además, se beneficien claramente de tales regímenes fiscales. La compensación es clara: la posibilidad de obtener rendimientos superiores, ajustados al riesgo, frente a la vulnerabilidad que implica una ventaja obtenida por medio de políticas regulatorias. Los flujos institucionales podrían favorecer este tipo de situación, pero solo para aquellas empresas que cuenten con las capacidades operativas y la gobernanza necesarias para enfrentar las incertidumbres regulatorias.

Catalizadores y riesgos

El camino que se seguirá en el corto plazo para la tesis de Mercuria depende de algunos eventos y métricas clave. El catalizador más importante es la finalización de los resultados financieros del año por parte de la propia empresa. Mercuria ha indicado que…

Se les comunica directamente a los bancos y otras partes interesadas. Esto permite obtener una imagen completa de la situación durante todo el año fiscal, lo que permite a los inversores evaluar la eficiencia fiscal y la sostenibilidad de las ganancias obtenidas con el capital invertido. Hasta que se dispongan de esos resultados, la información financiera para todo el año sigue siendo parcialmente incompleta.

El riesgo a más largo plazo se relaciona con las regulaciones legales. Los créditos fiscales que han permitido esta eficiencia son un régimen nuevo y específico, establecido por las autoridades correspondientes.

Ese acto se promulgó en diciembre. Aunque ahora es ley, su novedad significa que podría ser objeto de revisión o modificación durante el próximo año. Cualquier cambio legislativo en los créditos fiscales de Bermudas o en el marco del impuesto sobre la renta de las empresas podría cuestionar los fundamentos de esta tesis, y potencialmente erosionar las ventajas estructurales que se han logrado con tanto esfuerzo. Los créditos fiscales no son algo permanente, sino un instrumento político que puede ser reajustado en cualquier momento.

En la construcción de un portafolio, las principales métricas que deben ser monitoreadas son la sostenibilidad de los beneficios y el ritmo de despliegue de capital. La capacidad de la empresa para financiar las inversiones también es un factor importante.

Mientras que los ejecutivos que invierten junto con la empresa indican una fuerte generación de efectivo, el reciente descenso del 37% en las ganancias resalta la volatilidad del negocio de comercio de materias primas. La pregunta crucial es si la ventaja obtenida gracias al régimen fiscal podrá mantenerse durante las crisis cíclicas. Los inversores deben observar con atención cómo Mercuria utiliza su capital retenido en áreas estratégicas como el gas natural licuado y los metales. Esto determinará si esa ventaja es un factor duradero o simplemente un beneficio temporal.

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Philip Carter
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