Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
El panorama de las criptomonedas en los Estados Unidos en el año 2025 está marcado por una creciente división entre las principales bolsas de criptomonedas, como Coinbase, y las instituciones bancarias tradicionales. Este conflicto se ha convertido en un debate más amplio sobre la autoridad regulatoria, la innovación en el mercado y la competitividad global. En el centro de esta tensión se encuentra una pregunta fundamental: ¿Pueden los Estados Unidos reconciliar su marco regulador fragmentado con la necesidad de fomentar un ecosistema de criptomonedas competitivo y basado en la innovación? Los riesgos son altos, ya que errores en las políticas regulatorias podrían significar una pérdida de posiciones frente a jurisdicciones como la UE y China, que están desarrollando estrategias más cohesionadas.
Coinbase ha estado siempre a la vanguardia en cuanto a cuestionar las reglas bancarias, que considera motivadas políticamente. Estas reglas presionan a las instituciones para que rompan relaciones con las empresas de criptomonedas. La plataforma argumenta que las preocupaciones vagas y subjetivas relacionadas con el “riesgo de reputación” se han utilizado como herramienta para reprimir las actividades legales relacionadas con las criptomonedas.
En una carta detallada dirigida a los reguladores federales, Coinbase apoyó la propuesta conjunta del Oficial de Cuentas de la Moneda y de la Corporación Federal de Seguros de Depósitos para eliminar el riesgo de reputación que surge de los marcos de supervisión. La empresa advirtió que tales preocupaciones no pueden ser cuantificadas.Y también amenazan la viabilidad operativa de las empresas que trabajan con criptomonedas.Este conflicto ha trascendido al ámbito legislativo. La propuesta de la Comisión Bancaria del Senado, conocida como “Clarity Act”, tiene como objetivo definir las funciones del SEC y la CFTC en la regulación de los activos digitales. Sin embargo, esta propuesta ha encontrado fuertes oposiciones. Brian Armstrong, director ejecutivo de Coinbase, se ha opuesto públicamente a este proyecto de ley.
Y las acciones tokenizadas podrían sofocar la innovación y crear un entorno regulatorio “peligroso”. Su postura: “Preferimos no tener ninguna ley que sea mala”, ha obligado al presidente de la comisión, Tim Scott, a…Esto resalta las profundas divisiones que existen entre los líderes de la industria y los legisladores.La discusión sobre las recompensas de las stablecoins es un ejemplo claro del conflicto entre los intereses bancarios tradicionales y la innovación en el ámbito de las criptomonedas. Los bancos sostienen que permitir que se otorguen intereses sobre las posesiones en stablecoins podría desestabilizar los sistemas de depósitos. Por su parte, las empresas de criptomonedas consideran que tales restricciones son inaceptables.
Se trata de una tensión entre las instituciones tradicionales y los requisitos de innovación. Esta situación ha llevado a un punto muerto en la formulación de políticas que equilibren la estabilidad financiera con la necesidad de innovación.
Mientras tanto, el enfoque en evolución de la SEC, como su Equipo de Trabajo sobre Criptoactivos y las medidas legales que ha tomado contra compañías importantes como Coinbase y Binance…
Sin embargo, Coinbase ha criticado la creciente influencia de la SEC.Los activos criptográficos que no se consideran de seguridad constituyen un problema importante. La falta de un marco regulador unificado ha generado incertidumbre, lo cual ha disuadido a las instituciones de participar en este sector y ha ralentizado la adopción de los activos tokenizados en los mercados de capitales.Los Estados Unidos no son la única jurisdicción que se enfrenta a problemas relacionados con la regulación de las criptomonedas. La Regulación sobre Mercados de Activos Criptográficos de la Unión Europea, que entró en vigor en 2025, también aborda este tema.
Se enfatiza la protección de los consumidores y la estabilidad financiera. En contraste, China ha dado prioridad a la soberanía financiera digital, a través del uso del yuan digital (e-CNY) y de la infraestructura blockchain.Y también los pagos transfronterizos.La Ley GENIUS de los Estados Unidos, aunque constituye un paso hacia la regulación de las stablecoins,
Esto ha generado preocupaciones en relación con la manipulación de las normas regulatorias por parte de los estados. Los estados podrían reducir los estándares para atraer a los emisores de stablecoins. Tal fragmentación podría llevar a situaciones inestables en el ámbito regulatorio.Con el marco coherente de MiCA de la UE, o con la estrategia centralizada del yuan digital de China.La disputa entre Coinbase y los bancos destaca un punto de inflexión crítico para la política relacionada con las criptomonedas en Estados Unidos. Mientras que Coinbase y otras empresas abogan por un enfoque regulatorio que priorice la innovación y la equidad en el mercado, los bancos tradicionales y los reguladores enfatizan la mitigación de riesgos y la estabilidad del sistema. El desafío radica en encontrar un punto medio que permita fomentar la innovación, al mismo tiempo que se garantiza la protección de los consumidores y la resiliencia del sistema.
A medida que los competidores mundiales como la UE y China avanzan con sus propios marcos reguladores, Estados Unidos debe abordar su fragmentación regulatoria para mantener su liderazgo en la innovación financiera. La Ley de Claridad propuesta por el Comité Bancario del Senado, si se modifica para abordar las preocupaciones de la industria, podría proporcionar un camino hacia adelante. Sin embargo, sin un enfoque unificado y orientado al futuro, Estados Unidos corre el riesgo de quedar atrás en la carrera mundial en materia de criptomonedas. Este escenario tendría consecuencias graves para su ecosistema financiero y su soberanía tecnológica.
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios