Pronósticos sobre la guerra en Irán: 200 dólares por barril de petróleo, colapso de los petrodólares, y flujo de bitcoins.
La entrevista con Tucker Carlson presentó una situación muy crítica: una guerra prolongada en Irán podría llevar a que el precio del petróleo aumentara.200 dólares por barril.Y también hay el riesgo de que el petrodólar colapse, lo que causaría un cambio en la orientación económica mundial. Este es un riesgo importante, y la reacción inicial del mercado ya demuestra que esto está siendo tomado en consideración. El precio del petróleo crudo aumentó casi un 70% en los días siguientes a la escalada entre Estados Unidos e Israel. La caída del precio del petróleo llegó a alcanzar los 120 dólares por barril. Sin embargo, la tendencia general hacia la huida hacia la seguridad no se ha visto reflejada en los precios del mercado.
La evolución del precio de Bitcoin revela una demanda limitada como activo seguro. La criptomoneda original ha bajado en su valor.Más del 40% de esa cantidad proviene de un pico en octubre.Han pasado la mayor parte del año atrapados entre los $60,000 y los $75,000. Esto contrasta marcadamente con el aumento en los precios de activos tradicionales como el petróleo y el aluminio. La situación es clara: los inversores están abandonando las alternativas digitales en favor de las materias primas físicas. Este movimiento puede considerarse como una “venganza de la economía tradicional”. El bajo volumen de transacciones del Bitcoin y las bajas tasas de financiación sugieren un sentimiento bajista, y no un intento de huir hacia lo seguro.
La desaceleración de los mercados financieros está afectando al sistema financiero en general. Los fondos de inversión han sufrido grandes pérdidas.Las mayores reducciones desde el “Día de la Liberación”.Un período marcado por un dólar fuerte y rendimientos elevados. Este escenario de bajada generalizada ha obligado a deshacer las apuestas que se habían hecho contra el dólar y contra las acciones. Esto demuestra que el mercado no reacciona solo ante los problemas del petróleo, sino también ante una situación general de riesgo. La falta de un aumento en el precio del Bitcoin en medio de esta turbulencia indica que la corriente actual se dirige hacia activos tangibles, y no hacia activos digitales.
El flujo de Bitcoin: Pressión versus sentimiento estructural
La actividad de precios reciente es un ejemplo típico de “squeeze”, no de un cambio fundamental en las condiciones del mercado. Cada aumento en los precios sigue el mismo patrón: un breve aumento en los precios, una acumulación de posiciones abiertas, y luego una reversión, cuando las tasas de financiación negativas reflejan una tendencia bajista persistente.Un tipo de interés de financiación negativo indica que los vendedores a corto plazo están pagando un precio superior por sus acciones.Para mantener sus posiciones, indican que el mercado sigue estructuralmente en desfavor del Bitcoin. Este patrón de movimientos a corto plazo es característico del trading con poco riesgo y sin mucha confianza en las decisiones tomadas.
El volumen de negociación y el interés abierto han disminuido en comparación con finales de 2025. Esto ha reducido la profundidad del mercado y aumentado la volatilidad. En comparación con finales de 2025, cuando el precio de Bitcoin fluctuaba entre $85,000 y $95,000 durante meses, hoy en día el volumen de negociación es mucho menor. Esta falta de liquidez hace que la moneda sea más vulnerable a fluctuaciones repentinas, como se puede ver en los repetidos intentos de superar su rango actual. La atención del mercado se ha centrado decididamente en activos físicos como los metales y el petróleo, donde la dinámica de suministro ahora predomina sobre la narrativa de escasez relacionada con las criptomonedas.

En resumen, la guerra no está alterando el flujo fundamental de Bitcoin. La tendencia hacia la utilización de bienes físicos está dejando a las alternativas digitales en una situación desfavorable. Aunque Bitcoin ha subido desde que comenzó el conflicto, ese aumento es insignificante comparado con el incremento en los precios del petróleo y los metales. Por ahora, el interés se centra en otros sectores, donde los contratos relacionados con energía y metales son los que generan volatilidad en el mercado. El flujo de Bitcoin sigue siendo limitado debido al bajo volumen de transacciones, a la mentalidad negativa de los inversores y a la preferencia del mercado por activos tangibles en lugar de aquellos digitales.
Catalizadores y métricas clave que hay que tener en cuenta
El mercado se encuentra en una situación de espera, esperando un cambio decisivo. La prueba crítica para Bitcoin es si logrará un movimiento continuo hacia arriba.$75,000Ese nivel representa una barrera psicológica y técnica. Un breakout sostenido y limpio indicaría un cambio en la actitud del mercado, de una tendencia de baja a una tendencia de alta. Esto contradice la narrativa actual de una transición hacia activos más seguros. Sin eso, el patrón de aumentos temporales y tasas de financiación negativas seguirá presente, lo que confirmará la tendencia bajista estructural del mercado.
Para que el escenario de aumento de los precios del petróleo se haga realidad, es necesario que los precios sigan subiendo hacia la previsión de 200 dólares por barril. El aumento reciente hasta los 120 dólares fue un aumento repentino, pero desde entonces el mercado se ha estabilizado cerca de los 100 dólares por barril. Un movimiento hacia los 200 dólares por barril obligaría a una reevaluación de los activos globales, lo cual validaría la teoría del colapso del petrodólar. Hasta que el precio del petróleo se mantenga por encima de los 110-120 dólares por barril, el escenario de alto precio del petróleo sigue siendo un riesgo especulativo, y no algo que ya esté incorporado en la realidad.
Se debe monitorear la posición de los fondos de cobertura y las tasas de financiación relacionadas con el Bitcoin, para detectar signos de rendición. Lo último que ocurrió…Las peores caídas desde el “Día de la Liberación”.Las industrias que están sobrepobladas se encuentran en una situación de crisis. Si los fondos de cobertura comienzan a comprar activamente las posiciones cortas en materias primas o en Bitcoin, eso podría provocar una situación de aprieto para esos activos. En el caso de Bitcoin, hay que esperar que los tipos de interés se vuelvan positivos, lo cual indicaría un cambio en la dinámica del mercado: los vendedores cortos pasarían a pagar por mantener sus posiciones, mientras que los compradores pasarían a pagar por adquirir dichas posiciones. Eso sería una señal clara de un cambio en la dinámica del mercado, alejándose del entorno actual, caracterizado por un sentimiento negativo.



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