Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Jefferies ha realizado un cambio decisivo y de largo plazo en su asignación de activos. La empresa ha eliminado por completo sus inversiones en ciertos sectores.
A partir de su cartera de inversiones en dólares estadounidenses, una inversión que solo se realiza durante períodos prolongados, se trata de un movimiento que se detalla en la última edición de su informe “Greed & Fear”. No se trata de una decisión táctica, sino de una reevaluación fundamental de la tesis de inversión central relacionada con Bitcoin. El principal motivo para esta decisión es la creciente amenaza que representan los ordenadores cuánticos, que Jefferies considera como un riesgo existencial para la seguridad y la escasez de las criptomonedas.La preocupación es de carácter estructural. Los ordenadores cuánticos podrían reducir drásticamente el tiempo necesario para obtener las claves privadas a partir de las claves públicas. Esto podría llevar a que grandes porciones del suministro de Bitcoin sean vulnerables a robos. Aunque la empresa señala que esto no debería causar una caída repentina en el precio del Bitcoin a corto plazo, esto socava fundamentalmente la idea de que el Bitcoin sea un medio fiable de almacenamiento de valor para los inversores a largo plazo. Como dijo Christopher Wood, jefe de estrategias de renta variable en Jefferies, el concepto de almacenamiento de valor ya no tiene una base tan sólida.
La capital se está redistribuyendo de manera uniforme, lo que indica una sustitución directa.
Y los que quedan…Esta decisión considera el oro físico como una alternativa más segura y probada en este nuevo entorno de riesgo. Este cambio es aún más importante teniendo en cuenta el impresionante rendimiento del Bitcoin en el pasado. Desde que Jefferies lo incluyera en su cartera de inversiones en diciembre de 2020, el Bitcoin ha logrado una rentabilidad del 325%. Sin embargo, la tesis inicial sobre las ventajas del Bitcoin, basada en su escaso número y en su seguridad criptográfica, ahora se considera algo débil, debido a una amenaza que ha pasado de ser teórica a convertirse en un tema de debate activo dentro de la comunidad de Bitcoin.El riesgo que señala Jefferies no se trata de un shock de mercado a corto plazo, sino de una erosión estructural a largo plazo en las características fundamentales de Bitcoin. La amenaza radica en los ordenadores cuánticos, que podrían reducir drásticamente el tiempo necesario para obtener claves privadas a partir de claves públicas. Mientras que los ordenadores clásicos necesitarían miles de millones de años para lograr esto, los ordenadores cuánticos podrían hacerlo en horas o días, lo que expone a grandes cantidades de activos de Bitcoin al robo.
Las estimaciones fiables indican que esta vulnerabilidad ya está presente en muchos lugares. La investigación citada por Jefferies indica que…
-Un rango de…Podrían estar en peligro. La amenaza es especialmente grave para las monedas de la “era Satoshi”, las monedas perdidas y las direcciones que han sido reutilizadas varias veces. Estos casos son más propensos a utilizar el algoritmo de firma digital de curva elíptica, que es vulnerable, en su forma original.Jefferies reconoce que esto no representa un colapso inminente de los precios del Bitcoin. La empresa señala que la cuestión relacionada con el volumen de transacciones no va a causar un impacto drástico en los precios del Bitcoin en el corto plazo. Sin embargo, para los inversores con horizontes de varias décadas, como los fondos de pensiones, la firma considera que incluso una probabilidad baja de riesgo existencial es suficiente para justificar la salida de sus inversiones. La propuesta fundamental de este activo, en términos de valor de reserva, ahora se encuentra en una situación menos sólida.
El debate dentro de la comunidad de Bitcoin sobre cómo responder a esta amenaza solo refuerza la opinión de Jefferies. Existe una discusión activa sobre si las monedas vulnerables a los efectos cuánticos deben ser “destruidas” de forma preventiva, con el fin de proteger la integridad del sistema. Jefferies considera que la postura de aquellos que prefieren no tocar estas monedas es problemática. También cita a un científico informático que calificó esto como una “ilusión suicida”. La propia necesidad de tomar tales medidas debilita la posibilidad de que Bitcoin sea una forma sólida y sostenible de almacenamiento de valor, comparable al oro. En este sentido, la amenaza cuántica no es simplemente un obstáculo técnico; es también un desafío para la lógica fundamental de las criptomonedas.

