Las acciones internacionales se encuentran en una situación de inestabilidad, debido a las preocupaciones relacionadas con la inteligencia artificial, los shocks arancelarios y las tensiones con Irán. Todo esto genera una necesidad de realinear las estrategias de inversión.
La narrativa de un “año estelar” para las acciones internacionales en el año 2025 se basa en datos concretos y récordables. No se trató de un aumento momentáneo, sino de un proceso de recuperación a largo plazo que duró décadas. La profundidad de esta recuperación es evidente: dentro del Índice MSCI ACWI,De los 47 países, 41 registraron aumentos en sus resultados.El año pasado, la tasa de éxito fue increíblemente alta: el 87%. Esto supera con creces el promedio típico del 27%. Esta fortaleza se reflejó en todas las categorías de activos. Las tres principales categorías de activos –acciones, bonos y materias primas– registraron ganancias, superando al efectivo por primera vez desde 2019.
Este aumento se debió a una combinación de factores que crearon una dinámica sostenible para la diversificación en el extranjero. Un factor clave fue…Debilitamiento del dólar estadounidenseEsto ha contribuido a que los inversores que poseen activos extranjeros obtengan mayores retornos. Al mismo tiempo, una década de rendimientos insuficientes ha creado un desequilibrio estructural. Como señaló un experto, el ETF más importante del mercado mundial de acciones… ha tenido un rendimiento inferior en aproximadamente un 60% durante los últimos diez años. Este período difícil ha dificultado la inversión internacional para muchos portafolios estadounidenses. Los ganancias recientes han comenzado a cerrar esa brecha, ya que las acciones internacionales han superado a las acciones estadounidenses en aproximadamente un 15% desde su punto de inflexión a finales de 2024.

Los flujos de capital confirman que se trató de un cambio estratégico, y no simplemente de una operación especulativa. Los 1,515 billones de dólares que entraron en los ETF listados en Estados Unidos en 2025 son una clara muestra de confianza por parte de los inversores. Un aspecto importante de este cambio fue la abandonación de la concentración exclusiva en el mercado estadounidense. Aunque los ETF de renta fija estadounidenses seguían recibiendo 687 mil millones de dólares, su proporción en todos los flujos de renta fija disminuyó del 86% al año anterior al 73%. Los inversores buscaron activamente la diversificación, con grandes ingresos en ETF de países desarrollados y una fuerte demanda de mercados emergentes. No se trató de un aumento temporario; fue un reajuste estructural causado por cambios geopolíticos y el reconocimiento cada vez mayor de que la dominación del mercado estadounidense se había convertido en una vulnerabilidad. El resultado fue una década de crecimiento real, que puso fin a un período de bajo rendimiento.
El “Stall de 2026”: Una confluencia de factores tácticos que influyen en el resultado final.
La pronunciada corrección en los precios de las acciones internacionales este año no es una señal de que la teoría económica esté equivocada. De hecho, se trata de un proceso por el cual el mercado procesa una serie de factores que tienen un impacto significativo y inmediato. La recuperación de los precios en 2025 fue un intento de compensar las pérdidas anteriores. La pausa en 2026 es, en realidad, un movimiento táctico del mercado, motivado por tres shocks simultáneos.
En primer lugar, una rotación profunda está transformando el panorama de las acciones de crecimiento en Estados Unidos. Los inversores están abandonando estas acciones, que son muy valoradas, especialmente en el sector de software. Esto ocurre debido al temor a la disrupción causada por la inteligencia artificial. Este “mercado de venta desesperada” ha provocado una baja drástica en los precios de estas acciones.611 mil millones en acciones relacionadas con software y servicios.Solo en febrero, el capital se está dirigiendo hacia las empresas de tipo “HALO”, esas que tienen activos significativos y un bajo riesgo de obsolescencia. Además, el capital también se dirige hacia los sectores defensivos. Este cambio representa una transformación fundamental en la liderazgo del mercado: se pasa de un enfoque basado en tecnología pura hacia aquellos activos con valor real y relacionados con ciclos económicos. Esto ha afectado negativamente a los índices internacionales, que anteriormente se beneficiaban de una tendencia de diversificación amplia.
En segundo lugar, una repentina inversión en la política comercial ha generado una gran incertidumbre en el comercio mundial. La Corte Suprema de los Estados Unidos anuló las tarifas impuestas por el presidente Trump, lo que llevó a una reducción del 15% en las tarifas mundiales, bajo una nueva autoridad legal. Este cambio en la política comercial causó una caída drástica en los futuros bursátiles estadounidenses y en el valor del dólar. Además, esto afectó negativamente los acuerdos comerciales importantes y perturbó las cadenas de suministro mundiales. Para las acciones internacionales, esto genera costos adicionales impredecibles y representa un obstáculo directo para las ganancias de las empresas multinacionales. Todo esto contrae las dinámicas comerciales favorables que habían apoyado el avance en 2025.
Por último, la escalada geopolítica ha dominado el panorama de los riesgos. El conflicto entre Estados Unidos e Irán se intensificó hasta convertirse en una crisis en febrero, con ataques coordinados y lanzamientos de misiles. Esto causó un aumento en los precios de la energía y desencadenó un aumento en las cotizaciones de activos considerados “seguros”, como el oro. En febrero, el oro ganó un 6.15%. La reacción del mercado demuestra que no se trata simplemente de noticias relacionadas con riesgos, sino de riesgos económicos reales que perturban los flujos y las percepciones del mercado.
Entonces, ¿se trata de shocks temporales o de desafíos fundamentales? La evidencia indica que hay una mezcla de ambos. La rotación del mercado y la incertidumbre en los aranceles son factores impuestos por las políticas gubernamentales, y podrían ser de corta duración. Pero al mismo tiempo, estos factores también revelan vulnerabilidades en el modelo de crecimiento a toda costa que impulsó el mercado en 2025. El riesgo geopolítico, por su parte, es más persistente, añadiendo un factor de volatilidad permanente. Este retraso en el desarrollo del mercado es una corrección táctica, que obliga a reevaluar los valores y los riesgos. Esto no niega la importancia de la diversificación internacional a largo plazo, pero sí cambia el punto de entrada y la relación riesgo/recompensa inmediata.
Valoración y el test de diversificación
El año 2026 obliga a realizar una prueba directa de la tesis inversora básica relacionada con las acciones internacionales. La corrección ha restaurado las valoraciones de las empresas, pero el beneficio fundamental de acceder al crecimiento mundial a precios más bajos sigue siendo válido. La ventaja que se mantiene es evidente.Existen muchas oportunidades internacionales interesantes, cuyos valores son más bajos en comparación con los de las acciones nacionales similares.Esto no es simplemente una peculiaridad histórica; se trata de una característica estructural que permite ampliar la exposición a las tendencias económicas fuera de los Estados Unidos. Para un portafolio, esto significa que el beneficio de la diversificación no se basa en la búsqueda de ganancias, sino en el acceso a un nuevo motor de crecimiento con un punto de entrada más favorable.
Sin embargo, se está enfatizando el uso de estrategias tradicionales de diversificación. Lo importante es cómo se manejan estas estrategias. A finales de 2025, se produjo una desviación de las acciones de crecimiento de los Estados Unidos hacia otras categorías de activos.Las acciones europeas y japonesas registraron ganancias.Esa fortaleza regional ya se ha invertido. Las tensiones en el Medio Oriente han provocado un cambio hacia una actitud de rechazo al riesgo, lo cual ha afectado a esos mismos mercados. Esto demuestra cómo los shocks geopolíticos pueden sincronizar los movimientos en los mercados mundiales, socavando así la tendencia del “fuga hacia la seguridad” en los activos internacionales. Los beneficios de la diversificación están siendo puestos a prueba debido a un entorno de riesgos cada vez más interconectado.
Lo que aumenta la presión es una advertencia proveniente de los principales puntos de control en materia de gestión de riesgos.Goldman Sachs señaló el riesgo de una mayor caída en los precios de las acciones. Además, los bonos ofrecen poca protección contra tales riesgos.En un escenario en el que el S&P 500 caiga en otro 7-8%, el banco señala que es poco probable que los bonos sirvan como un respaldo seguro para la cartera de inversiones. Esto es crítico, ya que significa que la red de seguridad de toda la cartera está desmoronándose. Si los bonos, que son el elemento tradicional que sirve como refugio seguro, no logran cumplir con ese papel, aumenta el riesgo de una caída mayor. Esta dinámica hace que la ventaja de valoración de las acciones internacionales sea aún más importante; se trata de uno de los pocos herramientas que quedan para garantizar la resiliencia de la cartera de inversiones.
