El despertar institucional: las cotizaciones de Bitcoin y Ethereum indican una nueva era en la adopción de criptomonedas.

Generado por agente de IAAdrian HoffnerRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 18 de enero de 2026, 2:19 pm ET3 min de lectura

El año 2025 marcó un cambio radical en la institucionalización de los activos criptográficos. Esto se debió al crecimiento explosivo de las cotizaciones de las ETF relacionadas con Bitcoin y Ethereum. Estos productos no solo ayudaron a cerrar la brecha entre el sector financiero tradicional y los activos digitales, sino que también redefinieron la estructura del mercado, la liquidez y la participación de las instituciones en este sector. Las ETF relacionadas con Bitcoin en Estados Unidos acumularon 122 mil millones de dólares en activos gestionados para finales del año. La más importante de estas ETF fue IBIT, de BlackRock, que logró acumular 95 mil millones de dólares en tan solo 435 días. El mercado criptográfico ha entrado en una nueva fase de legitimidad y escala.

Este despertar institucional no se trata simplemente de una consecuencia de las entradas de capital, sino de una transformación estructural en la forma en que se perciben, se negocian y se integran los activos digitales en los portafolios globales.

El auge de la demanda institucional impulsada por los ETF

La adopción institucional de los ETF relacionados con Bitcoin y Ethereum en el año 2025 se debió a una serie de factores que se combinaron: la claridad regulatoria, la innovación en los productos financieros y las condiciones macroeconómicas favorables. La aprobación por parte de la Comisión de Valores y Bolsa de los Estados Unidos (SEC) de los ETF relacionados con Bitcoin, junto con la aprobación de la Ley GENIUS, fueron factores clave para este desarrollo.

Este progreso regulatorio, junto con los avances en la infraestructura, como las soluciones de custodia segura, permitió a las instituciones asignar capital con mayor confianza. Para finales del año, las corrientes de capital hacia los fondos cotizados en bolsa relacionados con Bitcoin ascendieron a los 24.5 mil millones de dólares.A un índice de propiedad institucional del 24.5%.

Si bien Ethereum está detrás de Bitcoin en términos de cuota de mercado, ha demostrado un crecimiento constante. Las fonduras de Ethereum han captado una cantidad de $17.98 mil millones en activos gestionados. La introducción de fonduras que permiten el estafing de Ethereum representa una innovación tecnológica que permite a las instituciones obtener un rendimiento promedio del 3.95%.

Este atractivo basado en el rendimiento, junto con el papel que Etherum desempeña como “bono criptográfico”, en comparación con la noción de Bitcoin como “oro digital”, lo convierte en un elemento complementario en las estrategias institucionales relacionadas con las criptomonedas.

La dominancia del Bitcoin en el ámbito de los fondos cotizados subraya su papel como la principal vía para que el capital institucional pueda ingresar al sector de las criptomonedas.

Bitcoin capturó el 70-85% de los ingresos totales de los ETF, mientras que Ethereum obtuvo entre el 15 y el 30% de esos ingresos. Esta diferencia refleja la posición estable de Bitcoin como reserva de valor, así como su menor complejidad en comparación con las aplicaciones más dinámicas de Ethereum. Las acciones del precio del activo también confirman esta tendencia.En octubre de 2025, el activo se vio impulsado por una continua compra institucional a través de fondos cotizados en bolsa. Incluso durante las recesiones, la capacidad de resistencia del precio del activo, gracias a la acumulación de fondos cotizados en bolsa, demostró el cambio estructural en la dinámica del mercado.

La institucionalización de Bitcoin también es evidente en las estrategias de tesorería de las empresas. A finales de 2025, las compañías públicas tenían en su poder más de 1 millón de BTC. Entre estas empresas se encontraba BitMine Immersion (BMNR).

Esto permite financiar compras agresivas de tokens de Ethereum. Esta tendencia indica una mayor normalización del uso de criptomonedas como activos corporativos, lo que contribuye a fortalecer su papel en las carteras institucionales.

La aceptación gradual de Ethereum por parte de los inversores institucionales

Aunque la adopción institucional de Bitcoin ha sido rápida y significativa, el proceso de desarrollo de Ethereum muestra un ascenso más gradual pero igualmente importante. El lanzamiento de los fondos cotizados en bolsa que permiten la apuesta con Ethereum en 2025 abordó una barrera crucial: la liquidez y la generación de rendimientos. Esto fue especialmente útil para las instituciones que dudaban en mantener el activo de forma directa. Al permitir que las instituciones pudieran apostar sus inversiones en Ethereum y obtener rendimientos, estos productos ayudaron a resolver ese problema.

Convertirlo en algo que genere ingresos.

La adopción institucional de Ethereum también se vio beneficiada por su papel en el ecosistema criptográfico en general.

Para el año 2025, la cadena de bloques de Ethereum alcanzará los 35,66 mil millones de dólares. Por lo tanto, la cadena de bloques de Ethereum se ha convertido en una infraestructura fundamental para estas innovaciones. Esta visión basada en la utilidad de las tecnologías blockchain, combinada con los rendimientos obtenidos mediante la participación en las actividades relacionadas con la cadena de bloques, ha posicionado a Ethereum como un “bono criptográfico” que complementa la propuesta de Bitcoin como medio de almacenamiento de valor.

Las implicaciones más amplias para la estructura del mercado

El aumento de las ofertas de ETF relacionadas con Bitcoin y Ethereum no solo ha modificado la demanda institucional, sino que también ha redefinido la estructura del mercado. Los tradicionales operadores de mercado, que en el pasado eran los principales actores en el comercio de criptomonedas, ahora enfrentan competencia por parte de las ofertas de ETF. El mercado de stablecoins, que abarca 312 mil millones de dólares, está dominado por USDT y USDC.

Para el capital institucional, se busca reducir las barreras en los procesos de transferencia y pago de activos.

Además, la afluencia de capital institucional, impulsada por los ETF, ha creado un ciclo vicioso: el aumento de la demanda provoca una apreciación de los precios, lo cual, a su vez, atrae más participación institucional. Esta dinámica se observa claramente en la resistencia de precios del Bitcoin, incluso en medio de las fluctuaciones macroeconómicas.

Los ETF han convertido a Bitcoin en una clase de activos similar a un ETF. Los flujos institucionales actúan como un mecanismo para la determinación de los precios del Bitcoin.

Mirando hacia el futuro: una nueva era de adopción de criptomonedas

El despertar institucional en el año 2025 no es un punto final, sino un catalizador para más innovaciones. A medida que los marcos regulatorios se vuelvan más maduros y las ofertas de productos se diversifiquen, la próxima fase de adopción de criptomonedas probablemente verá la integración de activos tokenizados, la interoperabilidad entre cadenas y la financiación descentralizada en los portafolios institucionales. Por ejemplo, el marco legal establecido por la Ley GENIUS…

Allí, los bienes inmuebles, las obras de arte y las mercancías que han sido tokenizadas ganan importancia a nivel institucional.

Para los inversores, lo importante es que la institucionalización de las criptomonedas ya no es algo especulativo, sino algo estructural. Los fondos cotizados en bolsa relacionados con Bitcoin y Ethereum han sentado las bases para una nueva era en la que los activos digitales no solo son tolerados, sino que se convierten en componentes esenciales de las carteras de inversión diversificadas. A medida que el mercado evoluciona, los ganadores serán aquellos que reconocen este cambio a tiempo y se adaptan a él.

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Adrian Hoffner

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