El resurgimiento del oro: Una forma de protegerse contra la incertidumbre tecnológica y geopolítica
La justificación para utilizar el oro es simple y muy sólida. En un mundo donde la seguridad de Bitcoin se ve cuestionada por las amenazas cuánticas, el oro vuelve a ocupar su lugar como el medio de almacenamiento de valor más eficaz a lo largo de los siglos. Su atractivo no se basa en futuros especulativos, sino en una historia probada que abarca siglos de guerras, crisis financieras y cambios geopolíticos. Para Jefferies, esto lo convierte en la alternativa lógica para un portafolio de pensiones a largo plazo, que busca estabilidad.
El rendimiento reciente de Gold demuestra su creciente atractivo. El metal ha experimentado un fuerte aumento en sus valores.
Y ya ha aumentado en aproximadamente un 7% hasta ahora en el año calendario. Esta fortaleza no es simplemente cíclica; además, está siendo amplificada por un riesgo específico y tangible. Jefferies considera al oro como algo importante en este contexto.En un período de gran inestabilidad global, la posición del metal como refugio seguro se ve reforzada por una nueva vulnerabilidad tecnológica de sus competidores digitales.Por lo tanto, esta decisión es una clara señal de que el centro del escenario se está volviendo hacia el lado del oro físico. La decisión de la empresa de reemplazar una asignación del 10% en Bitcoin por un 5% en oro físico y un 5% en acciones relacionadas con la minería de oro, representa un voto a favor de algo que ha demostrado su solidez a lo largo del tiempo, en lugar de algo nuevo y sin pruebas suficientes. Esto significa que, aunque Bitcoin ha superado al oro en términos de rendimiento total desde su inicio, la cuestión fundamental sobre su seguridad a largo plazo sigue siendo un misterio. Para los inversores con horizonte de varias décadas, la elección ya no se reduce a dos activos digitales, sino a una tecnología que enfrenta una amenaza criptográfica, frente a un metal que ha soportado todas las tormentas. En resumen, la propuesta de valor del oro está siendo reevaluada, no solo por su precio, sino también por los riesgos que amenazan a su contraparte digital.
Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta en el panorama de los activos digitales
La situación actual depende de dos cronologías contradictorias. La primera es el ritmo de desarrollo del ordenador cuántico, que es crucial desde el punto de vista criptográfico. La justificación de la salida de Jefferies solo se vuelve válida si esta tecnología avanza más rápido de lo que estima la industria actualmente. Esto significa que el desarrollo del ordenador cuántico podría ocurrir en “unos pocos años, y no en una década o más”. Si se logra un avance significativo en los próximos cinco años, eso confirmaría la amenaza que representa este desarrollo para la criptografía de Bitcoin. Esto refuerza la posición de Jefferies, quien considera que el concepto de almacenamiento de valor está sobre una base menos sólida. Por otro lado, si la fecha límite se extiende, el riesgo se vuelve menos importante, lo que pondría a prueba el valor que tiene el oro como refugio seguro frente a Bitcoin.
En segundo lugar, hay que prestar atención a la continuación de las acciones tomadas por las instituciones. La decisión de Jefferies es una señal importante, proveniente de una empresa que se ha posicionado como uno de los primeros adoptores del Bitcoin. El hecho de que reasigne su capital hacia las acciones relacionadas con el oro y la minería de oro podría motivar a otros gestores a largo plazo, como fondos de pensiones, fundaciones y fondos soberanos, a reevaluar el papel de los activos digitales en sus carteras de inversión. La opinión de Jefferies de que las disputas sobre los riesgos asociados a los activos digitales son “solo positivas a largo plazo para el oro” sugiere que esto podría ser el comienzo de un cambio estructural más amplio, donde la solidez de los activos físicos ganará importancia frente a las vulnerabilidades tecnológicas de los activos digitales.
Sin embargo, el riesgo principal es que la amenaza cuántica siga siendo una preocupación teórica lejana. Si las acciones de precios y la narrativa relacionadas con Bitcoin vuelven a dominar en los próximos años, esa salida podría considerarse un error costoso. El activo ya ha demostrado su valor.
Desde la inversión inicial de Jefferies, el rendimiento de esta empresa ha superado al del oro. Por ahora, la firma cree que el impacto en los precios en el corto plazo es mínimo. Pero si se mantienen los altos rendimientos del Bitcoin durante un período prolongado, mientras que el desarrollo de la tecnología cuántica se retrasa, eso pondría en duda la lógica de este cambio estratégico. En resumen, el panorama de los activos digitales está entrando en una etapa de alta incertidumbre. El resultado dependerá menos de las percepciones del mercado actual y más de la trayectoria impredecible de una tecnología emergente.Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios