Acciones de constructoras residenciales: Aclive basado en el éxito mediático, no en factores fundamentales.
El entusiasmo del mercado por los constructores de viviendas es evidente, pero las cifras fundamentales indican algo más moderado. Las acciones de este sector han experimentado un claro aumento en valor, con un incremento del aproximadamente…7% desde el inicio del año.Este aumento supera con creces el incremento del 1% registrado por el índice S&P 500. Los analistas han calificado esta situación como una excesiva exposición al impacto de los titulares políticos, ya que las acciones están siendo influenciadas principalmente por estas noticias, y no por mejoras en las condiciones de negocio. Como dijo uno de los analistas: “Las valoraciones están alcanzando su punto más alto”. El aumento de precios está impulsado por las noticias relacionadas con Trump, y no por evidencias de una mejoría en las condiciones del mercado.
Los datos fundamentales relacionados con esta industria siguen siendo insuficientes. Las estimaciones de ganancias de la mayoría de los constructores son estables o en declive, lo cual es una señal negativa para la rentabilidad a corto plazo. Lo que es aún más preocupante es que la actividad principal del sector de la construcción está disminuyendo.El número de inicios de proyectos de vivienda ha disminuido en un 14% desde febrero.Es un indicador clave de que la construcción nueva está disminuyendo. Esta disminución es un precursor de una reducción en los inventarios de materiales necesarios para la construcción. Pero también señala que la industria no está logrando aumentar su producción para satisfacer la demanda. La actividad de renovación, otro pilar importante para el desarrollo de la industria, solo muestra “crecimiento moderado”. En resumen, la situación del negocio no está mejorando; se está terminando el año 2025 con una situación bastante precaria.
El optimismo del mercado es especulativo; se apuesta por cambios en las políticas futuras que aún no han ocurrido. Aunque el gobierno ha propuesto ideas como un sistema de hipotecas de 50 años o la compra de valores respaldados por hipotecas, los analistas no encuentran “ninguna evidencia que sugiera lo contrario”. La recuperación del mercado se debe a la expectativa de una agenda más amplia relacionada con el sector residencial. Pero, normalmente, el sector se recupera cuando los costos de endeudamiento disminuyen, y no cuando hay novedades relacionadas con las políticas. Con los tipos de interés estables, no hay ningún factor fundamental que impulse la recuperación del mercado.

La señal técnica clave para confirmar este avance es la recuperación de la relación promedio de los 50 días por encima del promedio de los 200 días. Esta relación constituye un indicador retardado del rendimiento de una empresa; su fracaso en alcanzar ese nivel sugiere que el aumento reciente en sus resultados se debe más a factores sentimentales que a un cambio duradero en la trayectoria del sector. Por ahora, el aumento en los precios parece ser algo exagerado, impulsado por factores políticos en lugar de por mejoras reales en los fundamentos económicos que justificarían tal aumento.
La sobreoferta y la realidad de la demanda
La recuperación del mercado se basa en el hecho de que existe un exceso de suministro, algo que ya está incluido en los precios. El desequilibrio fundamental es evidente: el suministro mensual de nuevas viviendas ha sido cada vez mayor desde principios de 2024, y ahora se encuentra en un nivel que normalmente se observa durante las recesiones. Este exceso de suministro es el resultado directo de que los constructores aumenten su producción, ya que el inventario de viviendas existentes y las ventas han disminuido. Además, la asequibilidad de las viviendas también ha disminuido.Niveles mínimos de los últimos 30 añosEl mercado está reaccionando al hecho de que los precios de los productos relacionados con el alivio de la situación económica comienzan a disminuir. Pero el exceso de inventario sigue siendo un gran obstáculo para el mercado.
La asequibilidad es una limitación crítica en términos de demanda. A pesar de que las tasas de interés para los préstamos hipotecarios han disminuido hasta un nivel mínimo de 6.56%, las ventas de nuevas viviendas han disminuido.Un 7% en comparación con el año anterior, en julio.Esta desconexión muestra que incluso tasas de interés más bajas son insuficientes para superar la grave crisis en materia de asequibilidad de la vivienda. El problema es estructural, pero no se trata de algo inmediato. Se estima que existe una escasez prolongada de viviendas a largo plazo.3-4 millones de viviendasEs una ventaja importante para este sector. Sin embargo, esta necesidad no se traduce en una demanda a corto plazo, debido a las condiciones económicas actuales. Entre estas condiciones se encuentran los altos costos para los compradores y el número récord de acuerdos de compra que no se llevan a cabo.
En resumen, el mercado asume que se trata de una recuperación cíclica, debido a un aumento en la oferta, y no de un cambio fundamental en la ecuación de demanda. Se supone que la reducción en el número de nuevos lanzamientos de productos ayudará a estabilizar los inventarios, y que la disminución de las tasas de interés permitirá que la demanda se libere. Pero las pruebas indican que la demanda sigue siendo frágil. El riesgo es que la corrección en la oferta tome más tiempo del esperado, o que la asequibilidad de los productos siga siendo un obstáculo, lo que hará que los mejoramientos en los fundamentos del sector no se reflejen en una mejora real en la demanda.
Valoración y evaluación de riesgos/recompensas
La situación actual representa un caso clásico de brecha entre expectativas y realidad. El precio del activo está establecido para una recuperación casi perfecta, pero los fundamentos del mismo siguen siendo débiles. Esto crea una clara asimetría: el riesgo de una corrección brusca si la dinámica política disminuye es alto, mientras que la recompensa por esperar a una mejora económica definitiva sigue siendo incierta.
La valoración parece estar desproporcionada en comparación con las ganancias a corto plazo del sector.Un aumento del 7% en comparación con el año hasta la fecha.El rendimiento de las empresas ha superado con creces el del mercado en general. Sin embargo, las estimaciones de ganancias de la mayoría de las empresas siguen siendo bajas o estables. Esta desconexión es la principal vulnerabilidad del mercado. Los inversores están pagando ahora por una recuperación futura que aún no ha ocurrido. Apuestan a que los titulares de prensa relacionados con la política se traducirán en una demanda real. Si esa narrativa fracasa, habrá poco apoyo fundamental para mantener los precios.
La naturaleza amplia de esta manifestación refleja una mentalidad de grupo, en lugar de la fuerza individual de cada empresa. Truist señala que todos los valores que cubre han aumentado entre un 2% y un 33%. Este movimiento uniforme en todo el sector, desde las empresas líderes hasta las más débiles, indica que la compra se debe a un optimismo político general, y no a una convicción en las bases fundamentales de cada empresa. Se trata de un comportamiento del mercado, no de una actividad de selección de acciones basada en análisis detallados.
Para que la recuperación económica se mantenga, son necesarios dos factores clave: una recuperación económica confirmada y un descenso significativo en el número de viviendas nuevas. El primero de estos factores aún no está presente. Aunque las tasas de hipotecas han disminuido,Las ventas de nuevos hogares disminuyeron en un 7% en julio, en comparación con el año anterior.La demanda sigue siendo frágil. El segundo factor que contribuye a esta situación ya está en parte implementado, pero aún no se ha confirmado plenamente. La cantidad de viviendas construidas ha disminuido en un 14% desde febrero, lo cual es un indicio de que el inventario de viviendas está disminuyendo. Sin embargo, la oferta mensual de nuevas viviendas sigue siendo similar a la tasa observada durante las recesiones. Esto significa que la sobreoferta de viviendas es grave y que podría llevar tiempo para que se resuelva este problema.
En resumen, el sector está cotizado a un nivel de perfección. La relación riesgo/recompensa actual favorece la prudencia. El principal catalizador para un movimiento ascendente sostenido aún no se ha presentado. Por otro lado, existe el riesgo de una corrección brusca si el impulso político disminuye. Los inversores deben entender que este aumento en los precios está motivado por expectativas, y no por evidencias concretas.



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