Recesión de los mercados: La brecha entre las expectativas relacionadas con la IA y la realidad económica
La reciente subida del mercado es un ejemplo clásico de reajuste de las expectativas. Después de una caída del 21% en el último año, el índice S&P 500 ha establecido nuevos récords. Sin embargo, el indicador del apetito de riesgo del mercado ha alcanzado su nivel más alto desde 2021. Esta extrema tendencia alcista ya estaba prevista en los precios de las acciones, lo que indica una posible falta de entusiasmo por parte de los inversores. Esto, a su vez, preparó el terreno para una reacción en el mercado.
El catalizador para el cambio fue una serie de acontecimientos positivos que sirvieron como un verdadero desafío para ese sentimiento elevado. Uno de los acontecimientos más importantes fue el informe del cuarto trimestre de Palantir. La empresa logró un aumento significativo en sus ingresos: los ingresos aumentaron un 70%.1.4 mil millonesLos ingresos por acción, después de los ajustes necesarios, alcanzaron los 0.25 dólares. Estos valores son mucho mayores que las estimaciones de Wall Street, que eran de 1.3 mil millones de dólares y 0.23 dólares, respectivamente. Lo más importante es que las proyecciones de ingresos para el primer trimestre fueron de 1.5 mil millones de dólares, y para todo el año, se esperaba un total de aproximadamente 7.2 mil millones de dólares. Esto indica claramente una aceleración sostenida en los resultados financieros. Las acciones subieron un 12% en las operaciones previas a la apertura del mercado, debido a esta noticia.
Sin embargo, incluso con esa impresión positiva, el posterior retracción del precio de la acción muestra que la valoración “perfecta” era en realidad un obstáculo importante para el mercado. El repunte fue algo aliviador, pero el mercado volvió a calibrar rápidamente sus expectativas, reconociendo que las buenas noticias ya estaban incluidas en el precio de la acción.
Esta dinámica se extiende más allá de las empresas de gran capitalización. La rotación de liderazgo es clara: las pequeñas empresas y los mercados emergentes están liderando la tendencia, mientras que el S&P 500 y las acciones de crecimiento nacional, basadas en el capitalización bursátil, quedan en un segundo plano. Este cambio sugiere que los inversores están abandonando las empresas de crecimiento más caras, ya que estos tienen precios demasiado elevados. En su lugar, buscan valores con valor real y momentum en otros sectores. El mercado ya no solo compra noticias relacionadas con la inteligencia artificial; también vende las acciones de aquellos valores que están sobrevalorados, y busca nuevos motores para el mercado.
La brecha entre las expectativas y la realidad: Gastos en IA vs. Realidad económica
El factor fundamental que impulsa esta iniciativa es un elemento positivo, aunque algo frágil: las inversiones en inteligencia artificial. Según Gartner…Se proyecta que los gastos de los servidores aumentarán en 2026, con un incremento del 36.9% en comparación con el año anterior.No se trata simplemente de un crecimiento incremental; se trata de un cambio estructural en la asignación de capital. Se espera que el gasto total en centros de datos superará los 650 mil millones de dólares. Este compromiso masivo y orientado al futuro no se tuvo en cuenta completamente hace solo unas semanas. Esto constituye una fuente de motivación económica para el mercado.
Sin embargo, este auge en los gastos relacionados con la IA contrasta marcadamente con las señales macroeconómicas contradictorias que indican una debilidad económica subyacente. El índice ISM de manufactura cayó por tercer mes consecutivo en diciembre.47.9Esa lectura indicaba que el sector manufacturero estaba retrocediendo, con niveles de producción e inventario en declive. Estos datos reflejaban una recuperación frágil, lo que planteaba una pregunta crucial: ¿podrán los presupuestos de las empresas soportar los altos costos relacionados con la infraestructura de IA, mientras que sus operaciones principales se encuentran bajo presión?
Los datos de enero ofrecen una visión más detallada y, posiblemente, más preocupante. El indicador S&P Global PMI mostró una mayor expansión económica, con un aumento del 5%.52.4Pero los detalles revelan una clara señal de inestabilidad. La producción en las fábricas creció a su ritmo más alto desde mayo de 2022. Sin embargo, esta aumento en la producción fue significativamente superior al incremento en los pedidos nuevos. Este desequilibrio llevó a un acumulación adicional de inventario sin ventas. En otras palabras, las empresas están aumentando su producción, pero no hay un correspondiente aumento en la demanda. Esto constituye una situación que podría llevar a un reajuste en las políticas de gestión futuras, ya que el exceso de inventario obligará a una reducción en la producción y, por ende, en los gastos de capital.
