Mapeando la curva S de la infraestructura de IA: Dónde se producirá el próximo cambio paradigmático.
La tesis de inversión en la inteligencia artificial está experimentando un cambio fundamental. La fase inicial se centró en el software y los componentes electrónicos que permiten la implementación de la IA. Ahora, el enfoque se ha trasladado hacia los elementos físicos necesarios para que la IA pueda funcionar. Esto no es una tendencia cíclica, sino un proceso estructural que durará varios años y que definirá el progreso tecnológico en la próxima década.
El punto débil que impide la supremacía de la IA ha cambiado claramente: ya no se trata de los propios chips, sino del poder eléctrico necesario para ejecutarlos. Esto redefine por completo el panorama competitivo. Como señalan los analistas, los próximos ganadores podrían ser empresas industriales y energéticas tradicionales, que proporcionan los recursos esenciales para el desarrollo de la inteligencia artificial. La magnitud de este cambio se refleja en un acuerdo importante. A principios de 2026, Brookfield Renewable Partners firmó un acuerdo con Microsoft para suministrar…10.5 gigavatios de energía limpiaSe trata de una inversión valorada en más de 10 mil millones de dólares. Se trata del mayor proyecto de adquisición de energía limpia en la historia de las empresas. Esto es una clara señal de que la carrera por dominar el campo de la inteligencia artificial se ha convertido en una carrera por aumentar la capacidad de los sistemas eléctricos.
Esta negociación corporativa sin precedentes establece un nuevo modelo de cooperación entre las partes involucradas. A diferencia de los contratos tradicionales de suministro de energía, este acuerdo proporciona una capacidad de suministro continua entre los años 2026 y 2030. De esta manera, a medida que Microsoft expande su infraestructura de IA en Azure, la energía se suministra de forma inmediata, evitando así los retrasos prolongados que ocurren en el sistema eléctrico actual. El acuerdo abarca una variedad de fuentes de energía, incluyendo energía hidroeléctrica, para satisfacer las necesidades constantes de las cargas de trabajo relacionadas con la IA. Este enfoque en el uso de energías renovables marca una importante evolución en comparación con las estrategias anteriores.

En resumen, la infraestructura de IA está a punto de experimentar un aumento significativo en su desarrollo. Este proceso llevará varios años para completarse; 2026 marcará el inicio oficial de esta etapa. Compañías como Texas Instruments han visto un aumento del 70% en las ventas relacionadas con los centros de datos el año pasado. Estas empresas ya están sintiendo el aumento de la demanda de chips analógicos y componentes de gestión de energía, que son esenciales para el funcionamiento de los centros de datos. Mientras tanto, proveedores de energía como Brookfield Renewable están pasando de ser operadores de servicios públicos a convertirse en socios clave en la cadena de suministro global de AI. Los ganadores serán aquellos que construyan las bases necesarias para el próximo paradigma tecnológico.
Comparando las curvas S: Ganadores en el área de infraestructura vs. en el área de software
La tesis de inversión relacionada con la IA se divide en dos áreas distintas, cada una con su propio perfil de crecimiento y lógica de valoración. El sector de software está entrando en una etapa de corrección dolorosa, mientras que la infraestructura física necesaria para el funcionamiento de la IA experimenta una demanda sólida y no discrecional. Esta divergencia marca un claro cambio desde una adopción exponencial del software hacia un desarrollo lineal y basado en contratos para la construcción de la infraestructura física necesaria.
La corrección del software, conocida como “software-mageddon”, es grave. Solo esta semana, el índice de software y servicios del S&P 500 perdió aproximadamente 800 mil millones de dólares en valor de mercado. Los analistas señalan que esto está teniendo efectos negativos en el mercado.El peor rendimiento en comparación con el índice S&P 500 en los últimos 25 años.La raíz del declive es una nueva realidad: la propia IA se está convirtiendo en un factor disruptivo. Herramientas como el plugin legal de Anthropic amenazan con automatizar los servicios proporcionados por las empresas de software. Esta volatilidad indica que el período de crecimiento inclusivo ha terminado. Para empresas como Microsoft, las promesas de inversiones masivas en IA han provocado grandes fluctuaciones en sus acciones. En los últimos tres meses, las acciones de esta empresa han perdido el 25%, ya que los inversores dudan de los beneficios que podría traer esta tecnología. La curva de crecimiento de las empresas de software está alcanzando un punto de incertidumbre.
Por el contrario, la capa de infraestructura está experimentando un aumento constante y fiable en su rendimiento. La demanda en esta área se debe a necesidades físicas y reales, y no a suscripciones de software. Texas Instruments es un ejemplo claro de esto. Las ventas relacionadas con su centro de datos han aumentado.70% en 2025Se trata de una cifra que refleja el aumento en la demanda de los chips analógicos y de los componentes de gestión de energía, que son esenciales para que los servidores puedan funcionar adecuadamente. No se trata de un gasto discrecional; se trata de equipos esenciales para la implementación del sistema actualmente en marcha. El crecimiento es lineal y está garantizado por contrato, como se puede ver en…Acuerdo marco de 10.5 gigavatios con MicrosoftEso abarca años de entrega.
En resumen, se trata de una divergencia fundamental entre las situaciones de los diferentes actores del mercado. Los ganadores en el campo de la tecnología software enfrentan la posibilidad de que su propia tecnología los haga obsoletos, lo que lleva a un entorno de alto riesgo y volatilidad. En cambio, quienes construyen infraestructuras están en una posición favorable para lograr un crecimiento constante y predecible a lo largo de varios años. A medida que el paradigma de la IA pasa del uso del silicio al uso de energía más eficiente, la tesis de inversión también debe adaptarse a este cambio. La fase de crecimiento exponencial se está trasladando desde el código hacia el uso de materiales metálicos y sistemas de red.
Impulsando el paradigma: La capa de infraestructura de energía limpia
La implementación de la inteligencia artificial es una carrera por el poder. La infraestructura de energía limpia representa la nueva frontera en este campo.Acuerdo marco de 10.5 gigavatios con MicrosoftNo se trata simplemente de un acuerdo corporativo; es una declaración del nuevo punto débil en el sector de la energía limpia. Esta compra de más de 10 mil millones de dólares representa la mayor adquisición de energía limpia en la historia de las empresas. Esto establece una nueva norma para la industria, y señala un cambio decisivo hacia la entrega directa y física de energía verde, lo que ayuda a resolver el problema de sostenibilidad que enfrenta el sector de la IA, especialmente en lo que respecta a las cargas de trabajo constantes y masivas.
Este movimiento representa un cambio de paradigma en la forma en que los gigantes tecnológicos gestionan su poder. Este marco proporciona una capacidad de suministro continua, lo que garantiza que, a medida que Microsoft expande su infraestructura de IA en Azure, el poder necesario ya esté disponible desde el principio. Esto evita los retrasos prolongados que caracterizan el sistema actual de suministro y representa una forma de invertir en la modernización del sistema de suministro energético. La importancia de utilizar fuentes fijas de energía, como la hidroelectricidad, es un paso crucial hacia una mejor gestión del suministro de energía. Esto va más allá de las fuentes de energía intermitentes, como el sol y la energía eólica, que a menudo requieren respuestas de tipo “back-up” basadas en combustibles pesados. Se trata de un contrato real, no simplemente una apuesta especulativa.
Brookfield Renewable se posiciona como el principal beneficiario de esta tendencia. Su presencia global y sus alianzas con importantes empresas tecnológicas le otorgan una gran ventaja. La empresa no solo vende energía eléctrica, sino que también se convierte en un socio clave en la cadena de suministro de IA a nivel mundial. Su capacidad para utilizar una gama diversa de recursos, desde energía eólica hasta energía solar a escala industrial, le permite suministrar la energía renovable que es necesaria para el funcionamiento de la IA. Esto hace que Brookfield sea un actor fundamental en este sector, pasando de ser un operador de servicios públicos a convertirse en un constructor de infraestructuras esenciales para la economía de la IA. Para los inversores, las oportunidades son claras: el crecimiento exponencial de la IA está generando una demanda masiva de infraestructuras relacionadas con la generación de energía limpia, a lo largo de varios años.
La capa de chips para centros de procesamiento analógico y de datos: permitiendo el funcionamiento del mundo físico.
Mientras el mundo observa las batallas entre los programas de IA y los chips utilizados en la tecnología de inteligencia artificial, hay un nivel más fundamental que, en silencio, está contribuyendo al funcionamiento de todo este sistema. La infraestructura física relacionada con la inteligencia artificial –esos centros de datos y sistemas de borda– funciona con otro tipo de chips. Texas Instruments es un ejemplo clásico de empresa que proporciona los componentes esenciales y la gestión del poder necesarios para que este sistema funcione adecuadamente.
Los analistas han señalado que, a medida que la IA pasa de la etapa conceptual a la implementación práctica, las oportunidades se trasladan al ámbito físico. Para que la IA funcione, se necesitan computadoras potentes. Estas computadoras, a su vez, requieren un flujo constante de electricidad y una conversión precisa de señales. Mientras que los chips de Nvidia son los “cerebro” digital, los chips analógicos de Texas Instruments actúan como el interfaz esencial entre el mundo digital y el físico. Estos chips convierten las señales del mundo real en datos digitales y gestionan la distribución de energía dentro de un centro de datos. Por lo tanto, son componentes de infraestructura esenciales, y no algo que se puede ignorar o agregar como un lujo adicional.
