El colapso de la liquidez fiscal de Indonesia: La racionamiento de combustible y el incumplimiento del déficit del 3%
El plan fiscal del gobierno está en un estado muy precario. Cuando se aprobó el presupuesto para el año 2026, en septiembre pasado, los funcionarios asumieron que…El petróleo crudo de Brent tendrá un precio de 70 dólares por barril.Ese nivel base ya se ha destruido; los precios ahora superan los 100 dólares. Este único impacto causa una gran diferencia en el flujo de ingresos: cada aumento de un dólar en los precios del petróleo provoca un incremento adicional de 10.3 billones de rupias en los gastos, sin que haya ningún tipo de compensación por parte de los ingresos obtenidos.
Para compensar esta creciente carga financiera, el gobierno ha anunciado un paquete de medidas de austeridad drásticas. Estas medidas incluyen limitar el uso del combustible, reducir los viajes de los funcionarios públicos y establecer la posibilidad de trabajar desde casa un día a la semana. El objetivo es ahorrar IDR243 billones. Esta es una respuesta directa a la realidad fiscal: para enero, el presupuesto ya estaba en déficit, con un aumento del 127% en comparación con el año anterior. La compromiso político con programas costosos, como subsidios masivos para la energía y nuevas unidades militares, ha llevado al presupuesto al límite antes de que ocurriera el choque petrolero.
Las estadísticas muestran claramente una violación del límite establecido por la ley. Un escenario presentado en marzo indica que el déficit podría alcanzar el 3.53% del PIB, superando así el límite del 3%. No se trata simplemente de un número; es una señal de grave tensión en términos de liquidez, lo que obliga al estado a elegir entre sus promesas de gasto y las reglas fiscales vigentes.
Los impulsos volátiles de la inflación
El número del titular de la noticia cuenta una historia de control, pero el flujo subyacente es caótico. La inflación anual ha alcanzado un nivel alto.2.92% en diciembre de 2025Es el nivel más alto desde abril, debido a los costos volátiles de los alimentos y la energía. Esto crea una marcada discrepancia con lo que ocurrió en el mes siguiente. En enero, el IPC descendió.0.15% mensualmenteA medida que los precios de los alimentos disminuían, la tasa anual aumentó a 3.55%, debido al aumento de los precios de la electricidad y del oro.
El banco central afirma que tiene el control de la situación actual. Bank Indonesia indicó que la inflación se mantendrá dentro de los niveles aceptables.Rango objetivo de 1.5-3.5% para los años 2026 y 2027.Esta confianza se basa en la estabilidad de la inflación básica, que se mantuvo en el 2.38% en diciembre y sigue siendo baja. Sin embargo, los datos recientes muestran cómo esa estabilidad puede verse perturbada fácilmente por fluctuaciones en los precios administrados y por aumentos en los precios de las materias primas.
En resumen, la inflación es un indicador que llega tarde en reflejar las políticas fiscales y energéticas del gobierno. Las medidas de racionamiento de combustible y los recortes de subsidios por parte del gobierno son intentos directos de controlar los precios volátiles. Pero su impacto todavía está empezando a manifestarse. Por ahora, el rango objetivo establecido por la banco central sigue siendo válido, pero las fluctuaciones mensuales ponen de manifiesto la fragilidad de ese control en medio de una crisis de liquidez fiscal.
El camino a seguir: la austeridad y la presión del mercado
El plan de ajuste económico del gobierno es una respuesta directa al déficit fiscal. Pero los recortes en los gastos pueden socavar el crecimiento económico. Las medidas anunciadas, como la limitación del uso de combustible, la reducción de los viajes de los funcionarios públicos y la obligación de trabajar desde casa, tienen como objetivo ahorrar dinero.IDR243 billonesSe trata de una herramienta rudimentaria para cerrar el agujero causado por los precios del petróleo, que son 30 dólares más altos por barril de lo previsto. Esto, por sí solo, genera un aumento en los gastos de más de 200 billones de rupias. Sin embargo, estos recortes, aunque son más sencillos desde el punto de vista político que aumentar los impuestos, afectan directamente el consumo y las actividades del sector público. Esto podría retrasar la expansión económica que el gobierno intenta fomentar.
La rupia se ha debilitado hasta llegar a menos de 17,000 IDR por dólar. Esto representa una presión adicional sobre la moneda, lo que podría fomentar la inflación en el país. Esta depreciación es un síntoma de la tensión fiscal y constituye un riesgo importante. Una moneda más débil hace que el petróleo y los bienes importados sean más caros, lo que contribuye a la inflación que el banco central intenta controlar. Además, esto aumenta la carga de las deudas en monedas extranjeras, reduciendo aún más los ingresos del estado. El mercado ya tiene en cuenta esta inestabilidad. El hecho de que la rupia haya pasado ese nivel psicológico indica una pérdida de confianza en la moneda.
El riesgo principal es la pérdida de confianza en el mercado, lo cual podría desencadenar una crisis monetaria y forzar medidas de ajuste más severas que impidan el crecimiento económico. El análisis realizado por el gobierno indica que, incluso en un escenario “moderado”, el déficit podría superar el 3.53% del PIB. Si los inversores consideran que esta situación no es sostenible, el capital podría huir del país, acelerando así la caída del valor del rupio y haciendo que el endeudamiento sea aún más costoso. Esto podría obligar al gobierno a tomar medidas de ajuste más drásticas de lo planeado, creando así un ciclo vicioso que socava el crecimiento económico y agrava las perspectivas fiscales del país.




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