La brecha de expectativas es evidente. El mercado cree que el gasto en inteligencia artificial será un elemento de crecimiento sólido y independiente, algo que se mantendrá aislado del ciclo económico general. Sin embargo, las pruebas indican lo contrario. Cuando la actividad manufacturera es débil y los inventarios aumentan, esto presiona la confianza empresarial y los flujos de efectivo. Esto crea una vulnerabilidad: si la desaceleración económica se profundiza, las empresas podrían verse obligadas a priorizar la liquidez a corto plazo en lugar de proyectos de alta costo relacionados con la inteligencia artificial. Los buenos resultados del PMI de enero son una oportunidad temporal, pero el aumento de los inventarios es una señal de que la recuperación económica sigue siendo desequilibrada. Para que el aumento en el gasto en inteligencia artificial sea sostenible, el mercado necesita ver que este gasto está realmente separado de la economía en general. Pero los datos recientes no apoyan esta expectativa.
Valoración, catalizadores y lo que queda por precificar
La situación actual del mercado es de expectativas extremas. Después de un fuerte aumento en el valor de las acciones, el índice S&P 500 ha subido casi un 21% en el último año. Sin embargo, este aumento ha sido acompañado por una señal de alerta: el indicador de Buffett, que mide la capitalización de las acciones en relación con el PIB, ahora se encuentra en un nivel récord.222%Ese nivel, que llegó alrededor del 200% a finales de 2021, antes de que comenzara el mercado bajista, no deja casi ningún margen para errores. El mercado está tan precificado que es extremadamente vulnerable a cualquier decepción relacionada con el crecimiento de las empresas.
Esta presión de valoración está directamente relacionada con la brecha entre las expectativas y la realidad económica. El aumento en los precios de los activos relacionados con la IA se debe a la creencia de que esta área representará un pilar de crecimiento independiente, sin estar sujeto a las condiciones generales de la economía. Sin embargo, los datos recientes sobre la industria manufacturera e inventarios indican que la realidad económica es más frágil. El mercado apuesta a que la inversión en IA continuará aumentando, incluso cuando las actividades empresariales tradicionales muestren signos de tensión. Se trata de una situación de alto riesgo: la brecha entre las expectativas y la realidad económica constituye una oportunidad, pero también un riesgo.
El próximo factor importante que pondrá a prueba esta apuesta será el informe sobre el empleo de enero, que se publicará esta semana. Estos datos serán un indicador clave para evaluar la fortaleza del mercado laboral y las presiones inflacionarias. Un informe sorprendentemente positivo podría reforzar la idea de que la economía es resiliente, lo cual apoyaría la tesis de que los gastos en AI son necesarios. Por el otro lado, un informe negativo podría indicar que las dificultades económicas están aumentando, lo que obligaría a las empresas a priorizar la liquidez a corto plazo en lugar de proyectos de AI de alto costo a largo plazo. Esto podría ser un factor que impulse un cambio en las expectativas de los inversores, lo que podría afectar negativamente a las valoraciones de las empresas.
Mientras tanto, hay que observar la rotación de los líderes. La tendencia del mercado en enero…Los mercados emergentes y las empresas de pequeña capitalización fueron los que registraron mayores altibajos en el rendimiento.Mientras que las mega-compañías quedan en un segundo plano, esta rotación no es simplemente una forma de reubicar empresas que están sobrevaloradas. Se trata, más bien, de una búsqueda de nuevos motores de crecimiento y de una posible redefinición de las expectativas de crecimiento de las empresas. Si esta rotación resulta duradera, eso indica que los inversores han pasado de las “Magníficas 7” y buscan oportunidades de valor y dinamismo en otros sectores. Esto supondría un análisis más amplio del mercado, donde el riesgo de sobrevaloración de un solo sector ya no se considera importante.
En resumen, el nivel actual de alta en el mercado es una espada de doble filo. El aumento en los gastos relacionados con la IA constituye un factor positivo, pero el indicador de Buffett en su nivel más alto significa que cualquier desacuerdo en esa tendencia podría provocar un reajuste brusco en los precios. El próximo informe sobre empleos y la sostenibilidad de la rotación de liderazgo determinarán si la brecha entre expectativas se reducirá o se ampliará, lo cual podría convertirse en una situación peligrosa.


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