La demanda por este nivel fundamental está en aumento constantemente. Last year, Texas Instruments lanzó el segmento de ventas relacionado con los centros de datos. Los números son impresionantes. Las ventas en ese segmento han crecido significativamente.70% en 2025Esa ola de demanda es una señal clara de que la construcción de centros de datos está en pleno auge, como si fuera un cohete en marcha. Esto genera una necesidad masiva y sostenida de chips para el manejo de datos y energía, los cuales son esenciales para que los servidores funcionen adecuadamente. No se trata de una tendencia pasajera; se trata de un proceso que se desarrolla a lo largo de varios años.
La reciente previsión financiera de la empresa confirma una recuperación más amplia del mercado de semiconductores, donde los centros de datos son un factor clave para ello. El martes, Texas Instruments…Las previsiones para los ingresos del primer trimestre son superiores a las estimaciones de Wall Street.Se menciona que la demanda de los chips analógicos está recuperándose. Este indicador, que sugiere que los ingresos estarán entre 4.320 millones y 4.680 millones de dólares, indica que la baja en la demanda de chips está terminando, y que la infraestructura relacionada con estos chips está liderando el proceso de crecimiento. Para los inversores, esto representa una oportunidad clara: a medida que la curva de crecimiento de la IA continúa aumentando, las empresas que proporcionan los componentes esenciales, como Texas Instruments, se encuentran en una posición favorable para lograr un crecimiento basado en contratos fiables.
Valoración, catalizadores y riesgos: Cómo navegar por la nueva curva de crecimiento
La tesis sobre la inversión claramente ha cambiado. El período de crecimiento inclusivo ya ha terminado, y el mercado se encuentra ahora en una fase de corrección dolorosa para las empresas de software. Esta semana sola, se ha perdido aproximadamente 800 mil millones de dólares en valor de mercado. Los analistas señalan que esta situación está afectando gravemente al sector.El peor rendimiento en comparación con el índice S&P 500 en los últimos 25 años.La raíz del declive se debe a una nueva realidad: la propia inteligencia artificial se está convirtiendo en un factor disrupctor, amenazando con automatizar los servicios que las empresas de software ofrecen. En este nuevo paradigma, la lógica de inversión debe dar prioridad a las curvas de adopción a largo plazo y a los contratos de infraestructura, en lugar de a la evaluación a corto plazo de los valores de las soluciones tecnológicas. Estas últimas, por su parte, enfrentan un desafío muy difícil.
Los factores clave que impulsan la implementación de esta infraestructura ya están en funcionamiento. Los primeros contratos relacionados con este proyecto ya han sido firmados.Acuerdo marco de 10.5 gigavatios con MicrosoftEstos dispositivos se están conectando oficialmente al sistema, proporcionando energía sin emisiones de carbono a los centros de datos. Este es el primer paso concreto en una iniciativa que durará varios años. Al mismo tiempo, el continuo aumento en los gastos de capital relacionados con los centros de datos por parte de las empresas tecnológicas es el principal motivo para que compañías como Texas Instruments puedan desarrollarse. Las ventas relacionadas con su segmento de centros de datos han crecido.70% en 2025El CEO, Haviv Ilan, confirmó que la empresa está “bien posicionada, con inventario y capacidad suficientes para satisfacer las necesidades de los clientes a corto plazo”, hacia el año 2026. El catalizador para este proceso es el aumento de las actividades relacionadas con estos proyectos físicos; esto permitirá convertir las promesas en ingresos reales y demostrar la sostenibilidad de la nueva curva de crecimiento de la empresa.
Sin embargo, el camino no está exento de riesgos significativos. La principal amenaza es la ejecución de los proyectos de infraestructura. Los grandes proyectos de infraestructura, ya sean oleoductos de 10.5 gigavatios o nuevos centros de datos, son propensos a retrasos. Las “colas de conexión” en la red eléctrica estadounidense son un verdadero estorbo. Cualquier desaceleración en la implementación de estos acuerdos podría afectar negativamente el crecimiento tanto de los proveedores de energía como de sus proveedores de chips. Un riesgo aún mayor es la posible desaceleración en los gastos relacionados con la inteligencia artificial, lo cual podría separar este sector del resto de la industria de semiconductores. Mientras que Texas Instruments cree que el mercado industrial y de centros de datos continúa creciendo, todo esto depende de inversiones sostenidas y significativas por parte de algunos gigantes tecnológicos. Si esos gastos disminuyen, eso afectaría directamente la demanda de energía limpia y de los chips analógicos que son necesarios para mantener funcionando todo el sistema.
En resumen, se trata de una situación en la que hay una alta convicción y altos riesgos involucrados. Los ganadores son aquellos que construyen las bases para el próximo paradigma, pero su crecimiento está vinculado con la ejecución exitosa de proyectos que requieren mucho capital a lo largo de varios años. Para los inversores, la oportunidad es apoyar la adopción exponencial de la infraestructura de IA. Pero el riesgo es que la implementación física del sistema sea más lenta que la aceleración digital. La nueva curva de crecimiento es clara, pero navegar por ella requiere tolerancia a los problemas y dificultades que vienen con el proceso.

Comentarios
Aún no hay comentarios