Pánico en el mercado o error de precios? Una perspectiva conductual sobre la caída del Nasdaq de 350 puntos

Generado por agente de IARhys NorthwoodRevisado porAInvest News Editorial Team
jueves, 5 de febrero de 2026, 3:41 am ET5 min de lectura
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La reacción del mercado el miércoles fue un ejemplo típico de comportamiento de grupo bajo presión. El Nasdaq Composite cayó en baja.350 puntos, es decir, el 1.51%.Fue un movimiento brusco que marcó el tono de la sesión. Aunque la mayoría de las acciones del índice S&P 500 cerraron en niveles más altos, el Nasdaq, que está dominado por empresas tecnológicas, se desvió de esa tendencia, lo que indica una tendencia hacia la búsqueda de seguridad por parte de los inversores. El principal motivo de este comportamiento fue una continua caída en las acciones de software. Esto se reflejó en que el fondo de inversión iShares Expanded Tech-Software Sector ETF (IGV) cayó por séptima sesión consecutiva, volviendo a niveles que ya habían visto en abril de 2025, durante el shock tarifario.

No se trata de una crisis generalizada en el mercado, sino más bien de una reacción de miedo dirigida contra ciertos grupos o situaciones específicas. La situación general confirma que la aversión al riesgo sigue dominando el mercado.El Índice de Miedo y Ganancia de CNN se situó en el nivel 41.Están firmemente en la “zona del miedo”. Este índice, que mide las emociones del mercado en una escala de 0 (miedo extremo) a 100 (gula extrema), indica que los inversores evitan activamente el riesgo. La disminución del índice, desde 44.5 en una lectura anterior, señala un aumento reciente en el nivel de miedo. Esto se refleja en una tendencia hacia la salida de las acciones de crecimiento de larga duración, y hacia sectores como la energía y los materiales.

Visto desde una perspectiva conductual, este acontecimiento representa un error en la valoración de las acciones del sector software. La disminución de siete sesiones en los precios de las acciones de este sector es un ejemplo típico de comportamiento de “venta colectiva”, donde los inversores siguen al público en lugar de analizar los datos fundamentales. Este comportamiento se ve exacerbado por el sesgo de reciente información: la reciente caída de IGV está fresca en la memoria de los inversores, lo que hace que parezca una tendencia que debe continuar, independientemente de la situación financiera real del sector. El resultado es una venta masiva que podría estar desviada de las reales perspectivas del sector. Esto se debe más a la psicología colectiva de miedo que a nuevos datos financieros negativos. El mercado valora las acciones del sector basándose en los problemas recientes, y no en datos fundamentales concretos.

El Motor de Comportamiento: ¿Cómo es que la IA teme que esto pueda desencadenar un comportamiento de rebaño?

La reciente venta de acciones es un ejemplo típico de un ciclo de retroalimentación impulsado por sesgos cognitivos. El mercado no está reaccionando a una disfunción fundamental en los modelos de negocio relacionados con el sector de software; más bien, está reaccionando exageradamente al miedo a la disrupción. Esto crea un fenómeno comportamental en el que la percepción se convierte en realidad, independientemente del estado financiero actual del mercado.

El catalizador es evidente: la aparición de nuevos herramientas de inteligencia artificial ha provocado una venta desproporcionada. Se trata, sin duda, de un caso típico de sesgo de reciente aparición y reacción excesiva por parte de los inversores. Apenas esta semana, se lanzó el producto desarrollado por Anthropic.Herramienta de productividad para el trabajo en equipo, desarrollada por Claude.Las nuevas características legales y de marketing hacen que los inversores en software sean aún más cautelosos. El momento es crítico. El mercado acaba de experimentar una caída de siete sesiones consecutivas en este sector. Este nuevo desarrollo parece ser una confirmación de la mala suerte que se avecina. Los inversores extrapolan esta tendencia dolorosa reciente hacia el futuro, ignorando el hecho de que estos herramientas todavía están en etapas iniciales de adopción, y que muchas empresas todavía están adaptando sus productos para que funcionen bien con estas herramientas.ConLa IA, no me opongo a ella.

