La reacción volátil del oro: evaluando la durabilidad de la tendencia alcista.

Generado por agente de IAMarcus LeeRevisado porAInvest News Editorial Team
miércoles, 4 de febrero de 2026, 6:09 am ET5 min de lectura
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La evolución de los precios de los metales preciosos en los últimos días ha sido realmente espectacular. El martes, 3 de febrero, el oro aumentó en más del 5%, mientras que la plata subió casi un 6%. Esto representa un gran resurgimiento después de una caída histórica durante dos días. Los metales habían bajado significativamente: el oro cayó casi un 10%, y la plata perdió casi un 30% en una sola sesión, el viernes pasado. Este brusco cambio en los precios plantea una pregunta importante: ¿se trata de un rebote técnico temporal, o es el comienzo de una nueva etapa en el mercado alcista?

Los analistas están divididos en cuanto a la interpretación de esta caída. Algunos consideran que esta baja drástica es una corrección dentro de una tendencia alcista a largo plazo, impulsada por una combinación de factores políticos y técnicos. Se consideró que el catalizador principal fue la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal, lo cual provocó una huida hacia los activos seguros y un aumento del valor del dólar, lo que presionó a los metales. Los aumentos en los requisitos de margen por parte del CME Group contribuyeron aún más a la caída. “Veo esta baja reciente como una corrección dentro de una tendencia alcista a largo plazo”, dijo Peter Grant, estratega de metales. “En este momento, podríamos ver una fase de corrección. El nivel de soporte clave será alrededor de los 4,400 dólares en el lado descendente, mientras que el nivel de resistencia probablemente estará alrededor de los 5,100 dólares en el lado ascendente”.

Desde esta perspectiva, el rebote en los precios del oro es una especie de reajuste natural del mercado. El aumento de los precios del oro hoy refleja una nueva tendencia de compra, después de uno de los picos más pronunciados en los metales preciosos en años. Ewa Manthey, de ING, señaló que los fundamentos básicos siguen siendo sólidos, y que los inversores buscan protección en medio de la incertidumbre económica y política actual. El aumento de los precios del oro el martes se considera una oportunidad para comprar oro a precios reducidos, por parte de quienes creen que los metales preciosos estaban sobrepreciados.

Sin embargo, el camino hacia adelante es muy sensible a los cambios en las condiciones macroeconómicas. La dirección a corto plazo de ambos metales probablemente estará determinada por la política, las expectativas sobre las tasas de interés y la fortaleza del dólar estadounidense. Aunque el dólar se debilitó ligeramente durante el período de recuperación, su tendencia general sigue siendo un factor importante que limita el desarrollo de los precios de los metales preciosos. “Los aumentos futuros en los precios de los metales preciosos podrían ser más modestos”, advierten los analistas. Observan que el ritmo y la sostenibilidad de cualquier movimiento posterior estarán determinados por estas fuerzas externas.

En resumen, la volatilidad destaca la fragilidad del mercado. La durabilidad de la tendencia alcista depende de si la corrección reciente fue una pausa saludable o un signo de una vulnerabilidad más profunda. Por ahora, el rebote técnico ofrece algo de alivio, pero la trayectoria a largo plazo depende del contexto macroeconómico general.

El Motor de macros: tasas reales, dólares y demanda estratégica

La explosiva tendencia al alza en el precio del oro en 2025 no fue un aumento aleatorio, sino el culmen de ciclos macroeconómicos poderosos y de larga duración. El principal factor que contribuyó a este fenómeno fue un cambio fundamental en el panorama monetario y comercial mundial. La incertidumbre en las tarifas arancelarias y los conflictos geopolíticos erosionaron la confianza en el dólar como único medio de reserva. Esto, a su vez, aumentó el atractivo del oro como reserva de valor. Además, existía una clara tendencia a reducir la demanda por el dólar en sí. Esta dinámica estructural ha sido fundamental para el desarrollo de la economía mundial a lo largo de los años.

En este contexto, dos formas de demanda actuaron como poderosos y persistentes “compradores”. En primer lugar, los bancos centrales llevaron a cabo una rebalanceo estratégico, añadiendo…863 toneladas de oro en el año 2025.Aunque este total fue inferior a los niveles excepcionales de años anteriores, se mantuvo como un nivel elevado desde el punto de vista histórico y ampliamente distribuido geográficamente. Las compras fueron constantes, incluso cuando los precios aumentaron; las compras netas en el último trimestre aumentaron un 6% en comparación con el trimestre anterior. Esto demuestra un interés estratégico a largo plazo, que no se ve influenciado fácilmente por los cambios de precios a corto plazo.

En segundo lugar, la demanda de los inversores, especialmente de parte de las cotizaciones en bolsa, aumentó significativamente. Las participaciones de los fondos de inversión en oro a nivel mundial también crecieron.801 toneladasEn el año 2025, se registró una de las dos años más intensos en la historia. Esto se debió a una clara tendencia hacia la diversificación de los activos invertidos, así como al deseo de buscar activos que no tuvieran correlación con los riesgos económicos y políticos. La demanda total de oro durante ese año superó los 5,000 toneladas, por primera vez. Además, la demanda de lingotes y monedas alcanzó un nivel récord en 12 años. La combinación de un aumento significativo en las entradas de fondos de ETF y las compras realizadas por los bancos centrales generó un fuerte aumento en los precios de los activos relacionados con el oro.

En resumen, el evento del año 2025 se basó en fuerzas duraderas y sostenibles. La desaparición del dominio del dólar, la diversificación estratégica por parte de las instituciones oficiales y la huida de los inversores privados hacia lugares seguros constituyeron una situación ideal para el desarrollo del mercado. Estos no son factores transitorios; representan una reevaluación de la arquitectura financiera mundial, que probablemente haya entrado en una nueva fase. Para que la tendencia alcista continúe, es necesario que estas fuerzas macroeconómicas permanezcan activas.

Valoración y escenarios futuros: objetivos y limitaciones

La ronda de precios explosiva del año 2025 ha modificado la trayectoria de los precios. Pero el camino hacia nuevos máximos está ahora determinado por un nuevo conjunto de restricciones. Las proyecciones de los analistas indican que se continuará con la tendencia alcista. J.P. Morgan prevé que el precio del oro seguirá aumentando.$5,055 por onza, para el último trimestre de 2026.Se espera que el precio alcance los 5,400 dólares por onza para finales de 2027. El objetivo a largo plazo es aún más ambicioso: se considera posible que el precio llegue a los 6,000 dólares por onza. Esta perspectiva depende de la estabilidad de los factores macroeconómicos mencionados anteriormente: las tensiones geopolíticas persistentes, la tendencia hacia una diversificación estratégica de las reservas oficiales, y la eliminación del dominio del dólar como moneda de reserva.

Sin embargo, una limitación importante proviene del propio lado de la demanda. El éxito del rally ha llevado a que los compradores más críticos adopten una postura más cautelosa. A medida que los precios del oro alcanzaron niveles récord en el año 2025…Las valoraciones elevadas de las reservas de oro parecían impulsar una actitud más cautelosa por parte de quienes se encargaban de gestionar dichas reservas.Las compras netas se mantuvieron sólidas, con un total de 863 toneladas durante el año. Sin embargo, ese número fue inferior al nivel excepcional de 1,000 toneladas que se había visto en años anteriores. Esto indica que, a los actuales niveles de precios, la conveniencia estratégica de adquirir más oro se está poniendo a prueba en comparación con el costo de oportunidad que implica poseer un activo tan grande y sin rendimiento. El aumento en las compras por parte de los bancos centrales puede convertirse en algo más discreto y selectivo en el futuro.

El principal riesgo para este escenario alcista sigue siendo un cambio continuo en el contexto monetario. La atracción del oro está inversamente relacionada con la rentabilidad real de los bonos del Tesoro de EE. UU., así como con la fortaleza del dólar. Por lo tanto, el comportamiento futuro del oro es muy sensible a cualquier cambio en la tendencia de disminución de las tasas de rendimiento reales, o a una nueva fortaleza del dólar. Los analistas señalan que…Las ganancias adicionales en metales preciosos podrían ser más limitadas.Si el dólar se estabiliza, o si las expectativas en relación con los tipos de interés aumentan. En ese caso, el costo de oportunidad de poseer oro, que no genera ingresos, aumentará. Esto presionará aún más los precios, incluso mientras persiste la incertidumbre geopolítica.

