Acciones internacionales en febrero: ¿Se trata de una pausa cíclica o de un cambio en la tendencia generacional?

Generado por agente de IAJulian CruzRevisado porAInvest News Editorial Team
sábado, 21 de marzo de 2026, 9:15 pm ET5 min de lectura
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La historia de las acciones internacionales en el año 2025 fue un verdadero regreso triunfal. Después de una década en la que fueron superadas por el mercado estadounidense, las acciones mundiales experimentaron un aumento espectacular.31% en términos de dólares estadounidenses.Y sus resultados fueron superiores a los de las acciones nacionales, con una diferencia que no se había visto desde el año 1993. Este aumento en los rendimientos fue un ejemplo típico de operaciones basadas en la regresión media; se debió a una caída del dólar y a un significativo aumento en las cotizaciones de las empresas internacionales. La estrategia era clara: años de bajo rendimiento habían dejado que los mercados internacionales tuvieran valoraciones bajas y pocos posicionamientos por parte de los inversores. Todo esto creó un entorno favorable para una reasignación continua de capitales.

Sin embargo, parece que ese impulso ha llegado a un punto de inflexión. En febrero de 2026, el Índice MSCI Mundial solo aumentó ligeramente.0.8%En términos monetarios, se trata de una desaceleración significativa con respecto al ritmo del año anterior. La diferencia entre ambos períodos fue muy marcada; el rendimiento del índice se vio limitado debido a la debilidad de las acciones tecnológicas de las grandes empresas en Estados Unidos. Este cambio es un ejemplo clásico de una rotación cíclica, y no representa una reversión definitiva de la tendencia del año 2025. El aumento de los precios había sido generalizado, pero su reciente pausa destaca cuán rápidamente el sentimiento del mercado puede cambiar cuando un sector doméstico dominante enfrenta obstáculos.

La pregunta clave ahora es si esta pausa en febrero es solo una interrupción temporal o el comienzo de un nuevo ciclo. El aumento de precios en 2025 se basó en factores estructurales: una sobrevaloración persistente del dólar estadounidense, un margen de beneficio históricamente alto para los mercados extranjeros, y un impulso natural por parte de los inversores, quienes habían descuidado las inversiones en el extranjero durante años. Estos factores siguen existiendo. Los datos de febrero indican que se está produciendo una rotación en las preferencias de inversión, pero esto no anula el impulso subyacente que motivó el aumento de precios en 2025.

Análisis históricos: Las pausas en los ciclos globales del pasado

El actual retraso en el rendimiento internacional no es algo sin precedentes. La historia nos muestra que los ciclos económicos globales a menudo incluyen periodos de pausa temporal, los cuales suelen ser causados por fuerzas cíclicas que pueden cambiar en cualquier momento. El aumento de precios en 2025 se basó en dos factores clave: un dólar estadounidense más débil y una importante expansión económica. Ambos factores son propensos a cambios periódicos, lo que puede causar una pausa en la tendencia general.

Este patrón refleja lo que ocurrió en los años 2013 y 2018. En esos años, las acciones internacionales experimentaron algunos meses de declive o incluso de bajo rendimiento, debido a la fortaleza del dólar estadounidense o al resurgimiento del liderazgo del mercado doméstico. El aumento de precios en el año 2025 fue una reacción a décadas de bajo rendimiento, lo que generó un impulso natural hacia un ajuste en el equilibrio del mercado. Cuando ese impulso se detiene, eso suele ser señal de que el mercado ha alcanzado su madurez, y no de un colapso fundamental.

La rotación que estamos observando ahora se ajusta a ese guion histórico. Los datos de febrero muestran una clara tendencia hacia la desaparición de las grandes acciones de crecimiento, que durante años han liderado el mercado.El Magnificent Seven Index registró su peor declive desde marzo de 2025.Mientras tanto, el índice S&P 500, con un peso igual entre los diferentes valores, tuvo su mejor mes en más de un año. Este cambio en la distribución de poder entre los diferentes índices es una señal clara de que el mercado está procesando sus ganancias y buscando nuevas oportunidades en otras áreas. Se trata de un cambio estructural, no de un rechazo a la tesis de que el valor internacional es la fuerza motriz del mercado en 2025.

Visto de otra manera, la rotación actual es una corrección positiva. Reduce la concentración excesiva que había surgido en el mercado estadounidense, donde solo diez empresas representaban más del 40% del mercado. Cuando un grupo reducido de acciones de gran capitalización domina el mercado, este se vuelve vulnerable a cualquier problema que pueda surgir en ese grupo de empresas. La debilidad reciente de esas acciones ha dado espacio a otros sectores y regiones para destacar. Las acciones internacionales han sido las principales beneficiadas por esta rotación, manteniendo su posición de liderazgo a principios de 2026.

En resumen, unos pocos meses de pausa no pueden eliminar una tendencia que dura varios años. La recuperación en el mercado en 2025 se debió a factores estructurales profundamente arraigados: el dólar estadounidense sigue siendo sobrevalorado; el premio por las acciones en los mercados extranjeros sigue siendo alto; y los indicadores globales siguen favoreciendo a los Estados Unidos. Estas fuerzas no han desaparecido. Simplemente necesitan tiempo para volver a manifestarse después de una reversión cíclica. El patrón histórico sugiere que esta pausa en febrero es más bien una pausa temporal dentro de un ciclo más largo, y no el final definitivo de ese ciclo.

Conductores y durabilidad: La perspectiva para el año 2026

El argumento fundamental en favor de las acciones internacionales es que la situación cambia desde el ámbito de los sentimientos del mercado hasta aquellos aspectos sustanciales que realmente importan. El aumento de precios en 2025 se debió a múltiples factores como la expansión de las empresas y la debilidad del dólar. Pero las perspectivas para 2026 dependen de una base más sólida: un crecimiento mejorado de las ganancias y ventajas estructurales duraderas. Los factores positivos principales siguen existiendo, aunque su ritmo podría moderarse.

Un factor importante a largo plazo es la sobrevaluación constante del dólar estadounidense. El dólar…Todavía hay un 10% de sobrevaloración en comparación con el valor justo.Esta condición, históricamente, favorece las devoluciones internacionales, ya que aumenta los ingresos de las empresas y hace que los activos extranjeros sean más baratos. Esto constituye un factor estructural que no se puede revertir fácilmente. Al mismo tiempo, el premio global por las acciones estadounidenses sigue siendo elevado: el 34%, en comparación con un promedio a largo plazo del 19%. Este diferencia, junto con el hecho de que las acciones estadounidenses representan más del 65% de las cotas de referencia mundiales, crea un incentivo poderoso para la reasignación de activos a nivel mundial.

Más importante aún, las expectativas de ganancias están aumentando en todas las principales regiones internacionales. Después de un año decepcionante en 2025, cuando el crecimiento en Estados Unidos superó al de Europa y Japón, se espera que esta diferencia disminuya. El próximo año, se espera que el crecimiento de las ganancias sea del 10% en todas las regiones, gracias a la actividad global resiliente y a la menor incertidumbre relacionada con los aranceles. Este mejoramiento fundamental será el principal factor que contribuirá al aumento de los retornos en 2026, llevando la situación más allá de las simples expectativas sentimentales.

La elección de Kevin Warsh como presidente del Fed introduce incertidumbres a corto plazo. Esto podría perturbar a los mercados que son sensibles a los cambios en la política estadounidense. Sin embargo, este acontecimiento destaca la dinámica más amplia y sostenible que está en juego. La reciente tendencia no fue una reacción pasajera, sino una respuesta a factores estructurales profundos: una década de bajo rendimiento que causó una gran concentración de inversiones de los inversores estadounidenses en unas pocas empresas tecnológicas nacionales. Como señaló un experto, esto es…Dinámica generacionalEso ahora se está invirtiendo.

En resumen, lo importante es la durabilidad, no la velocidad. La situación de febrero fue simplemente una pausa cíclica, no un colapso fundamental. Los factores que contribuyen a este desempeño superior en monedas internacionales, la reducción de la brecha de ganancias y el gran impulso de reequilibrio estructural siguen presentes. Aunque el ritmo de crecimiento puede ser más moderado que el explosivo aumento de precios en 2025, la situación para lograr un desempeño sostenido parece seguir intacta.

Implicaciones del portafolio y los factores clave que lo impulsan

Para los inversores estadounidenses, la entrada de fondos en el año 2025 será…57 mil millones de dólares invertidos en fondos de capital internacionales.Fue una estrategia clásica para aprovechar las oportunidades de rendimiento en el mercado. Aunque la tendencia general de rendimiento internacional sigue siendo constante, este aumento de capital introduce un nuevo factor de volatilidad. El mercado ahora es más sensible a cualquier cambio en los factores que han impulsado esta subida de precios. Por lo tanto, el actual período de estabilidad representa una prueba crucial para la durabilidad del mercado.

Los puntos clave que deben tener en cuenta los inversores son claros. En primer lugar, es necesario monitorear la trayectoria del dólar estadounidense. La moneda…Un sobrevaloración del 10%La diferencia entre el valor justo y el valor real representa un factor estructural positivo para los rendimientos internacionales. Cualquier fortalecimiento sostenido en este aspecto tendría un impacto directo sobre esos rendimientos. En segundo lugar, es importante observar el ritmo de crecimiento de las ganancias a nivel mundial. La expectativa de que las ganancias se acerquen al 10% en todas las principales regiones para el año 2026 constituye el motor fundamental del ciclo económico. Si el crecimiento en otras regiones que no son los Estados Unidos disminuye, esto socavaría la tesis mencionada anteriormente. En tercer lugar, es necesario prestar atención a cualquier cambio significativo en la política monetaria de los Estados Unidos, especialmente con la llegada del nuevo presidente de la Reserva Federal. La incertidumbre en las políticas monetarias puede desestabilizar rápidamente los mercados, especialmente aquellos que son sensibles a las diferencias de tipos de interés y a los flujos de capital globales.

El indicador más importante para determinar si la crisis de febrero ya ha terminado será la continuación de la rotación hacia sectores internacionales y cíclicos. Las acciones recientes del mercado muestran una expansión saludable en el control de los sectores relevantes.La cartera de valores del índice S&P 500 presentó su mejor rendimiento mensual desde mayo de 2025.Si esta tendencia de rotación se extiende a los mercados internacionales, eso indicaría que el impulso de reasignación ya no se basa únicamente en sentimientos subjetivos, sino que se ha convertido en una fase más sostenible, basada en las ganancias reales de las empresas. El hecho de que las acciones internacionales hayan mantenido su liderazgo desde el inicio del año 2026, incluso mientras las grandes empresas estadounidenses tenían dificultades, respeta esta opinión.

En la práctica, este entorno requiere paciencia y una atención especial a la calidad de los resultados. El patrón histórico indica que los ciclos mundiales poderosos incluyen períodos de pausa temporal, a menudo causados por cambios cíclicos en el dólar o en el liderazgo nacional. La situación actual se ajusta a ese patrón. En resumen, unos pocos meses de bajo rendimiento no pueden eliminar una tendencia de varios años, que se ha construido sobre décadas de bajo rendimiento y un gran impulso de reequilibrado estructural. Para los inversores, el objetivo no es aprovechar cada pequeño aumento de rendimiento, sino evaluar si los factores clave siguen siendo importantes y si la tendencia hacia valores internacionales se está haciendo más evidente.

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