En resumen, la situación actual es una corrección táctica, no un rechazo de la tesis original. La oportunidad de invertir en activos de bajo precio sigue existiendo, pero el entorno es más volátil y menos predecible. Los beneficios de la diversificación son reales, pero ahora están siendo puestos a prueba debido a los shocks globales sincronizados y al colapso del comportamiento tradicional de buscar refugios seguros. Para los inversores, esto no significa abandonar las inversiones internacionales. Significa reconocer que el entorno ha cambiado: la oportunidad está en los precios bajos, pero el riesgo es que las otras protecciones del portafolio también estén bajo presión.
Catalizadores y escenarios: El camino hacia el cambio
La corrección representa una pausa táctica, no un cambio en la tendencia general. El camino hacia el retorno del impulso depende de algunos factores que se presentarán en el corto plazo. Estos factores determinarán si se trata de una baja superficial o del inicio de un proceso de reajuste más profundo. Los inversores deben estar atentos a tres acontecimientos clave.
En primer lugar, la amenaza inmediata de una guerra más amplia en el Medio Oriente debe disminuir.Escalada entre Estados Unidos e IránEn febrero, hubo un importante factor que contribuyó a la volatilidad y al desplazamiento de las inversiones hacia lugares seguros, como el oro. El conflicto generó riesgos económicos tangibles, especialmente en los mercados energéticos. Además, este conflicto reforzó la tendencia de evitar los riesgos, lo que afectó negativamente a los valores internacionales. Una estabilización de esta situación eliminaría una de las principales causas de inestabilidad en los portafolios de inversión, permitiendo así que el capital vuelva a centrarse en temas de crecimiento, incluidos los valores internacionales que habían quedado involucrados en este conflicto.
En segundo lugar, es necesario resolver la incertidumbre relacionada con la nueva tarifa mundial del 15%. La decisión del Tribunal Supremo que motivó esta medida arancelaria repentina ha congelado los acuerdos comerciales importantes y ha perturbado las cadenas de suministro a nivel mundial. La reacción del mercado demuestra que esto representa un obstáculo directo para las ganancias de las empresas multinacionales. La resolución de este conflicto comercial, ya sea mediante una reducción en las políticas arancelarias, un período de suspensión negociado o una fecha límite clara para la expiración de la tarifa, será un indicador crucial para el comercio mundial y la rentabilidad de las empresas. Mientras no se resuelva este problema, el riesgo asociado a las inversiones internacionales seguirá siendo elevado.
El tercer y más poderoso escenario de inversión es una rotación continua hacia temas relacionados con el crecimiento global. Este es el núcleo de la tesis de inversión original. Si la situación actual de “miedo al AI” y la tendencia a invertir en acciones nacionales se intensifican, podría surgir una oportunidad importante para las inversiones.Los expertos en inversión destacan temas internacionales específicos.Lo que podría beneficiarse de esto son las acciones bancarias europeas, que ya han mostrado fortaleza. También las acciones relacionadas con los semiconductores y los centros de datos extranjeros, las cuales se benefician de los gastos en tecnologías de IA. Una mayor desaceleración en las valoraciones de las empresas tecnológicas en Estados Unidos podría obligar al capital a buscar oportunidades en estos sectores internacionales, que operan a precios más bajos y ofrecen una oportunidad para invertir en un ciclo económico diferente.
En resumen, se trata de una lista de vigilancia táctica. Es necesario monitorear la situación geopolítica en busca de signos de disminución de la tensión. También hay que esperar a que se aclare el nuevo arancel aplicable y seguir cómo se distribuye el capital entre las diferentes inversiones. El estancamiento actual ha afectado negativamente las valoraciones, pero los factores fundamentales que favorecen el crecimiento global a precios más bajos y la presencia de inversiones con bajo peso en los portafolios de EE. UU. siguen existiendo. El próximo catalizador podría ser un giro brusco en las condiciones del mercado, lo que convertiría esta corrección en una oportunidad de compra para quienes tienen una visión global.

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