Este miedo se está traduciendo en una tendencia destructiva. El fondo WisdomTree Cloud Computing ha disminuido en aproximadamente un 20% hasta ahora en el año 2026; esta semana, la caída fue del 6.5%. No se trata de una evaluación realista del mercado, sino de una venta desesperada motivada por el miedo. La caída del fondo arrastra también a las acciones individuales, aumentando aún más el miedo entre los inversores. Por ejemplo, la acción de Box ha disminuido en un 17% durante el año, debido a la misma situación que ocurre en el sector de software. El mercado valora el riesgo existencial basándose en un único acontecimiento reciente, sin tener en cuenta los informes financieros de todo el año.

El resultado es un ciclo de retroalimentación que se autoamplifica. El miedo impulsa las ventas, lo cual genera aún más miedo. Se trata de un comportamiento de rebaño: los inversores siguen al resto del público y abandonan aquellos sectores que consideran amenazados. La disonancia cognitiva es evidente: los ejecutivos de las empresas ven el potencial de la IA para mejorar sus productos, pero el mercado los ve como personas que serán reemplazadas. Como señaló Aaron Levie, director ejecutivo de Box, esto crea una brecha entre el entusiasmo de la industria y el miedo del mercado. Este ciclo continúa, ya que cada nueva noticia relacionada con la IA se interpreta como un nuevo obstáculo para los modelos de software existentes.

En resumen, el mercado está subestimando el potencial del sector en cuestión. La caída de los precios es un fenómeno comportamental, no una reacción racional. Está impulsada por el sesgo de reciente información, las reacciones exageradas y el comportamiento de “horda”. Todo esto se debe al miedo a la disrupción. Los recientes lanzamientos de herramientas relacionadas con la inteligencia artificial son solo el estallido de este fenómeno, pero la “tinder” ya está seca, debido a siete sesiones consecutivas de venta. Hasta que el mercado pueda diferenciar el potencial a largo plazo de la inteligencia artificial de los temores a corto plazo relacionados con la disrupción, este ciclo de venta motivado por el miedo continuará existiendo.

La brecha entre lo irracional y la realidad: Los sentimientos frente a la realidad

La reacción del mercado crea una clara desconexión entre las opiniones de los inversores y la realidad empresarial subyacente. A pesar de la fuerte caída en los precios, la demanda fundamental de soluciones de software parece seguir intacta. Los analistas señalan que…Los compradores de tecnología informática no están activamente eliminando soluciones de software.Esto sugiere que el miedo no se basa en una posible destrucción de la demanda actual. Este es el núcleo del error en la estimación de precios por parte de los inversores: ellos asumen un futuro marcado por la sustitución masiva, mientras que los patrones de gasto actuales no indican tal cambio.

Esto genera una clara disonancia cognitiva. Mientras que el mercado indica signos de declive, los líderes de la empresa informan sobre fortalezas. Por ejemplo, Lisa Su, directora ejecutiva de AMD, mencionó…“Fuerza en toda la empresa”Incluso cuando las acciones de la empresa caían drásticamente después de los resultados financieros, ese margen entre el optimismo de la dirección y el miedo del mercado es un claro indicio de una situación en la que los precios están subestimados. El mercado reacciona ante una amenaza existencial, mientras que la dirección ve oportunidades y posibilidades de adaptación.

La situación general del mercado refuerza la idea de que se trata de una rotación selectiva, basada en los sentimientos del mercado, y no de un indicio de debilidad económica generalizada. El miércoles…Dow Jones cerró con una subida de aproximadamente 260 puntos.Mientras tanto, el índice S&P 500 tuvo un rendimiento mixto. La rotación de acciones fue clara: las empresas del sector energético, materiales y inmobiliario registraron las mayores ganancias, mientras que las empresas del sector tecnológico y de servicios de comunicación tuvieron resultados negativos. Esto no representa un ataque hacia lo seguro en el sentido tradicional; más bien, se trata de una tendencia hacia sectores que se consideran más estables y menos vulnerables a los impactos de la inteligencia artificial. Este comportamiento se debe al miedo, y no a una deterioración económica fundamental.

