La perspectiva de Goldman para el año 2026: El paradojo de la fuerza de las empresas de pequeña capitalización y el preferencialismo constante hacia las tecnológicas
Goldman Sachs considera que el año 2026 será un año de expansión continua, pero más moderada, en el ámbito de las acciones mundiales. La previsión principal de la empresa indica que…El 11% de los retornos se producirán en los próximos 12 meses.En cuanto a las acciones mundiales, se observa una moderación significativa en sus valores.Se observan ganancias del 18% para el año 2025.Esta perspectiva se basa en un crecimiento económico sólido y en ganancias corporativas. Los estrategas enfatizan que los retornos esperados estarán determinados más por el crecimiento de las ganancias fundamentales, que por el aumento de las valoraciones de las empresas. La economía mundial está preparada para seguir expandiéndose, gracias a las proyecciones del Banco de la Reserva Federal sobre una reducción moderada de las tasas de interés. Goldman considera que este contexto macroeconómico es lo suficientemente resistente como para evitar un mercado bajista grave, sin necesidad de una recesión.
La visión de la empresa se basa en cinco temas de inversión clave. La adopción de la inteligencia artificial se convierte en un factor importante para el crecimiento de la empresa. Esto va acompañado de expectativas de aceleración del crecimiento del PIB, mayor aprovechamiento de los recursos empresariales, aumento de las ofertas públicas y búsqueda de acciones con valor real. El tema relacionado con la inteligencia artificial es particularmente complejo. Goldman espera que las inversiones en esta área aumenten este año, a pesar de que el crecimiento de los gastos de capital disminuya. Esto indica que el aumento en la productividad que resulta de la tecnología será un factor importante para el crecimiento de las ganancias de la empresa.

Sin embargo, esta tendencia alcista se ve contrarrestada por un poderoso factor negativo: la concentración del mercado en manos de unas pocas empresas. La capitalización de las acciones es la más concentrada de todos los tiempos; las principales empresas tecnológicas representan una gran parte de los rendimientos recientes. Esta concentración es algo positivo para el mercado, pero también crea un límite para la reevaluación de las empresas más pequeñas. La fuerza de las empresas más grandes impone un riesgo significativo al índice, lo que hace que el mercado en su conjunto dependa cada vez más de su continuo desempeño positivo. En esencia, el mercado alcista sigue expandiéndose, pero sus pilares siguen estar firmemente anclados en manos de unas pocas empresas gigantes.
El paradójico caso de las pequeñas empresas: una fuerza récord combinada con escepticismos estructurales
El reciente aumento en las acciones de pequeña capitalización representa un paradójico fenómeno del mercado. Por un lado, el Russell 2000 ha alcanzado nuevos máximos históricos y ha registrado…La mayor sequencia de años en los que se ha superado el índice S&P 500, desde el año 2008.Esta ronda de acontecimientos ha llevado al aumento del índice en casi un 8% desde el inicio del año. Esto se debe a un poderoso factor macroeconómico: se proyecta que la economía estadounidense crezca un impresionante 5.3% anual en el último trimestre de 2025. Los analistas consideran que esta aceleración es una oportunidad para las empresas de pequeña y mediana capitalización, lo que puede llevar a revisiones positivas en las estimaciones de ganancias de estas empresas.
Sin embargo, este optimismo fundamental choca con un escepticismo estructural profundo. La fortaleza que se ha observado en los primeros años se considera más una cuestión técnica que un cambio fundamental en las condiciones del mercado. Según la empresa Wolfe Research, este movimiento se debe a años de bajo rendimiento por parte de las empresas, y ha sido impulsado por factores técnicos.Flujos estacionales, reasignación de activos al final del año, y un retroceso en enero, después de las ventas relacionadas con las pérdidas fiscales.Los analistas de la empresa son especialmente escépticos en cuanto a que las esperanzas de una política monetaria más fácil y estímulos fiscales se traduzcan en un aumento sostenido de los ingresos, lo cual sería necesario para justificar una reevaluación positiva de las pequeñas empresas.
