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El mercado inmobiliario en los Estados Unidos se encuentra en una situación crítica. El índice del mercado inmobiliario de diciembre de 2025, elaborado por NAHB/Wells Fargo, alcanzó el nivel de 39 puntos; esto está por debajo del umbral de 50 puntos, lo cual refleja las continuas dificultades que enfrentan los constructores de viviendas. Al mismo tiempo, existen oportunidades emergentes para los bancos. Esta diferencia en el rendimiento del sector destaca la importancia de adoptar una estrategia de inversión adecuada: reducir la exposición a las acciones de construcción y aumentar la cantidad de fondos invertidos en las acciones bancarias, a medida que las condiciones crediticias se estabilicen.
Los componentes del HMI presentan un panorama mixto, pero preocupante. Aunque las expectativas de ventas futuras aumentaron hasta el nivel de 52 (un resultado raro, ya que se trata de un número superior al 50), las condiciones actuales de ventas (42) y el número de compradores (26) siguen siendo muy negativos. Los constructores están respondiendo de manera agresiva a la baja demanda: el 40% redujo los precios en diciembre, y el 67% ofrece incentivos para las ventas, lo que representa el nivel más alto desde después de la pandemia. Estas medidas indican que los constructores intentan atraer clientes, a pesar de la crisis de asequibilidad causada por las tasas de interés del 6.23% y los altos costos de construcción.
Para las empresas de construcción, las consecuencias son graves. La escasez de mano de obra, agravada por los efectos económicos anuales que ascienden a 10.800 millones de dólares debido a la falta de trabajadores calificados, aumenta la presión sobre las ganancias de las empresas. Empresas como Lennar (LEN) y PulteGroup (PHM) enfrentan una disminución en sus reservas de beneficios, ya que los recortes en los precios y los plazos prolongados para la ejecución de proyectos afectan negativamente sus resultados. La correlación histórica entre el índice HMI y el número de casas construidas sugiere que la producción de nuevas viviendas seguirá disminuyendo. Esto podría tener un impacto negativo en las acciones de las empresas de construcción en el año 2026.
Mientras que las empresas de construcción enfrentan dificultades, los bancos podrían beneficiarse del mejoramiento de las condiciones crediticias. Las reducciones de tipos de interés previstas por la Reserva Federal a principios de 2026 podrían estabilizar la demanda de hipotecas y reducir el riesgo de refinanciación. Los bancos con divisiones sólidas en materia de emisión de préstamos hipotecarios, como JPMorgan Chase y Wells Fargo, podrían ver un aumento en el volumen de préstamos, a medida que mejore la asequibilidad de los créditos.
Además, el desaceleramiento en el sector de la vivienda ha reducido el riesgo de que los prestatarios sobreendeudados no puedan cumplir con sus obligaciones en relación con los préstamos para la construcción. Los bancos, que anteriormente habían estrechado los estándares de crédito para las empresas constructoras, ahora pueden otorgar préstamos selectivamente a aquellas empresas que son económicamente sólidas, mejorando así la calidad de los préstamos. Las diferencias regionales en los indicadores económicos, como el hecho de que el noreste tenga un índice más alto que el sur, también permiten que los bancos adopten estrategias adaptadas a cada región, favoreciendo así a aquellos mercados con mayor potencial de recuperación.
La clave para aprovechar este cambio radica en el momento adecuado para invertir. Las acciones relacionadas con la construcción, que ya están sometidas a presiones debido a las bajas mediciones de HMI y a la reducción de los márgenes de beneficio, podrían tener un rendimiento inferior a lo esperado a principios de 2026. Por el otro, los bancos, que podrían beneficiarse de la normalización de las tasas de interés y del mejoramiento de los indicadores de crédito, podrían tener un rendimiento más positivo. Los inversores deberían considerar esto al tomar sus decisiones de inversión.
1.Reducir la exposición a las empresas de construcción.Con altos niveles de deuda y un poder de fijación de precios limitado.
2.Aumento de las asignaciones a los bancosCon carteras de préstamos diversificadas y una fuerte capacidad para la emisión de hipotecas.
3.Monitoreo de las tendencias en los dispositivos HMI a nivel regional.Identificar las áreas geográficas con ventajas para realizar inversiones bancarias dirigidas.
Esta estrategia asume que se producirá una reducción oportuna de las tasas de interés por parte de la Fed, y que el mercado inmobiliario se recuperará gradualmente. Sin embargo, la inflación persistente, los aumentos en los costos laborales (las remuneraciones no relacionadas con la supervisión aumentaron un 9.2% en julio de 2025) y las restricciones regulatorias podrían retrasar los avances del sector bancario. Los inversores también deben estar atentos a signos de una corrección más profunda en el mercado inmobiliario, lo cual podría tener efectos negativos en la economía en general.
En resumen, las señales del HMI de diciembre de 2025 indican un momento crucial para la rotación de sectores. Mientras que las empresas constructoras luchan con problemas relacionados con la asequibilidad y los costos, los bancos pueden beneficiarse de una situación crediticia estable. Para los inversores, esta situación ofrece una oportunidad clara para reequilibrar sus carteras, de acuerdo con la dinámica del mercado en constante cambio.

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