La debilidad del mercado laboral de EE. UU. se afianza con crecientes advertencias de despidos y señales mixtas
Aunque algunos analistas resaltan la constante reducción de las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo como una señal positiva, otros señalan la reciente aceleración de los cierres de empleos empresariales. La compañía de investigación de mercado laboral, Challenger, Gray & Christmas, Inc., informó que los cierres anunciables en octubre alcanzaron el nivel más alto mensual en más de dos décadas.[[1]. Tales señales contradictorias fueron reconocidas explícitamente por el asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, quien describió el mercado laboral como mostrando «señales mixtas» al tiempo que señaló que las empresas confían cada vez más en la productividad impulsada por IA para reducir las contrataciones nuevas[[2].
El gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, reforzó las preocupaciones sobre la debilidad del mercado laboral en un discurso reciente, afirmando que "el mercado laboral sigue siendo débil y casi estancado" según las encuestas de los consumidores, comentarios de empresas y contactos con los empleadores[^3] Sus comentarios se alinean con las preparaciones más amplias de la Fed para la posibilidad de una reducción de tasas de 25 puntos básicos en diciembre, aunque advirtió que los datos críticos de empleo retrasados por un reciente cierre del gobierno podrían no alterar significativamente esta evaluación. Waller enfatizó que las presiones inflacionarias siguen siendo moderadas debido al débil gasto de los consumidores y las altas tasas de interés, que considera que "pesan sobre la actividad económica"[³]

La divergencia en las perspectivas de política dentro de la Fed refleja incertidumbres más amplias. Aunque Waller aboga por recortes de tasas adicionales para respaldar un mercado laboral en apuros, varios altos funcionarios mantienen cautela dada la tasa de inflación anual actual del 3%. Esta vacilación pone de relieve la complejidad de equilibrar las preocupaciones del mercado laboral con el control de la inflación, en particular porque los informes gubernamentales retrasados sobre el empleo y la inflación podrían influir en la toma de decisiones final[3].
La integración de la IA en las operaciones comerciales, tal como lo destacó Hassett, introduce otra capa de complejidad. Según los informes, las empresas están logrando ganancias de productividad sin una contratación proporcional, lo que podría remodelar las dinámicas de empleo a largo plazo. Este desarrollo desafía las métricas tradicionales de la salud del mercado laboral y complica las interpretaciones de los datos actuales.[[2]
A nivel internacional, estos eventos podrían influir en los flujos de capital y los patrones de comercio mundial. El recorte de tasas en Estados Unidos probablemente incrementaría la atractiva del dólar, afectando a los mercados emergentes que dependen de la inversión extranjera. Además, la trayectoria del mercado laboral de EE. UU. será monitoreada de cerca por los responsables de las políticas globales, ya que su desempeño generalmente establece puntos de referencia para la coordinación de la política económica internacional.[[1].



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