En resumen, el actual aumento en las cotizas de las pequeñas empresas sigue un patrón familiar. Se trata de un rebote cíclico, no de un cambio estructural en la posición dominante del mercado. Wolfe Research considera que este movimiento probablemente se desvanecerá a medida que los flujos relacionados con los impuestos disminuyan. Además, la temporada de resultados financieros muestra que el crecimiento y las revisiones de los beneficios siguen favoreciendo a las grandes empresas, especialmente en los sectores de tecnología y servicios de comunicación. Por ahora, los máximos históricos son el resultado de factores técnicos y de un sólido crecimiento del PIB. Pero los obstáculos estructurales, como las diferencias en las valuaciones, la mala calidad de los resultados financieros y la dominación de las grandes empresas en el sector tecnológico, indican que este aumento carece de una base duradera para desafiar la posición dominante del mercado.
Impacto financiero y escenarios posibles: El motor de IA contra el “sueño de las pequeñas empresas”.
Las trayectorias financieras divergentes de las empresas tecnológicas de gran capitalización y las empresas de menor capitalización crean un escenario claro para el año 2026. Se espera que el motor de IA continúe funcionando, pero su “combustible” proviene de un grupo concentrado de empresas importantes. Goldman Sachs Research espera que…La inversión en AI aumentará este año, a pesar de que el crecimiento en los gastos de capital se desacelera.Esta dinámica refuerza la dominación de las grandes empresas tecnológicas, donde el aumento en la productividad que se obtiene gracias a la adopción de la IA es más evidente y puede ser convertido en beneficios económicos. El escenario base plantea que el crecimiento constante de los ingresos será lo que impulse al mercado. Se espera que el S&P 500 genere un retorno total del 12% en 2026, frente al 18% del año pasado. Esta disminución se debe directamente al punto de partida elevado del mercado, ya que el S&P 500 cotiza a un precio de cotización futura de 22 veces el valor real de la empresa. En este escenario, el mercado continuará en tendencia alcista, pero sus pilares se mantienen firmemente anclados en las principales acciones tecnológicas, las cuales representaron el 53% del rendimiento del índice en 2025.
En el caso de las empresas con letras pequeñas, el camino hacia una reevaluación sostenida es mucho más condicionado. Wolfe Research considera que el actual aumento en los resultados financieros es simplemente un resultado técnico, y no un cambio fundamental en la situación económica de la empresa. Los analistas de la firma son escépticos respecto a que las esperanzas de una política monetaria más favorable y de estímulos económicos se traduzcan en un impulso sostenido en los resultados financieros, lo cual sería necesario para justificar una reevaluación amplia. Argumentan que…Para que las pequeñas empresas puedan obtener una reevaluación duradera, es necesario que el dominio de las empresas de gran capitalización en el sector tecnológico disminuya significativamente.Esa condición no se prevé en este momento. En cambio, Wolfe cree que las revisiones de los resultados financieros seguirán favoreciendo a las empresas de gran capitalización, especialmente en el sector de tecnología y servicios de comunicación. La diferencia en la valoración, según señalan, refleja las diferencias en la combinación de sectores, la visibilidad del crecimiento y la calidad general de las empresas. Sin un cambio estructural en la forma de liderazgo, es probable que la fortaleza actual disminuya a medida que se desvanecen los flujos relacionados con los impuestos, y la temporada de resultados financieros resalte las diferencias en la calidad de las empresas.
La previsión de que el mercado alcance un nivel más amplio de burbuja continuará, con rendimientos que se reducirán al 11% a nivel mundial, en comparación con el 18% en 2025. Esto resalta esta tensión. Se trata de una situación en la que hay dos factores que influyen en el mercado. La economía global está preparada para seguir expandiéndose, lo que permitirá la expansión del mercado. Sin embargo, el “combustible” que impulsa esa expansión no es equilibrado. Los aumentos en la productividad logrados gracias a la inteligencia artificial están concentrados en unas pocas empresas grandes. Por otro lado, la reevaluación del mercado general se ve limitada por la concentración de poder en manos de unas pocas empresas y por las grandes diferencias en las valoraciones de las acciones. Para que el sueño de las pequeñas empresas se haga realidad, es necesario que el dominio de las empresas tecnológicas disminuya primero. Hasta entonces, este aumento en los precios del mercado es solo un efecto cíclico, no un cambio estructural en la liderazgo del mercado.