En resumen, se trata de un sector con alto potencial, pero que está sujeto a nuevos obstáculos. El ciclo macroeconómico sigue favoreciendo al oro, pero el precio ya ha subido a una zona en la que incluso los compradores más estratégicos deciden detener sus actividades. Para que la tendencia alcista continúe, las fuerzas que la apoyan, como la debilidad del dólar, la tensión geopolítica y la demanda moderada por parte de los bancos centrales, deben superar las dificultades que surgen debido a las altas tasas de interés real y a la fortaleza del dólar. Los objetivos son claros, pero el camino hacia ellos estará determinado por este delicado equilibrio.

Catalizadores y puntos de control

La durabilidad del aumento de los precios del oro ahora depende de un puñado de acontecimientos y datos específicos. El reciente repunte ha proporcionado una tregua temporal, pero el próximo movimiento decisivo del mercado estará determinado por señales concretas provenientes tanto del ámbito macroeconómico como de la demanda.

En primer lugar, es necesario observar la evolución de los datos económicos de Estados Unidos y las declaraciones del Banco de la Reserva Federal. La tendencia del precio de este metal está relacionada inversamente con las tasas de interés reales y con el valor del dólar. Cualquier cambio en el tono de las declaraciones del Banco de la Reserva Federal, hacia una política de inflación más alta y por un período más largo, o un informe sobre empleo en Estados Unidos que sea mejor de lo esperado, podría reactivar la presión que causó la caída del precio de este metal la semana pasada. Los analistas han señalado que…Los aumentos adicionales en los metales preciosos podrían ser menos significativos.Si el dólar se estabiliza o si las expectativas en torno a las tasas de interés aumentan, entonces los próximos informes económicos importantes de Estados Unidos, especialmente aquellos relacionados con la inflación y los mercados laborales, serán cruciales. La falta del informe sobre empleo del viernes pasado, debido al cierre del gobierno, creó una brecha en los datos disponibles. La reanudación de los informes regulares será un indicador importante para seguir la situación económica.

En segundo lugar, se deben analizar los informes sobre las compras realizadas por las bancos centrales, para detectar signos de una nueva fase de acumulación agresiva. Aunque las compras totales en el año 2025…863 toneladasA pesar de mantenerse firmes en su posición, no lograron alcanzar los niveles excepcionales de +1,000 toneladas de los años anteriores. Esto sugiere que las valoraciones elevadas han llevado a una actitud más cautelosa por parte de los compradores. Lo importante ahora es ver si esta actitud se mantendrá o si los principales compradores, como el Banco Nacional de Polonia, que ha sido el mayor comprador durante dos años consecutivos, podrán volver a realizar compras más agresivas a medida que los precios se estabilicen. Una compra neta constante por encima del promedio anual de 473 toneladas entre 2010 y 2021 sería una clara señal de confianza en el escenario alcista.

Por último, debe supervisar el nivel técnico del sistema.$5,594.82El nivel más alto alcanzado la semana pasada ya ha sido superado. Si se mantiene una ruptura continua por encima de este nivel, eso indicaría el reanudamiento de la tendencia alcista y validaría la tesis alcista. Por otro lado, si no se logra mantenerse por encima de esta resistencia, o si el precio cierra por debajo de los mínimos recientes, cercanos a los 4,400 dólares, eso indicaría que está en marcha una fase de consolidación más profunda, lo que podría prolongar la corrección del mercado.

En resumen, el impulso del mercado de acciones se encuentra en una fase de prueba. Los factores que impulsan este proceso son claros: las señales de la política monetaria, la demanda oficial y los niveles técnicos del mercado. Para que el ciclo continúe, es necesario que estos factores se alineen para impulsar decididamente los precios.

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