Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
El acontecimiento es claro: Apple ha acelerado sus planes para elegir un sucesor. El director ejecutivo, Tim Cook, quien recientemente cumplió 65 años, ha mostrado interés en reducir su carga de trabajo después de más de una década al frente de la empresa. Esto ha motivado a la compañía a acelerar la búsqueda de un sucesor. Según los informes, John Ternus, jefe de ingeniería de hardware, se ha convertido en el principal candidato para ocupar ese puesto. Esta noticia causó cierta sorpresa entre los empleados de la empresa.
En las operaciones de la tarde, se produce una reacción que marca el punto central de las cuestiones de inversión.Este movimiento es un clásico catalizador. Elimina una incertidumbre de larga data relacionada con el liderazgo, algo que, por lo general, contribuye al crecimiento de una empresa. Sin embargo, la ligera reacción negativa del mercado sugiere que los inversores ven esta transición como un riesgo, y no como un claro catalizador positivo. La pregunta clave ahora es si la imagen de Ternus indica continuidad en la gestión operativa, o si plantea cuestiones sobre la dirección estratégica a corto plazo, especialmente en el área crítica de la inteligencia artificial.
El pasado de Ternus indica que es una persona capaz de tomar decisiones con calma y de manera colaborativa. Es conocido por su estilo de gestión moderado y colaborativo, similar al de Cook. Además, posee una gran experiencia en el sector de la cadena de suministro mundial de Apple. Su carrera se caracteriza por la disciplina fiscal y la innovación gradual; esto se evidencia en su decisión de restringir el uso de componentes láser costosos solo en los modelos Pro, con el objetivo de proteger las márgenes de beneficio. Esto sugiere que el CEO se centra en la ejecución y la rentabilidad, más que en innovaciones disruptivas. Por ahora, el mercado parece valorar esta continuidad, pero la caída de los precios indica cierto escepticismo sobre lo que esto significará para la próxima fase de crecimiento de Apple.
La carrera de John Ternus es un ejemplo perfecto de cómo se debe llevar a cabo la ejecución de las tareas operativas. Se unió al equipo de diseño de productos de Apple en el año 2001 y desde entonces ha supervisado la ingeniería de hardware para todas las líneas de productos importantes, desde el iPad hasta el iPhone y el Mac, pasando por el uso de tecnología basada en silicona de Apple. Esta amplia experiencia personal lo convierte en el candidato ideal para mantener la continuidad en la gestión del equipo. Su estilo de gestión…
Se asemeja a Tim Cook; se caracteriza por una atención especial a los detalles y por la capacidad de manejar la complejidad interna sin causar perturbaciones.La señal más clara de su filosofía se manifestó en el año 2018. Cuando Apple consideró agregar un componente láser costoso a sus iPhones, Ternus propuso una solución que permitía proteger las ganancias: limitar esta función únicamente a los modelos Pro, que son más caros. Según Ternus, esos dispositivos solían ser comprados por los clientes más leales de Apple, quienes seguramente estarían entusiasmados con la nueva tecnología. Este decisión demuestra su disciplina fiscal y su enfoque pragmático: prioriza la rentabilidad y la eficiencia de la cadena de suministro, en lugar de buscar innovaciones que puedan ser costosas.
Visto de otra manera, Ternus representa lo opuesto al estilo visionario y arriesgado de Steve Jobs. Él es un líder que prioriza el hardware, en lugar de ser un visionario de productos. Su fortaleza radica en mejorar las plataformas existentes y asegurar una ejecución impecable, más que en apostar por categorías futuras que aún no han sido probadas. Para una empresa que enfrenta desafíos relacionados con la integración de la inteligencia artificial en el corto plazo, este perfil sugiere que el CEO se concentre en proteger los negocios centrales, en lugar de tomar decisiones audaces y transformadoras.

Las acciones de Apple cotizan a un precio superior al valor real de las mismas; su ratio P/E es cercano al nivel alto.
