Intel registró un aumento del 20% en sus resultados en el primer trimestre. ¡El gigante de los procesadores sigue liderando!

Escrito porDavid Feng
jueves, 23 de abril de 2026, 10:04 pm ET2 min de lectura
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Los resultados financieros más recientes de Intel no solo superaron las expectativas, sino que también cambiaron la situación del mercado. Después de años de escepticismo, la empresa presentó un resultado sorprendente en el primer trimestre, además de una perspectiva más positiva de lo esperado. Esto indica que el gigante de los procesadores, que ha estado en declive durante mucho tiempo, podría finalmente entrar en una fase de recuperación real.

En el fondo de este optimismo se encuentra un rendimiento financiero limpio y convincente. Intel informó ingresos en el primer trimestre de 13.6 mil millones de dólares, lo que representa un aumento del 7.2% en comparación con el año anterior. Este dato supera ampliamente las expectativas previstas, que eran de solo 12.36 mil millones de dólares. La rentabilidad también fue incluso mejor: las ganancias por acción ajustadas fueron de 0.29 dólares, lo que representa un aumento del 123% en comparación con el año anterior.

Esto no fue una mejora marginal; fue una sorpresa positiva en ambos aspectos: tanto en los ingresos como en las ganancias. Esto indica que la demanda subyacente ha aumentado significativamente.

Más importante aún, la orientación hacia el futuro refuerza la idea de que el impulso económico no está disminuyendo. Intel espera que los ingresos en el segundo trimestre se alcancen entre 13.8 mil millones y 14.8 mil millones de dólares, superando con creces las proyecciones del mercado, que eran de 13.07 mil millones de dólares. Se espera que el EPS ajustado sea de 0.20 dólares por acción, lo cual representa más del doble de los 0.09 dólares previstos por el consenso de los analistas. La dirección de la empresa destaca la fortaleza sostenida en las órdenes de los clientes, señalando que la demanda sigue superando la oferta. Como respuesta, la empresa está acelerando sus esfuerzos para expandir su capacidad productiva, lo que demuestra su confianza en la durabilidad de la recuperación económica.

La reacción del mercado fue inmediata: las acciones subieron casi un 20% en las operaciones fuera del horario regular de cotización, lo que refleja un cambio significativo en la percepción de los inversores.

Esa confianza también se refleja en la estrategia de asignación de capital de Intel. El director financiero, Dave Zinsner, reveló que los gastos de capital durante todo el año seguirán siendo similares a los del año pasado. En lugar de reducir los gastos, Intel opta por expandirse, aprovechando su infraestructura existente y aumentando la inversión en equipos para generar más capacidad. Esta decisión refleja una postura estratégica clara: priorizar el crecimiento y la eficiencia sobre la preservación de las márgenes a corto plazo.

Uno de los factores que contribuyen a este crecimiento es el aumento en la exposición de Intel hacia la inteligencia artificial. Las empresas relacionadas con la inteligencia artificial representan ahora aproximadamente el 60% de los ingresos totales de Intel. Además, estas empresas están creciendo a un ritmo anual del 40%. Esto no es simplemente un efecto cíclico, sino que refleja un cambio estructural más profundo en la forma en que se está desarrollando la demanda de procesamiento informático. En este contexto, el segmento de centros de datos y inteligencia artificial de Intel generó ingresos por valor de 5.1 mil millones de dólares, lo que representa un aumento del 22% en comparación con el año anterior. La demanda por sus procesadores Xeon sigue aumentando.

Crucialmente, Intel se beneficia de una redefinición del papel de la CPU en la estructura de inteligencia artificial. A medida que las cargas de trabajo pasan de la capacitación a gran escala a aplicaciones de inferencia distribuida y aprendizaje por refuerzo, como agentes de inteligencia artificial, sistemas físicos de inteligencia artificial y robótica, la CPU se convierte cada vez más en el nivel de organización y control de la infraestructura informática. Este cambio ya se nota en el comportamiento de compra de los clientes. En donde anteriormente los clientes compraban una CPU por cada ocho GPU, esa proporción ha mejorado a una CPU por cada cuatro GPU. Intel espera que el volumen de envíos de CPUs aumente en forma significativa este año, y ese ritmo continuará hasta 2027.

Al mismo tiempo, Intel está logrando avances concretos en su intento de recuperar su posición de liderazgo en el sector de la fabricación de chips. La empresa ha obtenido varias contrataciones importantes y acuerdos a largo plazo con importantes empresas tecnológicas, incluida Google. También está ganando popularidad en todo el ecosistema tecnológico. Tesla planea utilizar el proceso de fabricación avanzado de Intel para sus chips de robótica y centros de datos. Por su parte, el sistema DGX-Rubin NVL8 de NVIDIA incorporará los procesadores Xeon de próxima generación de Intel. Estos éxitos demuestran que existe una nueva confianza en la capacidad de Intel para llevar a cabo sus planes de desarrollo tecnológico.

Internamente, las métricas relacionadas con la fabricación también están mejorando. El negocio de fabricación de chips de Intel generó ingresos por valor de 5.4 mil millones de dólares durante el trimestre, lo que representa un aumento del 20% en comparación con el mismo período del año anterior. Este incremento se debe a una mayor utilización de chips EUV y a un rápido avance en la producción de nodos Intel 3 e Intel 18A. Los ingresos obtenidos por parte de las empresas de fabricación de chips externas alcanzaron los 174 millones de dólares. Lo más importante es que las mejoras en la eficiencia de producción en el proceso de fabricación de chips Intel 18A están avanzando antes de lo esperado. Se prevé que los niveles deseados para finales del año se alcancen a mediados de año, lo que sugiere que los riesgos relacionados con la ejecución de las actividades de producción podrían disminuir.

En resumen, los últimos resultados de Intel representan un punto de inflexión importante. La empresa ya no está definida únicamente por los errores del pasado, sino que cada vez más se define por su posicionamiento en la próxima fase de la informática: una fase en la que la inteligencia artificial, las infraestructuras y la fabricación convergen. La combinación de un sólido rendimiento financiero, una mejora en la dinámica de la demanda y un progreso convincente en la ejecución de sus planes ha comenzado a reconstruir la confianza del mercado.

La pregunta ahora no es si Intel puede lograr una recuperación… ya lo está haciendo. La verdadera prueba consiste en ver si puede mantener este impulso, aprovechar sus ventajas y reestablecerse como líder en el campo de los semiconductores basados en la inteligencia artificial.

Analista de investigación sénior en Ainvest. Anteriormente, trabajó en Tiger Brokers durante dos años. Cuenta con más de 10 años de experiencia en el comercio de acciones en los Estados Unidos, además de 8 años de experiencia en el sector de futuros y divisas. Se graduó de la Universidad del Sur de Gales.