IEO gana un 6.59% debido al shock geopolítico. Los fondos cotizados en bolsa dedicados exclusivamente al sector petrolero son una buena opción para invertir en momentos de perturbaciones prolongadas en el suministro de petróleo.
El mercado del petróleo ha entrado en una nueva y peligrosa fase. Los precios han superado por primera vez el umbral de los 100 dólares por barril desde el año 2022. El precio del crudo Brent ha llegado casi a los 120 dólares por barril. Esto no es un aumento temporal, sino el resultado de un choque histórico en la oferta de petróleo. La guerra con Irán ha cerrado efectivamente el estrecho de Ormuz, un punto de paso crucial para el 20% del petróleo mundial. Esto ha impedido que importantes productores como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos puedan acceder al mercado mundial. La magnitud de este problema es sin precedentes: la interrupción en la oferta de petróleo es aproximadamente el doble del nivel registrado durante la crisis de Suez.
Esto genera un shock estructural que, probablemente, marcará un ciclo de varios años de precios elevados. El impacto inmediato es grave: el mercado ya no tiene capacidad suficiente para actuar como amortiguador de este shock. Además, la situación en el Golfo ha obligado a los productores a reducir su producción. El ciclo de aumento de precios es evidente. A medida que los precios suben, la presión sobre Estados Unidos para tomar medidas se intensifica. Sin embargo, los daños causados en la infraestructura del Golfo Persa significan que los precios disminuirán lentamente, incluso si el conflicto termina. Como señaló un analista: “Se necesitarían meses para que los precios vuelvan a los niveles de febrero, si es que eso ocurre alguna vez”. La expresión popular que dice que los precios suben como cohetes y bajan como plumas es especialmente aplicable en este caso.

La prueba de la resiliencia económica ya ha comenzado. Los precios del combustible han aumentado en aproximadamente 50 centavos en una semana, lo que hace que el precio promedio en Estados Unidos supere los 3.48 dólares por galón. Este es un punto de inflexión tanto psicológica como económica; los consumidores se están acercando al umbral de 4 dólares por galón, un nivel que, históricamente, puede provocar una disminución significativa en la demanda. La reciente liberación de 400 millones de barriles por parte de la Agencia Internacional de Energía ofrece algo de respaldo temporal, pero es posible que se agote en aproximadamente un mes. Si esta situación persiste más allá de ese tiempo, la situación empeorará aún más.
En resumen, estamos enfrentando un ciclo de precios elevados que durará mucho tiempo, no algo que ocurra a corto plazo. Aunque los operadores todavía ven que los precios de los futuros para los años 2027 y 2028 rondan los 60 dólares, eso refleja la esperanza de que el problema se resuelva rápidamente. La realidad actual es que el mercado está asumiendo que se tratará de una situación prolongada. Este ciclo pondrá a prueba el crecimiento mundial, remodelará los flujos de inversión hacia la energía y otros sectores alternativos, y obligará a redefinir los modelos económicos que asumían que el petróleo seguiría siendo barato.
Cómo adaptar tu perfil de riesgo al ciclo del petróleo
El impacto del shock macroeconómico ya está comenzando a manifestarse en el mercado, lo que se traduce en ganancias significativas para las acciones relacionadas con la energía. Los tres ETFs más accesibles han aumentado su valor en más del 25% desde el inicio del año. Sin embargo, estos ETFs ofrecen exposiciones claramente diferentes al nuevo ciclo de precios. Para los inversores, la elección radica en apostar por qué parte del mecanismo de transmisión de precios del petróleo consideran que será la más eficaz para generar rendimientos en los próximos meses.
La opción más grande y líquida es el fondo Energy Select Sector SPDR Fund (XLE). Con más de 33 mil millones de dólares en activos, este fondo consiste, en esencia, en una apuesta concentrada en dos empresas importantes: Exxon Mobil y Chevron. Juntas, estas empresas representan aproximadamente el 41% del patrimonio total del fondo. Esta orientación hacia estas dos empresas proporciona estabilidad al fondo.Rendimiento del dividendo: 3.44%Pero también hay un aumento brusco en el precio del petróleo. Estas empresas tienen operaciones diversificadas en los sectores de refinación y productos químicos. Esto puede disminuir las ganancias que se pueden obtener al aprovechar el precio del petróleo.
Para una cartera más amplia y diversificada, el Fidelity MSCI Energy Index ETF (FENY) abarca un gran número de empresas del sector. Contiene 115 compañías, incluyendo aquellas de tamaño mediano y pequeño, tanto en las áreas de producción, como en las de procesamiento y servicios relacionados con la industria energética. Esta amplia variedad ha beneficiado a los inversores, ya que el retorno anual fue del 35.38%, superando incluso el rendimiento de XLE. Es la forma más económica de poseer todo el sector. Sin embargo, este fondo también incluye empresas de menor tamaño y menos líquidas, lo que podría llevar a un rendimiento inferior durante períodos de cambios en el sentimiento del mercado.
La opción más recomendable es el fondo de inversión iShares U.S. Oil & Gas Exploration & Production ETF (IEO). Este fondo se centra exclusivamente en las empresas relacionadas con la exploración y producción de petróleo y gas, cuyos beneficios están directamente relacionados con los precios del crudo. Este fondo ganó un 6.59% en una sola semana, tras el impacto geopolítico, superando en cuanto a ganancias el fondo XLE, que tuvo un aumento del 2.41%. Sin embargo, este fondo es mucho más pequeño y menos negociado; sus activos ascienden a solo 461 millones de dólares. Además, su tasa de gastos es más alta, lo que refleja su especialización en este área de inversión.
El shock también incentiva más actividades de perforación, lo cual beneficia a una segunda corriente de capital. El sector de transporte y almacenamiento, que maneja volúmenes aumentados de productos, es un importante beneficiario de esto. Aunque no se trata de algo que sea el foco directo de los ETF, las inversiones en infraestructuras de oleoductos y MLPs, como se menciona en el contexto general, aprovechan este recurso secundario, ya que una mayor producción genera más ingresos por concepto de transporte y almacenamiento.
Sin embargo, este ciclo no está exento de dificultades. Las cadenas de suministro globales enfrentan presiones, y la demanda de gasolina en los Estados Unidos ha disminuido.Nivel más bajo en 5 añosEsto refleja el impacto económico inicial debido a los precios más altos. Además, hay otro factor que podría causar perturbaciones: la temporada de huracanes en el Atlántico, según las previsiones de la NOAA, será superior al promedio. Las tormentas del año pasado causaron el cierre de algunas refinerías, y una repetición de tales eventos podría agravar aún más la situación del mercado.
En resumen, el ciclo macroeconómico ha generado una serie de opciones para los inversores. XLE ofrece estabilidad y dividendos; FENY proporciona una exposición diversificada a diferentes sectores; mientras que IEO ofrece una forma de aprovechar al máximo las fluctuaciones en los precios del petróleo. La elección depende de la tolerancia al riesgo del inversor y de su opinión sobre cuánto tiempo durará ese shock en el mercado de petróleo. Por ahora, el mercado considera que se tratará de un conflicto prolongado. Por lo tanto, los fondos como IEO representan la opción más agresiva para invertir en esa situación.
Consejos prácticos: Tiempo, construcción del portafolio y los factores que lo impulsan.
El shock macroeconómico ha creado una situación volátil. Para poder manejar esta situación, es necesario estar atento a ciertos factores que pueden influir en el mercado. La lección inmediata es que los precios del petróleo son muy sensibles a las noticias relacionadas con la diplomacia. La fuerte caída en los precios del petróleo…Alrededor de $106-110A principios de este mes, impulsados por informes sobre los esfuerzos de Estados Unidos para resolver las tensiones en el Medio Oriente, se observó cómo los sentimientos del mercado podían cambiar con rapidez. Por ahora, el mercado anticipa un conflicto prolongado. Sin embargo, cualquier progreso tangible en el ámbito diplomático podría generar una reacción positiva en el mercado, aunque sea temporal. Los inversores deben monitorear estos desarrollos de cerca, ya que representan la herramienta más importante a corto plazo para influir en el ciclo de precios.
Más allá de los puntos de tensión geopolítica, la estructura del mercado de futuros de petróleo ofrece una indicación más clara sobre la duración del ciclo. Lo importante es la curva de precio futuro. Si el mercado anticipa un equilibrio de precios elevados durante mucho tiempo, la curva se volverá más pronunciada, y los precios para los años 2027 y 2028 serán significativamente más altos que los niveles actuales. Si el mercado considera que el shock será temporal, la curva se suavizará o incluso se invierte. Los precios actuales de los futuros, que todavía muestran precios para los contratos de 2027 y 2028 en las categorías de $60, sugieren que el mercado espera una resolución rápida de la situación. Esta diferencia entre el mercado actual y la curva de precio futuro es algo crucial que debe observarse. Un aumento en esa brecha confirmaría la creencia del mercado en una interrupción en el suministro durante varios años, lo cual validaría las estrategias de inversión en ETF mencionadas anteriormente.
El límite máximo de los precios estará determinado por la respuesta del mercado mundial a la oferta. Es importante observar los niveles de producción de esquistos en Estados Unidos y las políticas de OPEC+. Aunque la situación en el Golfo es grave, Estados Unidos ha demostrado su capacidad para mantenerse estable. OPEC+, por su parte, siempre ha actuado para estabilizar los precios. Cualquier aumento coordinado en la producción por parte de estos grupos podría limitar el aumento de los precios. Por otro lado, si estas organizaciones mantienen sus posiciones o reducen aún más la producción, eso podría reforzar el ciclo de altos precios. Esta dinámica de oferta será el verdadero obstáculo que limitará el aumento de los precios.
En la construcción de carteras, lo importante es tener paciencia y manejar adecuadamente el tamaño de las posiciones que se abren. El aumento inicial ya ha recompensado las apuestas realizadas por los inversores. En lugar de perseguir el pico del mercado, es mejor distribuir el capital en diferentes etapas, a medida que la curva futura proporcione señales más claras. Los ETF más agresivos, como el IEO puro, son los más adecuados para aquellos inversores que tienen una alta tolerancia a la volatilidad y confían en que el conflicto continúe durante mucho tiempo. Para un enfoque equilibrado, los FENY diversificados o el XLE estable ofrecen una opción de inversión con gestión de riesgos integrada. En resumen, el ciclo macroeconómico ha creado un entorno de altos riesgos. El éxito vendrá de alinear el despliegue de su capital con las evidências sobre la diplomacia, los precios de los futuros y las respuestas del mercado, y no de reaccionar a cada noticia.



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