Los precios del mercado son cero en 2026, debido a las reducciones de la Fed. Pero Goldman sigue esperando que haya dos aumentos en los precios. ¿Quién tiene razón?
La apuesta del mercado por una reducción de las tasas de interes por parte de la Fed ha sido severamente revaluada. Hace solo unas semanas, los participantes del mercado monetario anticipaban que…Dos recortes de tipos de interés para el año 2026.A principios de abril, esa expectativa se ha desvanecido completamente.Cero cortes.Se trata de un cambio radical en las perspectivas económicas. Los datos muestran que la economía está enfriándose menos de lo que se temía, lo cual anula la idea de que se trata de un proceso de recuperación gradual, como se había previsto anteriormente.
Este cambio se produce tras una clara recalibración de la política monetaria por parte de la Fed. Aunque la propia Fed indicó solo una reducción del 0.25% en las tasas de interés, la reacción del mercado fue la de abandonar completamente la idea de implementar medidas de relajación monetaria este año. Esto crea un gran vacío de expectativas entre los analistas y las empresas financieras. Empresas como Goldman Sachs y Barclays todavía pronostican dos reducciones más en las tasas de interés, siendo la primera de ellas algo que no ocurrirá hasta septiembre. La discrepancia entre lo que el mercado predice y lo que el consenso de los analistas indica es ahora muy grande: el mercado anticipa un aumento continuo de las tasas de interés, mientras que las predicciones del consenso siguen siendo más moderadas.

El catalizador fue una serie de datos que indicaban que el descenso en las tasas de inflación a finales del año 2025 era temporal. El crecimiento resistente del PIB y un aumento en la inflación, causado por los conflictos en Oriente Medio, no proporcionaron al Fed ninguna justificación para reducir las tasas de interés. Como resultado, el mercado ha reajustado su perspectiva futura, pasando de anticipar recortes a concentrarse en el riesgo de que no se logre ningún objetivo de inflación.
La temporada de ganancias: Modelar el próximo reajuste de expectativas
El foco del mercado ahora se está desplazando de las políticas del banco central hacia los resultados corporativos. La próxima temporada de resultados financieros se convierte en una prueba importante para ver si las empresas pueden superar el consenso actual, que ya puede ser demasiado alto. Dado que la brecha de expectativas sobre la política monetaria es muy amplia, la situación para los resultados financieros es bastante compleja. La nueva realidad de tasas de interés más altas durante más tiempo introduce una nueva presión sobre las valoraciones de las empresas. Esto dificulta que las empresas logren el tipo de crecimiento en las ventas o expansión de las margenes que se habían previsto durante el ciclo de relajación monetaria.
El enfoque de Morgan Stanley destaca esta dinámica. La banca ha desarrollado un marco cuantitativo para identificar acciones que presenten el mayor potencial de sorpresas en sus resultados financieros. Esta estrategia ha generado rendimientos positivos, teniendo en cuenta los riesgos asociados. Desde el año 2024, su estrategia en Estados Unidos ha obtenido una relación de Sharpe de 1.06, mientras que la estrategia en Europa ha alcanzado una relación de Sharpe de 0.92. Este rendimiento demuestra claramente el interés del mercado por identificar empresas que puedan compensar las expectativas no cumplidas en sus informes trimestrales.
Las mejores opciones del banco, como…Western Digital, Citigroup y RTXTodas estas empresas están clasificadas como “sobrepeso” y ocupan posiciones destacadas en la lista de las empresas con sorpresas positivas en sus resultados. Este enfoque en los resultados sorprendentes implica que el mercado aún no ha incorporado completamente la posibilidad de que surjan diferencias significativas en los resultados en abril, especialmente en sectores sensibles a las tasas de interés, como el sector tecnológico y el financiero. El éxito de esta estrategia sugiere que los inversores buscan activamente empresas que puedan presentar resultados superiores a las expectativas, teniendo en cuenta que las previsiones generales pueden seguir siendo demasiado optimistas dada la nueva situación macroeconómica.
En resumen, la temporada de resultados financieros se está convirtiendo en un momento clave para redefinir las expectativas de los inversores. Dado que la política monetaria de la Fed ya está claramente definida, la atención se centra en las empresas estadounidenses, para ver si pueden cumplir o incluso superar los estándares más elevados. La disposición del mercado hacia la volatilidad causada por los resultados financieros, como lo demuestra el modelo de Morgan Stanley, indica que hay una búsqueda de ganadores que puedan manejar este entorno más difícil.
Catalizadores y riesgos: cerrar la brecha
La nueva línea de base, más hawkiana, ya está establecida. Pero su estabilidad aún no ha sido comprobada. Las semanas venideras serán cruciales para verificar si esta nueva situación se confirma o no. Existen datos específicos y acontecimientos geopolíticos que podrían influir en el mercado, y esto podría llevar a una redefinición de las expectativas del mercado.
Los factores que causan este efecto inmediato son los informes relacionados con el trabajo y la industria en los Estados Unidos.Cambio en el empleo no agrícolaLos datos sobre los ingresos medios por hora, que estarán disponibles esta semana, servirán para evaluar la resiliencia del mercado laboral frente a las políticas monetarias expansionistas. Cualquier indicio de sobrecalentamiento podría reforzar la idea de que las condiciones económicas se mantendrán estables durante más tiempo. En general, los informes sobre el índice ISM de manufactura y servicios servirán para evaluar la situación económica en su conjunto. El mercado considera que existe una tendencia a la desaceleración económica; estos datos nos darán información sobre si esa desaceleración se mantiene o si la demanda sigue siendo fuerte, lo cual podría invalidar la teoría de un recesión gradual, que ya estaba perdiendo fuerza.
Sin embargo, el mayor riesgo externo sigue siendo el geopolítico. Como señaló Alberto Musalem, presidente de la Fed de St. Louis:Conflicto en el Medio OrienteEs una fuente importante de incertidumbre, y podría influir rápidamente en las expectativas de inflación y crecimiento económico. El aumento de los precios de la energía debido a este conflicto ya ha sido un factor clave que ha llevado a la Fed a tomar medidas de contención. Cualquier escalada en el conflicto podría forzar una reconsideración de las directrices monetarias, ya que será cada vez más difícil superar las crisis de suministro y las presiones inflacionarias continuarán existiendo.
Por último, hay que estar atentos a cualquier cambio en las comunicaciones del Banco Federal. Incluso los indicios sutiles de parte de funcionarios como Musalem, cuyo discurso reciente destacó el riesgo de un mercado laboral más débil y una inflación superior al objetivo planteado, podrían provocar un rápido reajuste en los precios de los activos. El mercado ya ha pasado de considerar dos recortes en las tasas de interés a considerar uno solo. Un comentario moderadamente optimista podría abrir nuevamente esa posibilidad, mientras que un comentario más pesimista podría reforzar la brecha entre las expectativas y la realidad económica. Por ahora, la situación es muy sensible a las noticias que podrían cerrar o ampliar esa brecha.



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