En resumen, el descenso en los precios de las acciones es un fenómeno comportamental, donde la percepción del mercado se ha desvivido completamente de los fundamentos reales. El mercado estima que habrá una crisis de demanda en el futuro, debido al miedo a la disrupción causada por la inteligencia artificial. Sin embargo, los datos actuales indican que tal crisis no está ocurriendo. Esta falta de coherencia entre la percepción del mercado y la realidad es el factor que alimenta este ciclo de retroalimentación negativo. Mientras el mercado siga valorando las acciones de software como si estuvieran condenadas a la ruina, la desconexión entre la confianza de los ejecutivos y el temor del mercado continuará existiendo, creando así una situación propicia para un cambio de dirección cuando la percepción del mercado finalmente se acerque a la realidad.

Catalizadores y riesgos: Cuando el miedo se encuentra con el siguiente punto de datos.

La venta masiva en el mercado ahora enfrenta su primer gran desafío. El catalizador a corto plazo es evidente: los próximos informes de resultados, comenzando por los de Amazon, que se publicarán mañana. Para las acciones relacionadas con software y tecnología, estos informes serán un test crítico. El mercado prevé una situación difícil debido a la disrupción causada por la inteligencia artificial. Pero los datos provenientes de empresas como Amazon nos mostrarán si sus fundamentos pueden resistir ese clima negativo. Si los resultados son positivos, eso podría desafiar la narrativa de miedo. Pero si los resultados son decepcionantes, el ciclo de venta podría acelerarse.

El riesgo principal es que este miedo se convierta en algo que se cumplirá realmente. Si las empresas, en respuesta a las amenazas que perciben relacionadas con la IA, reducen sus gastos o retrasan sus inversiones debido al pesimismo del mercado, podrían crear, sin quererlo, el tipo de situación que temen. Este es el peligroso abismo entre la percepción y la realidad. Aunque los gastos en TI actuales no están disminuyendo, un cambio en el comportamiento corporativo, motivado por el miedo, podría cambiar esa situación. El subprecio del mercado no es solo una diferencia teórica; podría convertirse en una profecía que se cumpla realmente, si esto afecta las decisiones empresariales.

Para que ocurra un cambio en el comportamiento, sería necesario que el Índice de Miedo y Gula cambiara. Actualmente, este índice se encuentra en…41. Está firmemente en la “zona del miedo”.Un giro hacia el “nivel neutro” o “gula” indicaría que el comportamiento de grupo está fallando. Pero tal cambio no se producirá únicamente debido a las opiniones de los inversores. Se necesitan evidencias concretas de que la integración de la IA está teniendo éxito, y no fracasando. Los inversores deben ver que las empresas adaptan sus productos y servicios para que funcionen adecuadamente.ConLa IA no está en contra de eso. La brecha entre el optimismo de los ejecutivos y el miedo del mercado continuará existiendo hasta que esa evidencia se haga realidad.

En resumen, la subestimación del mercado es temporal y puede corregirse fácilmente. La situación actual es propicia para una reversión, cuando los sentimientos de los inversores se acerquen a la realidad. El próximo dato importante, las ganancias de Amazon, podría ser el estímulo necesario para romper este ciclo de comportamiento erróneo. Pero también podría intensificar la caída de los precios. En cualquier caso, los próximos días serán cruciales para determinar si se trata de una situación pasajera o de un comienzo de un proceso de revalorización a más largo plazo. Por ahora, el mercado está marcando el miedo como factor importante, pero la demanda fundamental de soluciones software sigue intacta.

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