El mercado de bonos de Japón se desmorona: atrapados de liquidez, tumbas del tiempo fiscal y contragolpes
La reciente subasta de bonos gubernamentales del Japón a 20 años, el 20 de mayo de 2025, marcó un punto de inflexión histórico. Los rendimientos se elevaron a máximos históricos (2,555% para un plazo de 20 años, 3,14% para uno de 30 años y 3,6% para uno de 40 años), mientras que la relación de oferta por cobertura se desplomó a 2,5, la más débil desde 2012. Esta crisis de liquidez en tenores muy largos ya no es una amenaza lejana sino una realidad que se reforza a sí misma. Para los inversores, el mensaje es claro: las fallas estructurales en el mercado de bonos del Japón están aquí para quedarse. La pregunta ya no essilos rendimientos se mantendrán elevados perodóndeposicionarse en medio del caos y cómo obtener ganancias antes de la próxima crisis.

El déficit de liquidez estructural: por qué están condenados los bonos con maturidad muy larga
La raíz de la crisis es el colapso de la demanda por duración. La cola del diferencial de la subasta del 20 de mayo, una medida de la disparidad de las ofertas, se disparó a 1,14 puntos básicos, la diferencia más amplia desde 1987. Esto refleja un mercado fragmentado en el que los compradores institucionales (fondos de pensiones, aseguradoras) están escapando de los plazos super largos debido a dos riesgos existenciales:
1.Deterioro de la política del BOJEl programa de ajuste cuantitativo (QT) del Banco de Japón (BOJ), que reducirá las compras mensuales de bonos de 5.7 billones de yenes a 2.9 billones de yenes a principios de 2026, está erosionando el papel del banco central como comprador de último recurso.
Dado que las participación del BOJ ahora representan solo el 45% de los JGB (frente al 52% en 2020), el sector privado debe absorber una oferta cada vez mayor de deuda, una tarea casi imposible.
- Bombas fiscalesLas advertencias del primer ministro Shigeru Ishiba de que la salud fiscal de Japón es "peor que la de Grecia" durante la crisis de deuda de la década del 2010 han hecho añicos la complacencia de los inversores. Con una deuda pública del 270% del PIB y planes de estímulo fiscal antes de las elecciones de julio en la Cámara Alta, los compradores de bonos de más de 20 años se enfrentan a una realidad dura: la deuda de Japón ya no está "libre de riesgos".
¿El resultado? Una trampa de liquidez: a medida que aumentan los rendimientos, los inversores huyen, lo que desencadena más ventas masivas. Shoki Omori de Mizuho señala que incluso los corredores son "reacios a mantener inventario", lo que genera un riesgo en cascada de una "Gran rotación" de bonos de plazos muy largos a plazos más cortos o acciones.
Restricciones de política: la elección imposible del BOJ
El BOJ se enfrenta a una elección binaria:
-Continuar QT: Corre el riesgo de un colapso en los JGB de gran plazo, lo que también podría extenderse al sector a 10 años (ya en 1,525%, un máximo en 19 años).
-Pausa QT: socavar el control de la inflación y debilitar el yen, invitando a la fuga de capitales.
Los analistas de JPMorgan advierten que, sin una intervención, los rendimientos podrían superar el 4% en los bonos del gobierno japonés a 30 años para fin de año, un nivel que obligaría al BOJ a retroceder o arriesgarse a un colapso del mercado de bonos. Cualquiera de los dos resultados es alcista para los bonos a más corto plazo (5-10 años) pero catastrófico para los tenedores de más de 20 años de madurez.
Existe mucho ruido: Los bonos de corto plazo son el nuevo refugio seguro
En tanto que los plazos muy largos se encuentran atrapados en un vórtice de liquidez, los JGB de menor plazo (5-10 años) presentan una oportunidad contraria:
-Recopilación de rendimientoEl Rendimiento a 10 años al 1,525 % ofrece una prima de 72 puntos básicos durante los dos años, con un riesgo de duración mucho menor.
-Respaldo del BOJ: El banco central aún compra $2.9 billones de yen en bonos mensualmente, priorizando plazos más cortos para anclar la rentabilidad.
-Cobertura fiscalLos vencimientos más cortos aíslan a los inversores de los riesgos fiscales al estilo griego concentrados en la deuda de largo plazo.
Evite completamente los bonos 20Y+. A medida que se evapora la liquidez, estos bonos enfrentan un "momento Minsky": una pérdida repentina de compradores que podría desencadenar un colapso de precios superior al 20%.
Inundación global: por qué este no es solo un problema de Japón
El mercado de bonos de Japón es un eje de estabilidad de la renta fija mundial. Un aumento sostenido en los rendimientos de los JGB:
1.Presión atmosférica global: El rendimiento del 1,525% del JGB de 10 años todavía está por debajo del de EE. UU. de 10 años (3,1%), pero reducir la brecha podría obligar a la Fed a subir más.
2.Evaluaciones de acciones de crackUn rendimiento del JGB de 10 años del 2% elevaría las tasas de descuento para las acciones mundiales, afectando más a las acciones tecnológicas y de crecimiento.
3.Prueba de resistencia EMLos diferenciales de tasa más altos entre EE. UU. y Japón podrían impulsar la debilidad del yen, atraer operadores de carry y desestabilizar los mercados emergentes.
Conclusión: Posición para el Caos, Ventaja del Colapso
El mercado de bonos a plazo largo japonés está en un descenso libre y no hay un salvavidas del banco central a la vista. Los inversores deben:
1.Comprar JGB de 5 a 10 añosPara el rendimiento y el apoyo del BOJ.
2.Corto de 20 años más bonos del Tesoro.: Capitalizar la trampa de liquidez.
3.Cobertura de acciones: Vender volatilidad o subestimar acciones de crecimiento expuestas a la subida de tipos.
La reunión de política del BOJ de junio será una prueba crítica: si los rendimientos superan el 2% en los 10 años, terminará la época de "Japón como refugio seguro". Actúe ahora antes de que la liquidación se convierta en una derrota.
La crisis de los bonos no es solo un problema de Japón, es una advertencia para la economía global. Manténgase corto, manténgase alerta y preparese para la tormenta.



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