Catalizadores y riesgos: probar la tesis en el año 2026
La tesis de una reevaluación continua de las acciones de pequeña capitalización ahora enfrenta una serie de pruebas basadas en perspectivas futuras. La durabilidad de este rally depende de la convergencia de varios factores macroeconómicos, así como de una divergencia fundamental en el rendimiento de las empresas, algo que actualmente no está presente en la opinión generalizada.
El primer y más importante indicador de referencia es el rendimiento del índice S&P 500. Según las estimaciones de Goldman Sachs, el índice debería lograr un rendimiento adecuado.Un retorno total del 12% en el año 2026.Se trata de una moderación significativa con respecto al aumento del 18% registrado el año pasado. Un fracaso en esta estimación sería una señal negativa importante para todo el mercado. Esto ejercería presión sobre las valoraciones de todas las empresas, lo que probablemente fortalecería la dependencia del mercado hacia sus principales acciones tecnológicas y socavaría cualquier idea de que el mercado esté ganando fuerza. Para las pequeñas empresas, tal escenario sería especialmente perjudicial, ya que confirmaría que los factores macroeconómicos no están traduciéndose en un aumento significativo de las ganancias, como se espera.
La prueba estructural fundamental es la divergencia sostenida en el crecimiento de las ganancias. Wolfe Research sostiene que para que las pequeñas empresas puedan obtener una reevaluación positiva, es necesario que la dominancia de las grandes empresas del sector tecnológico disminuya significativamente. Sin embargo, esa no es la opinión generalizada entre los analistas.En última instancia, las revisiones de los ingresos favorecen a las empresas de gran capitalización, en lugar de las empresas de menor capitalización.Especialmente en los sectores de tecnología y servicios de comunicación. Para que la recuperación de las pequeñas empresas se convierta en una tendencia fundamental, los inversores deben ver una aceleración clara y constante en el crecimiento de sus ganancias, así como revisiones positivas en los resultados de las empresas más pequeñas. La situación actual, en la que las grandes empresas son las principales beneficiarias de los avances en la productividad gracias a la inteligencia artificial, hace que esto sea un objetivo difícil de alcanzar.
Por último, la resolución de los factores macroeconómicos clave también influirá en el panorama general del mercado. El ritmo de las medidas de relajación monetaria por parte de la Reserva Federal y la resolución de las políticas arancelarias son cruciales. Goldman Sachs espera que el crecimiento económico sostenido y las medidas de relajación monetaria de la Fed ayuden a apoyar al mercado. Pero lo importante son los detalles específicos. Una reducción de las tasas de interés más rápido de lo esperado podría aumentar el apetito de riesgo y beneficiar a las empresas más pequeñas y cíclicas. Por otro lado, un período prolongado de altas tasas de interés podría aumentar los costos de endeudamiento de estas empresas. De manera similar, el resultado de la decisión del Tribunal Supremo sobre los aranceles y la posibilidad de establecer un límite para las tasas de interés de las tarjetas de crédito podrían tener efectos específicos en cada sector. Aunque Wolfe Research señala que los indicadores clave, como el de ISM en el área de fabricación, siguen siendo débiles, el aumento de las cotizaciones de las empresas de pequeña capitalización se basa en un ciclo económico más sólido y equilibrado. Cualquier contratiempo en esta tendencia de crecimiento podría rápidamente debilitar el mercado.
En resumen, el movimiento de las acciones de pequeña capitalización es una apuesta arriesgada, basada en una combinación específica de políticas macroeconómicas y los fundamentos corporativos. Se trata de una operación que será puesta a prueba en las próximas semanas, a medida que los efectos de las ventas por pérdidas fiscales disminuyan y comience la temporada de resultados financieros. Por ahora, las evidencias sugieren que las probabilidades favorecen una disminución en el precio de las acciones, pero los factores que podrían influir en el mercado todavía están presentes.



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