Este valor múltiple refleja altas expectativas de crecimiento y la confianza del mercado en la empresa de Apple, capaz de generar flujos de efectivo. Sin embargo, esto también hace que las acciones sean vulnerables. Un valor tan alto deja poco margen para errores estratégicos o una desaceleración en la innovación, lo que puede convertir cualquier debilidad en un factor que impulse una reevaluación del precio de las acciones.La principal incertidumbre que aumenta este riesgo es la estrategia de inteligencia artificial de Apple, que se encuentra en un estado de desarrollo lento. La plataforma de inteligencia artificial de la empresa, Apple Intelligence, ha sido retrasada repetidamente; su lanzamiento completo de las funciones principales se ha pospuesto al menos hasta…
Su asistente de voz, Siri, es considerada como algo obsoleta. Esto crea una clara brecha entre la capacidad de la empresa en materia de hardware y su liderazgo en software/servicios de inteligencia artificial, algo que los inversores ahora exigen.El perfil de John Ternus como operador que prioriza los componentes físicos plantea una pregunta importante: ¿este enfoque aborda realmente la brecha en el área del software de inteligencia artificial? Su carrera se ha desarrollado principalmente en el área de mejora de productos físicos y gestión de cadenas de suministro, no en la creación de ecosistemas de software de próxima generación. El reciente traslado de la unidad de robótica secreta de Apple, dirigida por John Giannandrea, a la división de hardware de Ternus, indica un enfoque centrado en la integración de la inteligencia artificial en los dispositivos. Pero para una empresa cuya cotización está determinada por la búsqueda de la perfección, esa podría ser una forma incorrecta de integrar la inteligencia artificial. Esto sugiere un enfoque centrado en el producto, lo que podría retrasar aún más las innovaciones en software a nivel de plataforma, necesarias para cerrar la brecha en el área de inteligencia artificial.
Este contexto se presenta en el marco de un sector tecnológico en general, en un período de contrataciones cautelosas, donde las empresas están eliminando puestos de trabajo debido a la automatización por parte de la IA. En este entorno, Apple enfrenta una presión adicional para demostrar que cuenta con factores que impulsen su crecimiento en el corto plazo. La noticia sobre la sucesión de CEO, al destacar a un líder con un perfil de bajo riesgo y enfocado en la ejecución de sus responsabilidades, podría, sin quererlo, resaltar el miedo más profundo del mercado: que el próximo líder de la empresa no esté capacitado para liderar un proceso de transformación basado en la IA. Para una acción que cotiza a un precio elevado, eso representa un riesgo significativo.
El catalizador inmediato son las propias noticias, que ya han influido en el precio de las acciones. La siguiente fase consiste en la confirmación de dichos datos. Es importante estar atentos a cualquier anuncio oficial de Apple respecto al cronograma de transición de Cook o a los nombramientos en el consejo de administración. Un movimiento de este tipo eliminaría la incertidumbre que queda y probablemente estabilizaría el precio de las acciones. Sin embargo, la reacción inicial del mercado sugiere que esto podría no ser un factor positivo para el precio de las acciones.
Un indicio más concreto en el corto plazo será la integración de la unidad de robótica de Apple dentro de Ternus. Este cambio estratégico, realizado en abril, al transferir la unidad desde John Giannandrea, jefe de IA, hacia la división de hardware de Ternus, es un claro indicador de su influencia y de su enfoque en el área de hardware y IA. Es importante seguir cómo se desarrolla esta integración. Si tiene éxito, esto validará la elección del equipo de liderazgo centrado en los productos. Por otro lado, cualquier contratiempo podría destacar la brecha entre la ejecución de los proyectos de hardware y la innovación en software necesaria para la IA.
El riesgo principal es que Apple, bajo el liderazgo de Ternus, no logre cerrar la brecha en el área de la inteligencia artificial. Su perfil se basa en el mantenimiento de productos y la gestión de cadenas de suministro, y no en la creación de ecosistemas de software transformadores. Si la plataforma de inteligencia artificial de la empresa sigue retrasándose o si su rendimiento no es lo suficientemente bueno, eso podría justificar la actual valoración elevada de la empresa. El mercado ya considera que se espera que la empresa sea perfecta, por lo que no hay espacio para un CEO cuyas fortalezas radican en el perfeccionamiento gradual, y no en la reinvención disruptiva. Por ahora, la situación parece ser una de espera cautelosa.
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios