La tesis de Goldman sobre China: La debilidad relacionada con el petróleo oculta su ventaja de 400 GW en la carrera en materia de inteligencia artificial.
El mercado del petróleo en la actualidad está sufriendo un impacto histórico. El precio del crudo Brent ha aumentado significativamente.El 23 por ciento, lo que equivale a $114.14 por barril.Se trata de un nivel que no se había visto desde el año 2022. Goldman Sachs ha respondido al aumentar su proyección de precios promedio para el petróleo Brent en 10 dólares, hasta los 76 dólares por barril, para el segundo trimestre. No se trata de un cambio simple en los precios del crudo. La verdadera presión se ejerce sobre los productos refinados. Los analistas señalan que…Los precios de muchos productos refinados han aumentado mucho más que los de los productos brutos.Además, los costos de combustible en Asia pueden duplicarse en algunos casos. Esto es muy importante, ya que el diesel y el combustible para aviones son elementos esenciales para la producción y el transporte. Los aumentos severos en los precios de estos productos amenazan con cortar las cadenas de suministro a nivel mundial y hacer que los costos sean más altos tanto para las empresas como para los consumidores.
En este contexto, la resiliencia estructural de las diferentes economías está siendo puesta a prueba. Goldman Sachs ha cuantificado esta sensibilidad, clasificando…China es el segundo mercado emergente más sensible a los aumentos en los precios del petróleo.Detrás de China solo está Turquía. La razón es simple: China es el mayor importador neto de petróleo del mundo. Esto la hace extremadamente vulnerable a cualquier tipo de shocks en los precios del petróleo, ya que una gran parte de su PIB está expuesta directamente al costo de la energía importada. El análisis del banco muestra que el crecimiento del PIB chino se vería gravemente afectado por un aumento del 10% en los precios del petróleo.
En resumen, este impacto es aún más grave para aquellos factores que impulsan la actividad industrial. Aunque los precios del petróleo crudo han aumentado significativamente, el aumento de los precios del diésel y del combustible para aviones es aún más pronunciado. Esto genera una mayor presión inflacionaria sobre la economía mundial. Para los inversores institucionales, esto representa una clara divergencia en las condiciones económicas de cada país. La vulnerabilidad de importantes importadores como China destaca un riesgo importante. Pero también subraya la importancia de analizar el modelo económico específico de cada país y su mix energético al evaluar la exposición de los portafolios a esta volatilidad.
Las ventajas estructurales de China: poder, políticas y posicionamiento
Aunque las pruebas relacionadas con el shock del petróleo reflejan la dependencia en materia de importaciones, existe una ventaja estructural más importante en términos de seguridad energética y posicionamiento industrial. Goldman Sachs señala que existe una clara diferencia en la preparación de las infraestructuras de energía, lo cual podría determinar quién liderará la próxima ola tecnológica. Se proyecta que la expansión masiva de la capacidad de generación de energía por parte de China podría ser un factor decisivo en este aspecto.Alrededor de 400 gigavatios de capacidad de energía sobrante para el año 2030.Se trata de un volumen de almacenamiento asombroso; esto significa que las necesidades esperadas para la flota de centros de datos a nivel mundial se triplican. El banco espera que este excedente sea suficiente para satisfacer la creciente demanda proveniente del sector de la inteligencia artificial y otras industrias, lo cual constituirá una base crucial para el crecimiento futuro.
El contraste con los Estados Unidos es evidente. Los analistas de Goldman advierten que…Casi todas las redes eléctricas de los Estados Unidos carecerán de capacidad de reserva crítica para el año 2030.El aumento en la demanda de electricidad por parte de los centros de datos, que ya consume aproximadamente el 6% de la energía eléctrica de Estados Unidos, va a sobrecargar un sistema eléctrico fragmentado y con una inversión estancada. Esto podría convertirse en un obstáculo para el desarrollo futuro de los centros de datos, lo cual amenazaría directamente la posición de Estados Unidos como líder en la competencia en el campo de la inteligencia artificial. Las implicaciones institucionales son claras: la infraestructura energética se está convirtiendo en un factor estratégico en la competencia tecnológica.
Esta ventaja de poder favorece una visión más constructiva del crecimiento de China. Goldman mantiene una perspectiva relativamente positiva, pronosticando que…Crecimiento del PIB real del 4.8% en el año 2026Este resultado supera la estimación de consenso. Este rendimiento superior se debe a una combinación de exportaciones resilientes y a una disminución del impacto negativo que ejerce el sector inmobiliario. El análisis de la banca indica que, a pesar de los desafíos estructurales como la baja inversión de los hogares, la economía está encontrando nuevo impulso. En términos de asignación de cartera, esto significa que China no solo está logrando superar las dificultades causadas por el choque petrolero, sino que también se está preparando para futuros ciclos de crecimiento, donde la energía y los datos son factores clave. En resumen, se trata de un cambio de una situación de vulnerabilidad hacia una nueva forma de fortaleza estructural.
Implicaciones del portafolio: Rotación de sectores y premio por el riesgo
El choque energético ha provocado un deseo clásico de buscar calidad en los productos financieros, lo que ha obligado a una recalibración drástica de los premios por riesgo en los mercados emergentes. Esta semana, los inversores extranjeros liquidaron una cantidad enorme de activos.15 mil millones en posiciones en los mercados asiáticos emergentes.La presión sobre los mercados de acciones es significativa. El índice MSCI All Country Asia Pacific ex Japan cayó un 2.1%, ya que los analistas de Goldman Sachs rebajaron las previsiones de crecimiento regional en 0.3 a 0.5 puntos porcentuales. El mecanismo es claro: una interrupción prolongada en el suministro de petróleo afecta directamente al crecimiento económico. Por cada punto porcentual de reducción en el PIB, los ingresos regionales disminuyen entre 3% y 4%. Esto representa un gran obstáculo para los sectores cíclicos y las industrias que requieren mucho capital. En estos casos, las márgenes de beneficio se veían reducidas debido a los mayores costos de producción y a la baja demanda.
Sin embargo, dentro de esta amplia desmembración, se está produciendo una divergencia estructural que favorece una asignación específica de capitales. Este choque destaca una asimetría fundamental en la preparación de las infraestructuras energéticas y de datos. Mientras que la crisis presiona a las economías que dependen de las importaciones, esto resalta una ventaja decisiva para China en el próximo ciclo de crecimiento. Goldman Sachs proyecta que China tendrá aproximadamente…400 gigavatios de capacidad de energía disponible para el año 2030.Se trata de un excedente que triplica las necesidades esperadas de la flota de centros de datos a nivel mundial. Este excedente es un factor clave para el desarrollo de la inteligencia artificial y otras industrias que requieren una gran cantidad de recursos. En contraste, los Estados Unidos enfrentan un problema importante relacionado con este excedente.Casi todas las redes eléctricas de los Estados Unidos carecerán de capacidad de reserva crítica para el año 2030.Esta restricción relacionada con la estructura del grid podría convertirse en un verdadero obstáculo para el desarrollo futuro de los centros de datos. Esto amenazaría a la posición de Estados Unidos como líder en la carrera por la inteligencia artificial.

Esto establece una clara situación de mayor rendimiento relativo para China. Goldman mantiene una previsión positiva en cuanto al crecimiento de China.Crecimiento del PIB real del 4.8% en el año 2026Esta situación supera la estimación del consenso. Este desempeño superior se debe a las exportaciones resilientes y a la disminución del impacto negativo que ejerce el sector inmobiliario. El análisis de la banca sugiere que la economía está encontrando nuevos impulsos, incluso teniendo en cuenta los desafíos estructurales como la baja inversión de los hogares. Para la construcción de carteras, esto indica que China no solo está logrando superar el actual shock petrolero, sino que también se está preparando para ciclos de crecimiento futuros, donde la energía y los datos son factores clave. En resumen, se trata de un cambio de la vulnerabilidad hacia una nueva forma de fortaleza estructural. Esto genera una opción de compra para los inversores que buscan una liderazgo tecnológico a largo plazo y seguridad energética.
Catalizadores y riesgos: Escenarios para la tesis
La tesis sobre la resiliencia estructural de China depende de unas pocas variables críticas. El factor principal que determina este resultado es la duración de la perturbación en el Estrecho de Ormuz. Goldman Sachs ya ha actualizado sus pronósticos al respecto.Se duplica la estimación de la duración del cierre, hasta los 21 días.Una interrupción prolongada más allá de este punto agravaría el impacto negativo en el crecimiento económico, poniendo directamente en peligro a la entidad bancaria.Se prevé un crecimiento del PIB real del 4.8% para el año 2026.El mecanismo es simple: cada punto porcentual de disminución en el PIB se traduce, por lo general, en una variación del 3% al 4% en los ingresos regionales. Esto representa un gran obstáculo para los sectores cíclicos y las industrias que requieren mucho capital para operar.
Un riesgo importante es que la inflación importada no logre estimular la demanda interna, lo que empeora aún más la situación actual de baja consumo en los hogares. Mientras tanto, los altos precios del petróleo están llevando a China hacia una situación cada vez más difícil.Una salida oficial de una serie de períodos de deflación.Se trata de una inflación motivada por los costos, lo cual puede no ser beneficioso. Como señala Larry Hu, economista de Macquarie China, “la inflación importada será perjudicial para las industrias que dependen de los bienes importados”. Si este shock solo daña las ganancias de las empresas, sin estimular el gasto de los consumidores, esto podría hacer que las fábricas sufran las consecuencias negativas, y además debilitar aún más la recuperación de la actividad industrial. Esto socavaría el “ciclo virtuoso” de inversión y demanda que los políticos intentan reactivar.
Las respuestas políticas serán un punto de observación clave. El gobierno ha hecho su promesa más firme hasta ahora para poner fin a la deflación. Goldman espera que haya un mayor relajamiento en las políticas monetarias en 2026, en comparación con lo que el mercado espera. Sin embargo, el impacto negativo del aumento de los costos energéticos podría eclipsar estas medidas. El banco ya ha retrasado sus proyecciones sobre los posibles recortes de tipos de interés por parte del banco central chino, indicando que los encargados de la formulación de políticas se reservarán el derecho de reducir los tipos de interés hasta que la economía enfrente una mayor presión. En resumen, el shock petrolero pone a prueba los cimientos del modelo de crecimiento de China: su capacidad para transformar los shocks externos en demanda interna. La situación actual crea una tensión entre una perspectiva estructural positiva para la industria energética y la infraestructura de datos, y una vulnerabilidad a corto plazo frente a la inflación importada, lo cual podría impedir que el motor interno de la economía se impulse como es necesario.



Comentarios
Aún no hay comentarios