Goldman revela los cambios en los mercados de productos básicos para el año 2026: los turnos laborales controlados por la inteligencia artificial y las crisis petroleras están creando condiciones propicias para la estanflación.
La economía de los Estados Unidos funciona sobre dos motores en el año 2026. Por un lado, las reducciones impositivas son un claro beneficio para la economía. Según las previsiones de Goldman Sachs Research…El PIB real se incrementará en un 2.5% en el año 2026.Se trata de una mejora significativa en comparación con la estimación de consenso, que era del 2.1%. El principal factor que contribuye a esta mejora es el cambio de los efectos negativos debidos a las tarifas a otros efectos positivos relacionados con el estímulo fiscal. Se espera que las reducciones impositivas para empresas y individuos, introducidas en el paquete legislativo reciente, aumenten la inversión y el gasto de los consumidores. Esto crea un contexto favorable para el crecimiento de la demanda de materias primas.
Sin embargo, la otra cara del motor también está funcionando de manera irregular. El mercado laboral, que es un pilar fundamental para el mantenimiento del gasto de los consumidores, se está debilitando.La tasa de desempleo ha aumentado a 4.44%.Según Goldman, se espera que esta tasa pueda aumentar hasta el 4.6% más adelante en el año. Lo que es aún más preocupante es la calidad de las nuevas empleos que se crean: el crecimiento de los empleos sigue siendo apenas positivo, lo suficiente como para mantenerse al ritmo del crecimiento poblacional, pero no lo suficiente como para indicar una expansión saludable. Esta fragilidad se ve agravada por un nuevo factor: la inteligencia artificial.
El impacto de la IA ya se está haciendo sentir, especialmente en los sectores del conocimiento y la creatividad, donde trabajan muchos graduados universitarios. Goldman estima que…A nivel mundial, 300 millones de empleos están expuestos a la automatización causada por la inteligencia artificial.Y este cambio podría generar presiones adicionales en el mercado laboral. No se trata simplemente de un riesgo futuro; se trata de una situación actual. La tasa de desempleo entre los trabajadores con título universitario o superior ha aumentado al 2.9%. Esto es una clara señal de que la red de seguridad laboral tradicional está debilitándose. Como señala Goldman, la contratación en industrias clave como las finanzas y los servicios profesionales se ha detenido, lo que significa que muchos trabajadores quedan sin empleo.
Este mercado laboral en declive crea un canal de transmisión directo y peligroso para los ciclos de precios de las materias primas. Cuando el aumento de empleos se desacelera y la desempleo aumenta, la confianza de los consumidores y su poder adquisitivo se ve afectado negativamente. Este es el riesgo que conlleva la stagflación: el crecimiento económico está apoyado por las políticas gubernamentales, pero el motor de la demanda interna se debilita. En el caso de las materias primas, que a menudo dependen de un consumo sólido, esto crea una situación vulnerable. La situación política es clara: los estímulos fiscales intentan mantener la actividad económica, pero el mercado laboral, influenciado por la deslocalización causada por la IA y por shocks externos como los altos precios del petróleo, amenaza con debilitar precisamente esa demanda que impulsa los precios de las materias primas.
La transición hacia la inteligencia artificial: un cambio en la productividad a lo largo de 10 años, con disruptores del futuro cercano.
La revolución de la inteligencia artificial no es una predicción lejana; es una realidad en el mercado laboral que está en proceso de cambio. Goldman Sachs Research proyecta que, durante un período típico de 10 años, la inteligencia artificial desplazará a otros métodos y tecnologías utilizados hasta ahora.El 6-7% de los trabajadores…En los Estados Unidos, el mayor impacto en el corto plazo se concentra en los sectores tecnológicos, del conocimiento y creativos. Son precisamente esos sectores los que han servido como pilar de apoyo para los graduados universitarios durante mucho tiempo. Allí es donde la situación se vuelve más importante.
Los signos visibles de este cambio ya se pueden observar en los datos. Desde el año 2023 hasta el 2025, las industrias que emplean la mayor cantidad de graduados universitarios –incluyendo los servicios de información, finanzas y servicios profesionales– perdieron, en promedio,…9,000 empleos al mesEs una verdadera inversión dramática en comparación con la situación antes de la pandemia. En ese momento, esos mismos sectores creaban 44,000 empleos mensualmente. Sin embargo, el proceso de contratación se ha detenido, lo que ha llevado a que muchos trabajadores, especialmente los jóvenes graduados, quedaran sin empleo.
Esto representa una ruptura con una situación que ha persistido durante mucho tiempo. La tasa de desempleo entre los trabajadores con título universitario o superior aumentó al 2.9% en enero, en comparación con el 2.3% registrado el año anterior. Aunque esta cifra sigue estando por debajo del promedio nacional, este aumento indica un cambio fundamental en la dinámica del mercado laboral. Por primera vez en mucho tiempo, la tasa de desempleo entre los graduados universitarios está aumentando en dirección contraria, mientras que el mercado en general sigue manteniendo su comportamiento normal para otros grupos de trabajadores.
Es importante destacar que la IA no es la única causa de esta pérdida de empleos en el corto plazo. Otros factores también han jugado un papel importante, como la desaceleración económica y las reducciones en ciertos sectores. Sin embargo, la trayectoria a largo plazo es clara: la transición hacia la inteligencia artificial promete un aumento en la productividad y creará nuevos empleos, especialmente en áreas relacionadas con la construcción de infraestructuras. Pero este proceso implica cambios drásticos, y no una transición suave. La economía debe asimilar a los trabajadores despedidos, mientras se les capacita para que ocupen nuevas posiciones, que a menudo son más técnicas. Esto genera un período de incertidumbre y vulnerabilidad en el mercado laboral. Esta dinámica continuará presionando la demanda interna, y, por ende, el ciclo de precios de los bienes.

Choque geopolítico y aumento de los precios del petróleo: Presión inflacionaria
El mercado laboral en declive ahora se enfrenta a un fuerte impacto externo, lo que genera una situación típica de stagflación. El principal factor que contribuye a esta situación es la guerra en Irán, que ha perturbado directamente un punto clave en el sistema energético mundial. Esto ha provocado un aumento significativo en los precios del petróleo.Se espera que el precio promedio del crudo de Brent sea de alrededor de 98 dólares por barril.Y existe la posibilidad de que los precios del petróleo alcancen niveles elevados, superando los 110 dólares por barril. Para la economía estadounidense, esto representa una presión inflacionaria directa. Goldman Sachs estima que un aumento sostenido del 10% en los precios del petróleo provoca un incremento de aproximadamente 0,2 puntos porcentuales en la inflación, y además reduce el crecimiento económico en aproximadamente 0,1 punto porcentual. En este escenario, el efecto es claro: los altos costos del petróleo aumentan los gastos de transporte y fabricación, lo cual a su vez influye en los precios al consumidor y reduce los presupuestos de las familias.
Este shock geopolítico agrava la fragilidad del mercado laboral. La economía ya mostraba signos de desaceleración; en febrero, se registró una pérdida de 92,000 empleos, y el crecimiento laboral era apenas positivo. Cuando los precios del petróleo aumentaron al mismo tiempo, la presión sobre la contratación y las inversiones empresariales se incrementó más de lo habitual. La confianza de los consumidores también disminuyó, incluso temporalmente, lo que supone un nuevo factor de presión sobre el gasto discrecional. El resultado es una situación peligrosa. El crecimiento impulsado por las políticas gubernamentales enfrenta una dificultad adicional debido al aumento de los costos. Además, la margen de maniobra del mercado laboral ya es muy reducido. Es por esta razón que Goldman Sachs ha elevado su probabilidad de recesión en Estados Unidos a 25%.
El camino que seguirá la Reserva Federal ahora está determinado por esta situación volátil. La previsión inicial del banco era que…Dos reducciones de tipos del 25 puntos básicos en el año 2026.Uno en junio y otro en septiembre. Pero el momento en que se realicen esos recortes dependerá completamente de cómo evolucionen los datos relacionados con la inflación y el mercado laboral. Si la inflación causada por los precios del petróleo se mantiene más tiempo de lo esperado, la Fed podría necesitar posponer su ciclo de reducción de tasas de interés. Por el contrario, si el mercado laboral continúa debilitándose, la Fed podría acelerar las medidas de reducción de tasas para fomentar el crecimiento económico. La banco central se encuentra entre dos fuerzas poderosas: la necesidad de controlar la inflación, que está aumentando debido a shocks externos, y la obligación de apoyar al mercado laboral, que ya muestra signos de tensión. Esto crea una situación muy complicada, donde el riesgo de equivocarse en el momento de implementar las medidas de reducción de tasas es alto.
Implicaciones del ciclo de las mercancías: Cómo enfrentar los desafíos derivados de la stagflación
Las fuerzas macroeconómicas que convergen en el año 2026 crean una situación clásica y desafiante para los productos básicos: una situación de estagflación. Por un lado, el mercado laboral en declive indica una disminución en la demanda interna. Por otro lado, un choque geopolítico está elevando significativamente los precios del petróleo, lo que provoca inflación en el lado de la oferta. Este conflicto representa el principal riesgo para los ciclos de los productos básicos este año.
El lado de la demanda se encuentra bajo presión. La fragilidad del mercado laboral, con el aumento del desempleo y el cierre de las contrataciones en sectores clave, amenaza directamente al poder de consumo de los consumidores. Esto representa un obstáculo fundamental para los productos básicos que dependen de un consumo sólido. Sin embargo, el contexto de crecimiento mundial constituye un contrapeso a esta situación. Goldman Sachs Research realiza predicciones al respecto.Un crecimiento mundial sólido del 2.8% en el año 2026.Se trata de una mejora significativa en comparación con el nivel actual de consenso. Esta expansión, impulsada por los estímulos fiscales y la relajación de las condiciones financieras, proporciona un soporte estructural para la demanda de productos básicos, en particular de metales industriales y energía.
Sin embargo, el apoyo más significativo para los precios de las materias primas podría provenir del mercado monetario. Goldman espera que…Debilitamiento del dólarDurante el próximo año, un tipo de cambio del dólar más bajo generalmente hará que las mercancías denominadas en dólares sean más económicas para los compradores extranjeros. Esto aumentará la demanda mundial y servirá como un factor positivo. Esta dinámica podría compensar, en parte, las presiones de la demanda interna, debido al deterioro del mercado laboral.
Esto crea un complejo equilibrio entre diferentes factores. Los motores de crecimiento estructural –el estímulo fiscal, la reducción de las tasas de interés y la debilidad del dólar– generan un entorno favorable para los precios de las materias primas. Al mismo tiempo, los riesgos relacionados con la stagflación son reales y graves. La guerra en Irán ya ha tenido un impacto negativo en esta situación.El precio del crudo de Brent se mantiene en torno a los 98 dólares por barril.Existe la posibilidad de que los precios alcancen picos de hasta $110. Este impacto externo aumenta los costos en toda la economía, reduciendo las ganancias y los presupuestos de los consumidores. La política monetaria de la Reserva Federal ahora está determinada por esta situación volátil, lo que genera incertidumbre en las políticas monetarias y limita el potencial de crecimiento de los activos de riesgo, incluidas las materias primas.
En resumen, se trata de un escenario con rango de cotización limitado. El motor de macroeconomía no está fallando, pero su funcionamiento es irregular. Los precios de las mercancías probablemente se moverán dentro de un rango determinado por la tensión entre el crecimiento económico mundial y la debilidad del dólar; además, existen riesgos relacionados con la estagflación, causados por los shocks petroleros y el frágil mercado laboral. Para los inversores, lo importante es saber cómo manejar este contexto complejo: buscar oportunidades en las tendencias estructurales favorables, mientras se mantienen alerta ante posibles caídas causadas por la inflación geopolítica.
Catalizadores y riesgos: El camino hacia la recesión o la estabilidad
La estructura frágil que hemos descrito hasta ahora depende de unas pocas variables cruciales. El camino que se seguirá, ya sea hacia una transición suave o hacia una recesión, estará determinado por la velocidad con la que se producirá el cambio tecnológico, la duración del shock geopolítico y la capacidad de resistencia del mercado laboral.
La velocidad con la que se adopta la inteligencia artificial es un factor clave que impulsa este proceso. En el escenario base de Goldman, se asume una transición que dure 10 años; durante ese tiempo, se desplazará alrededor del 6-7% de los trabajadores en Estados Unidos, y la tasa de desempleo aumentará en 0.6 puntos porcentuales. Pero el banco advierte que…Si la transición se lleva a cabo de manera gradual, los impactos en la economía serán mucho mayores.Una adopción más rápida podría acelerar la pérdida de empleos en los sectores tecnológicos y del conocimiento. Esto generaría aún más presión sobre el gasto de los consumidores y, posiblemente, obligaría a la Reserva Federal a tomar medidas antes para fomentar el crecimiento económico. Por otro lado, una implementación más lenta y ordenada permitiría que el mercado laboral se adaptara, lo que contribuiría a mantener la estabilidad de la demanda.
La duración del conflicto con Irán representa un riesgo geopolítico de gran importancia. La guerra ya ha causado numerosos problemas.El precio del crudo de Brent se mantiene en torno a los 98 dólares por barril.Existe la posibilidad de que los precios alcancen picos por encima de los 110 dólares. La cuestión clave es si esta situación se mantendrá durante mucho tiempo. Según la regla general de Goldman, un aumento sostenido del 10% en los precios del petróleo contribuye aproximadamente a un aumento del 0.2% en la inflación, y reduce el crecimiento económico en aproximadamente 0.1%. Si los movimientos de carga a través del Estrecho de Ormuz continúan siendo disruptivos durante meses, esa presión inflacionaria se volverá más intensa, complicando la tarea del Banco Central y afectando negativamente los presupuestos de las familias. Un rápido alejamiento de esta situación podría eliminar este obstáculo, pero el riesgo de que la situación persista durante mucho tiempo sigue siendo alto.
La resiliencia del mercado laboral es un punto clave de observación. Los datos muestran que existe un margen de error cada vez menor; la tasa de desempleo es del 4.44%, y el crecimiento del empleo sigue siendo apenas positivo. Sin embargo, los economistas de Goldman sostienen que lo que parece ser una debilidad en el mercado podría ser en realidad una señal de que el mercado es más eficiente. Ellos señalan que…El volumen de actividad en el mercado laboral ha disminuido a niveles históricamente bajos.Este equilibrio de “baja contratación y baja destitución” podría representar un estado más estable y a largo plazo, donde los buenos emparejamientos duran más tiempo. Si esto es cierto, el mercado podría ser más resistente a las crisis económicas. Pero si la demanda disminuye aún más, una baja rotación de personal podría significar un aumento repentino en el desempleo, lo cual indicaría una verdadera crisis de demanda. Un equilibrio de baja rotación sugiere estabilidad; sin embargo, un aumento repentino en el desempleo indica una crisis de demanda.
En cuanto a los ciclos de las materias primas, estas variables determinan el equilibrio entre diferentes factores. El apoyo estructural que proviene del crecimiento mundial y del debilitamiento del dólar sigue siendo importante, pero enfrenta obstáculos debido a los shocks del mercado petrolero y al debilitamiento de la demanda interna. La dirección futura de los acontecimientos estará determinada por qué variable tendrá la ventaja. Los inversores deben observar los datos del mercado laboral para detectar signos de un cambio desde un equilibrio frágil hacia una verdadera crisis de demanda. Al mismo tiempo, deben monitorear los precios del petróleo y los desarrollos geopolíticos, para saber si persistirán las presiones inflacionarias. El resultado determinará si el ciclo de las materias primas logra encontrar estabilidad o si se sumerge en una crisis aún más profunda.

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